Tema 44. El proceso de independencia de Am�rica Latina
1.� La lucha por la independencia
Las nociones de libertad y nacionalismo surgieron, en Am�rica Latina, para fines del siglo XVIII. Antes de la independencia, el pueblo latinoamericano adquiri� conciencia de las diferencias existentes entre las metr�polis y los territorios coloniales, y, con esta toma de conciencia, comenz� a manifestarse el sentimiento patrio y de identidad nacional. El concepto libertad adquiri� gran significado con el nacionalismo, y la lucha por la libertad y la preservaci�n de la identidad nacional se convirtieron en los estandartes de los pueblos latinoamericanos. El incipiente nacionalismo contribuy�, pues, a cuestionar el orden colonial prevaleciente. Estas posiciones de las colonias engendraron serias divergencias con las metr�polis, lo que contribuy� a allanar la ruta hacia la independencia.
En el proceso de lucha, las colonias vieron surgir un gran n�mero de figuras heroicas que dejaron su huella en el desarrollo de una nueva identidad nacional. Los criollos, respaldados por mestizos, mulatos e indios, lograron sustituir los poderes metropolitanos, y asumieron el mando. El reto mayor fue lograr la integraci�n de los nuevos estados reci�n creados, pero para esto era necesario algo m�s que un fuerte deseo de libertad.
La influencia de la Ilustraci�n, la guerra de independencia de Estados Unidos y la Revoluci�n Francesa
Las ideas de la Ilustraci�n, la Guerra de Independencia de Estados Unidos y la Revoluci�n Francesa ejercieron gran influencia en los territorios coloniales de Espa�a en Am�rica. Gracias a la Enciclopedia de Diderot, las ideas de la Ilustraci�n fueron muy estudiadas entre los sectores educados de Latinoam�rica, en especial, por miembros del clero y la burgues�a criolla de Hispanoam�rica. En estos sectores sociales, las ideas de libertad, igualdad, progreso y soberan�a entre otras corrientes se difundieron r�pidamente, as� como las ideas de Rousseau, Bayle, Mostesquieu, Voltaire y Rainal. Sin embargo, la mayor�a de la poblaci�n no entr� en contacto con estas corrientes de pensamiento debido a factores como el analfabetismo y la fuerte censura prevaleciente contra todo aquello que representara un peligro para el Estado colonial. No obstante, las medidas establecidas por Espa�a no impidieron la expansi�n de las nuevas tendencias filos�ficas y pol�ticas.
La Guerra de Independencia de los Estados Unidos es ejemplo de la gran influencia que tuvieron las ideas de la Ilustraci�n en Am�rica. A su vez, tambi�n, tuvo un gran impacto en el pensamiento pol�tico latinoamericano, y sirvi� de modelo para las colonias hispanoamericanas. Por ejemplo, la Declaraci�n de Independencia y la Constituci�n de Estados Unidos fueron los modelos para la Constituci�n de Venezuela, de 1811. Latinoam�rica vio a Estados Unidos como la encarnaci�n de la libertad y del republicanismo, ambos, postulados de la Ilustraci�n.
La Revoluci�n Francesa fue otro producto de la Ilustraci�n. Sin embargo, por el contrario de la Guerra de Independencia de Estados Unidos, la Revoluci�n Francesa tuvo un impacto negativo en las colonias hispanoamericanas. Su postulado de igualdad entre todos los hombres no era compatible con los intereses econ�micos de la clase criolla dominante. Estaban de acuerdo en la igualdad entre los miembros de su propia clase, pero no la igualdad del criollo con los indios, negros, mestizos y mulatos. Por esta raz�n, las ideas presentadas por la Revoluci�n Francesa no fueron bien acogidas por los sectores dominantes de la sociedad colonial.
Sin embargo, la Revoluci�n Francesa tuvo gran impacto en el Santo Domingo franc�s. El ambiente revolucionario y los cambios radicales que prevalecieron en Francia se hicieron patentes en la colonia, que se convirti� en escenario de una violenta revuelta de esclavos. Como la violencia se extendi� desde Hait� hasta las masas de esclavos de Venezuela, los criollos rechazaron con horror las doctrinas revolucionarias francesas, y prefirieron tomar otro modelo m�s cercano a sus intereses y a su territorio: el modelo norteamericano.
2. Preludio a la guerra de independencia: las causas
La Ilustraci�n sirvi� de justificaci�n ideol�gica para las guerras de independencia latinoamericanas, pero no fue exactamente la causa que la origin�. Varias circunstancias inciden para provocar este acontecimiento:
- El fuerte control de los Borbones en todos los aspectos de la vida de las colonias.
- El desarrollo de la burocracia como signo de centralizaci�n de las funciones �administrativas de la colonia, lo que origin� la p�rdida de las libertades municipales.
- La exclusi�n de los criollos de los cargos p�blicos (con el fin de minimizar su poder).
- Un desarrollo econ�mico fundamentado en la dependencia.
- Los altos impuestos.
- La falta de recursos para mantener el imperio (Espa�a no ten�a una adecuada fuerza militar y tampoco produc�a lo suficiente para satisfacer las demandas y necesidades econ�micas de sus colonias.).
Estas situaciones desencadenaron gran tensi�n y malestar entre los distintos sectores de las colonias hispanoamericanas. Sin embargo, los indios, los negros y los mulatos fueron los m�s afectados, pues resultaron oprimidos, adem�s, por la clase criolla dominante.
Antecedentes de la lucha revolucionaria
Ante la agobiante situaci�n social, y desde mediados del siglo XVIII, se desarrollaron serias convulsiones internas que pusieron de manifiesto la lucha de clases y la decadente administraci�n colonial. Algunos de los movimientos m�s significativos son los siguientes:
La rebeli�n de los comuneros del Paraguay, un movimiento de origen econ�mico y pol�tico dirigido a combatir el poder de los jesuitas, quienes controlaban la Econom�a colonial, y regulaban el trabajo ind�gena. La protecci�n de los jesuitas hacia los indios provoc� choques con los terratenientes, quienes quer�an tener dominio sobre las tierras dominadas por los jesuitas, e interesaban tener acceso a la mano de obra guaran�. Por esta raz�n, los terratenientes se levantaron en rebeli�n contra el dominio de los jesuitas.
El lanzamiento de Clatayud, en Cochabamba, un alzamiento mestizo y urbano contra la tributaci�n obligada a indios y mestizos. Aunque se estableci� el pago de tributos a todos los sectores sociales, �ste reca�a m�s sobre los indios. En un intento de equiparar estos pagos, el gobierno espa�ol determin� que los indios y mestizos, deb�an pagar lo mismo. Esta acci�n del gobierno colonial puso de manifiesto las diferencias sociales entre indios y mestizos y, por esta raz�n, los mestizos urbanos se alzaron contra el tributo.
El levantamiento de los hermanos Catari, un levantamiento contra los abusos de los cobradores de tributo y el repartimiento.
La revuelta contra la Compa�ia Guipuzcoana de Caracas, un levantamiento de la aristocracia latifundista contra el monopolio ejercido por esta compa��a, y el. control absoluto sobre el precio de los productos, lo cual afectaba el desarrollo econ�mico de los comerciantes criollos.
