RIESGOS DERIVADOS DEL
MANEJO DE HERRAMIENTAS, MAQUINAS Y MATERIALES TECNICOS. ELEMENTOS Y MEDIDAS DE
PROTECCION.
Indice
1.
Riesgos derivados del manejo de
herramientas, maquinas y materiales t�cnicos.
1.1.
Naturaleza de los factores de
riesgo.
1.2.
Riesgos derivados del manejo de
m�quinas
1.3.
Riesgos derivados del manejo de
herramientas manuales.
1.4.
Riesgos derivados del manejo de
materiales t�cnicos.
2.
Elementos y medidas de protecci�n.
2.1.
Dispositivos de protecci�n en
m�quinas.
2.2.
Medidas preventivas en herramientas
manuales.
2.3.
Medidas preventivas en materiales
t�cnicos.
2.4.
Elementos de protecci�n individual.
2.5.
Legislaci�n.
INTRODUCCION
Desde siempre el hombre ha inventado y utilizado para
realizar sus actividades toda clase de herramientas y utensilios que cubr�an
sus necesidades. Generalmente, estos �tiles cumplen la funci�n para la que han
sido dise�ados, aunque muchas veces en el dise�o no prevalece la comodidad del
que va a usarla sino su funci�n.. Esto unido al potencial peligroso de la
mayor�a de las m�quinas nos obliga a tener muy presente que existe un riesgo
inherente a toda actividad industrial.
Uno de los mayores �ndices de mortalidad de nuestra sociedad
lo tiene la siniestralidad laboral, por ello cada d�a m�s, se tiende a la
normalizaci�n de las actividades industriales donde las m�quinas, procesos y
personal que intervienen en ellas, se encuentran reglamentados en la
realizaci�n de dicha actividad, tanto en lo que se refiere a cada una de las
actividades en particular, como a las medidas y medios preventivos aplicados.
Pero lo mas importante de todo no es establecer unas medidas
de prevencion, sino cumplirlas y para ello hay que concienciar al trabajador de
que el uso de �stas nos lleva a reducir en gran medida la siniestrabilidad.
A continuaci�n se describen todo tipo de riesgos asociados a
la actividades industriales y las medidas preventivas, reguladas en la mayoria
de los casos, que han regir en ellas.
1.- RIESGOS
DERIVADOS DEL MANEJO DE HERRAMIENTAS, MAQUINAS Y MATERIALES TECNICOS.
1.1.
NATURALEZA DE LOS FACTORES DE RIESGO.
Para comenzar a tratar el tema hay que conocer el significado
real de estar sano. En particular la OMS define la palabra salud como un estado
de bienestar f�sico, mental y social, y no meramente la ausencia de da�o.
La prevenci�n tiene que tener en cuenta todas las condiciones
de trabajo que directa o indirectamente pueden afectar a la salud tomada en
sentido amplio, es decir, en el plano f�sico, mental y social, lo que se va a
denominar aspecto integral de la seguridad.
Para un mejor tratamiento de los factores que pueden suponer
riesgo para la salud se pueden clasificar seg�n su naturaleza en :
A) Factores de riesgo debidos a las
condiciones de seguridad. Como tales se consideran aquellas
condiciones materiales que influyen en la accidentabilidad de un taller
(elementos m�viles, cortantes, electrificados, combustibles...)
B) Factores de riesgo derivados del
medio ambiente f�sico. Se refiere a las vibraciones,
ruidos, iluminaci�n, humedas, polvo....
C) Factores de riesgo debidos a la
presencia de contaminantes f�sicos o qu�micos. Hablamos
de pegamentos, colas, pinturas, barnices.
D) Factores de riesgo causados por la
carga del trabajo.
E) Factores de riesgo provocados por
la forma de organizar el trabajo.
La clasificaci�n anterior facilitar� su consideraci�n para
poder llegar en cada caso a su valoraci�n y conseguir eliminarlos como tales
riesgos o minimizarlos.
En este sentido los accidentes son los indicadores inmediatos
y m�s evidentes de la existencia de unas inadecuadas condiciones de trabajo y
lo que hay que tener en cuenta siempre es que todo accidente es consecuencia y
efecto de una situaci�n anterior. Para la prevenci�n del accidentes podemos
enumerar una serie de causas responsables de la gran mayor�a de estos:
a)
Errores. Debidos a la conducta
humana o bien a una falta de adecuaci�n entre la persona y el m�todo de
trabajo.
b)
Incidentes. Son sucesos anormales
que se presentan de forma brusca o inesperada.
c)
Aver�as. Son fallos mec�nicos o
el�ctricos de las m�quinas.
