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Tema 64. La arquitectura en los siglos XIX y XX. El modernismo

1. Arquitectura en el siglo XIX

1.1. Caracter�sticas

La arquitectura se ve afectada por los profundos cambios sociales operados por la Revoluci�n Industrial. Deber� dar respuesta a las nuevas exigencias de la sociedad. Los avances t�cnicos y la invenci�n de nueva maquinaria para la producci�n exigir�n la construcci�n de nuevas f�bricas que sustituyan a los tradicionales talleres artesanales.

El desarrollo econ�mico y comercial plantea la necesidad de construir una nueva tipolog�a de edificios acordes con las nuevas exigencias: puentes y obras p�blicas, museos, bibliotecas, pabellones para exposiciones internacionales, el aumento demogr�fico en las ciudades provoca grandes problemas urban�sticos.

El siglo XIX se presenta como algo contradictorio en el campo de la arquitectura: a la est�tica de la forma se opone la est�tica de la funci�n. A lo largo del siglo, dos grandes l�neas de acci�n definir�n el quehacer de la arquitectura: la arquitectura-arte y la arquitectura-ingenier�a. Algunos arquitectos intentar�n unir las dos tendencias buscando en el recuerdo de estilos pasados el medio de investigar nuevos materia les como el hierro (VIOLLET LE DUC), O bien, preocup�ndose por las posibilidades puramente est�ticas de la ingenier�a (EIFFEL).

La arquitectura se ver� favorecida por movimientos como el romanticismo y el colonialismo: se toman como modelos los edificios medievales y los de otras culturas ex�ticas.

Juega un papel muy destacado en el desarrollo de la arquitectura la aparici�n de nuevos materiales. Algunos de ellos, como el hierro, ya se conoc�an en la antig�edad, pero su empleo fundamental es a partir del siglo XIX. Como complemento se usa el vidrio. El cemento no har� su aparici�n hasta fines del siglo XIX por lo que alcanzar� su aut�ntica importancia ya en el siglo XX.

El principal problema con que se encuentra la arquitectura es el de encontrar un nuevo estilo ya que se pone en duda el valor art�stico del Neoclasicismo. La consecuencia que se deriva de esta b�squeda es la aparici�n del "Eclecticismo": se copia a otros estilos anteriores, principalmente el g�tico, pero no se crea un nuevo lenguaje arquitect�nico.

La arquitectura del siglo XIX se puede dividir en los siguientes cuatro apartados:

-       Arquitectura historicista o ecl�ctica.

-       Arquitectura de los nuevos materiales.

-       La escuela de Chicago.

-       Modernismo.

-       Menci�n especial merece el estudio del urbanismo.

1.2. Arquitectura historicista o ecl�ctica

Caracter�sticas

Tambi�n es conocida como �poca de los �revivals�. Es, en esencia, un movimiento de car�cter rom�ntico que pretende resucitar e imitar las formas constructivas y estilos del pasado, especialmente los medievales. Varios factores contribuyeron a su implantaci�n:

     La reacci�n rom�ntica contra el fr�o neoclasicismo.

     El ansia de encontrar en el pasado las ra�ces de la propia personalidad en una �poca de profundo desequilibrio hist�rico.

     El rechazo de la nueva t�cnica deshumanizadora.

     Motivos pol�ticos de exaltaci�n nacionalista que pretend�an buscar y resucitar los or�genes de la propia civilizaci�n.

Existen notables diferencias entre la arquitectura historicista de las distintas naciones: su importancia no alcanz� la misma dimensi�n en todas ellas, ni tampoco resucitaron los mismos estilos. En generarlos m�s empleados fueron los de origen medieval, especialmente el g�tico, pero tambi�n se levantan construcciones neoegipcias, neohind�es, neochinas, neomud�jares, etc.

Esta arquitectura historicista no se aleja de la arquitectura de los nuevos materiales: hubo construcciones que utilizaron el hierro y el vidrio con formas arquitect�nicas del pasado, Y, por otra parte, hubo arquitectos historicistas que con sus investigaciones prepararon el camino de la arquitectura moderna.

El historicismo emplea uno u otro estilo seg�n la funci�n del edificio. Esto implicaba pensar en la forma como algo subordinado a la funci�n, lo cual prepara el advenimiento de las nuevas concepciones arquitect�nicas.

Este historicismo tambi�n se aprecia en la literatura: destacan autores como Walter Scott, V�ctor Hugo, Gustavo Adolfo B�cquer, etc.

Francia

EUGENIO VIOLLET LE DUC (1814-1879). Gran estudioso del estilo g�tico.� Recomienda la utilizaci�n del hierro en estructuras g�ticas muy aptas, seg�n �l, para los nuevos edificios necesarios para la sociedad industrial. Restaurador de edificios medievales: catedrales de Amiens, Vezelay, Santa Capilla de Par�s, etc.

Tambi�n se construyen en Francia edificios neobizantinos como el SACRE COEUR de Par�s.

 

Inglaterra

Fue donde m�s aceptaci�n tuvo el g�tico que fue considerado como estilo nacional: en 1818 se lleg� a promulgar una ley sobre la obligatoriedad de utilizar el g�tico perpendicular para todas las nuevas iglesias que se construyeran.

BARRY (1795-1863) y PUGIN (1812-1852). Ej.: Reconstrucci�n del Parlamento de Londres.

RUSKIN (1818-1900). Gran te�rico del neogoticismo: "Las siete l�mparas de la arquitectura''.

SCOTT (1811-1878). Ej.: Monumento al pr�ncipe Alberto. Kensington Park. Londres.

Tambi�n se construyen edificios neohind�es como ejemplo de la influencia colonial destacando entre ellos el Pabell�n Real de Brighton (1818) por J. NASH.

Espa�a

En esta �poca en Espa�a se produce una total desorientaci�n: se combinan formas cl�sicas con elementos medievales y renacentistas.� Se resucitan, principalmente, el plateresco, el mud�jar y el g�tico. Destacan varios edificios importantes:

Escuelas Aguirre. Madrid. RODR�GUEZ AYUSO. (Neomud�jar).

Banco de Espa�a. Madrid. E. ADARO. (Neorrenacentista).

Monumento a Alfonso XII. Parque del Retiro. Madrid.

Catedral de La Almudena. Madrid. Iniciada por el Marqu�s de Cubas y continuada CHUECA GOITIA.

Iglesia de San Gin�s. Madrid.

Iglesia de San Jer�nimo el Real. Madrid. NARCISO PASCUAL Y COLOMER.

Plaza de Espa�a. Sevilla.

