Un
insólito libro sobre los errores ortográficos
es un éxito editorial en los Estados Unidos
Los analistas
no se explican cómo un manual sobre errores de puntuación
puede ser el libro más vendido desde Harry Potter
e intuyen que, tal vez, se deba al caos de los correos electrónicos
Tras sorprender a todos en el Reino
Unido, incluida su propia editorial, Penguin, el libro Eats
shoots & leaves de Lynne Truss, un manual humorístico
sobre las reglas de puntuación, ha causado verdadero
asombro en los Estados Unidos al saltar a los primeros puestos
de la lista de best sellers de The New York Times. El libro
lleva 13 semanas en las listas de ventas �esta semana ocupa
el puesto número tres� y se han vendido 145.000 ejemplares
en tres meses. �Jamás había visto un éxito
semejante de un autor británico en Estados Unidos,
salvo el segundo libro de Harry Potter�, dijo Bill Shinker,
editor del libro en la filial estadounidense de Penguin,
Gotham Books.
La obra de Truss �subtitulada Tolerancia
cero respecto a la puntuación� es el manifiesto del
stickler, término muy británico que se refiere
al maniático con causa, en este caso quienes al ver
un apóstrofo mal colocado sufren �un proceso emocional
parecido al luto: asombro, incredulidad y rabia�, como bromea
Truss. �Me da lo mismo que tengas un doctorado y que hayas
leído dos veces la obra completa de Henry James�,
añade. �Si sigues escribiendo Good food at it's best
(sobra el apóstrofo, ya que se trata de un posesivo)
mereces ser fulminado por un rayo, descuartizado y enterrado
en una tumba sin nombre�, añade.
Truss, ex columnista de televisión
y deportes del diario londinense The Times, insta a otros
sticklers a armarse con rotuladores y corregir cualquier
error con el que se encuentren. Lamenta que el progresismo
escolar de los 60 y 70 eliminara la enseñanza de
las reglas de puntuación en los colegios británicos
hasta que se impuso el currículo único. Teme
la involución del lenguaje moderno con �el regreso
del lenguaje al caos de la scriptio continua�.
El título subraya el mensaje:
Eats shoots & leaves (sin comas ) se traduciría
por come brotes y hojas, pero si llevara coma significaría
come, dispara y se va. Pero si se tiene en cuenta que la
edición norteamericana del libro no ha sido adaptada
a las reglas estadounidenses de puntuación, pese
a que muchas de ellas son distintas de las británicas,
todo indica que la popularidad de Eats shoots & leaves
en EE.UU. no tiene mucho que ver con el deseo de aprender
las normas. En realidad, algo más ha inducido a miles
de estadounidenses a comprarlo. Shinker dice que puede ser
el impacto del correo electrónico; no sólo
la desastrosa puntuación que suele verse en los e-mails,
sino todo el debate en torno a los llamados emoticonos,
la nueva puntuación del e-mail que parece estar ya
en vías de extinción.
Luis Menand, colaborador de la revista
The New Yorker, cree que la clave ha sido el factor enojo.
El libro ha resultado irresistible para �aquella gente que
pierde el control cuando suena un móvil en un lugar
público�, bromea. Es irónico, añade
Menand en una crítica demoledora, porque el libro
de Truss contiene tantas erratas de puntuación que
�es difícil no concluir que se nos está tomando
el pelo�.
Otros editores consultados creen
que Truss, al igual que otra británica, Anne Robinson,
ya famosa en EE.UU., moderadora del concurso The Weakest
Link, cumple con los deseos ocultos del norteamericano de
tener a una estricta maestra británica para disciplinarlo.
En tiempos como estos, �la gente quiere reglas hasta de
puntuación�, dijo un editor británico en Nueva
York. Y ¿quién mejor para poner orden que
la cincuentona británica Truss?
En todo caso, la disciplina inglesa
es una falacia, por lo menos en lo que se refiere a la puntuación.
Aunque muchos británicos se quejan de las barbaridades
que cometen los estadounidenses con el Queen's English (el
inglés de la reina) �como la tendencia norteamericana
de convertir todo sustantivo en verbo�, los diarios británicos
suelen ser más tolerantes que los norteamericanos
con la puntuación. �Una inglesa dando lecciones a
los norteamericanos sobre la puntuación es como un
americano dando lecciones sobre las salsas a un francés�,
dice Menand, cuya revista aplica quizá las más
exigentes normas de puntuación de los medios modernos,
herencia de su director de los años treinta, Harold
Ross, que discutía interminablemente con el escritor
James Thurber sobre el uso de la coma.
La próxima prueba para Eats
shoots & leaves serán las ediciones extranjeras.
Ya se han firmado contratos editoriales en Corea y Japón.
Hay esperanzas de que el libro prospere allí también
pese a que no sólo su puntuación, sino también
su alfabeto, es diferente.
Clarín, Andy Robinson
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