| Establecer objetivos |
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El buscador de empleo debe ingeniárselas para mostrar sus mejores
habilidades. Sacar partido de estas habilidades profesionales que
toda persona posee es una de las consideraciones esenciales para buscar
o cambiar de empleo.
Una autoevaluación previa a la redacción del
currículum vitae es lo más recomendable. Si no conocemos
nuestras habilidades y aptitudes, si no sabemos cual es nuestro potencial
humano y profesional, no podremos vendernos como el profesional que
está buscando la empresa.
Una planteamiento inicial correcto se basaría en los siguientres
puntos:
- Conocerse uno mismo. Un análisis de nuestras fortalezas
y debilidades nos dará una idea de nuestros logros a explotar
y de nuestras carencias a suplir.
- Nuestro posible futuro. Qué quieres hacer y qué
puedes hacer. Nuestras preferencias para desarrollarnos profesionalmente
deben ser consecuentes con nuestro desarrollo personal. Marcar los
objetivos profesionales para los que somos adecuados.
- Áreas de desarrollo. Definir aquellos sectores y áreas
donde poder desarrollarnos profesionalmente y búsqueda de información
al respecto. Examinar todas las posibles formas de contacto y herramientas
de búsqueda.
Una correcta autoevaluación nos ayudará a situarnos
en el sector del mercado laboral que nos corresponde. Recomendable
un análisis de las empresas más apropiadas para solicitar
trabajo.
El siguiente paso será recabar la mayor cantidad de información
posible. Buscar empleo requiere una dedicación casi total,
lo que reducirá notablemente el tiempo de búsqueda y
aumentará las posibilidades de conseguir un trabajo que se
adecue a nuestro perfil personal y profesional.
En un primer paso, deberíamos seleccionar y preparar adecuadmente
cada una de las ofertas que nos interesan, y prestar una atención
máxima en la confección de las herramientas básicas
que todo buscador de empleo debe utilizar obligatoriamente: el
currículum vitae y la carta de presentación.
Teoricamente, ambas herramientas deben adaptarse a los requisitos
particulares que se exigen en cada una de las ofertas.
Una lectura atenta de las ofertas puede dar ciertas pistas sobre el
perfil que se está demandando. Aunque no siempre se cumplan
al cien por cien los requisitos que se exigen en cada una de las ofertas,
no hay que rechazar ninguna oferta por este motivo. En estos casos,
se deben realzar las cualidades y omitir las carencias.
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