Otro aspecto fundamental a tratar cuando hablamos de
condiciones de trabajo es la ergonom�a. No solo debemos atender a que una
m�quina funcione perfectamente y con las medidas de seguridad adecuadas, sino
que se ha de procurar que la actividad sobre ella se realice en unas
condiciones confortables para la persona. La ergonom�a trata las t�cnicas
capaces de adecuar la actividad al individuo y estudiar aquellos aspectos
olvidados que por no ser causa directa de accidente quedaban fuera de la
concepci�n cl�sica de seguridad. Los riesgos que va a poner de manifiesto la
ergonom�a son entre otros:
-
Los causados por moviminetos
repetitivos.
-
Debidos a esfuerzos
f�sico-mentales.
-
Debidos al medio ambiente f�sico:
luz, temperatura, ruidos, vibraciones, ventilaci�n.......
-
En cuanto a horario, ritmos,
descansos....
-
Organizaci�n de trabajo.
-
Mobiliario auxiliar a las m�quinas.
Teniendo en cuenta todo lo expresado hasta ahora vamos a
tratar los riesgos en toda su extensi�n para las diferentes maquinas y
herramientas .
1.2. RIESGOS DERIVADOS DEL USO DE
M�QUINAS
Podemos definir m�quina como un conjunto de p�ezas u �rganos
unidos entre s�, de los cuales uno por lo menos habr� de ser m�vil y, en su
caso, de �rganos de accionamiento, circuitos de mando y de potencia, u otros,
asociados de forma solidaria para una aplicaci�n determinada.
1.2.1.
ELEMENTOS DE RIESGO EN TODO TIPO DE M�QUINAS
a)
Elementos m�viles de las m�quinas, pueden
producir las siguiente lesiones:
-
Golpes: producidos por aquellas
m�quinas con movimientos de vaiv�n.
-
Cortes: producidos por m�quinas
empleadas para cortar, aserrar, desgastar, cepillar, fresar, etc.
-
Atrapamientos: producidos por
m�quinas con elementos de trituraci�n o de prensa, adem�s de los mecanismos de
transmisi�n, como pueden ser poleas o engranajes.
b)
Materiales que se trabajan.
En algunas operaciones el riesgo proviene por la proyecci�n
de restos de materiales que se est�n trabajando, como virutas o esquirlas que
pueden producir lesiones en los ojos o en otras partes del cuerpo. Igualmente
entra�a riesgo el polvo desprendido por alg�n material nocivo para las v�as
respiratorias.
c)
Elementos de las m�quinas proyectados.
El accidente puede tambi�n producirse por la rotura de alg�n
elemento de la m�quina con la que estamos trabajando.
Este accidente hay que tenerlo previsto cuando trabajemos con
brocas, muelas, cintas, etc.
d)
Elementos con tensi�n el�ctrica.
El cuerpo humano es conductor de la electricidad. La
intensidad que por �l circula es consecuencia directa de la tensi�n aplicada y
de la resistencia que ofrece al paso de la corriente. Esta resistencia va a
depender de la superficie de contacto, humedad de la piel, presi�n de contacto,
tipo de calzado y humedad del suelo. Y las consecuencias del paso de la
corriente por el cuerpo variar�n seg�n sea la intensidad de la corriente,
duraci�n del choque y zona del cuerpo recorrida.
Los efectos fisiol�gicos de la electricidad sobre el cuerpo
humano se pueden clasificar en directos e indirectos y sus diferentes grados
vienen reflejados en las siguientes tablas:
-
Importancia de la frecuencia en los
accidentes:
�
La corriente alterna a 50Hz es la
m�s peligrosa, si aumentamos la frecuencia hasta 100000Hz la corriente solo
circula por la piel sin penetrar en el cuerpo. La corriente continua es menos
peligrosa siempre y cuando el periodo de exposici�n sea corto.
-
Tipos de contacto el�ctrico
Los accidentes el�ctricos se producen cuando la persona entra en contacto
con la corriente el�ctrica. Este contacto puede ser de dos tipos:
�
Contacto directo.
El que se produce con las partes activas de la instalaci�n.
�
Contactos indirectos.
