�No percibo
que pueda haber caos en la organización del curso�
Entrevista en exclusiva para MAGISTERIO con Álvaro
Marchesi, director del Instituto Idea.
El director del Instituto de
Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA), Álvaro
Marchesi, contó a MAGISTERIO los planes del nuevo
equipo.
¿Qué
cambios sufrirá la legislación educativa con
el nuevo equipo de gobierno?
Creo que el Ministerio de Educación
y Ciencia está pensando en un decreto que aplace
lo previsto en el 2004 hasta el 2006. La Ley no se deroga
hasta que no se apruebe en el Parlamento una nueva Ley.
Lo que ya ha entrado en vigor en el 2003-04 se sigue aplicando
mientras lo que iba a entrar en vigor en el 2004-05 se aplaza.
Eso significa
que el próximo curso estarán vigentes aspectos
de la LODE, la Logse, la Lopeg y la LOCE...
El año que viene va a tener
una organización académica semejante a la
que ha estado en vigor este curso. No debe haber más
problemas.
Sin embargo,
la comunidad educativa no lo tiene tan claro y se habla
hasta de caos porque se ven dos frentes diferenciados: los
que seguirán aplicando la Ley y los que ya han anunciado
que no se aplicará...
Yo no percibo que pueda haber caos.
Cuando el Gobierno apruebe el nuevo Decreto de calendario,
todas las CCAA deberán aplicarlo. Y estoy convencido
de que así se hará. Quiero recordar que el
Decreto de calendario de aplicación de la Logse se
modificó dos o tres veces.
¿Qué
opina respecto de la planificación de plantillas
para el próximo curso?
Hay para muchos aspectos para los que
no hace falta una ley y que pueden mejorar la calidad de
la enseñanza: ampliar el número de profesores
de apoyo, reforzar los profesores para desdobles, incorporar
ordenadores en los centros... Muchos aspectos concretos
del funcionamiento de los centros dependen de cada Comunidad
Autónoma.
¿Qué
cauces empleará el PSOE para que no se le acuse de
falta de diálogo ahora que empieza a amenazar con
la política del decretazo?
Desde mi punto de vista debería
haber tres foros de debate. el primero con las partidos
políticos para intentar llegar a acuerdos parlamentarios.
El segundo con los representantes de las comunidades autónomas
a través de la Conferencia de Consejeros de Educación
y el tercero con los sectores sociales, los representantes
de la comunidad educativa y el conjunto de los profesores.
A partir de ahí, deben recogerse en documentos públicos
todas las aportaciones. Sobre la LOCE, por ejemplo, yo no
sé que aportaciones se hicieron. Lo lógico
hubiera sido que el MEC publicara un acta o un documento
con las opiniones recogidas durante las reuniones. En el
debate que se realizó previo a la Logse se publicaron
cinco volúmenes con todas las opiniones emitidas.
Las opiniones
de los docentes sobre medidas de la LOCE distan mucho de
lo que opinaban hace sólo dos años sobre las
mismas cuestiones, ¿cree que cambian su opinión
según cambia el gobierno?
Los profesores plantean sobre todo
iniciativas que les ayuden a resolver los problemas que
se encuentran en su trabajo diario. Yo creo que quieren
menos leyes generales y más soluciones concretas.
¿Deberían
ser los presupuestos en Educación finalistas?
�La financiación de las comunidades
autónomas no tiene carácter finalista. Pero
los nuevos programas que el Ministerio puede desarrollar
para mejorar la respuesta educativa a la inmigración,
el desarrollo de la lectura o el bilingüismo en las
escuelas podrían tenerlo y deberían de ser
fruto de un pacto del Ministerio de Educación y Ciencia
con las CCAA.
Ahora que habla
de pactos, ¿cree que es posible un pacto por la Educación?
�Creo que es muy complicado un pacto
con los diferentes Partidos Políticos. Más
viable, aunque no exento de dificultades, sería un
acuerdo con los diferentes sectores de la comunidad educativa
en la línea del que se suscribió en la Fundación
Encuentro en 1998. En el que se logró un amplio acuerdo
en temas básicos e importantes entre toda la comunidad
educativa, incluyendo sindicatos, patronales, representantes
de la enseñanza pública, de la concertada,
etc.
¿Qué
opina del sistema de elección de directores según
la LOCE que ya ponen en marcha CCAA del PSOE como Aragón
y Castilla-La Mancha?
No me desagrada porque combina un marco
común con una aplicación flexible de las comunidades
autónomas.
¿Opina
igual de los exámenes extraordinarios?
Lo importante es mantener el criterio
de evaluación continua de los alumnos. A partir de
ahí, deben establecerse los tiempos de su aplicación.
Desde esta perspectiva, parece más coherente que
el final de ese proceso se haga al término del curso
escolar, en el mes de junio. ¿Quiere esto decir que
los alumnos con dificultades de aprendizaje, hayan o no
aprobado curso, pueden desentenderse de un tiempo dedicado
al aprendizaje durante el verano? Sería un error.
Estos alumnos especialmente deberían dedicar un tiempo
diario a leer, a resolver problemas, a calcular... Claro
que esto supone una orientación de los profesores
y un compromiso de los padres. Yo no vería mal que
los alumnos tuvieran que realizar determinados trabajos
durante el verano y que sobre ellos se hiciera una última
evaluación en el mes de septiembre.
Los directores
de los IES, así como decenas de profesores, reclaman
que sean otros docentes que estén a pie de aula los
que dirijan la política educativa y sienten cierto
malestar por que los ministros de Educación así
como sus asesores siempre provengan del mundo universitario,
¿comprende esta queja?
La comprendo y estoy convencido de
que habrá docentes en activo en el equipo del Ministerio
de Educación. De hecho, la ministra ha nombrado como
jefa de gabinete a una profesora de Secundaria y estoy convencido
también que Alejandro Tiana nombrará a profesores
actualmente en ejercicio en el equipo de dirección
de la Secretaría de Educación.
El PSOE también
modificará la asignatura de SCR...
Es justo y necesario cambiarla porque
no tiene ningún sentido esa asignatura tal y como
estaba en la Ley de Calidad.
¿Modificaciones
en el sentido de sacar la Religión de los centros
educativos?
No. La Religión debe seguir,
porque es fruto de un acuerdo con la Santa Sede, pero lo
que es intolerable es que los obispos hayan establecido
lo que tienen que estudiar los alumnos que no quieren Religión.
A mí me parece bien que los Obispos establezcan lo
que tiene que estudiar el alumno que opta por la asignatura
de Religión Católica, pero no pueden adjudicarse
la representación de aquellos que no quieren estudiar
Religión en la escuela.
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