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Casi un tercio de los escolares no entiende lo que lee -
( 21/02/2008 10:21 ) La Vanguardia.
Alicia Rodríguez de Paz
España vuelve a aparecer
a la cola de los países industrializados, detrás
de Alemania, Italia o Francia.
Aunque la magia de Harry Potter, cuya última entrega
llega hoy a las librerías españolas, ha conseguido
iniciar en el placer de la lectura a miles de niños
y adolescentes, otros muchos quedan al margen de fenómenos
literarios y siguen sin entender bien lo que leen. Según
los últimos resultados del estudio internacional
Pirls, que analiza la comprensión lectora de alumnos
de 39 países al final de primaria, un 28% de los
alumnos españoles de diez años no entiende
bien lo que lee: concretamente, un 22% tiene un nivel de
comprensión bajo y otro 6%, muy bajo. Estos resultados
son peores que los obtenidos en otros países de la
Unión Europea como Alemania (un 13% de alumnos con
comprensión insuficiente), Italia (13%) o Francia
(24%). Expertos en educación consultados por La Vanguardia
hacen un diagnóstico de la situación y proponen
varias recetas.
Rendimientos mediocres.
El estudio Pisa de la OCDE ya advirtió en diciembre
que el rendimiento de los estudiantes españoles de
15 años en lectura ha experimentado un "preocupante
descenso" con respecto al 2000 y queda diez puntos
por debajo de los países industrializados. En el
estudio Pirls, que complementa con datos de primaria los
resultados de Pisa, España vuelve a aparecer a la
cola de los países industrializados. No hay datos
recientes que permitan para comparar el rendimiento de los
alumnos de las distintas comunidades autónomas. Pero
el catedrático de Didáctica Amador Guarro
calcula que, en conjunto, alrededor del 30% de alumnos acaba
primaria sin leer y escribir correctamente.
Por qué es importante la
lectura.
Dentro del aprendizaje académico la competencia
de leer y escribir "te abre la llave del conocimiento",
señala con rotundidad el catedrático Juan
Jiménez. Los expertos aseguran que un alumno que
no cuenta con un buen nivel de comprensión lectoescritora
está abocado al fracaso escolar. Y destacan que hay
dos momentos clave: en infantil (a partir de los tres años),
cuando se inician los rudimentos de la lectura; y sobre
los 10-12 años, periodo en el que algunos alumnos
pierden el hábito de leer.
Cambiar la manera de enseñar.
Los especialistas abogan por una revisión a fondo
de la metodología para aprender a leer y escribir
desde los primeros niveles. "Se debe favorecer la interacción
verbal entre los alumnos. Releguemos el aprendizaje mecánico:
dejemos hablar en clase, que se expresen. Así ampliarán
el vocabulario", apunta Amador Guarro, catedrático
de Didáctica de la Universidad de La Laguna.
La pedagoga Myriam Nemerovsky critica prácticas
no recomendables como limitarse a leer en voz alta. Desde
su experiencia como formadora de profesores, es partidaria
de ampliar los pocos momentos para la lectura que se dan
en el aula. "En clase, los alumnos tienen que leer,
contrastar opiniones, comparar textos, seguir un criterio
literario.... Se han de organizar espacios frecuentes y
regulares donde interactuar con los textos, nada que ver
con leer en voz alta".
El pedagogo y coordinador del proyecto de innovación
educativa Atlántida, Florencio Luengo, demanda más
estrategias de los docentes para favorecer la lectura. "Pedir
a un alumno que lea un texto, subraye las ideas importantes
y haga un resumen no es suficiente". Mejorar la comprensión
lectora implica, según Luengo "incidir menos
en la recogida de información, un poco más
de análisis y, sobre todo, aplicar el conocimiento
en la práctica, faceta en la que no damos la talla
en los estudios internacionales".
Cuestionada la receta de los 30
minutos.
La ley orgánica de Educación (LOE) establece
la necesidad de dedicar media hora diaria a la lectura.
El encaje dentro del horario escolar queda en manos del
centro. Fue una de las propuestas estrella del ministerio
para apuntalar la competencia lectora. Pero "se trata
de un parche", se queja Amador Guarro, "una enmienda
a la metodología tradicional empeñada en que
durante cinco horas en el aula no se hable ni se interactúe".
Leer y escribir, afirma, son destrezas que se han de trabajar
continuamente en todas las materias.
Propuestas para la escuela...
Entre las soluciones que proponen los expertos, destaca
la creación de espacios de promoción de la
lectura, bibliotecas a las que puedan acceder también
los padres y otros familiares de los alumnos. Además,
piden que se fomente la participación de los istintos
actores educativos. Y que se junte a escolares de distintos
niveles, para que se ayuden y tengan que expresar lo que
saben. "La formación de grupos para realizar
distintas tareas e intercambiar pareceres resulta fundamental",
señala Marta Soler, profesora de la Universitat de
Barcelona y experta en animación a la lectura. Soler
apuesta además por abrir el abanico de textos estudiados,
y admitir "problemas de matemáticas, libros
de historia o de ciencias naturales".
Luengo propone ofrecer a profesores y estudiantes "materiales
nuevos e innovadores", mejorar la formación
docente, coordinar sus estrategias y adaptar "realmente"
los textos a cada edad.
... y para casa.
Tanto en el ámbito familiar como en el colegio,
la fórmula es leer y comentar: el pequeño
ha de explicar lo que ha leído. Todos los expertos
recomiendan leer a los niños desde pequeños.
"Cuando se les leen cuentos, refuerzan su proceso de
alfabetización", afirma Marta Soler. Es positivo
"que vean las palabras, que se den cuenta de que significan
cosas". Y, por supuesto, los expertos aconsejan también
que los adultos den ejemplo leyendo.
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