El alzamiento indio de Jos� Gabriel Tupac Amaru, contra los abusos de la mita y del trabajo obligatorio. Este se proclam� emperador del Per�, y declar� abolidos los repartimientos y la mita. Los indios en la mita ten�an p�simas condiciones de trabajo, pues �sta implicaba largas horas de trabajo con s�lo una hora de descanso. Tambi�n, estaban mal alimentados, y la coincidencia de circunstancias provoc� una. alta incidencia de mortalidad. Adem�s, produjo el despoblamiento de regiones ind�genas, por la emigraci�n de trabajadores que hu�an de la mita.
Todos estos alzamientos fracasaron por falta de organizaci�n t�cnica y de armamentos militares.
El conflicto pol�tico espa�ol y la crisis de lealtad
La Invasi�n napole�nica a Espa�a se considera la causa precipitante de la guerra de independencia. La invasi�n francesa represent� -para Espa�a- la p�rdida de la unidad mon�rquica ya que los reyes Carlos IV y Fernando VII fueron obligados a abdicar la corona en favor de Jos� Bonaparte. Con la ocupaci�n francesa, el imperio espa�ol enfrent� una aguda crisis internacional e interna: las colonias americanas reafirmaron su lealtad al rey de Espa�a, Fernando VII, y -siguiendo el ejemplo de Espa�a- en Venezuela, Cuba, Puerto Rico, Chile y otros territorios coloniales, se establecieron juntas que juraron lealtad a la Junta de Sevilla. A pesar del apoyo inicial, en Am�rica, ya comenzaba a perfilarse una crisis de lealtad: �a qui�n ser�an leales? �al rey o a la Junta? Ante la ausencia del monarca, �ten�a Espa�a poder sobre las colonias? ,la �lite criolla de M�xico determin� que, ante la ausencia del rey, Espa�a no ten�a ning�n derecho que ejercer sobre Am�rica.
Bas�ndose en el principio de que la soberan�a radicaba en las instituciones criollas, las colonias comenzaron a tomar sus propias determinaciones pol�ticas, lo que, impl�citamente, represent� una separaci�n de Espa�a. En 1810, Caracas estableci� la Junta Suprema de Caracas, compuesta por miembros de la �lite colonial y del Consejo Municipal. Aunque la Junta declar� su lealtad al rey, no obstante, determin� controlar y gobernar la colonia sin la autorizaci�n del gobierno espa�ol. Era evidente que la �lite colonial no estaba dispuesta a acatar la autoridad metropolitana en unos momentos en que, claramente, se reflejaba la debilidad del imperio espa�ol. Por consiguiente, la �lite criolla aprovech� la coyuntura internacional y la debilidad de Espa�a para declarar la independencia.
3. Los distintos procesos de independencia
La sociedad de La Espa�ola era una comunidad esclavista dedicada a la producci�n de az�car y caf�. Estaba controlada por dos potencias: Francia y Espa�a. En 1776 se delimitan las fronteras entre Hait�, la parte francesa, y Santo Domingo, la parte espa�ola, que no quedar�n definitivamente marcadas hasta el Tratado de Basilea, en 1795.
Con la Revoluci�n francesa, en 1789, es extienden por toda la isla las ideas de �Libertad, Igualdad y Fraternidad�. Ser� la idea de igualdad la que evoquen los esclavos en sus reivindicaciones, sobre todo cuando estos se fuguen. Toussaint se pone al frente de esta revuelta de esclavos y se hace con el poder en 1795. Esto le convierte en el primer pa�s con un Estado dirigido por negros, en la historia occidental. Una de las primeras medidas que toma es la abolici�n de la esclavitud. Para esta revoluci�n cuenta con el apoyo de Inglaterra, que controla los mares e impide a la flota francesa prestar apoyo en Hait� a las fuerzas leales.
La independencia de Hait� supone entrar en guerra con Francia, y con Napole�n. Jacobo Dessalines I se proclama emperador y su lugarteniente ser� Toussaint. Es el primer Estado independiente y negro.
En 1801 Toussaint invade La Espa�ola y llega a Santo Domingo. En 1802 entra en guerra con Francia, que ganar� gracias a las escasas fuerzas militares que Napole�n es capaz de enviar, a la resistencia de los esclavos y a la fiebre amarilla, y proclamar� la independencia. Santo Domingo no pertenec�a ni a Francia ni a Espa�a desde el Tratado de Basilea de 1795, pero ten�a un fuerte sentimiento antifranc�s, y estaba controlada, de hecho, por Espa�a.
Los criollos de Hait� emigrar�n a Santo Domingo durante la revuelta de los esclavos. La econom�a de Santo Domingo era m�s ganadera y de subsistencia que la de Hait�.
Una vez proclamada la independencia de Hait�, Dessalines I se propone invadir Santo Domingo, en 1805. La presencia de una flota francesa en las Antillas, por el bloqueo, fue interpretada como un intento de invasi�n de Hait� por los franceses, y los haitianos se retiraron de Santo Domingo, que qued� bajo gobierno franc�s. En 1808 se agudizan las tensiones entre el gobierno franc�s y la poblaci�n dominicana, debido a la guerra en Espa�a y a la prohibici�n de comerciar con Hait�. S�nchez Ram�rez, en 1809, conspira desde Puerto Rico para expulsar a los franceses de la isla, pero no proclamar� la independencia sino la adhesi�n a Espa�a.
En 1820 surge una nueva amenaza de invasi�n haitiana. En Espa�a est�n gobernando los liberales. Al frente de la resistencia se pone Jos� N��ez C�ceres, un criollo relegado de las funciones de gobierno por los funcionarios de Fernando VII, y toma el poder. En 1821 proclama la independencia de Espa�a, pero en 1822 Hait� invade Santo Domingo y se inicia una dominaci�n que durar� 22 a�os. Este dominio llevar� el liberalismo a la isla, de la mano de Jean Pierre Boyer. Se deroga la esclavitud y se hace una reforma agraria, con medidas como la desamortizaci�n y la unificaci�n del r�gimen de tenencia de la tierra entre las dos partes de la isla. La unidad m�nima de propiedad ser�n 5 hect�reas.
En 1834 comienza la guerra de independencia contra Hait�. En 1861 Santo Domingo se vuelve a unir a Espa�a. Pero los dominicanos se sienten dominados por un gobierno extranjero que impone sus leyes. En 1863 comienza la rebeli�n contra Espa�a, y se convierte en una guerra de independencia. En 1865 se restaura la independencia, esta vez definitivamente. Todo el pa�s est� devastado y en armas, y ser� pol�ticamente inestable. Esta ser� una herencia que arrastrar� durante mucho tiempo, as� como su enfrentamiento con Hait�.
El territorio que hoy conocemos como M�xico y Am�rica central fue el antiguo virreinato de Nueva Espa�a. En su tiempo, M�xico ya fue una de las ciudades m�s grandes del mundo y Nueva Espa�a una de las colonias m�s ricas; a pesar de las restricciones al comercio con otros territorios americanos, restricciones exclusivamente pol�ticas.
La sociedad mexicana estaba dominada por las oligarqu�as peninsulares y criollas que dominaban el poder econ�mico y pol�tico a trav�s de la venta de oficios, excepto los cargos m�s altos, y de la venta de mercanc�as para la exportaci�n. Gracias a la venta de cargos y oficios era abundante la presencia de criollos en la Administraci�n, pero en el fondo hab�a desconfianza hacia ellos y se les apartaba de los altos cargos, y cada vez m�s de los oficios en general. El poder pol�tico en el virreinato estaba dominado por los peninsulares (cachupines). Los criollos, sin embargo, formaban una potente burgues�a mercantil, minera e industrial, y abogaban por el liberalismo en lo econ�mico; que se fue convirtiendo, con el proceso revolucionario, en un nacionalismo antiespa�ol.
