Tema 50. Las revoluciones rusas: creaci�n, desarrollo y crisis de la URSS. Repercusiones internacionales
1. Debate historiogr�fico
La Revoluci�n rusa ha sido motivo de debate desde diferentes �mbitos desde sus comienzos. Los sucesos que tuvieron lugar en Rusia en los primeros a�os del siglo XX han marcado la historia y las relaciones internacionales de todo el siglo. Las interpretaciones se hacen desde diversas posiciones ideol�gicas.
Una de las posiciones de la interpretaci�n de la Revoluci�n rusa es la de los emigrados, que se preguntan si era leg�timo hacer la revoluci�n en un pa�s poco desarrollado. Esta es la posici�n que defiende Mili�kov, para asegurar que la revoluci�n fue precipitada y que hubiese sido mejor quedarse en una revoluci�n burguesa.
Otra posici�n es la de la izquierda occidental, con gente como Rose Luxemburg y Karl Kautsky. Para ellos la Revoluci�n rusa no es una aut�ntica revoluci�n socialista al no haber intervenido en ella una base mayoritaria (bolchevique) que asegurase la democracia.
Una disidencia importante dentro de la URSS fue la de Le�n Trotski. El cisma trotskista sostiene que la revoluci�n de 1917 fue leg�tima por tener un objetivo universal y permanente contra el capitalismo, pero la revoluci�n fue secuestrada por Stalin apoy�ndose en una burocracia nueva creada desde el Partido Comunista. Su tesis de socialismo en un solo pa�s fue un error decisivo que paraliz� la revoluci�n y la conden� a convertirse en una dictadura de partido, sin pretensiones de extender la revoluci�n a todo el mundo, si no de controlar la sociedad y la econom�a de un pa�s.
Otro punto de vista es el del liberalismo occidental. Estos ven un paralelismo entre el r�gimen nazi y el comunista; a ambos les llama totalitarismos, sin darse cuenta de las profundas diferencias que existen entre una dictadura de base olig�rquica que sirve al gran capital y una dictadura de partido, que sirve a sus propios intereses.
Tambi�n nos encontramos con la teor�a de la convergencia, seg�n la cual todos los reg�menes evolucionan de manera semejante, independientemente de sus intenciones, en virtud del crecimiento econ�mico y la industrializaci�n del pa�s. Esta es una teor�a finalista, con algo de marxismo en sus an�lisis, que defiende desde EE UU John Kenneth Galbraith, y desde la URSS Andr�i Sajarov.
Para los liberales del mundo entero, la Revoluci�n rusa est� dentro de un proceso hist�rico que desemboca en el modelo liberal y la democracia parlamentaria; que a la postre es el r�gimen m�s perfecto que se conoce. La revoluci�n no ser�a m�s que un periodo de transici�n antes de llegar al final. Es tambi�n una teor�a finalista de la historia, pero en la que el impulso de la misma es pol�tico y no econ�mico.
Tambi�n est� el modelo conservador. Esta es una teor�a c�clica en el que la historia se debate entre momentos revolucionarios y momentos conservadores en un movimiento pendular que va de un extremo a otro.
Por �ltimo tenemos la interpretaci�n marxista, que es la oficial en la URSS. Seg�n esta interpretaci�n la revoluci�n fue el producto de la lucha de clases y cre� un Estado donde la dictadura del proletariado defiende los intereses del pueblo. Fue la primera revoluci�n proletaria de la historia, y no tiene relaci�n con el ciclo de revoluciones burguesas que se inicia con la Revoluci�n francesa.
Pero la Revoluci�n rusa fue un fen�meno complejo en la que hay varias fases, o varias revoluciones sucesivas.
2. La revoluci�n de 1905
Se puede considerar que el proceso revolucionario en Rusia tiene dos partes que se superponen una a la otra. Una primera fase va de 1905 a 1917, en la que se desarrolla una revoluci�n burguesa, y la revoluci�n de 1917 en la que tiene lugar una revoluci�n socialista.
El imperialismo ruso hab�a conseguido controlar un inmenso territorio terrestre y unificado. Pero en ese territorio hab�a profundas tensiones nacionalistas y separatistas, como las que afectaban a gran parte de Asia o a los pa�ses b�lticos. Adem�s, en el Asia oriental chocaba con el imperialismo japon�s. Rusia buscaba una salida al mar permanente, tanto por el mar Negro como por el Pac�fico. El B�ltico era una salida que s�lo estaba operativa en primavera y verano.