Se produce con las masas puestas en tensi�n y que en
circunstancias normales estan aisladas de las partes activas. La corriente de
defecto que suele circular hacia la instalaci�n de puesta a tierra puede
derivar en parte a tierra por nuestro cuerpo si nos ponemos en contacto con la
masa.
e)
El ruido
El natural aumento de la poblaci�n en las ciudades y la
industrializaci�n han tra�do consigo el aumento del nivel sonoro en el medio
ambiente normal. Pero igualmente la introducci�n de grandes m�quinas en los
talleres provoca que el nivel de ruidos sea cada vez mayor, siendo preciso
contemplar este factor de riesgo al hacer un estudio de seguridad en m�quinas.
Los ruidos se consideran peligrosos cuando sobrepasan los 80
dB, cuando la actividad es de m�s de una hora y la exposici�n es
ininterrumpida.
Los ruidos pueden clasificarse seg�n la forma de presentarse
o su periodicidad:
-
Seg�n la forma de presentarse:
�
ENCUBRIDORES. Cuando dificultan o
impiden oir otros. La taladradora impide oir el ruido de la calle.
�
IRRITANTES. Los que producen
irritaci�n. Es una sensaci�n subjetiva. Ruido caracteristico de la sierra de
cinta.
-
Seg�n su periodicidad:
�
CONTINUO. Cuando un nivel de ruido
permanece siempre constante.
�
DISCONTINUO. El que se produce de
forma intermitente o fluctuante, con el tiempo var�a su nivel.
�
DE IMPULSO O IMPACTO. Ruidos
instant�neos que duran menos de un segundo.
��� Los efectos que
puede tener en la salud dependen de la intensidad del ruido y del tiempo de
exposici�n. El efecto inmediato es una disminuci�n de la capacidad de atenci�n
, pero fisiol�gicamente sus efectos pueden ser m�s graves, pueden llegar a
provocar una p�rdida o disminuci�n� de la
capacidad auditiva.
Cuando estamos sometidos a ruidos muy fuertes, las peque�as
c�lulas del interior del caracol resultan lesionadas o mueren. Esta lesi�n es
irreversible e implica una p�rdida de la agudeza auditiva.
Las repeercusiones fisiol�gicas generales que en casos de
situaciones extremas provocar�an en el organismo, ser�an:
-
Aumento del ritmo card�aco.
-
Constricci�n de los vasos
sangu�neos.
-
Aceleraci�n del ritmo respiratorio.
-
Disminuci�n� de activida en aparato digestivo.
-
Reducci�n de la actividad cerebral
con la consiguiente disminuci�n de capacidades.
En el plano psicol�gico igualmente� puede tener repercusiones un alto nivel de
ruido lo que va a a provocar alteraciones de comportamiento o car�cter que
provocaran agresividad, ansiedad y disminuci�n de atenci�n y memoria inmediata.
De todo lo dicho podemos sacar la conclusion de que la
actividad se ve altmante afectada, en sentido negativo, por el nivel de ruido.
Al provocar la disminuci�n de la atenci�n, el operario tiene que realizar un
esfuerzo mental para llegar a concentrarse, lo que redunda en un mayor gasto
nervioso y en una mayor fatiga. Todo ello crea una situaci�n de riesgo cara a
posibles accidentes.
f)
La iluminaci�n
La iluminaci�n es una necesidad en cualquier circunstancia de
nuestra vida, pero adem�s de esa necesidad vital seg�n� sea la actividad, se requiere un tipo de
iluminaci�n adecuada a ella.
Debido a la gran capacidad del ojo, a adaptarse a situaciones
de deficiente iluminaci�n, muchas veces no se le da a la iluminaci�n� la importancia que tiene. Pero si esas
circunstancias de iluminaci�n deficiente persisten por mucho tiempo empezaremos
a sentir molestias, tanto directas (irritaci�n y cansancio ocular) como
indirectas ( dolor de cabeza y fatiga).
La iluminaci�n inadecuada adem�s de producir da�os f�sicos
contribuye a provocar accidentes, por lo que se considera imprescindible para nuestra
tarea unas condiciones �ptimas de iluminaci�n.
Los niveles m�nimos de iluminaci�n est�n establecidos entre
20 lux, para lugares de paso, hasta los 1000 lux para trabajos en m�quinas de
precisi�n.
1.2.2.
RIESGOS EN M�QUINAS CONCRETAS.
-
M�quinas de arranque de viruta:
tornos, fresadoras, limaduras, taladradoras, cepilladoras, etc.
�
Enrrollamiento de ropa o cabellos
en elementos giratorios de �stas.
�
Magullamiento en dedos y manos.
�
Accidentes por proyecci�n de
virutas, esquirlas, etc.
-
Muelas o esmeriladoras.
�
Proyecci�n de cascos por la rotura
de la muela.
�
Lesiones en los ojos a consecuencia
de la introducci�n de part�culas en la c�rnea.
