Para
concretar el titulo expongo las definiciones que la real academia otorga a las
palabras m�s importantes que integran el t�tulo:
T�cnica:
Del lat. technicus. f. Conjunto de procedimientos y recursos de que se sirve
una ciencia o un arte.
Confecci�n:
del lat. confectio, -onis.:Hechura de prendas de vestir.
�til:
del fr. Outil : m. Utensilio o herramienta.
Herramienta:
del lat. Ferramenta: Instrumento, por lo com�n de hierro o acero, con que
trabajan los artesanos.
Textil:
del lat. textilis. D�cese de la materia capaz de reducirse a hilos y ser
tejida.
La
confecci�n de prendas de vestir, incluyendo accesorios y ornamentos, ha sido,
es y ser� una de las m�s importantes necesidades humanas. La humanidad
probablemente empez� a llevar ropas hace mas de 100.000 a�os. En el final del
antiguo paleol�tico (hace 25.000 a�os) la aguja fue inventada, posibilitando el
coser pieles para formar ropas, comenz�ndose a fabricar hilos a partir de
vegetales y tendones de animales. Posteriormente todo un amplio desarrollo de
las v�as comerciales se llev� a cabo para incrementar el intercambio de
productos textiles, siendo las caravanas persas potenciadas por un sistema de
carreteras construidos bajo los mandatos de Ciro y Dar�o (a�os 529 al 486 antes
de Cristo), las que inauguraron la llamada Ruta de la Seda. Posteriormente las
expediciones de Marco Polo (que dur� entre 1271 y 1295) inauguraron rutas hacia
China, con todo el intercambio cultural que ello conllev�: Introducci�n de la
p�lvora como elemento de guerra provocando el declive de la baja edad media,
introducci�n de la br�jula produciendo un desarrollo espectacular del
comercio... M�s tarde, los escritos realizados por Marco Polo en la c�rcel
(1298) describiendo las experiencias y vivencias de sus viajes, inspiraron a
Crist�bal Col�n a buscar una nueva ruta (en busca, una vez mas de tejidos y
especias) hacia el este.
Es
decir, las necesidades de tejidos, entre otras, han favorecido el intercambio
cultural y econ�mico durante toda la historia de la humanidad, provocando
fuertes desarrollos de artesan�a, ciencia, medicina, e incluso sociales y
organizativos.
El
momento cumbre en el cambio de modelo artesanal a semi-industrial lleg� con la
invenci�n de la primera maquina de coser (realizada por El�as Howe -patentada
en 1846- y las posteriores mejoras de Isaac Merritt Singer -que realiz� la
patente en 1851 pero� perdi� la batalla
legal ante E. Howe, a pesar de que su modelo fue el que finalmente triunf�-
tales como la introducci�n de un mecanismo accionado con los pies para mover el
conjunto de maquina-tejido) ya que anteriormente a este momento,� toda la costura se realizaba forzosamente a mano
y las prendas se realizaban individualmente. Sin embargo, la velocidad de la
m�quina de coser, que en 1900 alcanzaba varios miles de puntadas por minuto,
hizo necesario acelerar el corte de patrones y otros procesos, preparando as�
el camino para el r�pido crecimiento de la industria de la ropa confeccionada,
siendo Gran Breta�a primero y despu�s EEUU los centros mundiales de la
industria y desarrollo de la confecci�n.
All�
donde se establecieron las primeras fabricas, se organiz� una compleja subdivisi�n
del trabajo instaurando el principio de a cadena de montaje (desarrollado por
Henry Ford en 1913): una sola prenda pod�a pasar por cincuenta manos distintas
y por diversa maquinaria hasta ser confeccionada definitivamente. En las
fabricas, las condiciones indignas de trabajo, favorecieron el desarrollo de
los movimientos en defensa de la clase trabjadora en general, y en particular
la incorporaci�n de la mujer al trabajo industrial y por tanto un desarrollo
social importante que colabor� a crear las bases del sistema moderno social:
sufragio y educaci�n universal, protecci�n social, derecho de los trabajadores
a la huelga, etc.
