TEMA 14

LA EDUCACI�N PERMANENTE COMO PRINCIPIO B�SICO DEL SISTEMA EDUCATIVO. METODOLOG�A Y EVALUACI�N DEL PROCESO DE ENSE�ANZA Y DE APRENDIZAJE DE PERSONAS ADULTAS.

La educaci�n permanente es un principio de organizaci�n general en el sistema educativo que implica el desarrollo de actuaciones que hagan posible su adecuaci�n a los cambios sociales, culturales, tecnol�gicos y econ�micos.

A lo largo del tema estudiaremos el concepto de educaci�n permanente, los grandes hitos que pueden ser se�alados en su evoluci�n general y las diferentes alternativas de materializaci�n. Mas adelante se�alaremos la relaci�n entre educaci�n permanente y educaci�n de adultos. De esta ultima se�alaremos sus formas organizativas regladas y no regladas y su principios metodol�gicos y de evaluaci�n, tanto los que son comunes a otras modalidades del sistema como los que son espec�ficos de esta dimensi�n formativa.

COMENZAREMOS NUESTRA EXPOSICI�N ANALIZANDO EL CONCEPTO DE EDUCACI�N PERMANENTE Y EL CONCEPTO DE EDUCACI�N DE ADULTOS, SE�ALANDO LA RELACI�N QUE SE ESTABLECE ENTRE AMBOS CONCEPTOS.

El concepto actual de educaci�n permanente apunta a una educaci�n integral, que abarca toda la vida y todas las posibilidades del ser humano.

El libro Blanco sobre la Educaci�n de Adultos ( 1986 ) recoge la definici�n de educaci�n permanente aprobada por la Conferencia General de la UNESCO celebrada en Nairobi en 1976 siendo esta � La expresi�n Educaci�n Permanente designa un proyecto global encaminado tanto a reestructurar el sistema educativo existente, como a desarrollar todas las posibilidades de formaci�n fuera del sistema educativo �

La educaci�n permanente se presenta como una estrategia global, como un principio organizador de toda la educaci�n - escolar y extraescolar, profesional y extraprofesional - cuyo objetivo es la ampliaci�n de las posibilidades ofrecidas a todas las personas en cualquier momento de su vida, cualquiera que sea su edad, su origen social, su educaci�n anterior y su experiencia para desarrollar plenamente su autonom�a y su personalidad en actividades educativas y culturales, recreativas o creativas. Adem�s pretende contribuir al desarrollo de la comunidad.

Desde un punto de vista hist�rico , en los a�os 70 se produjo una introducci�n del concepto de educaci�n permanente en legislaciones y reformas educativas de varios pa�ses, pero es en los a�os 80 cuando la educaci�n permanente sobrepasa la dimensi�n sectorial para convertirse en un principio conductor del conjunto del sistema educativo.

Como factores determinantes del reconocimiento actual de la importancia de la educaci�n permanente encontramos :

     La democrazacion que lleva a reivindicar y a emprender acciones de educaci�n que compensen las discriminaci�n y que garanticen la posibilidad de educaci�n a todos los ciudadanos.

     La internacionalizaci�n de los problemas educativos

     Y los cambios sociales , culturales , econ�micos y tecnol�gicos que hace necesaria una actualizaci�n constante debido a sus repercusiones en el desempleo , la movilidad laboral y� la ampliaci�n del tiempo de ocio.

LA EDUCACI�N PERMANENTE EN NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO SE REGULA POR� La LOGSE que se�ala en su Pre�mbulo que la vertiginosa rapidez de los cambios culturales, tecnol�gicos y productivos hace necesarias frecuentes readaptaciones y actualizaciones. Por ello la educaci�n y la formaci�n adquieren una dimensi�n mas completa de la que han tenido tradicionalmente, trascendiendo el periodo vital al que hasta ahora han estado circunscritas. Adem�s, se�ala la ley que debe proporcionarse una formaci�n mas amplia, mas general y mas vers�til, una base mas firme sobre la que asentar futuras adaptaciones. De todo ello deriva que la educaci�n permanente ha de ser un principio b�sico del sistema educativo.

