LA GENERACI�N DEL 14, O EL NOVECENTISMO.
1.- Introducci�n.
����������� En 1917 Espa�a sufre una serie de conflictos sociales: frente a la vieja oligarqu�a de partidos empieza a surgir una peque�a burgues�a reformista y las clases obreras van cobrando conciencia de s� mismas. Tras la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), esos grupos son los que forman la segunda Rep�blica en 1931.
����������� En este mismo periodo en el campo de la Literatura se va sucediendo el relevo a los noventayochistas y modernistas. Tal relevo lo llevan a cabo el Novecentismo, los diversos movimientos vanguardistas y la Generaci�n del 27. estos tres movimientos se suceden y se superponen en una misma �poca.
2.- La denominaci�n de Novecentismo.
����������� No puede decirse que los escritores que vamos a ver formaran exactamente un grupo. Sin embargo, todos ellos nacieron en la d�cada de los 80, y empiezan a tomar forma de grupo en torno a 1914 m�s o menos. Eugenio D�Ors, uno de los adalides veteranos de este movimiento us�, en catal�n, el t�rmino Noucentisme para referirse a aquellas tendencias que se separaban por completo de las del siglo XIX. Como dir� otro de sus protagonistas, Ortega y Gasset, hay generaci�n si un grupo de personas tiene los mismos prop�sitos y los mismos criterios.
����������� Se gestar�a en la primera d�cada del siglo, alcanzar�a su madurez en 1914, convivir�a con la Vanguardias de los a�os 20 e iniciar�a su ocaso ideol�gico y est�tico con la politizaci�n de la literatura a partir de 1930.
6.- La novela novecentista.
����������� Es com�n a todos ellos una superaci�n en las maneras de contar las cosas, pero se distinguen en c�mo rompen con lo anterior: por el lirismo, la iron�a, el humor, el intelectualismo, la deshumanizaci�n,...
����������� 6.1.- Wenceslao Fern�ndez Flores.-� Es el gran maestro de la novela humor�stica. Ir�nico y a veces sentimental analiza seres t�picos espa�oles y es esc�ptico con los tradicionalistas, como en Volvoreta (1917), Barba Azul (1923) o El bosque animado (1943).
����������� 6.2.- Benjam�n Jarn�s.- La acci�n de sus novelas se reduce al m�nimo: predominan las reflexiones y descripciones l�ricas de los protagonistas, como en Locura y muerte de nadie (1929).
����������� 6.3.- Gabriel Mir�.- escritor alicantino (1879-1930), escribi� veintid�s libros, de los que la mayor�a son narraciones cortas, y el resto, novelas y libros de impresiones y descripciones de tierras y gentes.
�Su estilo es extremadamente sensorial: capta continuamente luces, matices, aromas, sonidos,... Todo ello desde un punto de vista l�rico, casi poem�tico, con un lenguaje pulcro y selecto que aproxima sus novelas al poema en prosa, quedando por ello la acci�n relegada a un segundo plano.
Sus argumentos se sit�an en Oleza -trasunto de Orihuela- y muchas las protagomniza Sig�enza -alter ego de �l mismo-, como en El libro de Sig�enza (1917), A�os y leguas (1928) o El obispo leproso (1921), donde critica la intolerancia y el atraso cruel del momento.
����������� 6.4.- Ram�n P�rez de Ayala .-� Naci� en Oviedo en 1880, fue embajador en Londres con la Rep�blica y por ello se exili� en Buenos Aires. Regres� a Madrid en 1955, donde muri� en 1962. Fue el m�ximo exponente de la novela intelectual que promulgaba Ortega� y Gasset. Introdujo numerosas novedades formales. Andr�s Amor�s ha dividido su obra en tres etapas:
����������� Entre 1907 y 1913 publica obras con su alter ego Alberto D�az de Guzm�n, destacando Troteras y danzaderas (1913) donde critica la vida bohemia de Madrid.
����������� En 1916 lanza la trilog�a Novelas poem�ticas de la vida espa�ola compuesta de Prometeo, Luz de domingo y La ca�da de los limones, en ellas desaparece lo autobiogr�fico y la acci�n mientras que ganan terreno las reflexiones y los pasajes poem�ticos.