Independientemente
de c�mo se organizase el trabajo el primer requisito era cortar r�pidamente la
tela seg�n el patr�n. Para esto se us� originalmente una sierra de cinta, pero
en la d�cada de 1880, G.P. Eastman (1854-1832, inventor del carrete fotogr�fico
y fundador de �Eastman-Kodak�) desarroll� una cuchilla el�ctrica con una hoja
alternativa, m�s tarde autoafilada. Dependiendo de la tela se pod�a entonces
cortar hasta 50 grosores al mismo tiempo.
Debido
a estos avances se paso de la situaci�n de 1900 en la que todo caballero o dama
de alta o media clase ten�an su sastre y costurera, a la de 1920 en la que la
mayor�a del mundo occidental industrializado compraba ropa confeccionada.
Es el
paso entre el boceto y el corte de las piezas, asimil�ndolo al dibujo t�cnico
podr�amos decir que es el �sistema di�drico� de la confecci�n, en el que se utilizan
unas �escalas� �tallas-, y unas �vistas� �dibujos de las partes que conforman
la tela- teniendo tambi�n su propia simbolog�a.
Deben seguirse siempre los mismos pasos para la realizaci�n de un traje, ya sea un traje o vestido tradicional o un traje espacial cuyo precio es de 1.600 millones de pesetas y est� compuesto de 24 capas (tefl�n, aluminio, neopreno...)� y estos pasos son:
-
Elecci�n del modelo y de tela
-
Tomar medidas: se tomar�n con el modelo
de pie y actitud normal. Se empezar� por la espalda y por el lado derecho del
modelo.
-
Realizaci�n del patr�n tipo.
En la
realizaci�n de patrones para el proceso posterior de corte se utiliza una
normalizaci�n de s�mbolos que clarifican dicho corte y facilitan la posterior
labor de confecci�n, entre los m�s usados, destaco:
Doblar la tela.
Tela doble (p.e: faldas. Esta raya
indica cu�l es el lado com�n a ambas piezas id�nticas)
Pespunte.
**��� *�
L�nea de punto de uni�n entre una misma pieza que por su longitud no
cabe en un �nico patr�n (se corta el patr�n en dos o m�s partes y
posteriormente se unen sobre la tela a cortar haciendo coincidir estas l�neas
de punto de uni�n).
Direcci�n
del hilo de la tela (para que no queden los sentidos de la tela al azar y
coincidan en el modo que el dise�ador quiera)
Cremallera.
Apertura
(longitud, direcci�n, inicio y fin del corte)
Ojal
(longitud, direcci�n, inicio y fin del ojal)
Bot�n
Emplazamiento
de un bolsillo
Corchete
(peque�o gancho de uni�n que cumple las mismas funciones de un bot�n)
Puntos
de aplomo: se utilizan para hacer coincidir puntos importantes de piezas
diferentes que una vez confeccionados deben coincidir uno con otro.
Las medidas tomadas se dividen en:
-
Verticales: que se anotan y dibujan tal
como son en la realidad
-
Horizontales: que se dividen a la mitad
o m�s partes, ya que el patr�n es sim�trico en estas medidas.
Estas
medidas se anotan como se indica:
����� * Cuello:������������������� Sexta
parte.
����� * Talle de espalda: ��� Medida real.
����� * Ca�da:�������������������� Medida
real.
����� * Sisa: �������������������� Medida
real.
����� * Ancho de espalda:��������� Mitad
����� * Talle delantero:���������� Medida real.
����� * Alto de pecho: ������ Medida real.
����� * Separaci�n de pecho:� Mitad
����� * Contorno de pecho:��� Cuarta parte
����� * Contorno de cintura: Cuarta parte
����� * Contorno de cadera:�� Cuarta parte
����� * Largo de cadera:���������� Medida real.
����� * Largo de falda:������ Medida real.