1.3. Arquitectura de los nuevos materiales

Caracter�sticas

La utilizaci�n de nuevos materiales no va acompa�ada de la creaci�n de un nuevo lenguaje arquitect�nico: se sigue haciendo uso de las soluciones y elementos de �pocas anteriores.

Enfrentamiento entre arquitectos e ingenieros: los primeros se consideran creadores de belleza sin conectar con las nuevas necesidades de la sociedad industrial; los segundos buscan ante todo la soluci�n de problemas, la utilidad, dejando a un lado los aspectos est�ticos.

Como consecuencia de lo anterior las obras van a ser confiadas a unos u otros seg�n el car�cter de las mismas.

Materiales: hierro, fundido, vidrio, acero, hormig�n armado. Las ventajas de la utilizaci�n de estos nuevos materiales son muchas: Hasta la utilizaci�n de los nuevos materiales la arquitectura se fundaba en la elevaci�n de muros mediante la yuxtaposici�n de elementos s�lidos. Los nuevos materiales cambian esta situaci�n haciendo recaer el peso de la edificaci�n y el equilibrio sobre una armadura cuyos huecos se rellenan despu�s de otros materiales. La invenci�n de vigas, arcos y soportes, tanto met�licos como de hormig�n, permiten un espaciamiento de los puntos de apoyo de la construcci�n y ordenar mucho m�s perfectamente los empujes.� La eliminaci�n de los muros como elementos sustentantes y la reducci�n de la estructura vertical sustentante posibilita la libertad de composici�n y distribuci�n de las amplias superficies cubiertas. Se pueden levantar b�vedas de gran amplitud y superponer varios pisos aprovechando al m�ximo el espacio edificable. Los nuevos materiales permiten realizaciones m�s r�pidas y baratas.

En consecuencia, la altura del edificio, el aumento de la superficie cubierta y la amplitud de los vol�menes originados, todo ello crea una aut�ntica revoluci�n en el mundo de la arquitectura.

Durante la primera mitad del siglo XIX, el hierro s�lo es empleado por razones utilitarias, sin finalidad est�tica; a partir de la segunda mitad del siglo se empiezan a alzar voces en defensa del valor est�tico del hierro

Tipos de obras

       Puentes:

Los primeros puentes de hierro datan del siglo XVIII. Se realizan adaptando el hierro a m�todos procedentes de la construcci�n en piedra.

En el primer cuarto del siglo XIX ya se realizan puentes colgantes.

Ej.: Puente sobre el r�o Severn. Inglaterra. (1779). Puente de Sunderland. Inglaterra. (1793). Puente colgante de Bristol. Inglaterra. (1832). Pont des Arts. Par�s. (1801-1803). Puente de Austerlitz. Par�s. (1806).

       Edificios:

De tipolog�a muy variada: factor�as, estaciones de ferrocarril, grandes almacenes, mercados, galer�as comerciales, bibliotecas, etc.

A fines del siglo XVIII se empezaron a utilizar soportes de hierro en los interiores de los edificios. Los muros segu�an siendo de materiales tradicionales (ladrillo, piedra, etc.).

Posteriormente es toda la estructura la que se hace de hierro, aunque en un principio s�lo se aplica en los interiores. Los muros se convierten exclusivamente en elementos de cerramiento. Se aplicar� a los exteriores cuando se combine con el vidrio.

El vidrio fue tambi�n muy utilizado para determinadas construcciones como galer�as comerciales, invernaderos, etc.

En generarlos nuevos materiales se emplean para la construcci�n de edificios de car�cter industrial; por razones de tipo est�tico se excluyen de las construcciones de tipo tradicional y, cuando se emplea la estructura de hierro, �sta se enmascara con mamposter�a mediante el uso de formas arquitect�nicas tradicionales.

HECHOR HOREAU (1801-1872). Defendi� el uso de nuevos materiales sin ocultarlos, pero no pudo llevar a la pr�ctica sus proyectos. Ej.: Proyecto para "Les Halles Centralles". Par�s.

HENRI LABROUSTE (1801-1875). Utiliza el hierro y el vidrio y se manifiesta en su obra un deseo racionalista por encontrar la forma arquitect�nica derivada de la funci�n. Ej.: Biblioteca de Santa Genoveva. Par�s. (1843-1850). Biblioteca Nacional. Gran Sala de Lectura. Par�s. (1868-1878).

C. BRODRICK. Ej.: Corn Exchange. Leeds. (1860-1863).

BARLOW y ORDISH. Ej.: Cubierta de la estaci�n de San Pancracio. Londres. (1863).

G. MENGONI. Ej.: Galer�a Vittorio Emanuelle. Mil�n.

BRUNET y BELLANG�. Ingeniero y arquitecto respectivamente, colaboran en la construcci�n de nuevos edificios. Ej.: Mercado del trigo. Par�s. (1811).

JAMES BOGARDUS (1800-1874). Americano que tiene la idea de sustituir las paredes exteriores de los edificios por fachadas de hierro colado combinadas con cristal.

RICARDO VEL�ZQUEZ. Ej.: Palacio de Cristal. Parque del Retiro. Madrid.

       Exposiciones Internacionales:

Se desarrollan a partir de la segunda mitad del, siglo XIX como signo del avance industrial y comercial de la econom�a liberal.

Los pabellones son construidos a base de elementos de hierro prefabricados que pueden montarse y desmontarse seg�n las necesidades. Esto es la causa de que muchos de estos pabellones no se conserven en la actualidad.

La primera exposici�n data del a�o 1851 y se celebra en Londres; otras importantes fueron las de Par�s de 1855 y 1889. Construcciones:

-       Palacio de Cristal. Londres. (1851). Cubr�a una superficie de 7000 m. Basado en el sistema de invernaderos. Construido con elementos prefabricados y de forma modular: abaratamiento en la construcci�n. Fue desmontado posteriormente.

-       Palacio de la Industria. Par�s. (1855). Realizado por CENDRIER y BARRAULT. Supera en luz (anchura interna de la nave) al de Paxton.

-       Sala de las M�quinas. Par�s. (1889). Realizado por DUTERT y CONTTANCIN. Enorme espacio interior cubierto sin columnas intermedias. Fue desmontada en 1901.

-       Torre. Eiffel. Par�s. (1889). Autor: GUSTAVO ALEJANDRO EIFFEL. (1832-1923). Muy criticada en su momento, es un s�mbolo de la ciudad de Par�s.

1.4. La escuela de Chicago

A mediados del siglo XIX se produce en EE.UU. un fuerte impulso arquitect�nico. Factores que favorecen este desarrollo son:

       El sentido pr�ctico americano.

       La existencia de nuevas necesidades urbanas.