����������� En 1921 inicia su �ltima etapa, Novelas de temas universales, en ellas los personajes encarnan ideas y actitudes vitales; por ejemplo en Belarmino y Apolonio (1921), donde uno es meditativo y el otro sumamente vitalista, o en El curandero de su honra (1926) sobre el amor y el honor. En todas sus etapas �l lucha por la perfecci�n de unas palabras que expresen exactamente su parad�jico y complejo pensamiento.
����������� 6.5.- Ram�n G�mez de la Serna.- Fue el pionero y maestro de las vanguardias espa�olas. Su obra es una continua ruptura con todas las reglas. La vida es un circo, que s�lo se puede describir con un humor un poco amargo. Su obra est� llena de greguer�as, en la que, brevemente se hacen asociaciones ins�litas. �l las defin�a como humorismo + met�fora = greger�a� -por ejemplo, la morcilla es un chorizo l�gubre-. Escribi� multitud de cuentos y algunas novelas en las que se desinteresa por el argumento y los sustituye por escenas yuxtapuestas, cuadros y divagaciones, como en El torero Caracho (1927) donde distorsiona la fiesta nacional.
2. LA NOVELA ESPA�OLA ANTERIOR A 1936
1. LA GENERACI�N DEL
98
�Noventayochistas y modernistas constituyen una misma generaci�n hist�rica y
entre ellos hay numerosos puntos comunes.
LA MADUREZ DEL 98.
ACTITUDES, IDEAS Y TEMAS
�Idealismo, con los siguientes rasgos:
1.- Se intensifica el entronque con las corrientes irracionalistas europeas:
Schopenhauer, Kierkegaard...
-Puede hablarse de neorromanticismo.
2.- Preocupaciones existenciales y religiosas.
-Sobre todo Unamuno.
3.-El tema de Espa�a, enfocado con tintes subjetivos.
N�MINA DEL 98.
�Baroja, Azor�n y Maeztu ("Los Tres").
�Tambi�n Unamuno.
�Es discutible incluir a Machado y Valle.
SIGNIFICACI�N
LITERARIA DEL 98. ESTILO
�Contribuyeron mucho a la renovaci�n literaria de principios de siglo.
-Repudiaron la ret�rica y el prosa�smo de la generaci�n anterior.
-Excepciones: Azor�n valor� a Gald�s, B�cquer y Rosal�a.
�Larra fue considerado un precursor.
�Admiran a los cl�sicos:
-Cervantes sobre todo.
-Fray Luis.
-Quevedo.
>Fervor por la literatura medieval:
-Poema del Cid.
-Gonzalo de Berceo.
-Jorge Manrique.
�De aqu� salen las novedades estil�sticas.
-Voluntad de ir a las ideas, al fondo.
-Sentido de la sobriedad:
a) Reacci�n contra la ret�rica decimon�nica.
b) Exigente cuidado del estilo.
-Gusto por las palabras tradicionales y terru�eras.
>Ampliaron el caudal l�xico.
-Subjetivismo:
a) Lirismo que desvela el sentir personal de los autores.
b) Realidad y sensibilidad llegan a fundirse �ntimamente.
�Innovaciones en los g�neros literarios:
-Se configura el ensayo moderno, muy flexible:
a) Pensamiento.
b) Reflexiones culturales.
c) Visi�n l�rica del paisaje.
...
-Profundas novedades en la novela.
-Los intentos renovadores en el teatro tuvieron menor �xito.
�La renovaci�n de los noventayochistas es considerada la Edad de Plata de
nuestra literatura.
�MIGUEL DE UNAMUNO
VIDA Y PERSONALIDAD
�Naci� en Bilbao en 1864.
�Guerra carlista en su infancia.
�Estudi� Filosof�a y Letras en Madrid.
-A los 20 a�os se doctor� con una tesis sobre la lengua vasca.
-Al tercer intento logr� la c�tedra de Griego en Salamanca.
-De esta universidad ser�a elegido rector en 1901.
�Por su oposici�n a Primo de Rivera, fue desterrado (Fuerteventura y Francia)
entre 1924 y 1930.