�
Afecciones de las v�as
respiratorias.
�
Quemazos y rasponazos en los dedos
por contacto directo con la muela.
-
Sierras.
�
Por contacto directo con el dentado
del disco.
�
Por retroceso o proyecci�n de la
pieza que se trabaja.
-
M�quinas dise�adas para
desplazamientos.
�
Riesgos derivados del puesto de
conducci�n de la m�quina, en lo que se refiere a los principios ergon�micos,
vibraciones y posibles vuelcos accidentales.
�
En m�quinas con conductor a pie
existe el riesgo de atropello debidos al desplazamiento inopinado de la m�quina
hacia el conductor y en particular peligro de aplastamiento y de lesi�n
provocada por herramientas rotativas.
�
En m�quinas alimentadas por bater�a
el�ctrica existe el peligro de electrocuci�n.
�
En general, existir� riesgo de ser
golpeado o aplastado por ca�da de objetos o desenganche de remolques.
1.3.
RIESGOS DERIVADOS DEL USO DE HERRAMIENTAS MANUALES
Los accidentes causados por el empleo de herramientas
manuales ocurren generalmente por alguno de los siguientes motivos:
-
Utilizaci�n de la herramienta no
adecuada.
-
Falta de formaci�n� en el manejo.
-
Utilizaci�n de herramientas
defectuosas o mal conservadas.
-
Herramientas de mala calidad.
Podemos establecer una clasificaci�n de las herramientas
manuales seg�n el riesgo de mayor a menor:
a)
Herramientas de golpe: martillos,
cinceles,...
b)
Herramientas de bordes filosos:
cortadores, cuchillas,...
c)
Herramientes de corte: tenazas, alicates,
tijeras, formones, sierras, cepillos,.....
d)
Herramientas punzantes: punzones,
barrenas,....
e)
Herramientas de torsi�n:
destornilladores, llaves,.....
f)
Herramientas de desgaste: muela,
lija, limas, escofinas,...
Los riesgos en herramientas para madera m�s importantes son:
-
Ara�azos y cortes debido a las
astillas y bordes de la madera, as� como por clavos y tirafondos que sobresalen
de ella.
-
Cortes debidos a sierras y
serruchos.
-
Heridas profundas debido al
cepillo, form�n y la gubia.
-
Golpes con el martillo.
-
Lesiones oculares por proyecci�n de
fragmentos volantes.
-
Esguinces por movimientos violentos
o por movimientos incorrectos.
Los riesgos en herramientas para metal m�s importantes son:
-
Ara�azos y cortes con esquinas y
bordes de las chapas met�licas.
-
Quemaduras con el soldador
el�ctrico o piezas reci�n soldadas.
-
Cortes y pellizcos con cizallas.
-
Golpes con muelles o resortes y
piezas desprendidas que han sido mal sujetadas en los elementos de sujeci�n.
1.4.
RIESGOS DERIVADOS DEL USO DE MATERIALES T�CNICOS
Entre los diferentes materiales t�cnicos destacan por su cada
vez mayor proliferaci�n los ordenadores y en particular, por su relaci�n
directa con el tema aqu� tratado, las pantallas de visualizaci�n de datos, que
inciden, seg�n estudios realizados por la OMS, negativamente en la salud del
trabajador.
Tambi�n hay que atender a otro tipo de materiales usados en
los talleres como son diversos productos qu�micos como la cola y los
pegamentos.
1.4.1.
IMPACTO DE LAS PANTALLAS DE VISUALIZACI�N DE DATOS
En 1985, un grupo de expertos�
de la Organizaci�n Mundial de la Salud present� un informe sobre los
riesgos que sufren los usuarios de las pantallas de visualizaci�n debidos a la
emisi�n de radiaciones ionizantes y no ionizantes en el que se concluye que no
hay argumentos suficientemente v�lidos para realizar controles periodicos sobre
radiaciones X, pero si existe riesgo de sufrir otro tipo de afecciones
relacionadas con la carga f�sica y mental del usuario de este tipo de
pantallas.
Algunos estudios efectuados a partir de los s�ntomas alegados
por operadores de pantallas, permiten inferir las siguientes patolog�as:
-
Fatiga visual: somnolencia, escozor
ocular, necesidad imperiosa de frotarse los ojos, cef�leas frontales,
movimientos involuntarios de los ojos, visi�n borrosa,......
-
Alteraciones m�sculo- esquel�ticas:
pat�log�a en la regi�n cervical y nucal, en la regi�n lumbar, en la
articulaci�n del codo, hombro y mu�eca.......