La mayor parte del pa�s era de econom�a agr�cola y feudal, aunque en 1861 se hab�a producido la liberaci�n de los siervos de la gleba. Pero Rusia no es un pa�s totalmente desindustrializado. La industrializaci�n lleg� a Rusia de la mano del Estado a mediados del siglo XIX y se concentr� en las actividades m�s estrat�gicas, como la miner�a, los transportes y la industria militar. La gran depresi�n supondr� la ca�da de los precios industriales, y provocar� una crisis que hizo que los m�s pobres se quedaran en situaci�n de subsistencia.
En 1904 el imperialismo ruso choca con el japon�s en el Asia oriental y el Pac�fico, y comienza una guerra desastrosa para Rusia, es la primera vez que una potencia occidental pierde una guerra frente a un pa�s que no es europeo. La crisis pol�tica que produce la derrota en la guerra ruso-japonesa hace caer el absolutismo y propicia el auge de la burgues�a liberal en 1905.
La revoluci�n de 1905 supone, adem�s, del acceso al poder de los liberales, y la creaci�n de la Duma, que toma como labor prioritaria llevar las reformas liberales al pa�s.
Estas reformas deber�an terminar con la democracia parlamentaria, a trav�s de una monarqu�a constitucional, o de una rep�blica.
Para los marxistas la de 1905 fue una revoluci�n burguesa que no lleg� a cuajar definitivamente al no convertir la Duma en una asamblea constituyente, pero que tuvo la virtud de contar con una amplia participaci�n obrera, lo que se considerar� como un ensayo general de la revoluci�n de 1917.
Las fuerzas presentes
La nobleza es una clase social en declive ante el ascenso de la burgues�a, y el proletariado, aunque contin�a teniendo un importante papel en la pol�tica del pa�s.
La burgues�a es liberal. Es la fuerza econ�mica dominante. Son apoyados por la antigua nobleza terrateniente y por los profesionales liberales, as� como por la intelligentsia. Dominan la vida pol�tica desde mediados del 1890 y contra ellos van dirigidas las huelgas y las revueltas campesinas. Controlan los zemstvos, grupos de representaci�n territorial y las agrupaciones profesionales. En 1896 el zemstvo de Mosc� pide a Nicol�s II una constituci�n de car�cter liberal, cosa que fue denegada. La negativa del zar de conceder la constituci�n provoc� la convocatoria del primer Congreso Nacional. En 1905 ser�n los protagonistas y convocar�n, desde el Congreso Nacional, una asamblea constituyente. Los liberales son los �nicos con capacidad para crear un partido al estilo occidental: fundar�n la Uni�n de la Liberaci�n que ser� el antecedente del partido KD, el cual ser� el principal partido entorno al que se aglutinen los liberales. Tambi�n ser� el partido que exija las reformas liberales para el pa�s.
Los obreros proletarios son un grupo de reciente aparici�n en la sociedad rusa. Est� formado por personas salidas del campo, en un �xodo rural que tiene lugar tras la liberaci�n de los siervos, para trabajar en la naciente industria rusa. Es un grupo muy inestable, y cada d�a m�s radicalizado, hasta llegar a hacerse comunista o anarquista. Sostiene numerosas reivindicaciones sindicales, que piden por medio de huelgas, y con cierta violencia. Sin embargo, los partidos revolucionarios apenas tienen entre ellos infraestructura ni influencia.
Los campesinos son la clase social m�s empobrecida. Sobre todo tras la liberaci�n de los siervos en 1861. Es un sector muy radicalizado, y objeto de todos los abusos de las clases privilegiadas. Ellos tienden hacia el anarquismo, ya que controlan la tierra, que en �ltima instancia es la que produce los alimentos. Tras la liberaci�n de los siervos se permite el rescate de la tierra que trabajan los campesinos, pero ellos no tienen los capitales necesarios para comprar sus explotaciones, lo que resulta demasiado gravoso para sus haciendas. No obstante, hay una clase media campesina que s� puede rescatar las tierras, y ellos constituyen una cierta burgues�a terrateniente y rural. Pero no son ni mucho menos los grandes terratenientes del pa�s, que siguen estando en manos de la aristocracia y cierta burgues�a urbana.
Otra parte de la sociedad a tener en cuenta es el de los estudiantes. Tambi�n son un sector nuevo. Son herederos de la intelligentsia, una minor�a ilustrada y muy activa pol�ticamente, siempre dispuesta a la acci�n directa. Tienen una inclinaci�n intelectual de oposici�n al r�gimen, que traducen en acciones violentas concretas. Los estudiantes, a pesar de ser una clase nueva, y no tener tradici�n cultural muy antigua, son muy numerosos. En realidad se nutren, sobre todo, de obreros especializados, que estudian ante la necesidad de tener en la industria obreros cualificados, por lo que comparten las inquietudes de los obreros industriales.