En 1810 el virreinato de Nueva Espa�a sufre una crisis de subsistencia, debido a una serie de malas cosechas, y se extienden por todo el pa�s rebeliones m�s o menos populares; sobre todo en las regiones m�s pobres. Al frente de estas rebeliones se ponen Miguel Hidalgo y Jos� Mar�a Morelos. Sus reivindicaciones son un tanto vagas, pero pretenden reformas sociales, que suponen el fin del control espa�ol de la econom�a, y una independencia pol�tica, dominada por la oligarqu�a criolla. No pretende ser una insurrecci�n popular, pero es el pueblo indio el que asume el grueso de la lucha, y convierte la rebeli�n en un conflicto contra los ricos. Para levantar a las masas se apela a la mitificaci�n de la historia y al nacionalismo. Se consideran descendientes y herederos de los aztecas y de los primeros conquistadores.
En 1808 Espa�a est� en plena guerra de Independencia contra Francia. El virrey Jos� de Iturriaga asume el control del gobierno ante el vac�o de poder que se produce en la metr�poli. El Cabildo de la ciudad de M�xico pide al virrey que reconozca la soberan�a popular y convoque las Cortes, aunque se dividen entre hacer unas Cortes independientes o unirse a las Cortes espa�olas reunidas en C�diz. Esta medida se�ala el comienzo de un gobierno aut�nomo. Las Cortes de C�diz reconocen a M�xico como una parte de Espa�a, igual que las peninsulares.
Los primeros s�ntomas de independencia aparecen en el Guanajuato, con Miguel Hidalgo a la cabeza, apoyado, en un principio, por los criollos ricos: mineros. Este fue un territorio que se pudo independizar econ�micamente, durante semanas, de la ciudad de M�xico. La crisis de subsistencia y el hambre bast� a Hidalgo para levantar al campesinado contra el virrey, en nombre de Fernando VII. Ped�a la independencia y la devoluci�n de las tierras a los indios, as� como la abolici�n de la esclavitud. La revuelta se convirti� en una guerra de desquite contra los blancos, incluidos los criollos, lo que sirvi� para que estos no le prestasen ayuda. La revuelta degener� en una guerra civil racial, de los indios y los mestizos contra los blancos y los propietarios. Esto le supuso quedarse sin el apoyo de la oligarqu�a mexicana. Fracas� tras el asedio a la ciudad de M�xico.
Jos� Mar�a Morelos recogi� el impulso revolucionario, pero esta vez contra el rey Fernando VII, hasta 1815. Su programa pol�tico era m�s concreto y radical. Ped�a la independencia y un gobierno parlamentario, reformas liberales del Estado, nacionalismo y la reforma agraria pol�tica. Obtuvo el apoyo ind�gena, pero no el criollo, por las mismas razones que se lo hab�an denegado a Hidalgo. Ambos l�deres fueron derrotados por Felix Mar�a Calleja en la misma campa�a.
El absolutismo volvi� a Espa�a con el regreso de Fernando VII que envi� a Nueva Espa�a a un nuevo virrey: Francisco Javier Venegas. Venegas organiz� un ej�rcito criollo y local. Esta medida result� onerosa para las arcas del virreinato que hubo de recaudar muchos impuestos, lo que descapitaliz� la industria. La oligarqu�a criolla se hab�a adherido a la constituci�n de C�diz de 1812, que era liberal. La implantaci�n del sistema de intendencias y la convocatoria de Cortes hab�a despertado los sentimientos de identidad nacional.
En 1820 gobiernan en Espa�a los liberales, el trienio liberal, y recuperan las Cortes y la constituci�n de 1812, pero no reconocen los derechos que hab�an concedido a M�xico, ni las demandas americanas de autonom�a y libre comercio. Para resolver el problema, los criollos aprueban el plan Igualada, seg�n el cual se confirma la Constituci�n y el catolicismo del Estado, se proclama la independencia para salvaguardar M�xico, y el jefe pol�tico ser� Agust�n de Iturbide. Las conversaciones entre Iturbide y el gobierno espa�ol, que culminaron con el plan Igualada pretend�an formar una monarqu�a cat�lica e independiente en M�xico. En 1824 se promulga una constituci�n mexicana, e Iturbide se proclama emperador de M�xico. El r�gimen se descompone en pocos meses, tras la ca�da de los liberales en Espa�a. En 1824 comienza una guerra civil que durar� dos a�os, y que pretende poner una nueva constituci�n de car�cter liberal y proclamar una rep�blica. El r�gimen virreinal se ha hundido y M�xico es independiente.
Tras las convulsiones en M�xico Antonio L�pez de Santa Ana es proclamado presidente de la Rep�blica en 1833. En 1836 comienzan los conflictos con Estados Unidos, como el del �lamo. En 1846 entra en guerra con EE UU por Texas.
Desde M�xico no se controla todo el territorio de Nueva Espa�a y los pa�ses m�s alejados conseguir�n una independencia impulsada por las �lites, de manera m�s o menos pac�fica.
Guatemala consigue la independencia de M�xico en 1838 de la mano de Rafael Carrera, por medio de una insurrecci�n. En 1844 se declara a Guatemala como Estado aut�nomo, independiz�ndose de M�xico. Desde el principio tiene un gobierno conservador, pero en 1871 comienzan las reformas liberales. Formalmente, Guatemala se independiza de M�xico en 1840 a trav�s de unas elecciones que gana Rafael Carrera.
Honduras es otro territorio alejado de M�xico capital. Proclama su independencia de M�xico en 1838 sin demasiados problemas. Su independencia se hizo posible a ra�z de la emancipaci�n de Guatemala. En 1830 Francisco Moraz�n fue elegido presidente de las Provincias Unidas de Centroam�rica. Pero en 1838 se proclama definitivamente la independencia.
El Salvador es otro territorio alejado de la capital que tiene ansias de independencia. Entre 1811 y 1814 tratan de conseguir la independencia de Espa�a gracias a cl�rigos como Jos� Mat�as Delgado y Le�n y laicos. El 15 de septiembre de 1821 se proclama la independencia, pero en 1823 se une a las provincias unidas de M�xico, hasta que en 1841 proclaman su independencia.
En Nicaragua se dan, en 1838, una serie de guerras civiles entre liberales y conservadores. M�xico no controla el territorio y se independiza del pa�s. En 1841 Inglaterra invade Nicaragua pero es rechazada, aunque se queda con el enclave de Belice. Desde 1849 el pa�s es dominado por las compa��as bananeras de Estados Unidos.
Costa Rica tambi�n comienza su proceso de independencia de M�xico en 1838, pero no consigue la independencia absoluta hasta 1848.
Panam� es un caso aparte en el proceso de independencia de Am�rica central, ya que pertenece al virreinato de Nueva Granada. Panam� consigue su independencia por mediaci�n de Estados Unidos, que controla el canal de Panam�. Se independiza de Colombia en 1904.
En 1808 hay una crisis de legitimidad de la monarqu�a espa�ola, que est� secuestrada en Francia y ha sido sustituida por Jos� I, hermano de Napole�n. En Am�rica del Sur se plantean entonces cuatro opciones de legitimidad: los afrancesados que proclaman su lealtad a Jos� Bonaparte, los leales a Fernando VII que se adhieren a la Junta Provincial de Espa�a, los que abogan por la creaci�n de una junta provincial en su pa�s, a la manera de Espa�a, pero separada de esta; y los que defienden la legitimidad de Carlota, hermana de Fernando VII, esposa del rey de Portugal, que est� exiliada en Brasil y se ofrece como opci�n de gobierno hasta la restauraci�n de su hermano. Esta opci�n es absolutista y tiene cierto cr�dito en la tenencia de Buenos Aires.