Las medidas que se toman para
confeccionar un patron de una prenda se exponen a continuaci�n expresando por
una o dos letras que indican la direcc�n y longitud de la medida:
- En la parte delantera del modelo
(delantero)
A B Talle delantero
A R Altura de pecho
B T Largo de cadera
B N Largo de falda
A E Contorno de cuello
M��� Contorno de pecho
R U� Separaci�n de pecho
B��� Contorno de cadera
- En la parte trasera del modelo
(espalda)
A B� Talle de espalda
V I� Ancho de espalda
C��� Largo de codo
ICD� Largo de manga
O Q Largo bajo el brazo
J O� Ancho de brazo
L D� Contorno de pu�o
I K� Sisa
I �� Ca�da
����
Consiste en obtener las
distintas piezas (partes) que componen la prenda, a nivel de trabajo
semi-manual o artesano, se realiza a mano sobre un conjunto de capas
superpuestas de tejido (si se va ha hacer m�s de una misma prenda) llamada
colch�n. Normalmente el corte se realiza con maquinas de corte y sin gran
precisi�n.
Debe tenerse muy en cuenta el dibujo,
direcci�n del hilo, presencia o no de pelo, ya que sino podr�an aparecer
brillos asimetricos o hilos en distintas direcciones en piezas sim�tricas.
Tambien debe tenerse en cuenta la
presencia de cuadros para que estos coincidan unos con otros en la prenda.
Un modo de trabajar es empezar a cortar
las piezas grandes y al final cortar las peque�as con los trozos de tela
sobrantes, aunque con los medios actuales automaticos, el ordenador proporciona
un patron de forma que sobre la minima cantidad de tela.
La tela para el corte se COLOCARA
DOBLADA, pues el patron se realiza para la mitad de la pieza, de ah� tomar,
p.e. la cuarta parte de la cintura en una falda. La falda se conpone de dos
mitades (1/2) y cada mitad es simetrica por tanto se dibujara la mitad (1/2), �
* � = � como longitud del total del contorno de cadera es lo que se toma como
medida para dibujar el patr�n.
Antes de empezar a cortar hay que pasar
un jaboncillo (trozo de tiza muy suave y afilada) por todos los bordes del
patron para marcarlo en la tela. Tambi�n se marcaran los m�rgenes de para las
costuras (los patrones son exactos y no llevan margenes para ellas) dando de un
cent�metro de margen para los escotes a siete en los bajos de las prendas.
Para marcar las l�neas de costuras se
hilvanaran �stas con un hilvanado flojo, una vez cortadas y desdobladas, estos
hilvanes marcar�n la l�nea de costura a coser.
Se utilizan para coser
PROVISIONALMENTE, siendo usados para gu�as en las costuras, encarar dos telas,
sujetar el forro de una prenda, etc.
Hilvan corriente.
Se emplea para preparar
dobladillos, pliegues y costuras.
Hilvan flojo.
Tambi�n llamadas marcas
porque se utiliza para dejar la marca que servir� como gu�a para la posterior
costura definitiva.
Hilvan de sastre.
Se usa para sujetar
forros, tambi�n para unir provisionalmente dos telas que vayamos a coser
juntas.
Hilvan largo.
Se emplea para se�alar el
centro de las piezas de cualquier prenda que se corte. Las puntadas son largas,
con un espacio corto entre cada una.
Hilvan escondido.
Se utiliza para telas con
cuadros o listas. Se hace por el lado derechopara que coincidan estos dibujos.
Se encaran los bordes doblados de ambas telas y se hilvanan, de modo que una
vez terminado no se vea el hilvan.
Enumero los tipos de
costuras m�s usuales.
Tambi�n debemos tener en cuenta que el
t�rmino planchar una costura en lenguaje de sastre se dice �sentar una costura�
que es� planchar con fuerza las costuras
de un vestido para dejarlas muy planas, lisas y estiradas.
1)
Costura sencilla:
Se encaran las piezas por la cara
vista, se hilvanan y se cosen despu�s con el hilv�n como gu�a, una vez cosidas,
se plancha por la cara del rev�s con la costura abierta.
2)
Sobrehilado:
Despu�s de la costura sencilla suele
sobrehilarse, t�cnica que consiste en rematar los borde para que se deshilachen
(nota: no se dir�a deshilen ya que deshilachar es por el uso, mientras que
deshilar significa un acto consciente de un operario o usuario). Es pues un
remate de una costura sencilla que se realiza con puntadas cortas y separadas
de izquierda a derecha.