El articulo 2 regula estas afirmaciones estableciendo que � el sistema educativo tendr� como principio b�sico la educaci�n permanente . A tal efecto, preparara a los alumnos para aprender por si mismos y facilitara a las personas adultas su incorporaci�n a las distintas ense�anzas�.

Esta afirmaci�n se traduce , dentro del curr�culo del sistema educativo, en el establecimiento de :

     Objetivos generales que expresan capacidades

     En la diferenciaci�n entre contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales

     Principios metodol�gicos basados en una concepci�n constructivista del aprendizaje y en la especificaci�n del principio de aprender a aprender.�

CON RESPECTO AL CONCEPTO DE EDUCACI�N DE ADULTOS, la educaci�n de adultos es concebida como un subconjunto dentro del marco de la educaci�n permanente, garantizando una formaci�n general que plantea programas formativos para actualizar, completar o ampliar los conocimientos y aptitudes de los adultos en un momento dado. Esto supone un gran avance con respecto a �pocas pasadas, ya que la educaci�n de adultos era concebida como una reproducci�n de la ense�anza primaria, en cuanto a m�todos , contenidos y recursos tanto humanos como f�sicos, ignorando las necesidades tanto ps�quicas como sociales que demandaba el adulto. As� la educaci�n de los adultos contempla actualmente los principios de igualdad de oportunidades y de respeto a las necesidades individuales y� grupales.

Basada en esta concepci�n se fundamenta el derecho a que las personas puedan y deban continuar aprendiendo, form�ndose y mejorando sus cualificaciones profesionales, desarrollando sus potencialidades intelectuales, emocionales y morales y contribuyendo a sus relaciones personales y sociales.

������������������������������������������������������������������������������������������������������������������ UNA VEZ DEFINIDO EL CONCEPTO TANTO DE EDUCACI�N PERMANENTE COMO DE EDUCACI�N DE ADULTOS NOS CENTRAREMOS EN LA NORMATIVA QUE REGULA ESTA ULTIMA EN NUESTRO PA�S.

La normativa educativa a trav�s de la ley Org�nica de Ordenaci�n General del Sistema Educativo en su titulo tercero , desde el articulo 51 al 54,� regula la educaci�n de las personas adultas estableciendo que el sistema educativo garantizara que puedan adquirir, actualizar, completar o ampliar sus conocimientos y aptitudes para su desarrollo personal y profesional estableciendo como objetivos primordiales los siguientes:

     Adquirir y actualizar su formaci�n b�sica y facilitar el acceso a los distintos niveles del sistema educativo.

     Mejorar su cualificaci�n profesional o adquirir una preparaci�n para el ejercicio de otras profesiones

     Desarrollar su capacidad de participaci�n en la vida social, cultural, pol�tica y econ�mica.

En el Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo se establece que las actuaciones de las Administraciones educativas en relaci�n a la educaci�n de las personas adultas debe concretarse en cuatros aspectos ,siendo los siguientes:

     Velar para que todas las pol�ticas formativas, sea cual sea su marco organizativo o sus objetivos espec�ficos, tengan como referente el objetivo general de elevar el nivel educativo de lo ciudadanos.

     Procurar que la formaci�n b�sica se incorpore a todos los programas de formaci�n dirigidos a los adultos

     Desarrollar e impulsar la educaci�n a distancia, utilizando todos los soportes t�cnicos actuales y la organizaci�n mas adecuada para prestar servicios a los individuos, empresas y centros de formaci�n

     Facilitar, con la adecuada organizaci�n el acceso a los t�tulos, diplomas y certificados a todas las personas adultas que tengan conocimientos y destrezas correspondientes a los mismos, a trav�s de pruebas homologadas u otros mecanismos objetivos.