En 1914 Rusia vive en una situaci�n de crisis generalizada en todos los sectores de su econom�a: agricultura, industria y para colmo la guerra con Jap�n, una guerra que perder� en 1905. La derrota de 1905 desencadenar� el proceso revolucionario que llevar� a la burgues�a al poder.
2. Las revoluciones burguesas
Antes de la revoluci�n socialista de 1917 hubo un intento de revoluci�n burguesa que pretend�a terminar con el absolutismo de los zares.
1905
En 1905, tras la derrota rusa ante Jap�n, el partido Uni�n de Liberaci�n o KD, pide una asamblea constituyente y una constituci�n liberal para el pa�s. Las huelgas se generalizan en San Petersburgo, Sebastopol, Odesa y en el Ej�rcito, como en el caso del acorazado Potemk�n. La burgues�a quiere tomar el poder para solucionar la crisis adoptando medidas liberales.
En octubre la huelga es generalizada. El proceso revolucionario comienza el 9 de enero con el llamado domingo sangriento, en el que las masas populares, al frente de la cual estaba el cura ortodoxo, pope, Gapone; en una manifestaci�n, en la que se pretend�a hacer llegar al zar un manifiesto, fueron masivamente asesinados. Este golpe convence a los liberales de que no es posible una concesi�n del r�gimen para conseguir sus objetivos, sino que habr� que tomarlas por la fuerza. El partido KD imita los pasos de la Revoluci�n francesa y convocan la Duma para convertirla en un parlamento e imponer al zar sus exigencias. Sin embargo, nunca se atac� directamente al zar, a�n se cre�a en su benevolencia. Adem�s, la constituci�n que deseaban era de estilo prusiano, en la que el rey tendr�a amplios poderes gubernamentales, como el control militar o la aprobaci�n de las leyes que la Duma le presentase.
El palad�n de esta situaci�n fue Sergu�i Vite, que fue el primer ministro del zar, ante la Duma.
1906
En 1906 Sergu�i Vite pretende recortar las competencias de la Duma y suspender la constituci�n recientemente aprobada. La presi�n social hab�a disminuido, y el zar pretende recuperar sus poderes absolutos. La monarqu�a tiene derecho de veto en la Duma, lo que la hace virtualmente ineficaz. Por fin la Duma no se conforma como asamblea constituyente y se disuelve ante la ineficacia de sus reivindicaciones.
1906-1911
Inmediatamente se crea una nueva Duma. La que se funda es mucho m�s d�bil que la primera, pero hay que dar apariencia de liberalidad y evitar las revueltas. De esta Duma se hace cargo Piotr Stolipin, que no es m�s que un t�tere en manos del zar.
Mientras tanto, la industrializaci�n prosigue, y el proletariado aumenta, al tiempo que se radicaliza y va participando m�s en el proceso revolucionario. Las condiciones en las que viven son miserables, y esto les hace un agente revolucionario muy activo. La radicalizaci�n popular aumenta, pero al mismo tiempo aparecen las primeras disensiones: entre los mencheviques o minoritarios y los bolcheviques o mayoritarios, sobre qui�n debe llevar el peso de la revoluci�n, si un partido de pocos miembros ilustrados o un partido muy numeroso con gran capacidad de acci�n.
1914
En 1914 comienza la Gran Guerra, lo que supone un duro golpe para el socialismo en todo el mundo, ya que es internacionalista. La guerra simboliza el triunfo definitivo de la burgues�a en todo el mundo. Es el momento de su mayor poder, hasta la fecha, tanto en lo econ�mico como en lo pol�tico. Las monarqu�as absolutas van a desaparecer, y no conseguir�n una transici�n a la prusiana, es decir, una alianza entre la monarqu�a y la burgues�a.
En 1914 la revoluci�n burguesa en Rusia hab�a fracasado. Ante el peligro que supon�an las radicalizaciones obreristas la burgues�a se refugiaba en torno al zar. No se quieren arriesgar a una etapa socialista en su proceso revolucionario. Pero la monarqu�a se enfrenta a la burgues�a intentando abolir la constituci�n.
Rusia entra en la primera guerra mundial, despertando as� los sentimientos nacionalistas de la poblaci�n, aunque dentro del pa�s hay una t�mida oposici�n a la entrada de Rusia en la guerra. Lo cierto es que se apagan los �mpetus revolucionarios. Tan solo los comunistas y los anarquistas se quedan como fuerzas revolucionarias, dentro de Rusia.