-
Trastornos neurops�quicos:
cefaleas, palpitaciones, precordialgias, ansiedad, irritabilidad, estados depresivos,
trastornos del sue�o,....
-
Trastornos de audici�n: se trata
aqu� del nivel sonoro generado por las impresoras.
-
Trastornos en relaci�n con el
embarazo: aunque no est� totalmente resuelto el problema de los posibles
efectos de las radiaciones no ionizantes, parece prudente que la mujer
embarazada ( sobre todo en los tres primeros meses de gestaci�n ) se abstenga
de trabajar jornadas largas frente al ordenador.
1.4.2.
RIESGOS DERIVADOS DEL USO DE COLAS Y PEGAMENTOS
Debido al riesgo evidente que existe en el uso de estos
productos es importante tenerlos en cuenta aunque su uso quede reducido a
determinados sectores de la industria y principalmente al ambito
a)
Colas a base de cianocrilatos.
Tienen un compuesto l�quido que solidifica al entrar en contacto con la humedad
ambiente, siendo su acci�n instant�nea. Es, por tanto, muy peligroso que entre
en contacto con la piel y los ojos porque en pocos segundos producen da�os
importantes. Sobre todo hay que mantenerlo fuera del� alcance de los ni�os.
b)
Colas y pegamentos a base de
disolventes org�nicos. Son productos t�xicos por inhalaci�n. Existe riesgo de
efectos graves para la salud en caso de exposici�n prolongada. Se debe mantener
fuera del alcance de los ni�os.
1.4.3. SE�ALIZACI�N DE PELIGROS
Debido a la elevado indice de siniestralidad en el ambito
laboral, y la creciente concienciaci�n de la sociedad respecto a este hecho el
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo establece dentro de un
conjunto de normas de seguridad aplicables en todos los ambitos laborales un
sistema de se�alizaci�n de riesgos en la forma que se muestra a continuaci�n.
2.
ELEMENTOS Y MEDIDAS DE PROTECCI�N
2.1.
DISPOSITIVOS DE PROTECCION EN MAQUINAS
2.1.1. PROTECCIONES GENERALES
Siempre que sea posible, la m�quina debe estar dotada de
mecanismos que impidan el contacto del operario con el agente que provoca el
riesgo, es decir, que el mecanismo que puede producir el accidente debe estar
convenientemente cubierto o suficientemente alejado.
Pero siempre esto no es posible, en estos casos se recurrir�
a dispositivos de seguridad cuya misi�n es detener la m�quina evitando as� el
posible accidente. Los dispositivos de seguridad m�s usuales son:
a)
Dispositivos de c�lulas
fotoel�ctricas.
La m�quina se detiene cuando, por ejemplo, la mano entra en
la zona de peligro, ya que �sta intercepta un haz luminoso que activa el
dispositivo.
b)
Pantallas de protecci�n.
Son resguardos o protectores m�viles que se accionan en el
momento en que en elemento peligroso de la m�quina se pone en funcionamiento.
c)
Interruptores de seguridad.
Mediante estos dispositivos se impide que la m�quina se ponga
accidentalmente en marcha.
d)
Dispositivos� de mando a dos manos.
Es un dispositivo� de mando que
requiere de las dos manos para ser accionado y provocar la puesta en marcha de
la m�quina. Para que cumpla su cometido de seguridad ha de dise�arse bajo las
siguientes directrices:
-
Los interruptores han de estar lo
suficientemente separados y protegidos para que no puedan ser accionados por la
misma mano u otra parte del cuerpo.
-
La m�quina solo se pondr� en marcha
si se pulsan a la vez o con una diferencia m�xima de un segundo.
-
Al soltar uno de ellos en mitad del
proceso la m�quina ha de pararse e incluso invertir el movimiento
2.1.2. PROTECCION EN CIRCUITOS ELECTRICOS
DE MAQUINAS
En toda instalaci�n el�ctrica habr� que tener en cuenta sobre
todo los posibles contactos directos e indirectos dise�ando la misma con los
sistemas de protecci�n adecuados para evitar riesgos de accidentes el�ctricos.
En las tablas siguientes se dan algunas premisas al respecto.
Otros aspectos fundamentales que hay que considerar de cara a
la protecci�n son:
a)
Sobrecargas.
Cuando se superan las intensidades de dise�o.
b)
Cortocircuitos.
Cuando se juntan dos fases o fase y neutro se produce un incremento
excesivo de la corriente que puede llegar a fundir los conductores y provocar
incendios.