Con respecto a este ultimo punto el articulo 52 de la LOGSE prev� que las personas adultas que deseen adquirir conocimientos equivalentes a la educaci�n b�sica contaran con una oferta adaptada a sus condiciones y necesidades. Esto ha sido desarrollado en Ordenes Ministeriales y Resoluciones. De ellas deriva una educaci�n reglada para personas adultas , de mas de 18 a�os, con los siguientes tipos :

     Ense�anzas iniciales de la educaci�n b�sica con un nivel de alfabetizaci�n y un segundo nivel de consolidaci�n de conocimientos y t�cnicas instrumentales.

     Ense�anza Secundaria encaminada a la obtenci�n del titulo de Graduado en Educaci�n Secundaria.

     Tambi�n en la Formaci�n Profesional especifica se tiene en cuenta la posibilidad de ser cursada por adultos.

Para llevar a cabo estas ense�anzas se esta desarrollando la modalidad de educaci�n a distancia.

Amen de la educaci�n de adultos reglada cabe la posibilidad de una educaci�n no reglada en la que se encuentra :

     la formaci�n profesional ocupacional dirigida a la inserci�n y reinsercion laboral de los trabajadores ,formaci�n promovida en muchos casos mediante la iniciativa publica ( Inem) y a la formaci�n continua en las empresas dirigida a mejorar las competencias de los trabajadores.

     Y la formaci�n para el ocio y desarrollo personal, desarrollada a trav�s de todo tipo de instituciones tanto publicas como privadas.

EL PROCESO DE ENSE�ANZA Y APRENDIZAJE DE PERSONAS ADULTAS DEBEN ESTAR PRESIDIDAS POR UNA ORGANIZACION, METODOLOGIA Y EVALUACI�N CONCRETAS, ASPECTOS QUE PASAREMOS A DESARROLLAR A CONTINUACION.

La organizaci�n y la metodolog�a de la educaci�n de adultos, seg�n se recoge en el articulo 51, del titulo tercero de la logse deber� estar basada en el autoaprendizaje y se realizara en funci�n de sus experiencias, necesidades e intereses asegur�ndose la individualidad, funcionalidad y contextualizacion de los aprendizajes,�� a trav�s de la ense�anza presencial o de la educaci�n a distancia.

Estos principios se concretan en las siguientes� formas de organizaci�n :

1.El modelo escolar en el que la programaci�n y sistema del proceso formativo est�n determinados de antemano. El participante� puede inscribirse en los cursos y talleres que mas concuerdan con sus intereses y necesidades, pero no hay posibilidades de solicitar otras actividades distintas a las que ya est�n programadas. Este modelo es el que ha sido mas criticado y el mas desaconsejado para la organizaci�n de los proceso de ense�anza-aprendizaje de las personas adultas.

2.El modelo de intervenci�n requiere una planificaci�n previa desde la instituci�n, en el cual los ciudadanos no acuden al centro educativo, sino que son los programadores y animadores socioculturales los que se desplazan a las zonas donde viven el grupo destinatario de la acci�n educativa programada.Se emplea mas como orientaci�n a la soluci�n de problemas reales de la vida cotidiana en el medio y en el trabajo que como transmisi�n de conocimientos t�cnicos, cient�ficos o culturales

3.El modelo de mercado se basa en el principio de oferta y demanda mediante el cual la instituci�n ofrece una serie de actividades educativas y los ciudadanos se inscriben en aquellas que les parecen mas acordes con sus intereses y necesidades.El problema fundamental radica en la dificultad de una oferta multivariada a causa de los costes y de la disponibilidad de monitores cualificados para cumplir estas competencias.

4.El modelo de mediaci�n es el aquel en la que los grupos y no la instituci�n educativa establecen las prioridades que definir�n el proceso de programaci�n. Posteriormente se seleccionan los monitores, radicando la importancia de este modelo en la constante presencia del grupo destinatario.