3)
Costura cargada:
Es tambi�n un remate de una costura
simple y consiste en cortar uno de los bordes sobrantes dej�ndolo un poco m�s
estrecho que el otro, despu�s se pasa el largo por encima del corto y se
plancha. A continuaci�n se pasa un pespunte por el lado derecho que abarque los
dos bordes (que quedan por el lado del rev�s)
4)
Costura francesa:
Es una costura mas refinada en su
ejecuci�n y consiste en :
-
Encarar las telas por su rev�s.
-
Ejecutar un pespunte por el lado
derecho� cerca de los bordes.
-
Se da la vuelta a las telas y en el
nuevo borde que aparece se realiza otro pespunte �cerca del anterior-
Viene de la palabra doblado y es el
pliegue que como remate se hace a la ropa en los bordes, dobl�ndola un poco
hacia adentro para coserla. Los tipos m�s usuales son:
1)
Dobladillo corriente.
Es el que se utiliza para rematar los
bajos de las prendas. Una vez bien recortado el borde del bajo �ste se
sobreh�la. Despu�s se hace el doblez de la medida necesaria y se hilvana. A
continuaci�n� se procede a coserlo, con
punto escondido, levantando un poquito la tela del dobladillo, y procurando
coger muy poca tela para que no se noten las puntadas por el lado derecho.
2)
Dobladillo escondido.
Se realiza en remates de pa�uelos,
lencer�a, etc. es, por tanto, una t�cnica de ejecuci�n muy precisa para evitar
que se vea el dobladillo, de ah� su nombre. Se hace un doblez (ojo, masculino)
en el borde de la tela muy estrecho y despu�s se vuelve a doblar otra vez con
un dobladillo estrecho. Una vez preparado se hilvana y se cose a punto de lado,
cogiendo solamente un hilo en tela y una puntada peque�a en el dobladillo.
3)
Punto por encima.
Se emplea para pegar adornos y unir dos
telas por sus bordes. Se encaran las telas por el derecho con los bordes
doblados hacia fuera. Si la uni�n se hace por la parte del orillo de la tela,
no es necesario hacer el doblez. La aguja se clava por detr�s y se saca por
delante, dando siempre las puntadas de izquierda a derecha (excepto los zurdos,
que var�an siempre las direcciones de avance a la inversa)
4)
Punto escondido.
Se realiza directamente doblando la
tela y se cose levantando un poco la tela del dobladillo para que no se vean
las puntadas.
5)
Punto perdido o invisible.
Es parecido al escondido, pero se
emplea para unir dos telas por la parte derecha si que se vean las puntadas. Es
necesario doblar los bordes que se vayan a unir. Despu�s se van realizando, por
el borde de doblar, unas puntadas peque�as y juntas, una en cada lado del
doblez, tirando del hilo cada tres o cuatro puntadas.
6)
Punto de uni�n.
Se emplea tambi�n para unir dos telas,
sin que ninguna se monte sobre otra. La diferencia con el punto perdido es que
las puntadas se realizan sobre el borde del doblez. Se clava la aguja por
debajo y se saca por encima introduci�ndola por la uni�n entre telas.
7)
Punto picado.
Es empleado en las prendas confeccionadas
por sastres, para sujetar entretelas de las solapas y cuellos, siendo un punto
que cede con facilidad sin romperse.
Se hace diagonalmente de arriba a
abajo, quedando las puntadas poco apretadas.
Utilizando estas t�cnicas de uni�n
puede conseguirse pr�cticamente realizar cualquier parte de una prenda:
Cuellos, pu�os, bolsillos, ojales, botones, cremalleras, forros y entretelas,
teniendo cada una de estas partes un modo de preparaci�n y unas necesidades de
ejecuci�n propias.
Por las definiciones que he dado, no
parece haber mucha diferencia entre un �til y una herramienta, si bien suele
entenderse como �til a una herramienta con uso de baja complicaci�n t�cnica,
mientras que herramienta tiene un uso generalmente de mayor complicaci�n.
Si una herramienta tiene alguna fuente
de energ�a exterior distinta a la humana, pasa a considerarse m�quina.
