Bush
asegura que la reforma educativa empieza a dar frutos.
Es presidente estadounidense, George
W. Bush, se defendió el pasado sábado de las
crecientes acusaciones de que ha abandonado la reforma educativa
y aseguró que los resultados de ésta ya empiezan
a verse.
Bush aprovechó su discurso radiofónico
de los sábados para proclamar los logros de la reforma
educativa, en una semana en la que se cumple el segundo
aniversario de la firma de esa ley. 'Nuestras reformas insisten
en normas elevadas porque sabemos que todos los niños
pueden aprender', aseguró. El presidente defenderá
su política educativa esta semana durante dos actos,
el lunes en el estado de Misuri y el jueves en Tennessee,
en una ofensiva para -con las elecciones a menos de diez
meses- tratar de convencer al país de que ha habido
logros en este campo.
La reforma de la educación pretende
aumentar el rigor del aprendizaje, con exámenes obligatorios
y una mayor supervisión del funcionamiento de las
escuelas. Sin embargo, tanto expertos del sector como la
oposición del Partido Demócrata han criticado
de forma reiterada la insuficiente financiación de
la ley, que no ha permitido, según ellos, poner en
marcha de forma adecuada los ambiciosos objetivos de la
reforma. En cambio, Bush afirmó hoy que 'algunos
críticos han objetado estas reformas porque creen
que nuestras expectativas son demasiado altas, o que es
injusto someter a todos los niños a los mismos estándares'.
'Ya basta de excusas' a la hora de justificar o aceptar
el fracaso escolar de muchos niños o el mal funcionamiento
crónico de muchas escuelas públicas de zonas
pobres, añadió.
La respuesta del Partido Demócrata
a esas afirmaciones llegó por boca del congresista
Tim Bishop, quien insistió en que la financiación
de la educación debe ser 'una prioridad estadounidense',
pero resaltó que durante 2003 faltaron fondos por
valor de 6.356,7 millones de euros para aplicar las reformas
con éxito.
EFE,
Sevilla.
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