       El gran desarrollo de la t�cnica.

       Parten de la herencia europea pero planean ciudades con grandes avenidas y edificios de altura muy superior a la de los edificios europeos.

       Su ventaja sobre Europa es que no est�n sometidos a ninguna tradici�n y pueden dise�ar los edificios en funci�n de las necesidades del momento.

El punto de partida es el incendio de Chicago en 1871 Se quiere reconstruir la ciudad con materiales incombustibles: hierro y hormig�n armado y cer�mica refractaria para las fachadas.

Subordinan el espacio a la funci�n. Prescinden casi totalmente de la decoraci�n. Se construyen rascacielos favorecidos por:

       La necesidad de aprovechar al m�ximo los solares dado su elevado precio.

       El descubrimiento del ascensor y del tel�fono.

       La utilizaci�n de armaduras met�licas que permiten superponer numerosas plantas.

       La racionalizaci�n de la vida burocr�tica y social concentrando en una misma zona los diversos servicios.

        

La Escuela de Chicago impuso una nueva est�tica que cambi� la fisonom�a de las ciudades.

A. RICHARDSON (1838-1886). Disc�pulo de Labrouste. Ej.: Almacenes Marshall. Chicago. (1877).

WILLIAM LE BARON JENNEY (1832-1907). Iniciador de la escuela: primer constructor de rascacielos. Sustituye los muros exteriores por estructuras met�licas lo que permite abrir grandes ventanas. M�s preocupado por la funcionalidad que por la est�tica. Equilibra verticales y horizontales con un cierto sentido academicista. Ej.: Home Insurance. Chicago. (1883-1885).

LOUIS SULLIVAN (1856-1924). Principal representante de la escuela. Puso las bases del funcionalismo de la arquitectura moderna. Se le atribuye la frase: "La forma sigue a la funci�n", fundamento de nuestra arquitectura racionalista y funcional. Cre� el tipo de ventana apaisada de tanto �xito en el siglo XX. Ej.: Auditorium. Chicago. (1887-1889). Wainwright Building. Saint Louis. Edificio Guaranty. Buffalo.

2. Arquitectura entre dos siglos: el Modernismo

Surge en B�lgica desarroll�ndose entre 1890 y 1910. Cuando aparece recibe el nombre de ART NOUVEAU de forma totalmente circunstancial: Van de Velde hab�a decorado en Par�s en 1895 una tienda llamada "L'Art Nouveau".

Se difunde r�pidamente por Europa, gracias a las revistas ilustradas, recibiendo diversos nombres:

*       Espa�a: Modernismo.

*       Francia y B�lgica: Art Nouveau o Style Metro.

*       Austria: Sezessionstil.

*       Inglaterra: Modern Styl.

*       Alemania: Jugendstil.

*       Italia: Liberty.

Su estudio por escuelas es muy dif�cil debido a la gran originalidad de los artistas pero todos tienen en com�n su deseo de crear formas nuevas. Diversos factores contribuyen a su aparici�n:

*       La nueva burgues�a enriquecida y refinada, deseosa de un arte enraizado en el pasado pero m�s elegante y mejor que el de los arquitectos historicistas o el de los ingenieros del hierro.

*       Los movimientos rom�nticos que propugnan el uso de una fantas�a libre y creadora, del subjetivismo y la defensa del placer que proporcionan las artes.

*       El cansancio provocado por el historicismo.

*       Reacci�n contra la arquitectura surgida de la nueva t�cnica: se vuelve a la decoraci�n como un intento de crear un arte bello y amable.

*       Las ideas de Morris y Ruskin que defienden la integraci�n de las diversas artes y la vuelta a los m�todos artesanales.

*       Su antecedente inmediato es el movimiento ingl�s "Artes y Oficios" (Arts and Crafts) que propugn� la confecci�n, mediante m�todos artesanales, de los objetos decorativos y de uso com�n cuidando mucho la calidad est�tica de los dise�os empleados en su ejecuci�n.

*       Individualismo y fantas�a creadora.

El modernismo pretende, por una parte, hacer un arte nuevo, sin ninguna relaci�n con las formas art�sticas de la antig�edad, aunque normalmente est� impregnado de recuerdos hist�ricos; por otra parte, desea aprovechar las ventajas de la moderna t�cnica pero reaccionando contra la vulgaridad y fealdad de los productos manufacturados.

Existe un deseo integrador de todas las artes. Trata de abolir la tradicional separaci�n entre las llamadas "artes mayores" (arquitectura, escultura y pintura) y las "artes menores" o aplicadas. Todas deben unirse para configurar un edificio.

Se emplean los nuevos materiales aportados por la industria, fundamentalmente el vidrio y el hierro, junto con otros que proporcionan cromatismo a los edificios (azulejos, ladrillos vidriados, esgrafiados, etc.).

La decoraci�n ocupa un primer�simo plano en la arquitectura modernista:

*       Se caracteriza por imitar a la naturaleza de una forma m�s, o menos abstracta. Los motivos decorativos son tomados de la flora y fauna: tallos florales estilizados y serpenteantes, capullos, �rboles, pavos reales, pulpos, lib�lulas, predominan las l�neas curvas y onduladas, la asimetr�a, los arabescos, etc., utilizan estos temas no de forma tradicional sino intentando crear un nuevo lenguaje decorativo.

*       El edificio es concebido como si fuera un ser vivo: las superficies sinuosas, la asimetr�a en la distribuci�n de las ventanas y puertas, los motivos decorativos, todo contribuye a producir la sensaci�n de movimiento.

*       El cromatismo es otra de las caracter�sticas del modernismo.

*       El modernismo anticip� algunas de las soluciones arquitect�nicas del siglo XX: deseo de que los elementos estructurales queden a la vista y funcionen como partes esenciales del sistema decorativo.

2.1. B�lgica

V�CTOR HORTA (1861-1947). Creador del estilo modernista. Fue el primero en dar e cuenta de las posibilidades decorativas del hierro. Curva los elementos estructurales como si fueran tallos vegetales. Ej.: Casa Solvay. Bruselas. (1895). Casa del Pueblo. Bruselas. (1897-1900). Actualmente destruida.

HENRY VAN DE VELDE (1863-1957). Arquitecto, decorador y pintor. Dirigi� en 190� en Alemania la Escuela de Artes y oficios de Weimar, la famosa Bauhaus de los a�os 3 Dirigi� tambi�n la primera revista de dise�o moderno: la Werkbund. Ej.: Museo Folkwang. Hagen.