����������� Para protegernos de
estos hechos podemos utilizar los siguientes elementos:
-
Fusibles : Son elementos de protecci�n que act�an abriendo el
circuito, por mediaci�n de un conductor intercalado en el mismo, dise�ado para
fundirse al ser atravesado por una corriente. Pueden ser de hilo o de cartucho.
-
Interruptores autom�ticos o disyuntores: Son
elementos de corte y protecci�n que producen la apertura de los mismos
autom�ticamente, al producirse la causa que los altera. Pueden ser magn�ticos,
t�rmicos o diferenciales, pero todos ellos disponen de un gatillo mec�nico que
finalmente abre el circuito.
-
Interruptor autom�tico magn�tico: Estos interruptores� llevan una
bobina en cuyo interior se dispone un n�cleo magn�tico. La intensidad que
circula por la bobina crea un campo magn�tico, que tiende a desplazar el
n�cleo. El n�cleo se desplazar� solamente al producirse un aumento de corriente
sobre la normal. El desplazamiento se transmite mec�nicamente al gatillo y se
produce la apertura del circuito. La respuesta del interruptor es m�s r�pida
cuanto mayor es el aumento de corriente.
-
Interruptor autom�tico t�rmico: En este caso la intensidad que circula por el circuito se hace pasar
por un fleje bimet�lico. Al aumentar la corriente, este fleje bimet�lico se
calienta y se deforma. Esta deformaci�n se transmite al gatillo, produciendose
la apertura del circuito.
-
Interruptor autom�tico diferencial: Cuando la intensidad que circula por los conductores del circuito no es
igual, debido a la existencia de una derivaci�n,el campo magn�tico inducido en
el n�cleo toroidal no es nulo. Este campo induce una corriente en el devanado
B, que activa el rel� y �ste a su vez el gatillo abriendo el circuito.
-
Interruptor autom�tico magneto-t�rmico diferencial:� incorpora
los tres tipos de protecci�n anteriores. En cso de cortocircuito actuar� la
protecci�n magn�tica, la t�rmica en cso de sobrecarga, y el rel� diferencial� si existe una derivaci�n.
2.1.3. MEDIDAS PREVENTIVAS CONTRA RUIDOS
Las medidas preventivas m�s eficaces son aquellas que van
encaminadas a la supresi�n de los focos de ruido. Como esto no siempre es
posible adoptaremos la de insonorizar los locales o habit�culos donde se
encuentre el foco de ruido, teniendo siempre en cuenta que es mejor insonorizar
que utilizar elementos de protecci�n auditivos.
Entre las diversas medidas preventivas destacan las
siguientes:
a)
Al adquirir las m�quinas tener presente el nivel de ruidos que pueden
provocar. Elegir los m�s bajos.
b)
Aislar las m�quinas o focos
productores de ruidos. Se tratar� de limitar al m�ximo la propagaci�n, cerrando
espacios con m�quinas ruidosas en habit�culos que impidan o disminuyan su
propagaci�n.
c)
Tratamiento o colocaci�n en
paredes, suelos y techos de materiales absorbentes que impidan la
transmisi�n� o reflexi�n de las ondas
sonoras (ej.: lana de roca).
d)
Controlar el tiempo de exposici�n a
niveles altos de ruidos y limitar la permanencia en estas zonas.
e)
Si las medida anteriores son
insuficientes en algunos espacios, conviene el empleo de protectores auditivos
como orejeras o protectores insertos.
2.1.4. MEDIDAS DE PROTECCI�N EN MAQUINAS
CONCRETAS
A modo de ejemplo las medidas que adoptaremos en algunas de
las maquinas de taller son las siguientes:
a)
M�quinas de arranque de viruta
(taladros, cepilladoras, fresadoras, tornos,...):
-
Pantallas de pl�stico o cristal
situadas entre la cara del operario y la herramienta.
-
Para evitar el contacto inadvertido
con el �til, se dispondr� de elementos que hag�n inaccesible los puntos de
peligro.
-
Uso de monos de trabajo ajustados y
evitar llevar elementos sueltos que puedan enrollarse en piezas giratorias.
-
La viruta siempre ha de retirarse
mediante ganchos o cepillos, nunca con la mano.
b)
Muelas:
-
Proteger adecuadamente al operario
de posibles trozos� proyectados con
violencia.
-
Se evitar�n golpes violentos contra
la piedra.
-
Se trabajar� con gafas.
-
Colocar una instalaci�n de polvo
com�n para evitar la inhalaci�n por el operario del polvo fin�simo que se
desprende.
c)
Sierras:
-
Colocaci�n de cubresierras para
esconder la parte anterior del disco.