�Fue diputado durante la Rep�blica.
-Actitud cambiante ante el levantamiento del 36.
-Postura definitiva ante Franco: "Vencer�is pero no convencer�is".
-Esto le vali� ser confinado en su domicilio, donde muri� al final de 1936.
�Personalidad fort�sima y desgarrada.
-Vivi� en perpetua lucha consigo mismo, sin encontrar nunca la paz.
-Tambi�n en lucha con los dem�s, contra la trivialidad de su tiempo.
-Esfuerzo por sacudir las conciencias.
�Evoluci�n ideol�gica:
-Pierde la fe tras varias crisis juveniles.
-Se afilia al PSOE.
-Tras una crisis de 1897 abandona la pol�tica activa.
-Vuelve los ojos a los problemas existenciales y espirituales.
-Pero tambi�n le preocup� Espa�a.
LA OBRA. LOS GRANDES
TEMAS
�Cultiv� todos los g�neros.
�2 grandes ejes tem�ticos:
a) El problema de Espa�a, la idea de la "intrahistoria".
-En torno al casticismo.
-Por tierras de Portugal y Espa�a.
b) El sentido de la vida humana.
-Vida de don Quijote y Sancho.
PENSAMIENTO Y
SENTIMIENTO TR�GICO DE LA VIDA DE UNAMUNO
�No es un pensador sistem�tico:
-Sus reflexiones se esparcen en ensayos, poemas, novelas...
-Esto se debe a su orientaci�n filos�fica.
-Vitalismo influido por Kierkegaard. Es un pensamiento vivo.
�Del sentimiento tr�gico de la vida (1913)
-Arranca del "hombre de carne y hueso" y sus anhelos.
-Ansias contradictorias:
a) Escoger una posibilidad y ahondar en ella.
b) Volcarse hacia todas las posibilidades.
�Amenaza de la Nada.
-Angustia por saber que se va a morir.
-La inmortalidad es la gran cuesti�n de la que depende el sentido de nuestra
existencia.
-Hambre de Dios: necesita un Dios que garantice la inmortalidad.
-Pero la raz�n le niega la esperanza, aunque su coraz�n la tenga
desesperadamente.
�La agon�a del Cristianismo (1925).
-Su cristianismo era cercano al protestantismo.
-Amaba apasionadamente a Cristo.
-Ten�a un anhelo de querer creer.
NOVELAS Y
"NIVOLAS"
�Intrahistoria: vida de unos hombres y de unos pueblos que cumplen con sus
obligaciones y deberes pero en el anonimato, como sujeto colectivo.
-Toda la novela San Manuel bueno,
m�rtir es intrahistoria.
-Paz en la guerra: sobre la guerra
carlista. Esta novela le llev� 12 a�os.
�Despu�s pasa a escribir con m�s rapidez.
�Amor y pedagog�a.
-Un hombre quiere educar a su hijo para hacer de �l un genio.
-Pero el hijo ser� desgraciado y angustiado y acabar� suicid�ndose.
�Niebla (1914)
-Es su obra maestra en el g�nero.
-Con actitud desafiante, la subtitular�a "nivola".
�Sentimiento tr�gico de la vida.
-Los protagonistas son agonistas, de confusi�n y misterio.
-Un protagonista individual plantea problemas existenciales.
-Los personajes de ficci�n influyen en el autor.
�Otras obras:
-Abel S�nchez: sobre el odio y la envidia.
-La t�a Tula: sobre el sentimiento de maternidad.
-Tres novelas ejemplares.
�Novedades t�cnicas:
-Soltura constructiva.
-Muy pocas descripciones: su relato se centra en las almas > muchos di�logos.
-No importa la acci�n.
-Novelas abiertas al lector.
-Exclamaciones, interrogaciones, puntos suspensivos, frases entrecortadas.
EL ESTILO DE UNAMUNO
�Su estilo es "el hombre".
-Estilo despegado de viejas ret�ricas, aunque con su "ret�rica"
personal.
-Quiere un estilo desnudo, frente a los estilistas que lo visten de galas.
�Busca la densidad de ideas, la intensidad emotiva.
-Lucha con el idioma, para adaptarlo a su pensamiento.