�
Se utiliza para el destrozado del
colch�n (conjunto de telas superpuestas que van a ser cortadas con un mismo
patr�n de corte) de poco espesor.
Consta de un motor el�ctrico con un
disco cortante accionado por ruedas dentadas. El disco cortante tiene un
movimiento circular continuo. El afilado se realiza a voluntad del operador
mediante un par de muelas que incluye la maquina.
Su corte no es preciso y se utiliza
como preparaci�n de la tela o separaci�n de �sta en trozos m�s peque�os.
Consta de una cuchilla vertical y recta
accionada por una biela-manivela mediante un motor el�ctrico. El movimiento es
rectil�neo de vaiv�n,� perpendicular a la
mesa.
El elemento de corte es un filo
continuo o dentado y ondulado. El afilado se consigue mediante un mecanismo
compuesto por dos cintas sin fin abrasivas, que adem�s de tener un movimiento
de rotaci�n, se desplazan en sentido alternativo a lo largo de la cuchilla.
Pueden cortar un colch�n de hasta 25 cm
y su corte es m�s preciso que la maquina de disco.
Se utiliza para cortar
zonas delicadas y como corte final de �stas.
Es una m�quina ESTATICA, se mueve el
material a cortar por un tablero, generalmente mediante operaci�n manual. El
elemento cortante es un fleje afilado de un ancho 1 cm aprox. Y un espesor
inferior a 1 mm empalmado en forma de cinta sin fin y que se mueve conducido
por tres volantes.
Con esta forma est�tica de la m�quina �
tablero se pueden conseguir:
-
m�s velocidad del elemento cortante
-
una perfecta perpendicularidad al
cortar
-
m�s seguridad en el trabajo
-
m�s facilidad en el proceso de cortado
El afilado es tambi�n por muelas
incorporadas que se acercan ambas a la cinta durante el cortado.
Si se utilizan patrones met�licos, se
pueden conseguir cortes muy precisos acerc�ndolos al m�ximo a la cinta de
corte.
Se sustituyen cuchillas y cintas por un
troquel generalmente met�lico que colocado sobre el colch�n y aplicando presi�n
suficiente produce cortes definitivos de gran precisi�n. Este tipo de corte
tambi�n puede ser de tipo autom�tico, seg�n sea el proceso en el que se
implemente.
Este sistema aprovecha el principio
trigonom�trico de semejanza de tri�ngulos (teorema de Tales) utilizando para
ello el pant�grafo.
El pant�grafo es un aparato de cuatro
barras paralelas y sin eslabones planos con lados paralelos que produce figuras
geom�tricas semejantes.
����������������������������������������������������
����� �
La curva trazada por el punto T ser�
semejante a la generada por el punto S. La distancia OT siempre est� en
proporci�n constante a la distancia OS a causa de la semejanza de tri�ngulos.
El punto de uni�n del pant�grafo est�
entre las mesas y las cabezas de cada brazo articulado. Sobre uno de estos
brazos va colocado un lector �ptico que recorre una marcada (guias-patron)
dise�ada para este tipo de m�quina. Sobre otro brazo va colocado un sistema de
corte por cuchilla que ir� efectuando el corte seg�n los movimientos del otro
brazo.
La marcada esta dise�ada con una l�nea
continua negra sobre fondo blanco para que pueda ser seguida por el lector
�ptico.
�
Para esta t�cnica se utiliza un
conjunto ordenador-automata programable que permite realizar un escalado
autom�tico de las tallas de los patrones, y controlar el elemento cortante, as�
como control autom�tico de varios procesos accesorios al corte, como retirada
de tela, etc.
Gracias a la precisi�n del control
sobre el elemento de corte, pueden utilizarse m�todos mas sofisticados de
corte, siendo actualmente el l�ser de descarga de gas (helio, ne�n, kript�n o
arg�n) uno de los m�s utilizados. El porqu� de utilizar el l�ser se justifica
por su coherencia de haz, puede emitirse un haz de di�metro extremadamente fino
y potencia suficiente para cortar la tela.