En el R�o de la Plata triunfan, sin embargo, los movimientos juntistas propios. Se crean dos, que rivalizan por el poder: el de Buenos Aires y el de Montevideo. Al final se impondr� la Junta de Buenos Aires, dirigida por espa�oles y en contra del virrey Santiago Liniers, sospechoso de bonapartismo. Sin embargo, no triunfan definitivamente.
Tambi�n fracasar� en un primer momento la Junta de Caracas. La Junta de Caracas est� dominada por mercaderes gaditanos opuestos a la liberalizaci�n del comercio. Aunque el grupo dominante es la burgues�a agraria y comercial que tiene miedo a una sublevaci�n de los esclavos, como en Hait�.
Los juntistas del alto Per� tiene algo m�s de suerte. Se forman juntas en La Paz y en Sucre, aunque la Audiencia termin� por asumir todos los poderes adhiriendo a los leales a Fernando VII. La Junta de La Paz estuvo dominada por Pedro Domingo Murillo, que aspir� a un nuevo sistema de gobierno fundamentado en los intereses de los americanos, un aut�ntico autogobierno, pero se encontr� con la oposici�n de los conservadores, y aunque no se hab�a puesto en cuesti�n el statu quo, tem�an la p�rdida del poder econ�mico que hab�an ostentado desde el siglo XVIII.
En Quito tambi�n se establece una junta provincial, dominada por la clase alta, el Marqu�s de Selva Alegre y el Marqu�s de Santa Cruz, que dominaban las juntas del alto Per�, sobre todo la de La Paz, llevaron sus reivindicaciones el extremo de oponerse a Espa�a y de formar un gobierno independiente. Se trataba de transferir el poder a la gente del pa�s con el m�nimo cambio posible. Ante estas posturas conservadoras las provincias lim�trofes continuaron siendo fieles al virrey Jos� Fernando Abascal, que era garant�a de legitimidad.
La convocatoria a Cortes de 1810 cre� un problema de statu quo en las Indias, que no sab�an en calidad de qu� acudir. En 1810 hab�an triunfado las juntas de Caracas, Cartagena, etc., que pretend�an gobernarse por medio de juntas americanas dominadas por criollos. Todas las juntas que probaron suerte antes de 1810 fracasaron, sin embargo, despu�s de 1810 hab�an triunfado todas. En Buenos Aires se constituy� una junta a ra�z de la revoluci�n de mayo. El virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros tuvo que convocar un cabildo abierto que se constituy� en junta y que dej� fuera al virrey, pero que jur� lealtad a Fernando VII. El presidente de la junta fue Cornelio Saavedra. Pero enseguida surgieron las diferencias con el resto del virreinato, que no estaba dominado por la oligarqu�a bonaerense y su milicia. En Montevideo ten�an su propia junta, y tambi�n estaba la Junta de Paraguay; Per� sigue siendo el baluarte realista, y surgen problemas con Brasil y Portugal.
Chile es un territorio aislado geogr�ficamente, y est� controlado por una reducida oligarqu�a que proclama su propia junta en Santiago; sin m�s, a imitaci�n de la bonaerense. Esta actitud le supone caer en una guerra civil (en 1813) la implantaci�n del terror realista en 1815, y la liberaci�n e independencia de la mano de Jos� de San Mart�n en 1818.
En 1810 se establecen por toda Suram�rica juntas provinciales dominadas por criollos, que en 1812 reciben el apoyo de los EE UU para que proclamen su independencia.
Caracas es el lugar donde se dan las mayores tensiones debido a la proximidad geogr�fica, tanto con Espa�a como con Hait�. Aqu�, muy pronto las posturas se radicalizan y se buscar� la independencia. En 1811 se funda la Sociedad Patri�tica de Caracas, a cuya cabeza est� Sim�n Bol�var. Esta sociedad no confiaba en que Espa�a introdujese cambios en el sistema colonial, y en 1811 proclaman la independencia, y una constituci�n liberal a la manera de la de Estados Unidos, fundando una primera rep�blica con una estructura federal en el territorio de Nueva Granada. En 1812 Domingo Monteverde llega a Caracas con una flota realista, desde Santo Domingo. Un terremoto en Caracas le ayuda a obtener una f�cil victoria, pero no puede evitar el levantamiento de los esclavos. Sim�n Bol�var se hace con el mando de un numeroso grupo rebelde y vence a Monteverde. En 1812 entra en Bogot�. Aqu� empieza su lucha por la independencia de la Gran Colombia, lo que se conocer� como la Patria Boba, con una gran diversidad cultural. En 1813 conquista Caracas, pero la rep�blica cae. Tras la Restauraci�n, Espa�a, en 1816, vuelve a tomar el control con Pablo Morillo que se pone al frente de la contrarrevoluci�n. En 1820 triunfa una revoluci�n liberal en Espa�a, y se resucita el proyecto de Bol�var de crear una Gran Colombia. Esta vez es desde Venezuela, desde donde partir� el impulso que liberar� Nueva Granada y Ecuador. Se proclama una nueva constituci�n y se firma un armisticio con Morillo. La Junta de Quito es liberada por San Mart�n. Estas son tenencias independientes de Colombia. Bol�var se convierte en el presidente de la Gran Colombia con un proyecto de unidad americana. Pero en el Congreso de Panam� de 1826 se pone de manifiesto la anarqu�a que existe en la zona. Bol�var no pudo controlar militarmente todo el territorio, desde el gobierno central, y se pusieron de manifiesto las diferencias culturales y regionales. En 1829 Venezuela se separa de la Gran Colombia, en 1830 lo har� Ecuador y en 1904 Panam�, con la ayuda de EE UU que construyen un gran canal para comunicar el Atl�ntico con el Pac�fico.
Per� es liberado por San Mart�n. La campa�a comienza en 1820, en la que San Mart�n hace la �declaraci�n de independencia� y conquista Per� desde Chile, con la ayuda de Argentina y Gran Breta�a. En 1821 inicia la guerra en una campa�a contra Lima y declara la independencia. Toma medidas liberales, pero los espa�oles controlan el interior del pa�s y se organizan en guerrillas de monteros. La intervenci�n de Bol�var acaba con los �ltimos focos de resistencia espa�oles.
Bolivia, en el alto Per�, es el �ltimo reducto realista en Suram�rica, pero est� asilado de Espa�a. El territorio es liberado en la campa�a de Sucre, 1824-1825, por Bol�var, y se independiza como un Estado soberano, por lo que constituye una asamblea, la Asamblea de Chuquisaca, en Sucre.
Cuba siempre tuvo buenas relaciones econ�micas con Espa�a. Durante el siglo XIX se desarrollar� en Cuba la �ltima sociedad esclavista del imperio, alrededor del cultivo de la zafra, y despu�s de firmarse el acuerdo entre Espa�a e Inglaterra para terminar con el tr�fico de esclavos. En 1856 se prohibi� la esclavitud en Cuba y se comenz� a importar chinos, indios y mexicanos, en condiciones similares.