5.El modelo de autoaprendizaje se caracteriza por el alto grado de actividad y de iniciativa de los grupos o personas que deseen desarrollar los procesos de aprendizaje y participaci�n. Ellos son los que fijan los objetivos y los que delimitan los campos y situaciones de aplicaci�n de lo que desean aprender o elaborar. La instituci�n selecciona los monitores y aporta los recursos necesarios de acuerdo al plan que el grupo va a desarrollar. La ventaja fundamental de este modelo es la apertura� de la instituci�n al entorno sociocultural. Dentro de este modelo se enmarca la educaci�n a distancia, el aprendizaje autodirigido y la autoevaluaci�n

6.El modelo de autoorganizacion del aprendizaje que se diferencia del modelo de autoaprendizaje en que el grupo es el que se responsabiliza de la programaci�n y ordenaci�n de los recursos materiales y funcionales para el desarrollo del aprendizaje. La instituci�n pone al servicio del grupo todos los recursos de los que dispone.

Los dos �ltimos modelos son los mas aptos para el desarrollo de la organizaci�n del proceso de ense�anza-aprendizaje de las personas adultas. Ambos pueden ser desarrollados bajo la modalidad del sistema modular, tambi�n llamado de cr�ditos o de unidades de formaci�n, sistema recomendado en el Libro Blanco de Educaci�n de Adultos. Este sistema conlleva una organizaci�n curricular estructurado en m�dulos. As� se establecen programas de trabajo o cursos con variada duraci�n y contenido. La participaci�n en estos programas de trabajo o cursos da la posibilidad de acceder a una titulacion parcial, cr�ditos o puntuaciones. Para ello se establecen modulo b�sicos y/ u opcionales que dan derecho a una titulacion acad�mica o profesional.

Con respecto a la distribuci�n de objetivos, contenidos y criterios de evaluaci�n la resoluci�n de 17 de Abril de 1996 establece que :

En el primer nivel o de alfabetizaci�n , el planteamiento metodol�gico tendr� en cuenta, con car�cter prioritario, la heterogeneidad del colectivo de personas adultas que acceden a este nivel , con objeto de atender tanto a la diversidad de situaciones de acceso, desde la perspectiva educativa, como a las realidades y caracter�sticas individuales. Por ello , los planteamientos metodol�gicos , en este nivel , ser�n abiertos, flexibles, diversificados e individualizados para contribuir al logro de las capacidades requeridas para este nivel.

Adem�s aporta las siguientes consideraciones :

Los contenidos se organizaran en torno a ejes tem�tico, basados en las caracter�sticas e inter�s de las personas adultas.

La globalizacion es el principio metodol�gico que ha de regir el proceso de alfabetizaci�n. Todos los conocimientos, habilidades y destrezas se desarrollaran desde la globalidad, con lo que la persona adulta tendr� referencias generales y la posibilidad de relacionar unos contenidos con otros.

La participaci�n es un criterio metodol�gico imprescindible en el proceso de alfabetizaci�n. La persona adulta ha de tener una intervenci�n participativa en el proceso de formaci�n y dentro del grupo al que se dirige dicho proceso formativo.

El aspecto de utilidad para la persona adulta es imprescindible para evitar el abandono.

En el Nivel II o de consolidaci�n de conocimientos y t�cnicas instrumentales, lo mas destacable en cuanto a metodolog�a es :

El desarrollo de los m�dulos se har� en torno a un eje y desde una perspectiva globalizadora

�Se procurara siempre que sea posible, utilizar textos period�sticos y literarios, puesto que ofrecen modelos para la propia lectura, promueven actitudes criticas y fomentan el habito de la lectura a la vez que ampl�an el conocimiento de la realidad y del comportamiento humano.

El tratamiento de los contenidos ha de ser c�clico. La mayor parte de ellos se trabajan en los tres m�dulos, con distinto grado de amplitud y profundidad, avanzando desde lo mas simple y concreto a los mas complejo y abstracto.