La guerra es una carga muy onerosa para el Estado, tanto en vidas humanas como econ�micamente, ya que se desencadena una crisis por el bloqueo turco y la falta de comercio, tanto con el exterior como con el interior. Esta es una guerra que se pierde poco a poco, y en la que cada vez la oposici�n es mayor, hasta alcanzar incluso al propio Ej�rcito.
3. La revoluci�n de 1917
La revoluci�n de 1917 se caracteriza por haber sido un proceso extraordinariamente r�pido: en ocho meses estaba resuelta. No fue una revoluci�n marxista, sino que se hizo marxista con el curso de los acontecimientos; al controlar el poder los comunistas. En un principio, los dirigentes pol�ticos fueron de muy heterog�nea procedencia, aunque principalmente ser�an obreros. La izquierda rusa quiere la paz. No quiere intervenir en la guerra imperialista, ni luchar en favor de la burgues�a. La guerra mundial es algo que no les afecta, pero en la que se ven obligados a luchar, contra su voluntad. El poder, durante la revoluci�n, lo tomar�n los soviets, que son un poder autogestionario del pueblo en el que se practica la democracia directa. Aunque en un principio no son capaces de gobernar, siempre tuvieron el control de la calle.
Esta ser� una revoluci�n diferente a las conocidas hasta ahora, puesto que en ella no participa la burgues�a, por lo que se crea un doble poder, el del gobierno provisional y el de los soviets. Cuando Lenin accede a dirigir la revoluci�n reclamar� todo el poder para los soviets, con el fin de terminar con ese doble poder y llevar adelante la revoluci�n. Era necesario, para hacer triunfar la revoluci�n, que se superase la anarqu�a de los primeros momentos. Lenin, durante la revoluci�n, har� una elaboraci�n te�rica del proceso revolucionario, comparando los acontecimientos que �l est� viviendo con los de la Revoluci�n francesa. Entre las prioridades que se marcar� estar�n las de controlar la industria y la agricultura.
A pesar del breve tiempo en el que se desarrolla el proceso revolucionario se distinguen cuatro etapas: la revoluci�n de febrero, el socialismo moderado, la derecha de Korn�lov y de los kadetes, y la revoluci�n de octubre.
3.1. La revoluci�n de febrero
La revoluci�n se inicia en febrero de 1917, en San Petersburgo, con una huelga general organizada por los soviets, consejos de obreros, contra el gobierno liberal. En San Petersburgo se asalta el Palacio de Invierno, lo que supone la ca�da de los zares.
La Duma est� controlada por los liberales con Mili�kov y G�chkov a la cabeza. Son, tras la ca�da del zar, el gobierno leg�timo. Pretenden mantener sus compromisos internacionales y continuar la guerra, ganarla, y una vez pasado el peligro interior, proteger la democracia. Sin embargo, la Duma durar� dos meses m�s, y sin ning�n poder real.
La vida en San Petersburgo se organiza en torno a los soviets, que son los que tienen el poder en la calle, y los que toman las decisiones pol�ticas que se llevan a cabo.
3.2. El socialismo moderado
Tras la formaci�n de un gobierno provisional, que durar� cuatro meses, aparece un socialismo moderado que est� presidido por Alex�nder Kerenski y los mencheviques.
Este gobierno pretende continuar la guerra. No desea preocupar a las democracias occidentales. Quieren proteger la democracia reci�n adquirida. Pero su gobierno presenta una gran debilidad militar, lo que unido a la pretensi�n de continuar la guerra genera un descontento entre las clases populares y en los soviets. Este es un gobierno en precario y la crisis contin�a, pues no son capaces de hacer funcionar la democracia parlamentaria.
3.3. La derecha de Korn�lov y los kadetes
La situaci�n en el verano de 1917 es ca�tica. La Duma pretende gobernar, pero no tiene ning�n poder real. En la calle la situaci�n est� dominada por los soviets.
En este momento hay posibilidades de contrarrevoluci�n. Kerenski contin�a en el Palacio de Invierno, pero la Duma est� controlada por la derecha, que capitanea Larv Korn�lov. Todo esto, unido a la situaci�n de la calle dominada por los soviets, genera, en agosto, un vac�o real de poder. El Ej�rcito, en el frente, no sabe a quien obedecer.
3.4. La revoluci�n de octubre
Los alemanes desean cerrar el frente del este, por lo que facilitan el viaje de Lenin desde Suiza a Rusia, con el compromiso de hacer triunfar la revoluci�n y firmar la paz. De esta manera, Lenin llega a Petrogrado, y se pone al frente de la revoluci�n, reclamando que todo el poder pase a manos de los soviets, y que, por lo tanto, se supriman la Duma y la Presidencia en el Palacio de Invierno.