Los primeros movimientos independentistas tienen lugar en 1848 con la publicaci�n de �El destino manifiesto�, seg�n el cual, Cuba deb�a liberarse de Espa�a para unirse a Estados Unidos. En 1868 estalla la primera guerra de independencia tras el grito de Yara (el 10 de octubre), la guerra de los Diez A�os o guerra Grande, que dura hasta 1878 con la firma de la paz de Zanj�n, y que fracas� ante la pericia militar del general Valeriano Weyler y las divisiones internas que surgieron en asuntos como la esclavitud, el grado de independencia o la vinculaci�n con Estados Unidos.
En 1895 termina el ciclo econ�mico el az�car y aparecen las tensiones nacionalistas m�s radicales, capitaneadas por Jos� Mart�n, Antonio Maceo, Carlos C�spedes y Guillermo Moncada. En 1898 estalla la guerra con EE UU en la que Cuba aprovecha para hacer su guerra independencia. EE UU declara la guerra tras el hundimiento del acorazado Maine. La intervenci�n de EE UU precipita la derrota espa�ola y Cuba proclama su independencia en 1899, aunque sufre la ocupaci�n estadounidense.
Puerto Rico tiene una historia an�loga a la de Cuba, pero, adem�s, ha sufrido, en mayor grado, la independencia de Hait�; ya que aqu� era donde se exiliaban los rebeldes de la isla La Espa�ola, cuando la suerte les era adversa. Conoce una sociedad esclavista a la manera de Cuba, y el desarrollo del ciclo del az�car.
Las aspiraciones independentistas en Puerto Rico comienzan a manifestarse en 1821 pero no generan revoluci�n ni enfrentamientos. No obstante, la situaci�n se ir� enconando y en 23 de septiembre de 1868 se lanza el Grito de Lares, grito de independencia contra Espa�a. La rebeli�n es aplastada en poco tiempo, aunque se considera que se proclama la primera Rep�blica, durante un d�a. Los sublevados son liberados ese mismo a�o, cuando en Espa�a cae Isabel II y se proclama la primera Rep�blica.
A pesar de esta derrota las relaciones de Puerto Rico con Espa�a no volver�n a ser iguales. En Cuba la guerra se prologan durante 10 a�os, pero no en Puerto Rico que a partir de 1869 elige sus propios diputados a las Cortes espa�olas. No tienen autonom�a pol�tica, aunque esta es una aspiraci�n que se negocia con Espa�a intensamente. La autonom�a pol�tica llegar� en 1897, cuando la presi�n de Estados Unidos sobre la regi�n es muy grande.
En 1898 estalla la guerra entre Estados Unidos y Espa�a por los territorios de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Espa�a es derrotada. Tras la guerra Hispanoamericana, en 1898, Estados Unidos invadi� a Puerto Rico. La guerra termin� con un armisticio, el Tratado de Par�s, en el que Espa�a otorgaba Puerto Rico a los Estados Unidos. Exist�a un compromiso de EE UU de no ocupar Cuba, pero nada se dijo ni de Filipinas ni de Puerto Rico. En esa fecha la isla de Puerto Rico pasa a ser administrada por EE UU, pero no es un Estado con todos los derechos. No es, pues, la independencia, aunque s� la separaci�n de Espa�a. A partir de entonces, Puerto Rico se convirti� en territorio estadounidense. Hubo un gobierno militar que dur� dos a�os, tras el cual se instituy� un gobierno civil.
Puerto Rico tampoco es una colonia de EE UU, su status, la verdad, es indefinido. En 1917 los puertorrique�os adquieren la ciudadan�a estadounidense, pero no es un estado de Estados Unidos. Contin�a la administraci�n estadounidense.
En 1947 EE UU concede por primera vez el autogobierno a Puerto Rico. En teor�a se termina la administraci�n, pero muchas de las funciones del Estado, como la defensa y la representaci�n exterior depende de los EE UU. En 1952 se cambia el status jur�dico y Puerto Rico se convierte en Estado libre asociado. Y esa es la situaci�n en la que est�n en la actualidad.
En 1952, el gobierno de Estados Unidos dej� que Puerto Rico redactara su propia constituci�n, supervisada por EE UU. Esta constituci�n es la que convierte a Puerto Rico en un Estado Libre Asociado. Puerto Rico tiene cierta autonom�a, pero el gobierno federal de Estados Unidos regula el ej�rcito, el correo, aduanas, la moneda, las relaciones internacionales, las relaciones obrero patronales, la migraci�n, el control a�reo, el control mar�timo y las comunicaciones (por ejemplo, no se puede tener una estaci�n de radio sin permiso de la agencia de gobierno que controla las comunicaciones en Estados Unidos. Y esto a pesar de que Puerto Rico no es un Estado de la Uni�n ni es una naci�n independiente, una rep�blica. La ley que regula las relaciones entre Estados Unidos y Puerto Rico es la Ley 600, que dice expresamente que Puerto Rico pertenece a Estados Unidos, pero no es parte de Estados Unidos. De hecho, no importa cu�ntos refer�ndum se hagan en el pa�s, es el Congreso de los Estados Unidos quien �nico puede decidir el destino de Puerto Rico. Hoy el Grito de Lares, que fue un levantamiento en contra de Espa�a, lo celebran los independentistas si representara el sentir antiestadounidense.
El Estado portugu�s tambi�n est� en crisis desde 1807, cuando Napole�n invade Portugal. Juan VI se refugia en Brasil e impulsa una reforma jur�dica, en 1815, para considerar Brasil como base territorial del reino, con lo que dejaba de ser una colonia. Juan VI establece en Brasil una monarqu�a absoluta al igual que las de Europa, por lo que no hay tensiones de legitimidad.
En 1817 aparece la oposici�n liberal en Brasil y un movimiento nacionalista y republicano. En 1821 Juan VI vuelve a Portugal, dejando a su hijo Pedro como gobernador de Brasil. En Portugal Juan VI se enfrenta a una revoluci�n liberal que pretender� devolver a Brasil a su antiguo status de colonia. En 1822 se da la reacci�n en Brasil y declara su independencia, una emancipaci�n de corte mon�rquico en la que se proclama a Pedro I emperador de Brasil, y que tiene bastante estabilidad pol�tica.
4. Los comienzos de la vida independiente
Al concluir el siglo XIX, Am�rica Latina qued� dividida en 19 naciones y unos territorios incorporados, inmersos en un proceso de formaci�n de nacionalidades que se caracterizar� por la violencia que generar� la pol�tica de los reci�n nacidos pa�ses, en torno a asuntos tales como la anarqu�a, los gobiernos dictatoriales y la definici�n de fronteras. Pr�cticamente todos los pa�ses latinoamericanos, menos Brasil, tendr�n conflictos de esta naturaleza. La inexperiencia pol�tica de los criollos, junto con las luchas civiles y la ambici�n imperialista de otros pa�ses, propiciar� la intervenci�n continua de potencias extranjeras como los Estados Unidos e Inglaterra. Esta intervenci�n ser� el precio que habr� que pagar por irse incorporando a la econom�a mundial, y al capitalismo europeo, en especial, con Inglaterra.
Al concluir el proceso de liberaci�n, cada una de las nuevas naciones se inici� en el ejercicio de la vida independiente en circunstancias muy variadas. Por ejemplo, M�xico sobresale por la complejidad y variedad de los problemas que tuvo que enfrentar, an�logos a los que sufri� durante su vida colonial. Adem�s, su posici�n geogr�fica lo coloca en una situaci�n conflictiva, pues es, tambi�n, la frontera norte de Am�rica Latina, y el punto m�s propicio para la penetraci�n de los pa�ses que quisieron apoderarse del control que hab�a perdido Espa�a. En otros pa�ses, los procesos fueron menos intensos, m�s localistas, o m�s uniformes.
