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Condenan
a un año de prisión por atentado a los padres
que agredieron a dos maestras 04/03/2008 -
Una juez de Barcelona ha condenado a sendas penas de un
año de prisión al padre y a la madre de un
alumno de un colegio de la capital catalana por un delito
de atentado a funcionario, al haber amenazado y agredido
a dos maestras y a la conserje del centro.
Esta es la primera vez en la comunidad catalana que se
dicta una sentencia que condena por delito de atentado la
agresión a unas profesoras, después de una
instrucción de la Fiscalía del Tribunal Superior
de Justicia de Cataluña para que los fiscales dejaran
de tipificar estas conductas como una simple falta y las
consideraran como un delito.
La agresión de que fueron víctimas la directora,
una jefa de estudios y una conserje de la escuela Eduard
Marquina de Barcelona ocurrió el 11 de octubre de
2006, después de que reclamaran a los padres el pago
de 5 euros para utilizar el servicio de guardería
previo al inicio de las clases. Cada uno de los padres del
menor han sido condenados también a una multa de
720 euros por una falta de lesiones y otra de amenazas,
así como a indemnizar a las profesoras con 6.500
euros. El Juzgado de lo Penal número 17 de Barcelona
prohíbe asimismo a los progenitores, Juan V. y Montserrat
M., acercarse a menos de 200 metros del centro escolar durante
los próximos seis meses.
El día de los hechos, las maestras y la conserje
impidieron la entrada en el centro a las 08.30 horas del
hijo menor de los acusados, de 5 años, ya que los
padres no habían abonado el pago simbólico
de 5 euros mensuales para permitir que utilizara el servicio
de guardería previo al inicio de las clases, pese
a que se les había requerido reiteradamente. Este
hecho motivó, según la sentencia, que los
padres del alumno acudieran a la escuela "de forma
agresiva" ante el resto de niños y padres que
había, actuando con la intención de acobardar
a las maestras para conseguir su objetivo y "menospreciando
el principio de autoridad que representaban en el centro".
Una vez en la escuela, los padres insultaron y amenazaron
reiteradamente a las maestras y a la conserje, con expresiones
como "ya te esperaré en la calle, te pegaré,
te mataré", e incluso la madre llegó
a coger del cuello a la jefa de estudios mientras le decía:
"mi hijo va a entrar aquí".
A consecuencia del incidente, la jefa de estudios sufrió
una crisis de ansiedad de la que tardó 30 días
en recuperarse y que agravó la depresión que
ya tenía, mientras que la conserje presentó
síntomas de ansiedad que han incrementado sus patologías
respiratoria y digestiva previas. Durante el juicio, tanto
la fiscal como la Generalitat, en representación
de las maestras, defendieron que las agresiones a docentes
merecen un castigo mayor del que solían recibir hasta
ahora -ya que eran consideradas una falta- ante la necesidad
de "proteger" un servicio público y fundamental
como es el de la educación.
Durante el juicio, la fiscal pidió la pena de un
año y cuatro meses de prisión por el delito
de atentado y la Generalitat elevó la petición
a dos años. El delito de atentado se imputa cuando
se comete una agresión o intimidación contra
una persona considerada una autoridad o un funcionario público
en el ejercicio de sus cargos, y está castigado con
penas de entre uno y tres años de cárcel.
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