En la Resoluci�n de 19 de Julio de 1994, por la que se establecen orientaciones para la distribuci�n de objetivos, contenidos y criterios de evaluaci�n para cada uno de los m�dulos en los que se estructura el curr�culo de la educaci�n secundaria para personas adultas se establece que las orientaciones metodol�gicas para desarrollar estas ense�anzas tendr�n en cuenta las caracter�sticas, necesidades e intereses de la poblaci�n adulta a la que van dirigidas, de forma que los conocimientos que vayan a adquirir guarden relaci�n con su experiencia y que puedan proyectar de una manera practica y �til en su entorno y que sirvan para posteriores aprendizajes y expectativas.

Existen diferentes m�todos que se utilizaran seg�n la situaci�n y los individuos. As� el profesor planificara, creara, combinara y experimentara� con los distintos m�todos. Entre algunos cabe destacar:

El m�todo de entrenamiento mental que se inspira en la estructura de entrenamiento deportivo aplic�ndolo a las facultades mentales. Su objetivo es desarrollar una personalidad integrada, poseedora de libertad, autodeterminaci�n, con capacidad de cooperaci�n.

En el m�todo de entrenamiento mental se siguen los mismos pasos que el hombre realiza en su proceso vital, esto es, el hombre se halla ante situaciones problem�ticas e intenta resolverlas. Para ello primero necesita conocer a fondo estas situaciones, por lo que debe: enumera y describir, comparar y distinguir, definir y clasificar, enumerar los aspectos de la realidad, tener puntos de vista personales, contradicciones y oposiciones y el tiempo y espacio. Una vez conocido el hecho corresponde buscar la soluci�n o actuaci�n sobre el problema con los siguientes pasos: causas y consecuencias, leyes y teor�as, valores y principios, objetivos, medios y m�todos, planificaci�n, ejecuci�n y control de los resultados.

El m�todo del training o grupo de entrenamiento o grupo de diagnostico se basa en la participaci�n de los educandos en un grupo donde adquieren la oportunidad de aprender la naturaleza de su funcionamiento y su eficacia. La experiencia esta destinada a proporcionar las m�ximas oportunidades para que las personas expongan su conducta, experimenten otras nuevas y desarrollen una conciencia permanente y una aceptaci�n de si mismos y de los dem�s.

Y FINALMENTE CON RESPECTO A LA EVALUACI�N , esta es un factor esencial en cualquier proceso formativo ya que, a trav�s de la autorregulaci�n, permite mejorar la calidad de la educaci�n ofrecida. Esta evaluaci�n debe proporcionar informaci�n sobre los aprendizajes de los alumnos y sobre la adecuaci�n de la ense�anza a dicho aprendizaje.

Los principios esenciales en la evaluaci�n de adultos son : continua, formativa, integrada en el proceso de ense�anza - aprendizaje, integradora, individualizada, corresponsable y reguladora del proceso de ense�anza y aprendizaje.

Dichos principios de reflejan en la normativa vigente, con respecto a la Educaci�n Secundaria en la Orden de 7 de Julio de 1994, por la que se regula la implantaci�n anticipada de las ense�anzas de educaci�n secundaria para las personas adultas, se se�ala la necesidad de una valoraci�n inicial de cada alumno.

En la Resoluci�n de 19 de Julio de 1994, se establecen criterios de evaluaci�n para cada uno de los m�dulos en los que se estructura el curr�culo de la educaci�n secundaria para personas adultas.

�Las t�cnicas e instrumentos a utilizar para la evaluaci�n han de ser determinados por los docentes.

En s�ntesis , queremos subrayar la relevancia del desarrollo de los programas de educaci�n de adultos para cooperar de forma gradual en la consecuci�n de cotas mas amplias respecto a la materializaci�n del principio del principio de igualdad de oportunidades en educaci�n.