Como complemento puede decirse que
l�ser viene como acr�nimo de Amplificaci�n de la Luz por Emisi�n Estimulada de
Radiaci�n y consiste en aprovechar el fen�meno de que al estimular �tomos pre-excitados
con luz, se produce m�s emisi�n de luz por parte de dichos �tomos, esta luz
act�a a su vez como estimulante de los propios �tomos, produci�ndose una
emisi�n en cadena que puede amplificarse y concentrarse mediante espejos,
siendo finalmente emitida en forma de haz generalmente monocrom�tico (una sola
longitud de onda).
Es la m�quina que aceler� el incremento
de la producci�n de prendas confeccionadas, existen una gran cantidad de tipos
y modelos, y se utilizan para unir o decorar las partes de una prenda por medio
de una o m�s agujas y el movimiento de varias piezas.
Tiene tres partes clasificadas seg�n su
funci�n, son:
-
Bancada: sostiene el pedal y el tablero
-
Tablero:� sostiene pr�cticamente el resto de la m�quina
-
Correas: mueven las poleas
-
Poleas : mueven los �rboles
-
Arboles: mueven las exc�ntricas
-
Aguja
-
Barra de aguja: mecanismo que acciona a
�sta.
-
Prensatelas y barra prensatelas
(mecanismo de �sta)
-
Tirahilos
-
Discos tensores
-
Guiahilos
-
C�psula
-
Garfio
-
Dientes de arrastre: mecanismos de
accionamiento.
El cuerpo mec�nico principal (situado
sobre el tablero) de la maquina de coser puede dividirse en:
�
Brazo: el brazo horizontal tiene un
cig�e�al (�rbol superior) y el brazo vertical o columna, tiene un eje
transmisor de movimiento a los �rboles inferiores.
�
Cabeza: alberga la barra de agujas y
los mecanismos tensahilos.
�
Cama: en ella est�n los dientes de
arrastre y la lanzadera
�
Aguja: Es uno de los elementos m�s
delicados de la m�quina, atraviesa el tejido, introduciendo el hilo que a su
vez forma la puntada con el hilo inferior mediante la lanzadera.
Esquema b�sico de una m�quina de coser:
|
1 |
Brazo
vertical |
8 |
Arbol
superior |
15 |
Arbol
inferior |
|
|
2 |
Brazo
horizontal |
9 |
Exc�ntrico |
16 |
Cig�e�al |
|
|
3 |
Cabeza |
10 |
Bielas
(varias) |
17 |
Extremo
del cig�e�al |
|
|
4 |
Plato |
11 |
Ejes
de dientes (movim. vertical) |
18 |
Eje
de dientes (movimi. Horizontal) |
|
|
5 |
Correa |
12 |
Palanca
tira-hilos |
19 |
Soporte
de dientes |
|
|
6 |
Polea |
13 |
Barra
de aguja |
20 |
Pi�ones
(varios) |
|
|
7 |
Volante |
14 |
Polea |
21 |
Eje
de columna |
|
APLICACI�N DIDACTICA.
1.- IMPORTANCIA DESDE EL PUNTO DE VISTA
DIDACTICO.
Este tema, no se encuentra
expl�citamente en el curriculum, aunque puede incluirse, en la ESO, dentro del
ep�grafe �conocimiento de los materiales m�s usuales...�, por ello es
conveniente su desarrollo debido a las implicaciones que tiene en la vida de
las personas ya que los tejidos nos rodean en prendas de vestir, etc.
2.- RELACION CON EL CURRICULUM DE ESO Y
BACHILLERATO
Como se ha dicho, no se encuentra
recogido expl�citamente pero al existir un apartado dedicado a los materiales,
se pueden estudiar distintas m�quinas utilizadas y las diferentes t�cnicas
b�sicas de confecci�n empleadas en la fabricaci�n de prendas , tambi�n se
podr�an estudiar las m�quinas dedicadas a la fabricaci�n de las hilaturas.
Una posibilidad que acerca este tema al
curriculum es el m�todo de an�lisis; utilizando estas m�quinas para el
conocimiento de transmisi�n de movimientos o los diferentes mecanismos que
existen en aquellas.