Con la consigna de �todo el poder para los soviets� los comunistas toman el poder el 5 de octubre, dando as� el impulso definitivo a la revoluci�n. El pueblo se ha hecho con el poder de la mano de los comunistas.
4. El Estado sovi�tico y el comunismo de guerra
El triunfo de la revoluci�n no comienza con buenos presagios. La econom�a del pa�s est� en crisis absoluta. La industria est� paralizada, los mercados desabastecidos, hace tiempo que no se recogen las cosechas y que los productos del campo no llegan a las ciudades. La inflaci�n es galopante y los transportes no funcionan. La econom�a se derrumba.
En marzo de 1918 se pone fin a la guerra con Alemania, que era uno de los objetivos de los revolucionarios. Las condiciones de la paz son onerosas para el naciente Estado, que pierde gran parte del territorio europeo en la firma de la paz de Brest-Litov.
Esta cesi�n de territorios no importaba demasiado a Lenin ya que espera que tras el triunfo de la revoluci�n en Rusia esta triunfe en Alemania, y los territorios cedidos tambi�n tendr�n la oportunidad de hacer la revoluci�n.
Pero el naciente Estado no s�lo se enfrenta a una crisis econ�mica y a una paz onerosa; nada m�s conquistar el poder se genera una guerra civil entre quienes no aceptan el triunfo de la revoluci�n y los nuevos due�os del pa�s. Los blancos son ayudados por las potencias extranjeras aliadas, contra los revolucionarios, para poder reabrir el frente del este con Alemania. Pero la ayuda que les pueden prestar es muy poca, por las escasas fuerzas de que disponen, y lo alejado del territorio. Sin embargo, en un principio los rojos s�lo controlan Petrogrado y sus alrededores, aunque la revoluci�n se extender� r�pidamente.
Ante la amenaza de desintegraci�n del poder reci�n conquistado, Lenin desencadena una campa�a de terror para controlar el Estado y depurar la situaci�n. Se suprime todo lo que no sea bolchevique en los soviets, el partido controla los soviets, se declara el partido �nico, que eligen los soviets, y se desata el terror contra los enemigos de la clase obrera. El partido controla el Estado y la sociedad. En realidad, se est� improvisado el socialismo, ya que no hay experiencias previas de c�mo es un pa�s socialista, ni c�mo es la dictadura del proletariado.
El comunismo de guerra
Lenin era consciente de que era peligroso plantear el socialismo mientras en la Europa industrializada no se produjera la revoluci�n. Pero en 1918 no se espera m�s, era necesario estabilizar la situaci�n sin esperar a la revoluci�n en Alemania. Para ello se nacionaliza el Estado y la econom�a. Se planifica la econom�a, toda la econom�a, tanto la producci�n como el consumo, y se crea el Soviet Panruso o Soviet Supremo. En la agricultura se requisan las cosechas para poder llevar a t�rmino la guerra civil. Esto provoca malestar entre los campesinos, que protestan y dejan de producir. Se genera as� un mercado negro de productos agr�colas, entre los campesinos y los ciudadanos. Las relaciones del Estado con los campesinos se basan en el trueque. Se crea la granja colectiva, en la que el Estado es el propietario y los campesinos son contratados. Pero la aspiraci�n ancestral de los campesinos es la posesi�n de la tierra, por lo que la soluci�n es la creaci�n de sovj�s, en los que el campesino es propietario de la tierra, en r�gimen comunal. La agricultura se demuestra como el sector m�s dif�cil de nacionalizar.
S� se estabiliza la industria, con el fin de ponerla en marcha, bajo el control directo de los obreros. Sus productos son necesarios para poder hacer frente a la guerra civil y comerciar con los campesinos.
Pero la guerra civil no se podr� ganar sin un ej�rcito, y el ej�rcito zarista est� virtualmente descompuesto. Se encarga a Trotski la creaci�n del Ej�rcito rojo, que se hace con las milicias populares. Pero un ej�rcito tiene una fuerte unidad que no poseen las milicias. Tambi�n hay en �l elementos del antiguo ej�rcito zarista, pero controlados por los comisarios pol�ticos. El objetivo de este ej�rcito es controlar el territorio y ganar la guerra civil, para extender la revoluci�n. El Ej�rcito tambi�n se confunde con el Estado y la sociedad se militariza, lo que har� de �l un ej�rcito muy eficaz.