�Contradicciones internas.
-Gusto por las paradojas y las ant�tesis.
-Horror a la rutina: da nuevos sentidos a las palabras o revitaliza las
antiguas.
-Busca, como Azor�n, palabras r�sticas y terru�eras.
1c) AZOR�N
VIDA Y PERSONALIDAD
�Su nombre: Jos� Mart�nez Ruiz.
-Azor�n es el nombre del protagonista de sus primeras novelas.
�Naci� en Mon�var, Alicante, en 1873.
�Estudi� Derecho, pero se dedic� toda su vida al periodismo.
�Ideas pol�ticas y religiosas:
-Anarquismo en su juventud.
-Conservadurismo en su madurez.
�Obsesi�n por el tiempo, por la fugacidad de la vida.
-Melancol�a que fluye mansamente.
-Esp�ritu nost�lgico que vive para evocar.
OBRA
�Es un ensayista magistral.
�Muchos art�culos de cr�tica literaria.
�Evocaciones de las tierras y los hombres de Espa�a.
LAS NOVELAS
�Acercamiento de la novela al ensayo.
-Tiene muchas "novelas" que apenas se distinguen de sus ensayos.
-Pierde importancia el argumento.
�En todo ello aflora su peculiar visi�n de la vida, su "dolorido
sentir".
�T�tulos de car�cter autobiogr�fico:
a) La voluntad (1902).
b) Antonio Azor�n (1903).
c) Las confesiones de un peque�o fil�sofo (1904).
�Revisa ciertos tipos literarios:
a) Don Juan (1922).
b) Do�a In�s (1925).
�Presenta nuevos personajes melanc�licos.
a) Mar�a Font�n (1943).
b) Salvadora de Olbena (1944).
EL ESTILO
�El lenguaje pasa a primer t�rmino.
-Su lengua es consustancial con su manera de sentir.
-Estilo que fluye lento, melanc�lico.
�Est�n presentes los dos rasgos de la nueva novela:
Voluntad art�stica.
Subjetivismo.
�Cualidades: precisi�n y claridad.
-Empleo de la palabra justa y la frase breve.
�Descripciones:
-T�cnica miniaturista.
-Atenci�n al detalle de los que sabe extraer hondas sugerencias.
�Inmensa riqueza de vocabulario.
-B�squeda de las palabras olvidadas propias del grupo del 98.
LA NOVELA DEL 98: P�O BAROJA
1.- Trayectoria vital.
2.- Los temas de sus novelas: el pesimismo existencial.
Para entender su pensamiento, tenemos que tener en cuenta que la personalidad de Baroja se traslada a sus obras: siempre fue un hombre solitario y absolutamente independiente y sincero: de ah� su fama de individualista intratable. Es enormemente sensible a la crueldad humana, pero tambi�n a la ternura de los hombres.
Es precisamente esta sinceridad la que le lleva al escepticismo: le hace poner en entredicho todos los dogmas sociales, literarios o de cualquier tipo: no alberga ning�n tipo de esperanza en el hombre ni en la vida, que, por lo dem�s, es absurda sin remedio porque se rige por leyes naturales, y �stas son siempre irracionales. Todo ello provoca en su alma un cansancio de la vida que hunde sus ra�ces en Schopenhauer: solo nos puede mantener vivos la acci�n a favor de alguna idea � independientemente de que triunfe o no � o contemplar recluidos c�mo el tiempo se desliza por nosotros.
De hecho, sus protagonistas estar�n siempre en desacuerdo con la sociedad, pero expresan su car�cter de dos modos bien distintos: de un lado tenemos los irreflexivos y de acci�n y de otro los paralizados por sus reflexiones: cuanto m�s se piense la vida menos se act�a sobre ella.
3.- La estructura de sus novelas.
La novela es, en su opini�n, un g�nero multiforme donde no solo cabe la narraci�n de historias o hecho sino las digresiones filos�ficas, el an�lisis psicol�gico de los pensamientos, la reflexi�n hist�rica, an�cdotas independientes del argumento central,... Por eso sus obras son novelas abiertas y permeables. Lleg� incluso afirmar que una novela es posible sin argumento; muchas de sus novelas son abiertas: es decir, no hay un final claro, sino que se deja a los personajes arrojados a la incertidumbre de sus vidas.