2.2. Francia

HENRI GUIMAR) (1867-1942). Se considera decorador m�s que arquitecto: trabaja artesanalmente dibujando cada uno de los elementos decorativos para despu�s pasarlos al hierro. Preferencia por el empleo de este material, aunque emplea materiales de varios colores para dar m�s variedad a la decoraci�n. Ej.: Estaciones de Metro. Par�s.

2.3. Inglaterra

CHARLES VOYSEY (1857-1941).

CHARLES HARRISON TOWSEND (1852-1928).

CHARLES RENNIE MACKINTOSH (1868-1928). Precursor del racionalismo: crea el espacio a base de vol�menes muy simplificados. Ej.: Escuela de Bellas Artes. Glasgow.

2.4. Austria

OTTO WAGNER (1841-1918). Preferencia por las superficies planas y estructuras geom�tricas. Libertad absoluta en la b�squeda de los espacios y en la distribuci�n de los interiores. Termin� proclamando la primac�a de la estructura sobre la decoraci�n. Ej.: Estaciones de Metro (Karlplatz y Schombrunn). Viena. Casa Maj�lica. Viena. Banca Postal. Viena.

JOSEPH M� OLBRICH (1867-1908). Estructuras ortogonales. Ej.: Edificio de la Sezessi�n. Viena.

2.5. Espa�a

El centro principal es Catalu�a: desarrollo industrial y existencia de una fuerte clase burguesa mercantil.

ANTONIO GAUD� (1852-1926). Considerado por Chueca Goitia como el arquitecto m�s genial del Modernismo europeo. Comenz� practicando una arquitectura de car�cter medievalista, evolucionando hacia una arquitectura m�s funcional y valorando la integraci�n en la misma de la escultura, pintura y artes aplicadas. Sus trazados son de una gran originalidad; prodiga las superficies ondulantes y los arcos parab�licos, las columnas inclinadas, etc. Todo parece cobrar vida. Vivo e intenso cromatismo. Es el arquitecto que ha creado formas esculturales m�s atrevidas para remates de torres, chimeneas, etc. En sus temas decorativos destaca el amor a la naturaleza: formas vegetales, animales, etc. Utiliza todo tipo de materiales: cemento, piedra, hierro, mosaicos. Ej.: Casa Vicens. Barcelona. (1880). Palacio G�ell. Barcelona. Colegio Teresiano. Barcelona. (1888-1890). Parque G�ell. Barcelona. (Iniciado en 1889). Casa Batll�. Barcelona. (1905-1907). Casa Mil� (La pedrera). Barcelona. (1905-1910). Templo de la Sagrada Familia. Barcelona. (1883-192�). Sin terminar. Palacio Arzobispal. Astorga. Casa de los Botines. Le�n.

LLUIS DOM�NECH I MONTANER (1850-1924). Ej.: Palacio de la m�sica. Barcelona.

JOSEPH PUIG I CADAFALCH (1867-1957). Ej.: Casa Terrades. Barcelona.

3. Arquitectura en el siglo XX

3.1. Antecedentes del racionalismo

Hasta la d�cada de los a�os veinte, la principal influencia sobre la arquitectura es� la ejercida por algunos de los "ismos" o movimientos est�ticos de vanguardia surgidos a partir del Impresionismo: Cubismo, Futurismo, Expresionismo, Constructivismo que defienden la simplificaci�n estructural decorativa, el gusto por las l�neas ortogonales, la utilizaci�n de los nuevos materiales sin encubrirlos, etc. Se ponen las bases del nuevo Racionalismo.

Se produce una fuerte reacci�n contra el decorativismo del Modernismo y contra el Eclecticismo. Se defiende una arquitectura de esp�ritu geom�trico, basada en la claridad y en la coherencia estructural.

Los edificios empiezan a ser expresi�n de una arquitectura de �ndole pr�ctica y utilitaria. Proliferan las construcciones en hierro y hormig�n armado.

Peter BEHRENS (1868-1940). Combina el racionalismo (geometrismo) con el expresionismo del material constructivo (uso del ladrillo visto). Se inici� en el Modernismo pero lo abandon� rechazando su decorativismo. Realiza edificios de car�cter industrial utilizando preferentemente el hierro y el cemento. Ej.: F�brica de turbinas AEG.

Adolf LOOS (1870-1933). Rechaza el modernismo y el eclecticismo anticipando el racionalismo: practica una arquitectura escueta y simple, limitada a los elementos constructivos, de formas claras y distintivas. Por la simplificaci�n decorativa y estructural se le relaciona con el cubismo. Ej.: Casa en la Michaelerplatz. Viena.

Tony GARNIER (1869-1948). Destaca, todav�a en el siglo XIX, por el estudio que realiza de la llamada "Ciudad Industrial�: es un proyecto racionalista y funcional que re�ne los caracteres precursores de la urban�stica moderna y anticipa la idea de que una construcci�n debe estar en funci�n del adecuado marco urbano. Propuso la utilizaci�n del hormig�n armado para la construcci�n de todo tipo de edificios.

Augusto PERRET (1874-1954). Difundi� el uso de estructuras de hormig�n armado en la construcci�n de edificios para viviendas, no s�lo como auxiliar constructivo sino como parte integrante y expresiva del lenguaje arquitect�nico. Ej.: Casa de la calle Franklin. Par�s. Iglesia de Le Raincy.

Erich MENDELSON (1887-1953). Representante de la influencia expresionista: quiere mostrar lo que es el edificio, ense�arlo, sacando todo el partido posible de los materiales (hierro, cristal, etc.). Emple� con originalidad los nuevos m�todos de construcci�n ofrecidos por el acero y el hormig�n. En los edificios para almacenes impuso un tipo de fachada a base de grandes fajas horizontales de ventanas corridas que fue muy imitada en los a�os posteriores. Ej.: Einstein Tower. Postdam. (1921). Almacenes Schocken. Stuttgart.

3.2. Arquitectura racionalista o funcionalista

Se designa como funcional, en general, al arte que manifiesta un inter�s espec�fico por el uso al que se destinan las construcciones.

El funcionalismo surge y se desarrolla entre 1920 y 1930, consideraba la forma y estructuraci�n de los elementos arquitect�nicos, as� como el material y la elaboraci�n de muebles, como expresi�n de la utilidad pr�ctica y de la construcci�n t�cnico-matem�tica.

Coincide con el Neoplasticismo en el af�n de combinar espacios cuadrados y rectangulares, coincide con el Cubismo porque ambos intentan representar a los objetos desde varios �ngulos de forma simult�nea: tratan de obtener la simultaneidad de los vol�menes.

Las formas verticales se alternan con las horizontales, se abandona el concepto de fachada principal, todos los planos importan. Su af�n de espacio interior se refleja en las cristaleras: el cristal fue el gran asociado del racionalismo.