MEXICO
M�xico inicia su vida independiente bajo el imperio de Iturbide, en 1821 pero, en 1824, promulg� su constituci�n, y se cre� la Rep�blica Federal de los Estados Unidos Mexicanos. Surgen dos bandos: los centralistas y los federalistas, quienes se debatir�n el poder durante casi dos d�cadas. Durante la decada de 1830, ante la creciente inmigraci�n de estadounidenses al territorio de Texas, el presidente Santa Anna ordena las fronteras texanas, por lo que surgi� el conflicto de Texas: los texanos se declararon independientes, y Santa Anna atac� la regi�n para reintegrarla a M�xico. Logr� su primera victoria en El Alamo pero, m�s tarde, fue derrotado. Como resultado, Estados Unidos se apoder� del territorio de Nuevo M�xico y la Alta California. En un segundo enfrentamiento, los norteamericanos invadieron M�xico. El tratado Guadalupe-Hidalgo devolvi� la paz: M�xico cedi� el territorio desde el R�o Grande hasta el Pac�fico, y recibi� 15 millones de d�lares como indemnizaci�n.
Tras a�os de continuas luchas por el poder, Santa Anna (caudillo del pueblo) respaldado por el clero y los grandes terratenientes regres� al gobierno, y se convirti� en dictador. Benito Ju�rez y otros l�deres se rebelaron contra la dictadura de Santa Anna, quien fue derrotado y se exili� en Colombia en 1857. Surgieron nuevos ideales de reforma: separar la Iglesia y el Estado; secularizar la educaci�n; reducir el poder�o econ�mico de la iglesia quit�ndole los bienes; impulsar la econom�a, y establecer un sistema de justicia apoyado por legislaci�n aprobada por una asamblea representativa.
Se promulg� una nueva constituci�n en 1857, y Ju�rez asumi� el poder. Dicha constituci�n prohib�a la esclavitud y las propiedades de la Iglesia: conced�a la libertad de prensa; eliminaba los monopolios y establec�a un gobierno democr�tico representativo.
COSTA RICA
Costa Rica surge como un pa�s pac�fico. A pesar de tener una predominante poblaci�n blanca, no exist�an marcadas diferencias sociales. El trabajo, la unidad y la paz caracterizaban al pueblo costarricense, el cual logr� desarrollar su econom�a gracias al cultivo del caf�, en un marco democr�tico, y sin necesidad de un ej�rcito. A este auge, le siguen tres cambios sociales importantes: el surgimiento de una clase adinerada junto a una clase media; la diversificaci�n cultural gracias a las posibilidades econ�micas existentes, y la constituci�n de un r�gimen liberal de gobierno.
EL SALVADOR
La Rep�blica de El Salvador atraves� una serie de golpes de estado y de luchas pol�ticas entre 1841 y 1864. Los salvadore�os exiliados retornaron al pa�s y proclamaron, en 1871, el gobierno de Santiago Gonz�lez, quien comenz� un programa de reformas liberales. Le sucedi� Rafael Zald�var, quien fue derrocado por una coalici�n, que reuni� por primera vez al pueblo y al ej�rcito para llevar a cabo un golpe de estado. El Salvador termina el siglo XIX entre golpes de estado, habiendo conocido 62 presidencias en 58 a�os. A pesar de ello, se alcanzar� un gran progreso material con la creaci�n de sistemas telegr�ficos, el cable submarino, y el establecimiento de bancos y l�neas de ferrocarriles.
NICARAGUA
Hasta mediados del siglo XIX, Nicaragua atraves� numerosas guerras civiles entre las ciudades de Le�n (de tendencias liberales) y Granada (de inclinaci�n conservadora). Al ocupar los ingleses el puerto de San Juan (con la intenci�n de construir un canal hacia el Pac�fico), el pueblo se uni� para rechazar la invasi�n. Ante la impotencia contra el poder brit�nico, se comenz� a negociar entre Inglaterra y Estados Unidos, quienes tambi�n pensaban construir un canal por Panam�. La situaci�n termina gracias al tratado Clayton-Bulwer.
En 1849, se comenz� a construir carreteras, gracias a una concesi�n hecha a la compa��a Accesory Transit Company. Se inici� una revuelta contra la compa��a porque �sta se negaba a pagar las cuotas que establec�a el contrato. Poco a poco, se consigui� nacionalizar la ruta, y comenz� a prosperar el pa�s. William Walker lleg� al poder mediante la fuerza, lo que provoc� que el pueblo se uniera por tercera vez y sacara al intruso, junto con la ayuda de fuerzas militares de pa�ses vecinos. Luego de este suceso, se estableci� un gobierno con dos presidentes, uno por cada bando, liberal y conservador. De 1859 a 1893, se sucedieron en el poder conservadores y liberales, quienes lograron traer prosperidad y progreso al pa�s.
HONDURAS
Una sociedad sin marcadas diferencias de clases, una econom�a desarticulada, y una geograf�a que no permit�a la libre comunicaci�n fueron las caracter�sticas de este pa�s durante el siglo XIX. En 1880, la constituci�n sustituy� las leyes espa�olas, y se consigui� la libertad de prensa. Se enfatiz� el cultivo del caf� y la explotaci�n de las minas como base econ�mica del pa�s. En 1891, se celebraron las primeras elecciones, las cuales aunque libres provocaron una guerra civil. Policarpo Bonilla trat� durante su presidencia de crear nuevamente una Federaci�n Centroamericana, como la que existi� hasta 1837, cuando Am�rica Central se fragment� en los paises que la constitu�an. Mientras tanto, los Estados Unidos iban asumiendo un monopolio en la realizaci�n de las obras p�blicas del pa�s. A fines del siglo, se logr� reestructurar la econom�a, basada en el guineo y la explotaci�n minera, lo que desemboca en la entrada de Honduras al mercado mundial.
GUATEMALA
La Rep�blica de Guatemala comenz� su vida independiente embarcada en una lucha de poderes entre Francisco Morazas y Rafael Carrera. Carrera asumi� la presidencia en 1844, y gobern� hasta su muerte en 1865. Le sucedi� Vicente Cerna, quien fue depuesto por Miguel Garc�a Granados, quien termin� con el monopolio y dio auge al comercio y a la agricultura. De 1873 a 1895, Justo Rufino Barrios construy� las bases de la moderna Guatemala. Otorg� la libertad de cultos, estableci� el matrimonio civil, se encarg� de la educaci�n del pueblo, y trat� de eliminar la influencia de la iglesia cat�lica en el poder pol�tico. Dio auge al cultivo del caf� como base de la econom�a. Le suceden en el gobierno Alejandro M. Siniboldi, Jos� Mar�a Reina Barrios y Manuel Estrada Cabrera.