La guerra civil tiene abiertos cuatro frentes en torno a Petrogrado, en ninguno de los cuales la intervenci�n extranjera es decisiva. La guerra la mantienen los nacionalistas rusos y los mencheviques. En 1920 el ej�rcito blanco es derrotado, y la revoluci�n alcanza a toda Rusia. Despu�s de la conquista de Mosc�, la guerra, en realidad, se reduce a algunas escaramuzas. Una vez terminada la guerra nos encontramos con que el Ej�rcito y el partido dominan la sociedad y el Estado: el poder est� centralizado. Esta es una situaci�n ideal para consolidar la revoluci�n, pero la situaci�n econ�mica sigue siendo cr�tica.
Tras el hundimiento econ�mico apenas queda burgues�a en el pa�s, puesto que ha sido purgada o ha emigrado. Desde el principio se ha pretendido la nivelaci�n social y para ello se acudi� al terror. Adem�s, se ha abolido la propiedad privada. No hay, pues, autonom�a ante el poder estatal. Los obreros se convierten en funcionarios del Estado.
El partido acapara todas las decisiones del Estado y todos sus poderes. Pero la revoluci�n, para que triunfe definitivamente, debe universalizarse, sobre todo en los pa�ses industrializados, como Alemania. Trotski es el palad�n de este impulso. Lenin describe todo el proceso revolucionario en su libro El Estado y la revoluci�n, donde expone su teor�a sobre el proceso. Es un libro hecho durante la revoluci�n.
5. La NEP 1921-1929
En 1921 el partido se abre a toda la sociedad. Durante la guerra civil estaba compuesto, principalmente, por obreros y campesinos. Se hace bolchevique. De esta manera se difunde la ideolog�a comunista. Stalin es el encargado de esta labor, y lo hace de una manera ritual, como se divulgaba la religi�n ortodoxa.
Tras la guerra civil, en 1920, el problema que vuelve a quedar como el principal es el de la crisis econ�mica, el de revitalizar la industria y la agricultura. En Rusia, 1921 es el a�o del hambre. El socialismo se sigue improvisando. La estatalizaci�n y nacionalizaci�n de la econom�a es el socialismo, y el sistema llamado a perdurar. Se suprime el dinero, se organiza el trabajo, se cambian los productos industriales por los agr�colas, cosa que no es suficiente, adem�s las cosechas son escasas y los campesinos se niegan a entregarlas al Estado, por lo que son necesarias las requisas, y aparece el mercado negro.
La sociedad se radicaliza. El izquierdismo supone que sean los obreros y los campesinos los que se hagan cargo de la gesti�n econ�mica de las empresas. Los soviets controlan el Estado y la vida pol�tica del pa�s. Pero no todo el mundo est� de acuerdo, en 1921 se produce una revuelta menchevique en Kronshtadt.
El centralismo del partido pretende evitar la disidencia que dividir�a al partido y pondr�a en peligro la revoluci�n.
El problema m�s urgente es el de alimentar a la gente y calmar la protesta campesina. Para ello se pone en marcha una nueva pol�tica econ�mica: la NEP.
La NEP significa aplicar en Rusia una pol�tica de econ�mica capitalista, para no pasar directamente de una sociedad feudal a una sociedad socialista sin pasar por el capitalismo. Se permite el libre mercado para los excedentes de cereales, previo suministro al Estado. Se recupera la moneda como medio de cambio en el mercado, en 1921. Se permiti� el peque�o comercio y la peque�a industria privada. Se trataba de crear una econom�a mixta en la que todo funcionaba seg�n las reglas del mercado, pero el Estado controla el cr�dito y los impuestos, pol�tica que, mucho m�s tarde, recomendar�a Keynes para superar la crisis de 1929.
En 1925 se dejan de votar los cargos p�blicos, y son nombrados directamente por el partido, por su secretario general, Stalin. Se acent�a el centralismo pol�tico despu�s de la muerte de Lenin, en 1924. Estamos ante la construcci�n de la Uni�n Sovi�tica.
Los a�os de 1921 y 1922 son los del hambre, est�n marcados por la carest�a. Hay muchos muertos. En 1924, y hasta 1927, la econom�a rusa se recupera hasta los niveles prerrevolucionarios; pero los a�os 1928 y 1929 siguen siendo muy dif�ciles para la econom�a. No hay capitales para reactivar la industria. Se hace necesaria la acumulaci�n socialista de capital. Con la recuperaci�n de la econom�a se comienzan al llevar los capitales hacia la industria pesada.
Frente a esta pol�tica est�n las tesis de Trotski, que propone la nacionalizaci�n, la estatalizaci�n y la planificaci�n de la econom�a, la confiscaci�n de las tierras por parte del Estado, e iniciar la colectivizaci�n para procurar la acumulaci�n socialista de capital. Bajo estas premisas, se crea en 1927 el primer plan quinquenal, que pondr� en marcha Stalin. Este plan quinquenal persigue la acumulaci�n socialista de capital.