En la arquitectura racional est� presente el humanismo: el hombre y su bienestar son el motor de las ideas arquitect�nicas.

Como principio b�sico se adopta la afirmaci�n de L. SULLIVAN (Escuela de Chicago): "La forma sigue a la funci�n". Para el Racionalismo la belleza de un edificio radica en su funcionalidad y en el empleo apropiado y eficaz de los materiales utilizados en su construcci�n.

*       Predominio de las l�neas rectas y de los vol�menes elementales.

*       Conjuntos asim�tricos.

*       Estructuras vistas.

*       Materiales: hierro, hormig�n armado, vidrio, incorpora materiales nuevos como el aluminio, los pl�sticos, etc.

*       En los edificios el muro deja de ser elemento de soporte, los techos son bajos, las ventanas apaisadas, horizontales, se emplean azoteas en vez de tejados, los interiores aparecen pintados de blanco.

LE CORBUSIER (1887-1965). Carlos Eduardo JEANNERET, suizo afincado y nacionalizado en Francia. Es el arquitecto contempor�neo m�s internacional: existen obras suyas en Francia, Estados Unidos, Brasil, lndia, etc., y el que m�s ha influido en la arquitectura moderna. Fue un gran te�rico difundiendo sus ideas y proyectos mediante art�culos y manifiestos, lo que ha contribuido a la divulgaci�n de los principios de la arquitectura racionalista. Investig� nuevas soluciones: idea suya fue el "rompesol" (brise-soleil), l�mina que permite la entrada de la luz pero no del rayo solar. Principios b�sicos:

*       el volumen simple es el elemento arquitect�nico primordial.

*       construcci�n de los edificios sobre "pilotis" (pilotes), quedando de este modo el suelo libre y pudiendo ser utilizado por la comunidad.

*       planta libre: cada piso puede ser distribuido independientemente del superior y del inferior.

*       fachada libre: puede dise�arse en funci�n de las necesidades de cada piso al no estar sujeta a una ordenaci�n regular impuesta por los muros de carga.

*       uso de ventanas apaisadas continuasen desarrollo horizontal, mayor iluminaci�n.

*       terrazas en lugar de azoteas: all� se ubican solarios, pistas de tenis, piscinas, jardines.

Su objetivo es tomar al hombre como medida de todos los objetos, inclusive de las viviendas. Por esto escribe su obra "El Modulor". Considera que la vivienda es una "m�quina de habitar", se elimina todo lo superfluo y se aumenta al m�ximo la comodidad, condici�n necesaria para una existencia adecuada del hombre.

Crea la llamada "unidad de habitaci�n", especie de rascacielos pero con desarrollo horizontal. La finalidad de estos bloques es crear una sensaci�n de comunidad y cooperaci�n frente al aislamiento de la ciudad. Ausencia de decoraci�n. Se interes� por los problemas urban�sticos.

Ej.: Villa Saboya. Poissy. (1929). Palacio de los Sindicatos. Mosc�. Iglesia de Romchamp. (1925). Construcciones en Chandigarh. India. (1950). Unidad de habitaci�n. Marsella. (1946). Ministerio de Educaci�n. R�o de Janeiro.

Bauhaus

La Bauhaus o "Casa de la Construcci�n" fue una escuela alemana fundada en 1919 por Walter GROPIUS. Su primera sede estuvo en WEIMAR, traslad�ndose en 1925 a Dessau.

Ante la persecuci�n nazi muchos de los arquitectos alemanes y profesores de la Bauhaus emigraron a EE.UU., que se convierte as� en la primera potencia en la arquitectura moderna.

La Bauhaus es una escuela de car�cter democr�tico basada en el principio de la colaboraci�n. No era s�lo una escuela de arquitectura sino que integraba todas las artes y revalorizaba la artesan�a. Trabajaron en ella profesores como KANDINSKY y Paul KLEE.

Para los miembros de La Bauhaus tambi�n los objetos utilitarios producidos por la maquinaria deb�an estar dotados de valor est�tico, dando as� una nueva importancia a los objetos hechos en serie. Dise�aron muebles, l�mparas, tapicer�as, sillas, carteles y letras de tipograf�a, etc. Ejerci� una gran influencia en el dise�o industrial.

Todos estos dise�os no eran s�lo estudios te�ricos sino que los alumnos los llevaban a la pr�ctica, con ello pretendan demostrar la relaci�n entre arte y t�cnica y entre arte e industria.

En lo que respecta a la arquitectura difundieron las siguientes ideas:

*       todo el edificio deb�a ser dise�ado de acuerdo con unos principios estrictamente racionales.

*       rompe con el principio de fachada �nica.

*       prescinde de las cornisas: sustituye los tejados por azoteas.

*       alterna planos macizos con grandes ventanales.

*       propugna la construcci�n de viviendas standard a base de elementos prefabricados. la decoraci�n, la luz, el mobiliario, etc., tambi�n deben realizarse de acuerdo con principios racionales.

Dentro de La Bauhaus destacan Walter GROPIUS y Mies Van Der ROHE.

WALTER GROPIUS (1883-1969). Fundador de La Bauhaus e iniciador de la arquitectura racionalista. idea fundamental: conjugar simplicidad, geometrismo y funcionalismo, concedi� gran importancia a los espacios interiores. Dio gran importancia a la construcci�n de viviendas con materiales prefabricados. Introdujo el uso de la carpinter�a met�lica para las cristaleras en sustituci�n de la madera. Prefiere las fachadas a base de hierro y vidrio, transparentes, y esto es posible al dejar de ser los muros los elementos de sost�n. Con la llegada del nazismo se traslad� a EE.UU. Ej.: oficinas Fagus. (1911-1914). Edificio Siemenstadt. Edificio Bauhaus. Dessau. (1926).

Ludwig MIES Van Der ROHE. (1886-1969). Sustituy� a Gropius en la direcci�n de La Bauhaus. Es el gran impulsor de la arquitectura racionalista y uno de los grandes maestros de la arquitectura de la primera mitad del siglo XX. Afirm� que la estructura es la esencia de la arquitectura, rechaza la decoraci�n. Se interes� por los materiales constructivos como elemento expresivo, acero, m�rmoles, piedra, vidrio, etc., que deben ser utilizados en su m�s absoluta desnudez y pureza. Sus edificios se caracterizan por el predominio de las l�neas horizontales y los largos ventanales. Sus espacios no son nunca cerrados, son espacios abiertos que se pierden en los jardines: esto es debido a la influencia del grupo abstracto DE STIJL. Perseguido por los nazis, se refugia en 1937 en EE.UU.. Ej.: Casa Lange. Pabell�n alem�n. Exposici�n Internacional de Barcelona. (1929). Rascacielos. Chicago. Seagram Building. Nueva York. (1956).