-
Instalaci�n de cuchillos divisores
para evitar el retroceso o proyecci�n de la pieza.
-
Trabajar mediante empujadores
evitando as� mantener las manos cerca del disco.
-
Vigilar el estado perfecto de los
dientes.
-
No exceder las velocidades
indicadas.
-
Emplear gafas y pantallas
especiales.
d)
M�quinas port�tiles y m�quinas
guiadas a mano:
-
Seg�n el tipo de m�quina, poseer�n
una superficie de apoyo de dimensiones suficientes y tendr�n los suficientes
medios de prensi�n� y sujeci�n
correctamente dimensionados y dispuestos para que la estabilidad de la m�quina
pueda garantizarse en las condiciones de funcionamienrto para las que haya
proyectado el fabricante.
-
Llevar�n �rganos de accionamiento
de puesta en marcha y de parada dispuestos de tal manera que el operador no
tenga que soltar los medios de presi�n para accionarlos.
-
Se ha de poder ver en todo momento
la penetraci�n de ls herramienta en el material que se est� trabajando.
e)
M�quinas dise�adas para
desplazamientos:
-
En lugares oscuro han de llevar un
dispositivo de alumbrado adaptado al trabajo a realizar.
-
Cuando las dimensiones lo permitan
el puesto de conducci�n ir� provisto de una cabina.
-
El asiento del conductor deber� ser
estable para el conductor y estar dise�ado bajo los principios de ergonom�a.
-
Los organos de accionamiento
incluido los pedales se dise�aran de tal manera que el conductor no tenga que
dejar el puesto para accionarlos y en cualquier caso cuando implique peligro,
dispondran de retorno automatico para volver a su posici�n neutra cuando sea
soltado .
-
Para contrarrestar los posibles
vuelcos, la m�quina deber� ir provista de puntos de anclaje para que pueda
montarse una estructura de protecci�n contra dicho peligro (ROPS).
-
Estructuras de protecci�n contra el
peligro de ca�da de objetos (FOPS).
2.2. MEDIDAS PREVENTIVAS EN HERRAMIENTAS
MANUALES.
Las precauciones y normas a tener en cuenta son:
-
Deben ser de buena calidad y estar
fabricadas con materiales adecuados a su funci�n.
-
Eliminar rebordes que puedan
desprenderse.
-
Deben mantenerse bien afiladas.
-
La dureza y el temple debe ser el
adecuado.
Las medidas preventivas que podemos adoptar para reducir los
riesgos en la utilizaci�n de herramientas manuales pueden ser:
-
Adquisici�n de herramientas acordes
con la funci�n a la que queremos destinarlas.
-
Instrucci�n adecuada para la
correcta utilizaci�n de las herramientas.
-
Utilizar gafas protectoras cuando
haya riesgo de desprendimiento de part�culas.
-
Utilizaci�n de guantes para
trabajar con herramientas cortantes.
-
Mantenimiento Adecuado y peri�dico.
-
Revisi�n periodica de partes
cr�ticas como mangos, aislamientos, etc.
-
Almacenamiento en cajas o paneles
adecuados.
2.3. medidas
preventivas en materiales tecnicos
2.3.1.
medidas preventivas para pantallas de
visualizacion
Para un
puesto de trabajo donde la herramienta m�s utilizada sea un ordenador habr� que
tener en cuenta muchos factores de dise�o para evitar los riesgos comentados
anteriormente. La aplicaci�n de los principios ergon�micos en esu dise�o
ayudar� a resolver los problemas asociados al uso de las pantallas de
visualizaci�n de datos. Algunas de las recomendaciones son las siguientes:
-
Distancia visual: La pantalla, teclado y documentos
escritos con los que trabaja el operador de pantallas deber�n encontrarse,
respectivamente, a una distancia similar de los ojos a fin de evitar la fatiga
visual. La distancia visual �ptima debe oscilar entre los 45 y 55 cm, con un
m�ximo de 70cm en casos excepsionales.
-
Angulo visual: El �ngulo visual �ptimo para que el operador de pantallas de
visualizaci�n trbaje en posici�n de sentado debe estar comprendido entre los 10
y 20 � grados por debajo de la horizontal.
-
Iluminaci�n: El trabajo con pantalla de
visualizaci�n de contraste negativo requiere un nivel de iluminaci�n no
demasiado intenso para evitar posibles deslumbramientos. El nivel aceptable no
debe ser superior a 300 lux. Para evitar deslumbramientos la pantalla debe ser
mate, con viseras laterales y superiores o filtros reticulados amovibles. El
operador debe poder regular la luminosidad de la pantalla.