En cuanto al bachillerato en Tecnolog�a
I se encuentra recogido el conocimiento de los materiales y por tanto las
fibras textiles, los tejidos y la maquinaria, as� como las t�cnicas empleadas
en la confecci�n deben ser conocidas por el alumnado de esta etapa educativa.
3.- OBJETIVOS DIDACTICOS.
Valorar la importancia de las mejoras
tecnol�gicas en la fabricaci�n de textiles.
Conocer la realidad industrial textil
de (COMUNIDAD AUTONOMA DEL EXAMEN)
Diferenciar tipos de m�quinas textiles
m�s comunes
Estudiar las ventajas e inconvenientes,
as� como su uso, de las diferentes m�quinas textiles.
Conocer las t�cnicas b�sicas de
confecci�n
Realizaci�n de t�cnicas de confecci�n
tales como colocaci�n de botones, cremalleras, realizaci�n de hilvanes, costuras,
etc.
4.- CONTENIDOS DIDACTICOS
Clasificaci�n de los distintos tipos de
m�quinas textiles.
Utilizaci�n de cada una de ellas y su
justificaci�n
An�lisis de una m�quina de coser
incluidos sus mecanismos de transmisi�n de movimientos y de desplazamiento de
la aguja.
Estudio de las implicaciones que ha
tenido o tiene la industria textil en la vida tecnol�gica de (COMUNIDAD DE
EXAMEN)
Realizaci�n de t�cnicas b�sicas de
confecci�n ( colocar botones, realizaci�n de diferentes tipos de costuras,
etc.)
5.- SECUENCIA DE ACTIVIDADES
Este tema se desarrollar� a lo largo de
una unidad did�ctica en la que sea necesario el uso de materiales textiles y
aprovechando que se presentan en clase este tipo de materiales se realizar� la
justificaci�n de su exposici�n por medio de ella. Se pueden plantear
actividades del tipo de an�lisis de m�quinas textiles, aprovechando para hablar
de sus cualidades y uso m�s conveniente.
En el bachillerato se realizar�n
actividades del tipo investigaci�n o an�lisis de objetos.
6.- METODOLOGIA
La metodolog�a a emplear para la
exposici�n de este tema depender� del profesor, que podr� plantearse hacerlo de
forma transmisiva, como flashes informativos, cuando surja en clase la
necesidad de usar materiales textiles o planteando actividades a realizar por
los alumnos y alumnas, como puede ser un an�lisis de los mecanismos de
transmisi�n de movimiento en una m�quina textil (m�quina de coser) o la
realizaci�n de las t�cnicas necesarias para aplicar con el material textil en
el proyecto que estemos realizando.
De esta forma todos los apartados que
se recogen en este tema ir�n referidos al contenido y metodolog�a de an�lisis
de objetos y sistemas t�cnicos o a�
contenidos procedimentales que ser�n utilizados en la realizaci�n del
proyecto problema.
En bachillerato la metodolog�a ser�
investigativa, an�lisis o transmisiva seg�n considere el profesor.
7.- EVALUACI�N
La evaluaci�n se realizar� mediante los
trabajos presentados con toda la documentaci�n recogida y las conclusiones que
se recojan en el cuaderno de clase ya sea del grupo o del alumno/a.
Tambi�n se tendr� el proyecto
terminado.
No se descarta la realizaci�n de una
prueba objetiva.
El tema 33 se desarrollar� en el primer
curso de bachillerato, ya que es en este curso donde deben desarrollarse las
capacidades que se mencionan en el desarrollo de los objetivos de la asignatura
de tecnolog�a. Los bloques de contenidos en los que se puede desarrollar este
tema son los siguientes:
Tecnologia I
-
Materiales
-
Estado natural, obtenci�n y transformaci�n
de los materiales textiles.
-
Presentaci�n comercial de materiales
textiles.
-
Impacto ambiental porducido por la
obtenci�n, transformaci�n y desecho de los materiales textiles.
Tecnologia II
-
Materiales
-
Estructura interna y propiedades de los
materiales.
-
Materiales reutilizables.
Procedimientos de reciclaje. Importancia econ�mica y social de la reutilizaci�n
de materiales.
-
Normas de precauci�n y seguridad en el
manejo de materiales.