Para �l, tanto como el devenir de los personajes, es importante la observaci�n de caracteres y costumbres: de hecho sus personajes van evolucionando su pensamiento a medida que avanza la obra, a pesar de que no les hayan sucedido grandes acontecimientos. La acusaci�n de que escrib�a sin un plan premeditado es falsa: sus novelas responden a una planificaci�n premeditada, como veremos en El �rbol de la ciencia.
Sus obras suelen tener una estructura de novela de aprendizaje, o Bildungsroman, los personajes responden, piensan y eligen la vida que les premia o les castiga y, en consecuencia, aprenden a trav�s de su propia experiencia vital.
4.- El estilo de sus novelas.
����������� Igualmente se le ha criticado su estilo despreocupado, pero sucede que su prosa pretende ser clara y absolutamente sincera: abomina del retoricismo y aboga por una claridad trabajada, precisa y �gil. Sus afirmaciones, en efectos, se desarrollan por oraciones y p�rrafos breves, lo que hace que la lectura de sus novelas sea r�pida.
����������� Las descripciones de las cosas responden a la llamada t�cnica impresionista: por un lado, refleja la impresi�n subjetiva que le dejan las cosas en el interior del escritor: muchas veces, incluso, los paisajes son reflejos del alma del narrador. Por otro lado, es impresionista porque el autor refleja las cosas sin demasiado detalle: le basta con unos pocos sustantivos y adjetivos para destacar lo esencial de lo descrito.
����������� Su car�cter de observador le hace plasmar la viveza de las conversaciones con di�logos vivaces y �giles y reflejar lugares y costumbres que �l selecciona: es decir, s�lo trata lo que le interesa. Es una t�cnica que aparentemente es realista, pero el subjetivismo existe por la selecci�n que hace de la realidad.
5.- Su producci�n.
����������� Baroja fue un escritor fecund�simo: escribi� m�s de sesenta novelas de las que m�s de la mitad se agrupan en trilog�as, por ejemplo:
- Tierra vasca (1900-1909), que trata sobre un hombre de acci�n, Zalaca�n en medio de las Guerras Carlistas.
- La lucha por la vida (1904-1905), aborda la vida zarandeada de Manuel en los bajos fondos de Madrid, dentro de una visi�n regeneracionista muy propia del 98.
- El mar (1911-1930), cuyo protagonista es un recio marinero vasco, hombre tambi�n de acci�n, en el sentido que le dimos.
- A la raza (1910-1920), en la que se incluye el libro que vamos a estudiar.
En una primera etapa publica una serie de cuentos y novelas de corte modernista, donde ya aparece la Galicia primitiva tan grata al autor, con una mezcla de realidad y leyenda. Su trayectoria culmina con las Sonatas: Sonata de Oto�o (1902), Sonata de Est�o (1903), Sonata de Primavera (1904) y Sonata de Invierno (1905).����������� Son la memorias del Marqu�s de Bradom�n - un don Juan feo, cat�lico y sentimental, seg�n el mismo Valle-Incl�n-, que se componen de numerosos episodios donde el personaje hace gala de su elegancia decadentista y de su amoralidad antiburguesa. Lo escribe con una prosa modernista: r�tmica, cercana a veces al poema, y rica en efectos sensoriales.����������
3.- La transici�n hacia los esperpentos.
����������� Se inicia con las Comedias b�rbaras: �guila de blas�n (1907), Romance de lobos (1908) y Cara de plata (1922). En ellas contin�a la l�nea de la Galicia rural, pero ahora mostrada con personajes extra�os, tarados, violentos y tir�nicos, como el hidalgo Juan de Montenegro. Siguiendo la l�nea del esperpento, Valle-Incl�n public� Los cuernos de don Friolera (1921), Las galas del difunto (1921), La hija del capit�n (1927) y las piezas breves que conforman el Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte (1924-1927). En la misma est�tica se sit�an las novelas Tirano Banderas (1926) y la trilog�a El ruedo ib�rico (1927-1932).