REPUBLICA DOMINICANA
La Rep�blica Dominicana vivi� una serie de cambios de potencias dominantes, los cuales condicionaron su desarrollo. Fue invadida por Hait�, pa�s que ejerci� su dominio hasta 1844. En el plano pol�tico, la independencia o separaci�n de Hait�, fue favorecida por otro movimiento que se inici� en aquel pa�s en 1843 y que se propon�a el derrocamiento del Presidente Boyer. Duarte y los trinitarios supieron aprovechar t�cticamente este levantamiento, llamado "La Reforma". La participaci�n en la revuelta antiboyeriana facilit� la preparaci�n del movimiento independentista, pero provoc� la represi�n por parte de nuevo gobierno surgido despu�s de la ca�da de Boyer, presidido por Charles Herard. Duarte y otros trinitarios debieron abandonar el pa�s; Fco. del Rosario S�nchez, reorganiz� las fuerzas separatistas que pronto proclamar�an la Rep�blica. El movimiento separatista cont� con el apoyo condicional de la diplomacia francesa que propon�a un protectorado a la naciente Rep�blica. Esta propuesta escendi� el movimiento entre independentistas puros (duartistas) y simples separatistas (afrancesados). Ambos bandos estuvieron presentes en la Junta Central Gubernativa que finalmente qued� controlada por los �ltimos. Duarte y los dem�s liberales fueron expulsados del pa�s en ese mismo a�o de 1844, por orden del entonces Presidente Pedro Santana.
A�os de inestabilidad y nuevas luchas con Hait� llevan a lo dominicanos a pedir nuevamente la anexi�n a Espa�a en 1860, la cual dur� cinco a�os. En 1868, Buenaventura B�ez quiso anexar el pa�s a los Estados Unidos sin tener �xito. Siguieron a�os de revueltas y crisis hasta 1887, cuando Ulises Heureaux logr� el poder, que conserv� por doce a�os. Este ampl�a la industria azucarera, ayudado por trabajadores de varios pa�ses del Caribe. Aunque la vida del pueblo fue peor que durante la �poca de la colonia, los Estados Unidos aprovechar�n esta ocasi�n para intervenir en la pol�tica del pa�s durante el siglo XX.
HAITI
Hait� sufri� 38 a�os de luchas pol�ticas y sociales, situaci�n que termin� en 1849, cuando Faustino Soulouque se proclam� emperador. Nuevamente, el crimen, las luchas sociales y el anarquismo sumieron al pa�s en la miseria que heredaron los haitiarios del siglo XX.
CUBA Y PUERTO RICO
Cuba y Puerto Rico, como hemos visto, continuaron siendo colonias espa�olas hasta 1898, cuando pasaron a ser posesi�n de los Estados Unidos, durante la Guerra Hispanoamericana. El sentimiento separatista se hab�a hecho sentir en las islas: Cuba, por su parte, sigui� luchando su independencia y el 23 de septiembre de 1868, en Puerto Rico, se dio el Grito de Lares, un intento de los boricuas de liberarse de Espa�a. Mientras Cuba logr� la independencia, a ra�z d el cambio a la soberan�a norteamericana, Puerto Rico se enfrenta al siglo XX con un nuevo gobierno, bajo la influencia de otra cultura y de otro idioma, sin dejar de ser parte de la regi�n latinoamericana, en donde hab�a nacido en el siglo XV.
VENEZUELA
Venezuela sufri� una oligarqu�a militar durante casi todo el siglo XIX, y la dictadura se impuso como la forma de gobierno predominante. Jos� Antonio P�ez encabez� el primer gobierno de la nueva naci�n; de corte centralista, el gobierno de P�ez se caracteriz� por: la p�rdida del poder�o econ�mico y educativo de la iglesia; la aplicaci�n de la pena de muerte para los cr�menes pol�ticos, y el continuismo de la esclavitud. Comenz� a levantar la econom�a, con lo cual logr�: amortizar la deuda nacional; construir v�as de comunicaci�n, y dar impulso al comercio exterior con la venta del caf� y el cacao.
En la d�cada del 1848 al 1858, desapareci� la credibilidad de la administraci�n p�blica, y comenz� a decaer r�pidamente la econom�a del pa�s. Los errores del gobierno liberal de los a�os 60 trajeron como consecuencia una nueva guerra civil, que concluy� con la presidencia de Antonio Guzm�n Blanco. Su gobierno se caracteriz� por garantizar el voto universal, y la elecci�n directa del presidente por el pueblo. Guzm�n Blanco gobern� durante 28 a�os, y trat� de recuperar el cr�dito exterior, as� como las inversiones extranjeras. El �ltimo presidente del siglo XIX, Cipriano Castro Ruiz, tom� la ciudad de Caracas al mando del ej�rcito, y se convirti� en el gobernante m�s corrupto del siglo.
COLOMBIA
La Rep�blica de Colombia atraves� 25 guerras civiles despu�s de su independencia. Francisco de Paula Santander logr� organizar las finanzas del pa�s; aument� el comercio interno y el externo; y dio comienzo a una �poca de prosperidad para la naci�n, que se interrumpi� con la guerra civil de 1840, cuando se formaron los partidos pol�ticos liberal y conservador. Se foment� la cultura, se adopt� el sistema m�trico, y se impuls� el comercio internacional. Tambi�n, se prepar� el tratado con Estados Unidos para la construcci�n del canal de Panam�. Bajo el gobierno del liberal Juan Hilario L�pez, se pusieron en marcha las reformas del 50, que trajeron problemas con la Iglesia Cat�lica al expropi�rsele los bienes. La Constituci�n de 1863 empeor� el problema al garantizar la libertad religiosa, suprimir las �rdenes religiosas, y autorizar al gobierno a supervisar el culto p�blico. Se sucedi� una serie de gobernantes ineptos hasta 1880, cuando Rafael N��ez se convirti� en el amo. Estableci� una nueva constituci�n, restableci� las relaciones diplom�ticas con el Vaticano, y el catolicismo volvi� a ser la religi�n oficial del pa�s.
ECUADOR
Despu�s de la independencia, Ecuador vivi� una �poca violenta de luchas pol�ticas y religiosas. Los gobiernos de Juan Jos� Flores y Vicente Rocafuerte intentaron resolver los problemas del pa�s, pero trataron al pueblo con mano cruel y d�spota. De 1845 en adelante, el pa�s sufri� momentos de anarqu�a que duraron hasta fines de siglo. Gabriel Garc�a Moreno, apoyado por la iglesia y los ricos terratenientes, subi� al poder y trajo el primer periodo de progreso al Ecuador. Construy� escuelas, hospitales y v�as de comunicaci�n pero, ir�nicamente muri� asesinado en las escaleras del palacio presidencial. Eloy Alfaro, el sucesor, desmantel� la estructura de gobierno. Dispuso que la educaci�n la impartir�a el gobierno y no la iglesia. Regul� los matrimonios, los divorcios y los entierros, y aceler� la econom�a del pa�s al fomentar la exportaci�n de productos nacionales.
PERU
Hasta 1844, en el Per�, se sucedieron cruentas guerras civiles. Bajo el gobierno de Ram�n Castilla, el pa�s comenz� a disfrutar de una vida pac�fica, pues �ste restableci� el comercio, explot� comercialmente el salitre y el guano, estableci� l�neas de ferrocarril y el tel�grafo, y aboli� la esclavitud negra y el tributo al indio. Por constituci�n, se establecieron l�mites al poder presidencial, y se declar� el catolicismo como religi�n oficial. Antonio Pezot tuvo que enfrentarse a Espa�a, que quer�a recuperar su antigua colonia. Como resultado, se enfatiz� la educaci�n militar y la naval. Del 1879 al 1883, se libr� la segunda Guerra del Pac�fico entre Bolivia, Chile y Per�. Este perder�a la zona salitrera, su mejor fuente de ingresos. Luego de otra guerra interna, C�ceres tom� el poder, y logr� reorganizar econ�micamente al pa�s. Pi�rola reinstal� la dictadura, y estableci� un c�digo militar pero fue un buen administrador.
