El
Gobierno amenaza con consecuencias para quien no acate la
paralización.
( 29/05/2004,
20:18) EUROPA-PRESS/MADRID
Tal
y como estaba previsto, el Consejo de Ministros aprobó
el anunciado decreto que paraliza la entrada en vigor determinados
aspectos de la Ley Orgánica de Calidad Educativa
(LOCE), como el establecimiento de itinerarios en enseñanza
secundaria o la inclusión de la Religión en
los planes de estudio. No obstante, el Ejecutivo recalca
que la Ley sigue en vigor y hace un llamamiento a la tranquilidad
en la comunidad educativa.
Tras el Consejo
de Ministros, la vicepresidenta y portavoz del Gobierno,
María Teresa Fernández de la Vega advirtió
que las comunidades que no acaten el decreto "se tendrán
que atener a las consecuencias". La presidenta madrileña,
Esperanza Aguirre, anunció que recurrirá el
decreto de paralización.
Fernández
de la Vega explicó que los aspectos que se han paralizado
son asuntos "muy controvertidos" sobre los que
se pretende abrir un diálogo. No obstante, recordó
que la LOCE no se paraliza, no se suspende, sigue en vigor
y "los educadores, familias y niños, pueden
estar totalmente tranquilos en el próximo curso".
Por otro lado,
advirtió a las comunidades autónomas que,
si no cumplen lo dictado en el Real Decreto de paralización
del calendario de la Ley Orgánica de Calidad de la
Educación (LOCE) "deberán atenerse a
las consecuencias". "Lo tiene que cumplir todo
el mundo", sentenció.
Así, respondió
al anuncio de la presidenta de la Comunidad de Madrid de
recurrir esta decisión ante la jurisdicción
ordinaria por tratarse de un real decreto. De la Vega aseguró
que el decreto forma parte de la legalidad y "no existe
mecanismo para que Madrid ni ninguna comunidad autónoma
pueda incumplir lo que la ley dice", afirmó.
En este sentido,
la ministra de la Presidencia explicó que el principio
de legalidad "rige para todo el mundo", autonomías,
Estado y ciudadanos, y que la actuación del Gobierno
se limita a elaborar un decreto con un nuevo calendario
de acuerdo con la reforma impulsada por el PP, que otorgaba
al Ejecutivo competencia para establecer los plazos de implantación.
Las medidas que
quedan paralizadas son las referentes a los itinerarios
de tercero y cuarto curso de Educación Secundaria
Obligatoria (ESO), la Prueba General de Bachillerato (PGB)
y la Religión como asignatura evaluable. Se exceptúan
la gratuidad de la Educación Infantil (tres a seis
años), que, como establece la reforma, las autonomías
podían empezar a aplicar desde este año para
su aplicación total el próximo, y la enseñanza
de idiomas, en convergencia con Europa.
Sin embargo,
siguen en marcha las cuestiones que entraron en vigor durante
este curso 2003-2004: la implantación de los nuevos
criterios de evaluación y promoción de curso,
tras la desaparición de la 'promoción automática'.
El calendario
de aplicación de la Ley de Calidad de la Educación
quedó fijado mediante un Real Decreto de 27 de junio
de 2003 y ahora el Gobierno, utilizando el mismo procedimiento,
ha modificado parcialmente dicho calendario, con los informes
favorables del Consejo de Estado, que rechazó los
argumentos presentados por varias comunidades autónomas,
del Consejo Escolar del Estado y el Ministerio de Administraciones
Públicas. Con esta medida el Ministerio de Educación
y Ciencia aplaza durante dos años la entrada en vigor
de las iniciativas "más polémicas".
RECUPERAR EL CONSENSO
Así, se
persigue abrir un debate en profundidad con todos los sectores
afectados, recuperar el consenso entre las fuerzas políticas,
comunidad educativa y autonomías y lograr un amplio
acuerdo en torno al sistema educativo que permita lograr
la calidad con equidad en la Educación.
En este sentido,
la ministra de Educación, María Jesús
San Segundo, aclaró que durante los dos próximos
cursos académicos se seguirán aplicando en
los centros de enseñanza las actuales reglas de la
LOCE, con lo que la paralización del calendario no
afectará a la comunidad educativa.
"Consideramos
que el Real Decreto no hace más que utilizar las
capacidades legales del Gobierno central para modificar
el calendario de los distintos aspectos de la Ley de Calidad",
dijo, tras destacar que el Ejecutivo también decidió
ser escrupuloso sobre qué aspectos se paralizaban,
"por lo que ya estaba en vigor no es objeto de paralización,
algo que afecta a la evaluación y promoción
de los estudiantes".
Por otra parte,
apuntó que entre la comunidad educativa había
una "cierta inquietud" ante la posibilidad de
seguir con el calendario previsto por el "retraso notable"
en los desarrollos por parte de las comunidades autónomas.
"Se están produciendo avances en estas última
semanas por parte de algunas comunidades gobernadas por
el Partido Popular pero en el conjunto del sistema educativo
había verdaderamente una cierta preocupación
acerca de la premura de la entrada en vigor de la nueva
Ley en el nuevo curso", manifestó.
En este
sentido, abogó por que España tenga como referencia
los objetivos fijados por la Unión Europea, que establecen
por ejemplo que, para 2010, el 85 por ciento de los jóvenes
terminen Bachillerato o Formación Profesional. "España
no puede ser menos ambiciosa y por tanto con esos objetivos
tenemos que revisar la configuración del sistema
educativo especialmente en la etapa final de secundaria",
agregó.
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