Del otro lado est�n las tesis de Nicol�i Bujarin, que pretende aplicar la econom�a de mercado a la revoluci�n, pero controlada por los soviets. Sobre todo por los soviets rurales. Cree necesario invertir en industria, seg�n las necesidades iniciales campesinas, para conseguir un desarrollo aut�nomo. Es un plan, en definitiva, que pretende seguir el modelo occidental de revoluci�n industrial.
6. El estalinismo
En 1929 est� claro que la NEP no funciona, y que la econom�a contin�a en crisis. Lenin ha muerto en 1924 y Stalin se ha hecho con el poder. Desde esta posici�n vuelve a plantear el comunismo de guerra y comienza el gran giro. La pol�tica econ�mica vuelve a las l�neas generales del comunismo de guerra, pero ahora la sociedad est� controlada y se va a purgar con facilidad a la disidencia. Comienzan las colectivizaciones masivas del campo, cosa que a�n no se hab�a conseguido, y se crean koljoces. Se nacionalizan todas las empresas y se planifica la econom�a.
El partido y el Estado son lo suficientemente fuertes como para imponer esta pol�tica, y gracias a ello la tasa de crecimiento econ�mico se recupera espectacularmente. El partido depura las disidencias y a los disidentes, y se convierte en una m�quina eficaz de control del gobierno. Se reclutan militantes masivamente en todo el pa�s, lo que compromete a la poblaci�n con el proyecto del partido y domina el Estado, as� como la sociedad a trav�s de la instituci�n de los nuevos miembros y del pueblo.
Cuando muere Lenin, Stalin se hace con el poder por medio de una serie de maniobras pol�ticas dentro del partido. Stalin tiene m�s simpat�as que Trotski, al que se le considera un intelectual poco apto para las tareas del gobierno. Stalin se sirve de la burocracia para fortalecer el partido y el Estado, creando, as�, una nueva clase social privilegiada: la nomenclatura. La l�gica interna lleva a la dictadura personal y militar de Stalin y a la dictadura del partido.
Con esta pol�tica aparece la tesis del desarrollo del socialismo en un solo pa�s, que supone el cierre de la econom�a y la autarqu�a. El consumo se controla a trav�s de los planes quinquenales, y se aumenta gracias al consumo interno, sobre todo de bienes de equipo. La poderosa m�quina burocr�tica, Estado partido, lleva a cabo todos los planes pasando por encima de muchas dificultades, gracias al terror. Las depuraciones de la disidencia son masivas, particularmente entre 1936 y 1939.
El desarrollo econ�mico se fundamenta en los bienes de equipo y el desarrollo de la industria militar. La sociedad se militariza como para una guerra. La guerra llega en 1941, a�o en que la URSS entra en la segunda guerra mundial contra Alemania. Con esta guerra se afianza al comunismo-estalinismo nacionalista. Esta ser� una guerra vencedora que afianza a Stalin en el poder, a pesar de las purgas masivas. La URSS presta apoyo a los reg�menes comunistas que se instalan en el este de Europa, en virtud de las conferencias de Teher�n, Yalta y Postdam, por las que se reparte el mundo en zonas de influencia. El r�gimen estalinista se consolida y comienza la guerra fr�a con los aliados.
Stalin muere en 1953 finalizando una �poca de terror, pero con un crecimiento econ�mico espectacular que hizo de la URSS la segunda potencia econ�mica del mundo.
7. La URSS 1953-1991
Jruschev
Tras la muerte de Stalin llega al poder en la URSS Nikita Jruschev. En 1956, en el XX congreso del PCUS, el nuevo secretario general condena el estalinismo, las purgas masivas, y el culto a la personalidad de Stalin. Aunque es a�o se interviene en Hungr�a.
El talante del nuevo presidente de la URSS es radicalmente diferente. Se condena la militarizaci�n de la sociedad, y se denuncia a la burocracia como la nueva clase privilegiada. Jruschev inicia un per�odo de desestalinizaci�n y de rehabilitaci�n de los antiguos comunistas purgados por disidentes.
En el seno del partido comunista comienzan a producirse disensiones que se expresan abiertamente, cosa muy peligrosa en un Estado monol�tico.
Se intenta la desburocratizaci�n para poner fin a la nomenclatura, pero todas estas reformas caen en saco roto.
La guerra fr�a entra en un per�odo de coexistencia pac�fica, mientras que las relaciones con China se enfr�an.
Pero Jruschev pierde el apoyo del partido y la nueva clase dirigente. Jruschev dimite, cae de la direcci�n de la URSS en 1964 y se vuelve a una nueva �poca de estalinismo.