BOLIVIA
Bolivia adopt� una constituci�n en 1826 basada en la divisi�n de poderes y el derecho al voto. La presidencia ser�a vitalicia, y el presidente pod�a nombrar a su sucesor. Se abolieron los privilegios sociales y la esclavitud, y se otorgaron derechos civiles a la poblaci�n. Antonio Jos� de Sucre, electo presidente, impuls� la econom�a del pa�s pero no lo pudo sacar de la bancarrota. Su sucesor, Andr�s de Santa Cruz, cre� universidades y escuelas, e implant� el c�digo penal espa�ol. Le sigui� un periodo de anarquismo hasta subir al poder Hilario Daza. Durante la guerra del Pac�fico, Bolivia hab�a perdido su �nica salida al mar y los ingresos de la producci�n del salitre. Para poder salvar al pa�s, hab�a que rescatar la econom�a, y los sucesores de Daza se encargaron de ello.
CHILE
La Rep�blica de Chile comenz� su vida independiente en medio de una gran desorganizaci�n administrativa. El pueblo ve�a el cuerpo militar como la �nica salvaci�n. Bernardo O'Higgins fue designado director del pa�s. Su administraci�n provoc� malestar entre el pueblo, al eliminar los t�tulos nobiliarios, e intervenir en los asuntos eclesi�sticos. Fund� escuelas y la biblioteca nacional. Tras ser obligado a renunciar, el pa�s atraves� una �poca de anarqu�a durante la cual se aboli� la esclavitud. La constituci�n de 1826 dividi� al pa�s en ocho provincias. Con la subida de Prieto al poder, comenz� una �poca de progreso y de orden. Se les concedi� el voto a los varones mayores de veinticinco a�os que supieran leer y escribir, y, adem�s, tuvieran propiedades. De 1841 a 1851, comenz� la expansi�n del comercio de las minas de cobre. Con Manuel Montt, el d�spota ilustrado, el pa�s continu� su acelerado progreso econ�mico y cultural.
ARGENTINA
Fuertes luchas por lograr la unificaci�n territorial de las diferentes regiones argentinas entre federalistas y centralistas iniciaron la vida independiente de la rep�blica. Se convoc� un congreso en Tucum�n como �ltimo intento por salvar la uni�n pero no tuvo efecto. En 1829, se eligi� gobernante a Manuel de Rosas, verdadero caudillo del pueblo. Rosas procur� equilibrar las diferentes clases sociales mientras domin� con mano f�rrea. En 1852, se present� una constituci�n que integraba en un pa�s a todas las regiones del antiguo Virreino de la Plata, hecho que trajo como consecuencia otra guerra civil, ante el rechazo que el documento sufri� entre algunos sectores que se opon�an a la integraci�n de un gobierno central. Bartolom� Mitre asumi� el poder, seguido por Domingo Faustino Sarmiento, y otra guerra civil. En 1880, Buenos Aires fue proclamada capital de la rep�blica. A partir de entonces, se termin� la guerra con los indios, se ocup� y coloniz� el desierto, se construyeron l�neas ferrocarrileras, se foment� la agricultura, se establecieron el matrimonio civil y la ley de educaci�n.
URUGUAY
Tanto el Uruguay como el Paraguay se consideraban provincias de Argentina cuando �sta era, a�n, el virreinato de La Plata. Por esta raz�n, su independencia fue obtenida de la Argentina, y no de Espa�a. Durante las dos primeras d�cadas de vida libre, surgieron los partidos pol�ticos uruguayos: el colorado y el blanco. Sus luchas llevaron al pa�s a vivir un estado de guerra durante casi todo el siglo XIX. El poder logr� centralizarse bajo el gobierno de Lorenzo Latorre, en 1876, quien mejor� la ganader�a, termin� con el poder caudillista, y pacific� las zonas rurales.
PARAGUAY
La independencia de Paraguay se reconoci� casi a mediados de siglo. Inmediatamente, comenz� un periodo de progreso, gracias a la ayuda de los pa�ses europeos y Estados Unidos. El Estado fue el principal empresario, gracias a su flota, sus astilleros y su poderoso ej�rcito. Del 1841 al 1870, se resolvieron los problemas con el extranjero pero no as� los internos, ya que una guerra civil dej� destrozado el pa�s en 1865. En los �ltimos a�os del siglo, se vivieron d�as de lucha entre los dos partidos pol�ticos: el liberal y el colorado.
BRASIL
Bajo las monarqu�as de Pedro I y Pedro II que duraron 67 a�os, es decir, hasta 1889, el pueblo brasile�o conoci� una �poca de progreso que se tradujo en intervenciones activas de Brasil en la pol�tica interna de muchos pa�ses suramericanos. La iglesia y los terratenientes combatieron la monarqu�a ante la amenaza de perder sus pertenencias, la primera, y las tierras y los esclavos, los segundos. En 1887, se produjo un golpe de estado que puso fin a la monarqu�a. Durante m�s de un a�o, gobern� una autocracia militar que produjo la separaci�n de la Iglesia y el Estado, y estableci� el matrimonio civil.
Problemas fundamentales de la vida independiente
Durante el siglo XIX, los gobiernos de los pa�ses reci�n independizados se vieron influidos por las fuerzas militares, la sucesi�n din�stica en el gobierno, las t�cnicas de gobierno no delimitadas, los golpes de estado, el exilio de los ciudadanos m�s capaces, y el constante fracaso de las constituciones
En el momento de tomar las riendas de los nuevos estados americanos, el elemento criollo no estaba preparado para dirigir el pa�s. Las guerras de independencia fueron encabezadas por hombres dedicados a la carrera militar, que dominaban las t�cnicas de mando pero que -apenas- pose�an cualidades o principios de administraci�n p�blica. Como consecuencia de sus victorias militares, controlaron las masas populares, y fueron convirti�ndose en caudillos del pueblo, como Sim�n Bol�var y Jos� de San Mart�n. Hubo l�deres buenos y malos, pertenecientes a todas las clases sociales, del pueblo o de la clase alta, pero todos con algo en com�n: su preocupaci�n por la patria. La mayor�a de las veces, empezaron luchando por causas nobles, aunque terminaran imponiendo su voluntad, por fuerza o por doctrina, para mantenerse en el poder.
El dictador, por lo general, llegaba al poder despu�s de derrocar el r�gimen existente. Las dictaduras toman auge en Am�rica Latina en las postrimer�as del siglo XIX.
La diferencia entre ambos l�deres, el caudillo y el dictador, estriba en la forma en que llegan al poder: el caudillo recib�a el apoyo de las masas del pueblo, era un l�der natural, y ten�a grandes sectores del pueblo incondicionalmente a sus �rdenes. Por el contrario, el dictador era un l�der que se apoyaba en las fuerzas militares para ejercer el control de la regi�n. Su gobierno, tir�nico y totalitario, menospreciaba o ignoraba el poder legislativo. Tanto uno como el otro promovieron inestabilidad pol�tica durante los a�os posteriores a la independencia.
La �nica excepci�n fue Brasil ya que, una vez logr� su independencia de Portugal, llev� una vida pac�fica libre de dictaduras durante todo el siglo XIX. Esta situaci�n permiti� al pa�s iniciar una vida independiente m�s productiva que la de otras regiones. Como resultado, el desarrollo econ�mico que alcanz� el pa�s durante el siglo XIX fue m�s s�lido.
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