3.3. Arquitectura org�nica

Esta arquitectura, tambi�n llamada "racionalismo org�nico�, u "organicismo�, surge en EE.UU. hacia 1940 cuando se produce una crisis del Racionalismo, aunque acepta muchas de las soluciones t�cnicas aportadas por �ste.

El nombre fue acu�ado por Lloyd WRIGHT. Frente al racionalismo de La Bauhaus, los organicistas defienden que todo lo que el hombre haga tiene que entenderse no como un desaf�o a la Naturaleza, sino como una emanaci�n de ella.

Sus materiales deben ser naturales: arcilla, madera, piedra, etc. y mantener siempre su relaci�n y semejanzas con la naturaleza.

Las formas pierden el geometrismo anterior, deben responder a las formas naturales. La arquitectura org�nica toma al hombre como referencia constante: no como medida sino en un sentido m�s individual. El arquitecto debe tener en cuenta la ac�stica, la armon�a de los colores, el medio ambiente, etc., todo acuello que haga que el hombre se encuentre a gusto en el interior del edificio.

El edificio debe crecer de dentro hacia afuera y extenderse de acuerdo con las necesidades del que lo habita. Es una concepci�n totalmente distinta a las del paralelep�pedo subdividido interiormente de Le Corbusier. El organicismo persigue lograr una armon�a entre el hombre, el ambiente y el edificio.

Frank LLOYD WRIGHT (1869-1959). Formado en la Escuela de Chicago, reaccion� contra la arquitectura racional-funcionalista fundando el movimiento organicista. Humaniz� la arquitectura poni�ndola al servicio del hombre: siempre, tuvo presentes las caracter�sticas del hombre o del grupo de hombres a quienes iba destinado el edificio. En la d�cada de los a�os veinte, en un viaje a Jap�n, recibe influencias de la arquitectura tradicional japonesa. Desarrolla una arquitectura adaptada al ambiente que rodea la construcci�n ya que �sta se encuentra inserta en la naturaleza: el edificio ha de nacer a partir del suelo en que se alza. Es tambi�n el arquitecto de los espacios interiores: deben ser amplios y continuos. En ellos deja los materiales en su estado natural. Ej.: Casa, de la cascada. (Casa Kaufmann). Pensilvania. (1936-1937). F�brica Johnson Wax. Guggenhein Museum. Nueva York. (1959). Casa Willitts. Illinois. (1902).

Alvar AALTO. (1898-1976). Finland�s, influenciado por Wright, por el medio ambiente de su patria y por las formas populares tradicionales de la arquitectura rural finlandesa. Su inter�s est� dirigido al interior, no al efecto pl�stico exterior. Emplea con frecuencia la madera y los materiales m�s elementales (cal, ladrillo, etc.) dotando a las casas de ex�ticos tejados. Ej.: Sanatorio de Paimio. Centro cultural de Wolfsborg. Ayuntamiento de S�yn�tsalo. Finlandia. (1950).

3.4. La arquitectura entre 1945 y 1960

La actividad urban�stica es la preocupaci�n m�s importante de los gobiernos de los diferentes pa�ses por la necesidad de reconstruir ciudades enteras despu�s de la Segunda Guerra mundial.

Uniformizaci�n de las corrientes arquitect�nicas por el exilio de muchos de los arquitectos europeos a causa de las grandes alteraciones pol�ticas e ideol�gicas.

Norteam�rica

Trabajan aqu� los grandes arquitectos europeos F. Lloyd Wright, W. Gropius y M. Van der Rohe. Richard J. Neutra (1892-1971). Ej.: Casa Lovell. Los �ngeles. (1927).

Francia

Contin�a la labor de Le Corbusier que alcanza cada vez mayor difusi�n gracias a los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM).

Alemania e Italia

Supeditan la arquitectura moderna a la necesidad de reconstruir las ciudades.

Holanda

Desarrolla un fuerte racionalismo, continuador del Neoplasticismo anterior.

Brasil

Se incorporan elementos tradicionales como los revestimientos cer�micas.

COSTA y NIEMEYER. Ej.: Proyectos para la ciudad de Brasilia (1917).

A. E. REIDY. Ej.: Conjunto residencial de Pedreglho. R�o de Janeiro. (1950-1952).

3.5. La arquitectura desde 1960

Se contin�a la investigaci�n de nuevos materiales m�s ligeros e isot�rmicos, de sistemas de prefabricaci�n de elementos, de grandes estructuras para cubiertas. Se presentan una serie de modalidades:

       Nuevo brutalismo. Revaloriza el material bruto en si mismo, sin manipulaciones ni enmascaramientos.Austeridad, af�n de mostrar las estructuras. Ej.: Escuela de Hunstanton. Norfolk. ALISON y P. SMITHSON.

       Arquitectura Pop. Construcciones modestas sin planteamientos pol�ticos. Destinadas al consumo popular: edificios-anuncio.

       Opci�n estructural. Se pretenden cubrir grandes espacios aprovechando las nuevas tecnolog�as. Entre los logros t�cnicos m�s importantes est�n las gigantescas cubiertas en forma de c�pulas geod�sicas y las estructuras celulares poligonales en las que la resistencia es m�xima y el peso es m�nimo. Otras experiencias buscan la arquitectura m�vil a base de m�dulos que el individuo puede orientar como quiera.

         Ej.: Palacio de los Deportes. M�jico. F�lix CANDELA.

         iglesia de Nuestra Se�ora de los Milagros. M�jico. F�lix CANDELA.

         Palacio de los Deportes. Roma. Pier Luigi NERVI.

         Sala de Audiencias "Pablo VI�. Vaticano. Pier Luigi NERVI.

         Estaci�n terminal de autobuses. Nueva York. Pier Luigi NERVI.

         Pabell�n alem�n. Exposici�n de Montreal. (1967). Otto FREI.

         Estadio ol�mpico. Munich. (1972). BERNISCH y PARTNER.

         Pabell�n norteamericano. Exposici�n de Montreal. BUCY-MINSIER FULLER.

A partir de los a�os setenta todo se puede reducir a dos grandes tendencias:

         Neorracionalismo. Trata de ordenar con l�gica y disciplina el quehacer arquitect�nico.

         Arquitectura postmoderna. Es una recuperaci�n del s�mbolo en arquitectura a partir de un cierto eclecticismo.

