La
Generalitat de Catalunya quiere abrir las escuelas fuera
de horario y revisar las vacaciones.
La necesidad,
cada vez más acuciante, de conciliar los horarios
laborales y familia, afecta, y de lleno, a los horarios
escolares. Ayer, la consellera de Educació, Marta
Cid, dio un paso adelante en este sentido al señalar
que su departamento está preparando una serie de
acciones destinadas a hacer posible esa conciliación.
La apertura de las escuelas fuera
del horario lectivo, la ampliación de la oferta de
servicios extraescolares en los centros públicos,
un plan de actividades socioeducativas, el replanteamiento
del uso de las bibliotecas o la revisión del periodo
de vacaciones y las pausas lectivas, son asuntos que forman
parte de la hoja de ruta de la conselleria y la previsión
es abordarlos a lo largo de la legislatura. Todos están
incluidos en el temario del futuro pacto nacional por la
educación, cuyo principal exponente será la
ley catalana de Educación.
Aunque la puesta en marcha de estas
medidas no será inmediata, la consellera aprovechó
la clausura de la 39.ª edición de la escuela
de verano de la asociación de maestros Rosa Sensat
para avanzar algún aspecto. Además, la conclusiones
de la citada escuela giran en torno a las nuevas necesidades
y las nuevas respuestas que reclama la educación
y abogan por el inicio de un debate entre todos los agentes
implicados �administración, familias y docentes�
sobre el horario no lectivo. Al respecto, Cid reconoció
que ésta es una �asignatura pendiente� del departamento
y se comprometió a iniciar este diálogo después
de verano.
�Queremos abrir las escuelas porque
en muchos lugares nos lo piden. Y ahora estamos dispuestos
a ofrecer la escuela como punto de encuentro�, aseveró
Cid. La consellera, en declaraciones a Efe, precisó
que la escuela �es un espacio basado en criterios de igualdad
y existe una demanda para que abra sus espacios a la comunidad
para facilitar procesos de socialización. No podemos
seguir negando esos espacios�.
Desde Educació se insiste
en que cualquier medida de este tipo tiene que ser fruto
de un amplio consenso, con una implicación clara
de los ayuntamientos y en consonancia con las necesidades
de cada centro. La comunidad educativa, en un sentido amplio,
será la que marcará las pautas de actuación.
Esta filosofía no es muy bien
acogida por los docentes, que temen una intromisión
en su espacio de agentes externos y una posible ampliación
de la jornada, de ahí que Cid insista en que todo
está por discutir. Ayer, algún maestro consideró
una �aberración� que las escuelas puedan estar abiertas
24 horas al día durante 365 días al año.
Pese a que el debate prácticamente
no se ha iniciado, de momento ya se ha creado una comisión
de trabajo entre Educació y la secretaría
general del Esport para estudiar la ampliación de
los usos de los equipamientos escolares. La apertura de
las escuelas fuera del horario lectivo será uno de
los asuntos que se empezará a debatir con los sindicatos
a partir de septiembre.
La-Vanguardia, Mercè Beltran
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