-
Electricidad est�tica: Las condiciones del
ambiente t�rmico influyen en la aparici�n de este fen�meno, por lo que se
deber� respetar una condiciones higrom�tricas que se situan entre el 40 y 70 %.
-
Otras medidas preventivas: Las paredes y superficies no deben estar pintadas en colores brillantes.
El campo situado detr�s del operador debe ser de luminancia lo m�s d�bil
posible. La pantalla debe quedar alejada de las ventanas para que la
sobreiluminaci�n diurna no dificulte la adaptaci�n de los ojos del operador a
la relativa oscuridad de la pantalla. La l�nea de visi�n del operador a la
pantalla deber� ser paralela a las l�mparas del techo. Las l�mparas de techo no
deben estar colocadas encima del operadory deber estar provistas de difusores
para conseguir una m�s uniforme distribuci�n de la luz.
2.3.2.
medidas preventivas en otros materiales
Otros materiales t�cnicos presentes en los talleres son los
diversos productos qu�micos usados para operaciones de soldadura, acabado o
simplemente desprendidos de otras operaciones y que en un momento dado bien sea
por acumulaci�n o por su normal uso pueden considerarse contaminantes.
Las medidas correctoras y preventivas tras aplicar los criterios
de evaluaci�n y detectar la presencia o la simple posibilidad de alg�n
contaminante ser�an las siguientes:
1.
Actuando sobre el foco contaminante
para impedir su emisi�n.
2.
Actuando sobre el medio de difusi�n
para evitar su propagaci�n.
3.
Actuando sobre el individuo
receptor para evitar los efectos en la persona.
La actuaci�n sobre el individuo receptor con la adopci�n de
medios de protecci�n personal debe tomarse siempre como medida temporal, ya que
no elimina la presencia del contaminante en el ambiente.
En particular, habr� que tener cuidado con productos como
colas, pegamentos, barnices y quitaesmaltes, pues desprenden unos vapores cuya
inhalaci�n produce alteraciones como la somnolencia o agresividad. Las
recomendaciones en el uso de estos productos ser�a el uso de mascarillas
especiales cuando la exposici�n sea concentrada y prolongada y sobre todo
cuando se le de un uso
2.4. ELEMENTOS DE PROTECCION INDIVIDUAL
A continuaci�n se detallan los tipos de protecci�n individual que existen
para cada parte del cuerpo y la norma europea que los regula.
<div align="center">
|
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") --> |
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->NORMAS |
|
|
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->PROTECCI�N CABEZA |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->EN-397 |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->Cascos
industriales de Seguridad |
|
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->PROTECCI�N OCULAR Y FACIAL |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->EN-165 |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->Vocabulario |
|
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->PROTECCI�N AUDITIVA |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->EN-458 |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->Recomendaciones
de uso y selecci�n |
|
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->PROTECCI�N VIAS RESPIRATORIAS |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->EN-140 |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->Adaptadores
faciales |
|
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->PROTECCI�N MANOS |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->EN-388 |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->Riesgos
mec�nicos |
|
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->PROTECCI�N PIES |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->EN-345 |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->Calzado
de seguridad con puntera resistente a un choque equivalente a una energ�a de
200 julios |
|
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->PROTECCI�N CAIDAS |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->EN-341 |
<!-- $MVD$:face("Sans
Serif") -->Dispositivos
de descenso (evacuaciones) |
|
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->SE�ALES DE SEGURIDAD |
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->UNE 23-034-88 |
<!-- $MVD$:face("Sans Serif") -->Se�ales de salvamento y v�as de seguridad |
</div>
2.5. LEGISLACION
Existe legislaci�n estricta que establece las condiciones m�nimas de
seguridad en el trabajo y en el manejo de m�quinas.
-
Ley de Prevenci�n de Riesgos
Laborales 31/1995 de 8 noviembre.
-
Real Decreto 773/1997, 30 de mayo
sobre disposiciones m�nimas de seguridad y salud relativas a la utilizaci�n por
los trabajadores de equipos de protecci�n individual.
-
Real Decreto 1435/1992 de 27 de
noviembre, por el que se dictan las disposiciones de aplicaci�n� de la Directiva del Consejo 89/392/CEE,
relativa a la aproximaci�n de las legislaciones de los Estados miembros sobre
m�quinas.
-
Real Decreto 56/1995, de 20 de
enero, por el que se modifica el anterior Decreto.