3.6. La arquitectura espa�ola en el siglo XX

Hasta la Primera Guerra Mundial

Se mantiene el historicismo y eclecticismo del siglo anterior: neoplateresco, neomud�jar, neobarroco, modernismo.Se impone una arquitectura nacionalista de car�cter monumental que centra su atenci�n en lo ornamental.

Antonio PALACIOS (1876-1945). Ej.: Palacio de Comunicaciones. Madrid. Edificio del Banco Central. Madrid.

Teodoro ANASAGASTI (1880-1938). Ej.: Monumental Cinema. Madrid.

Desde 1915 hasta 1936

Se produce un rechazo, por parte de los grupos m�s avanzados, de las tradiciones historicistas y regionalistas. Llegan a Espa�a los primeros ecos de la arquitectura racionalista, impulsada principalmente por el GATEPAC (Grupo de Arquitectos y T�cnicos Espa�oles para la Arquitectura Contempor�nea), fundado en 1930 y cuyo antecedente fue el GATCPAC catal�n (1928) creado por Jos� Luis SERT.

La obra m�s ambiciosa de este momento es el proyecto de la Ciudad Universitaria de Madrid en el que participaron varios arquitectos dirigidos por:Modesto L�PEZ OTERO (1885-1962). Ej.: Casa de las Flores. Madrid. (1930). ZUAZO.

Nuevos Ministerios. Madrid. Hip�dromo de la Zarzuela. Madrid. (1935) Eduardo TORROJA.

Colonia del Viso. Madrid. Hospital Cl�nico. Madrid. Dispensario Central Antituberculoso. Barcelona. (1943-1936). Jos� Luis SERT. Pabell�n Espa�ol. Exposici�n de Par�s. (1937). Jos� Luis SERT.

Desde 1936 hasta la d�cada de los 50

Como consecuencia de la guerra civil se instala en Espa�a una arquitectura dirigida de cu�o estatal. Problemas derivados del aislamiento internacional. Son rechazados los intentos renovadores de tendencia racionalista y se toma el estilo herreriano-escurialense como expresi�n del nacionalismo del nuevo Estado.

No faltaron arquitectos que siguieron trabajando, dentro del escaso margen que les permit�a la Administraci�n, inspirados en el esp�ritu racionalista. Ej.: Ministerio del Aire. Madrid. (1943-1951). L. Guti�rrez Soto. Universidad Laboral. Gij�n. (1945-1956). L. Moya.

Bas�lica del Valle de los Ca�dos. Madrid. (1940). M�ndez y Muguruza. Edificio de Sindicatos. Madrid. (1949). Cabrero y Aburto.

A partir de la d�cada de los a�os 50

Paralelamente a una mala planificaci�n urban�stica, se construyen edificios acordes con las grandes corrientes internacionales. Ej.: Iglesia de los Dominicos, Alcobendas. Miguel FISAC. (1960).

Edificio Torres Blancas y Edificio BBV Castellana. Madrid. SAENZ DE OIZA

Iglesia de Guadalupe. Madrid. F�lix CANDELA.

Torres de Col�n. Madrid.

4. Urbanismo en los siglos XIX y XX

4.1. Caracter�sticas

La Revoluci�n Industrial provoca profundos cambios en las ciudades, especialmente en las fabriles. El crecimiento demogr�fico y la concentraci�n de grandes masas de poblaci�n las convierten r�pidamente en macrociudades.

No hubo, sin embargo buenas respuestas urban�sticas, prevaleciendo en el trazado de las ciudades razones puramente especulativas: el utilitarismo y razones de producci�n.

La ciudad se dividi� en dos zonas claramente diferenciadas:

*       Los barrios obreros, situados en torno a las factor�as y configurados por viviendas aglomeradas, carentes de las m�nimas condiciones de habitabilidad y de higiene.

*       Las zonas residenciales de la burgues�a acomodada con grandes avenidas y espacios verdes.

*       Necesidad de adecuar la ciudad a los nuevos medios de transporte.

4.2. Realizaciones y proyectos hasta principios del XX

Concepciones ut�picas

       Quieren crear nuevas ciudades en consonancia con el desarrollo e industrial y con mejores condiciones de vida para los obreros.

       Tuvieron un valor m�s testimonial que t�cnico: los proyectos no eran viables porque se basaban en la construcci�n de ciudades de nueva planta, olvid�ndose de los viejos n�cleos urbanos en donde viv�a mucha poblaci�n y que no pod�an ser demolidos.

       Si influir�n, indirectamente, en los proyectos de ensanche de las viejas ciudades.

       Antecedente: C. Nicol�s LEDOUX. ROBERT OWEN (1771-1858). CHARLES FOURIER (1772-1837). Ej.: Falansterios. JEAN BAPTISTE GODIN (1817-1889). Ej.: Familisterios: renuncia a la vida en com�n. Las grandes transformaciones urbanas.

La soluci�n m�s aceptada fue el trazado en cuadr�cula, tanto por motivos econ�micos, especulaci�n del terreno, como por motivos socio-politicos, mejor ordenaci�n de la poblaci�n.

Par�s

El bar�n HAUSSMANN (1809-1891), alcalde de Par�s, lleva a cabo la reforma del centro de la ciudad entre 1853 y 1870. Trazado en cuadr�cula: para facilitar el tr�fico, para sofocar r�pidamente cualquier lucha callejera de tipo revolucionario, para facilitar los desfiles militares, para evitar los focos de epidemias y crear amplias zonas de paseo (los bulevares, etc.). Se realizaron grandes bulevares con paseos en el centro: principal contribuci�n al urbanismo.

Unos critican la obra de Haussmann por lo que supone de destrucci�n de la ciudad medieval; otros la alaban porque mantuvo la visi�n barroca de las grandes perspectivas.

Influy� decisivamente en las ampliaciones de otras ciudades como Florencia, Viena, Bruselas, etc.

Barcelona

Se sigue el plan de ILDEFONSO CERD� (1816-1876), realizado en 1859. Estuvo guiado por las ideas del movimiento y comunicabilidad, trazando amplias diagonales.

Algo semejante se realiza en Madrid (barrio de Salamanca) en 1860 (Carlos M� de Castro), en San Sebasti�n, Bilbao, etc.

 

 

Proyecto de Ciudad-Lineal

ARTURO SORIA Y MATA (1844-1920), pretende conciliar las ventajas de la vida en el campo (abundantes espacios verdes) con las de una gran ciudad. Su proyecto se basa en el trazado de una gran v�a de circulaci�n bordeada por una estrecha banda urbanizada, y cuyo crecimiento fuese s�lo longitudinal. Daba especial importancia a los transportes colectivos.