Brecjnev
La subida al poder de Le�nid Brecjnev supone el fin de las reformas que hab�a iniciado Jruschev. La sociedad se vuelve a estalinizar, vuelven las purgas y el intervencionismo, como en Checoslovaquia en 1968. Se pone en marcha la teor�a de la soberan�a limitada, que se aplica en los pa�ses de la �rbita sovi�tica. La sociedad se estanca. Se inicia un per�odo en el que domina la gerontocracia que mantiene el r�gimen comunista como una dictadura de partido incapaz de evolucionar. En 1979 se interviene en Afganist�n inici�ndose una guerra que no se puede ganar, y que ser� una dura carga para el pueblo sovi�tico.
Brecjnev muere en 1982 y le sucede Yuri Andropov, que contin�a su pol�tica. Tambi�n es un viejo dirigente. Andropov muere en 1984 y le sucede otro miembro de la gerontocracia: Costant�n Chernenko, que muere en 1985 sin haber cambiado nada.
Gorbachov
Tras la muerte de Chernenko, en 1985, accede al poder un hombre joven que no ha vivido la revoluci�n, Mija�l Gorbachov. Gorbachov pretender� reformar al comunismo para mantener su esencia, y librarle de la nueva clase privilegiada, la nomenclatura. Adem�s, la crisis econ�mica afecta a toda la Uni�n Sovi�tica, que est� a punto de convertirse en un pa�s tercermundista, por la falta de consumo interno de bienes industriales.
El mercado es muy estrecho por lo que se toman medidas liberalizadoras de la econom�a y de la sociedad civil, que se conoce con el nombre de perestroika. Se tratar� de hacer rentables las empresas estatales, por medio de la autogesti�n y la autofinanciaci�n; la creaci�n de empresas dedicadas a la fabricaci�n de bienes de consumo y de servicios, que tengan beneficios privados; y la reforma agraria que permita acceder a la propiedad de la tierra y comercializar los excedentes.
A todo esto se opone la nomenclatura y el partido, lo que genera tensiones sociales. La liberalizaci�n de la opini�n p�blica, que se conoce con el nombre de gl�snost, pone de manifiesto las diferencias entre las esperanzas de mejorar la econom�a y las de lograr mayores grados de libertad. Aparece una oposici�n activa en contra del r�gimen.
En 1989 la crisis se agudiza, tras las elecciones polacas, que dan el triunfo a la oposici�n al r�gimen: a Solidaridad, la apertura de las fronteras en Checoslovaquia y la ca�da del muro de Berl�n en noviembre. Durante los dos a�os siguientes ir�n cayendo todos los reg�menes comunistas del este de Europa. La situaci�n pol�tica en la URSS se vuelve cada vez m�s tensa e inestable. En agosto de 1991 los comunistas pretenden dar un golpe de Estado para recuperar el poder y restablecer la situaci�n. Pero el golpe fracasa y es la causa directa de la desaparici�n de la URSS como pa�s.
8. La desaparici�n de la Uni�n Sovi�tica: la CEI
El Estado sovi�tico cae en 1991, cuando era Gorbachov presidente. En agosto sufre un golpe de Estado por parte de los comunistas que reaccionan ante las reformas que realiza Gorbachov. El golpe de Estado es detenido y la Uni�n Sovi�tica se desintegra. Las rep�blicas que formaban la Uni�n de Rep�blicas Socialista Sovi�ticas se independizan. No obstante entre ellas se crean una serie de relaciones entre ellas que se formalizan en la CEI (Comunidad de Estados independientes). A la CEI pertenecen todas las antiguas rep�blicas de la URSS excepto los pa�ses b�lticos de Letonia, Estonia y Lituania.
El 9 de noviembre de 1989 ca�da el muro de Berl�n y aparecieron las tendencias nacionalistas en todo el �mbito geogr�fico dominado por la URSS: los pa�ses b�lticos, los del C�ucaso en donde se produjeron guerras civiles como las de Armenia, Georgia, Moldavia, Osetia y Chechenia. En menos de un a�o se hab�a desmontado la Uni�n Sovi�tica y aparecieron numerosos estados independientes, las antiguas rep�blicas sovi�ticas: Rusia, Letonia, Estonia, Lituania, Bielorrusia, Ucrania, Moldavia, Turkmenist�n, Uzbekist�n, Kazajist�n, Georgia, Tayikist�n, Armenia, Azerbaiy�n y Kirguizist�n. Entre ellas surgieron conflictos, como el de Rusia con Ucrania por la pen�nsula de Crimea. Hoy en d�a el Estado sovi�tico no existe.
BIBLIOGRAF�A
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