Se puso en pr�ctica en 1882 en Madrid pero no se finaliz� y se desvirtu� poco a poco.

Proyecto de ciudad-jard�n

HOWARD public� en 1898 un libro titulado "Tomorrow" donde expon�a sus ideas sobre un nuevo tipo de ciudad planificada. Su objetivo era construir peque�as ciudades, rodeadas de terrenos para cultivo, enlazadas entre s� por r�pidas v�as de comunicaci�n.

Ten�an que ser de peque�o tama�o (no m�s de 3.000 personas) y autosuficientes, lo cual les daba una fuerte identidad. Basaba su proyecto en la defensa d� la propiedad colectiva del suelo como medio de evitar la especulaci�n y el crecimiento exagerado de las ciudades.

Proyecto de ciudad industrial

TONY GARNIER (1869-1948) publica en 1917 un proyecto de ciudad industrial. Divide la ciudad seg�n sus funciones: trabajo, residencia, zonas de recreo, v�as de transporte, etc. La zona industrial se colocaba en el exterior y el n�cleo de la ciudad era donde se situaban los edificios p�blicos, hospitales, bibliotecas, etc.

Planificada en forma lineal para permitir su expansi�n. Anticipa el urbanismo racionalista del siglo XX: casas sobre pilares, terrazas-jard�n, ordenaci�n rectangular, etc.

Proyecto de ciudad futurista

ANTONIO SANT'ELIA (1888-1916) imagina el mundo moderno a base de torres de cristal e interconexiones del transporte a distintos niveles. Sus planes nunca llegaron a materializarse, pero influir� decisivamente en los arquitectos y urbanistas del siglo XX.

4.3. Urbanismo en el siglo XX

A medida que avanza el siglo XX se produce el fen�meno contrario: el hombre intenta abandonar la ciudad y marchar al campo.

Surgen as� tres tipos de ciudades:

*       Ciudades antiguas que han crecido r�pida y desmesuradamente: conservan la plaza mayor como centro del casco antiguo rodeado por las nuevas edificaciones. Ej.: Par�s, Barcelona, Madrid, Londres.

*       Ciudades antiguas que no son modificadas apenas por la industrializaci�n. Ej.: Salamanca, Toledo.

*       Ciudades de nueva traza, tanto de tipo administrativo como comercial o industrial, con m�s dificultad se podr�an incluir aqu� las "ciudades dormitorios" o "los complejos urban�sticos de descanso".

Las soluciones para evitar los problemas del hacinamiento e insalubridad, que a su vez pod�an ser causa de conflictos pol�ticos o sociales graves, fueron buscadas por los estadistas desde mediados del siglo XIX aunque con diferente �xito. A�n hoy, soci�logos y ecologistas las siguen buscando para evitar el desastre y la autodestrucci�n.

Racionalismo

Surge ya en el siglo XX ante la urgencia de acomodar la ciudad no s�lo al crecimiento humano sino tambi�n al de los medios de transporte.vSe fija el concepto de urbanismo como proyecci�n del concepto de arquitectura. Estos arquitectos-urbanistas racionalistas son eminentemente ut�picos:

       dividen la ciudad en dos grandes zonas con funciones claramente diferenciadas y relacionadas por las convenientes v�as de circulaci�n.

       el sistema se puede considerar como modular: la ciudad resulta f�cilmente ampliable.

Tony GARNIER. En 1901 dise�a la "ciudad industrial" en la que ya aparece claramente la divisi�n de la ciudad seg�n funciones: trabajo, residencia, zona de recreo, v�as de tr�fico.Anticipa soluciones que despu�s aportar� Le Corbusier: casas sobre pilotes, ordenaci�n rectangular, terrazas-jard�n. Ej.: Zona industrial de Lyon.

Le CORBUSIER. Es el gran urbanista del racionalismo. Aplica al urbanismo sus principios arquitect�nicos. Defiende la extensi�n vertical m�s que la horizontal: colocando las casas sobre pilotes, el suelo queda libre para trazar v�as peatonales, zonas de descanso. Formula la teor�a de las "Siete V" (Siete V�as) a base de ordenar las v�as de comunicaci�n seg�n su importancia y seg�n su funci�n con respecto a la zona habitada. A partir de estas v�as se crea una zona habitada, el "sector�, �nicamente consagrado a viviendas pero con una calle comercial. Defiende la construcci�n de "unidades de habitaci�n".

Crea una serie de proyectos: Plan Voisin (Par�s), Buenos Aires, Sain-Die, Barcelona que no lleva a la pr�ctica, otros si son realizados como la "Ciudad Radiante" de sella y Chandigarh, capital de Punjab. Estos proyectos cristalizan en un documento, la "Carta de Atenas�, publicada en 1941 como resultado de los estudios realizados por los CIAM (Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna) a partir de 1933.

Sus sucesores reducen el urbanismo racionalista a secos vol�menes aislados, a v�as de comunicaci�n mal relacionadas.

Urbanismo org�nico

Como reacci�n al racionalismo se defiende la vuelta a la naturaleza. Lloyd Wright resume sus ideas en el proyecto de la ciudad imaginaria de Boadacre City. Propone en realidad una reestructuraci�n de la antigua ciudad-jard�n.

Defiende la vivienda unifamiliar frente a la "unidad de habitaci�n" de Le Corbusier. Busca una ciudad autosuficiente, con edificaciones no muy altas separadas por zonas verdes, las v�as de comunicaci�n no est�n tan perfiladas como en el sistema racionalista. El resultado es una ciudad armoniosa pero ut�pica.

Soluciones actuales

Ante la necesidad de reconstruir nuevas ciudades despu�s de la Segunda Guerra mundial, se intentan conciliar los sistemas racionalistas y organicistas.

Los dos ejemplos m�s destacados en este sentido son la reconstrucci�n de Londres por Abercrombie y Forshaw, Y la construcci�n de Brasilia por Niemeyer y Costa.

En ambos casos, grandes v�as de comunicaci�n dividen sin separarlas zonas naturales y aut�nomas que a su vez pueden relacionarse con el centro hist�rico, en el caso de Londres, o con la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia, en la cual los edificios se conciben para dar la sensaci�n de esculturas.

Se siguen buscando nuevas soluciones: la mayor parte de ellas encuentran como �nico medio para humanizar una ciudades control del tr�fico automovil�stico. As� se ha hecho en el centro de Rotterdam, en Helsinki, en Vallingby (ciudad sat�lite de Estocolmo).

El gran problema para aplicar todas estas nuevas teor�as urban�sticas es el de los intereses econ�micos, la especulaci�n de terrenos.