Tema 69. Regímenes políticos y sus conflictos internos en el mundo actual. Principales focos de tensión en las relaciones internacionales
El régimen parlamentario es el modelo de Estado más extendido en el mundo capitalista, y es el propio de las democracias representativas de los países más desarrollados del planeta. Se fundamenta en la división de poderes que estableciera Montesquieu: legislativo, ejecutivo y judicial. Las diferencias entre unas democracias y otras están en la manera en que se establecen las relaciones entre estos poderes.
El Parlamento surge de la voluntad popular a través de unas elecciones directas. Por regla general el voto es universal, libre y secreto, aunque puede no serlo. Es el poder legislativo.
El Gobierno surge de la mayoría parlamentaria. Es el poder ejecutivo, aunque suele tener la iniciativa legislativa ante el Parlamento.
La Justicia se administra en nombre del pueblo por jueces y magistradosindependientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la Ley.
Teóricamente, los tres poderes son iguales, aunque el ejecutivo suele dominar al legislativo, al ser el Parlamento quien decide el gobierno. Esta es una democracia representativa, no directa, salvo en las elecciones, en la que el pueblo delega su poder en el Parlamento. Es un sistema típico de la concepción liberal burguesa del Estado.
La constitución es el marco en el que se definen las relaciones entre poderes y con el pueblo, los derechos y deberes, y la forma del Estado. Es la garantía última de que todo el sistema funciona, todo se remite a ella y nada puede ir en su contra.
El sistema parlamentario se fortaleció en el Reino Unido tras la Gloriosa revolución y la dictadura de Oliver Cromwell
, cuando
asumió poderes legislativos y que limitó los poderes del rey. Formalmente el Parlamento nace en Inglaterra en 1265, tras la concesión de la Carta Magna en 1215 y las Provisiones de Oxford
de 1258, pero aún no es un parlamento legislativo. Aunque ya
tienen dos cámaras: la de los Lores y la de los Comunes.
El Reino Unido no tiene constitución escrita, pero asume la Declaración de los Derechos Humanos y diferentes textos legislativos que hacen las veces de constitución. Estos textos son fácilmente modificables.
En su estructura política el primer ministro ha llegado a desplazar, en el referente de poder, al rey, que es el jefe del Estado. El Parlamento tiene una función legislativa. Es el origen y en referente de todos los demás sistemas democráticos.
En este sistema tiene una importancia muy grande la descentralización política y administrativa. Los poderes locales poseen una alta cuota de autogobierno.
La democracia liberal es, también, un sistema representativo, cuyo objetivo es mantener la economía de mercado.
El Estado está controlado por diferentes grupos de presión, que defienden intereses encontrados: la oposición, la prensa, el proletariado, los sindicatos, el empresariado, etc.
El sistema de partidos traduce en la vida política el poder de los grupos de presión, y sus programas políticos las aspiraciones de cada uno.
Las elecciones son el requisito formal, y civilizado, para asumir el gobierno y el poder. Sin ellas el sistema no se sostiene.
Si un grupo de poder es demasiado influyente la corrupción se implanta con facilidad como forma habitual de gobierno, en toda la vida política. Ni siquiera es necesario que tome el poder.
Este sistema, tan parecido formalmente a los regímenes parlamentarios, es el típico de las democracias débiles del Tercer Mundo, en las que hay grandes desigualdades sociales y grupos de presión económicos que imponen su criterio a las grandes masas de población. No es raro que se den guerras civiles por la conquista del poder o fraudes electorales.
El sistema presidencialista se caracteriza porque el presidente de Gobierno y el jefe del Estado son la misma institución, cosa que no pasaba en los anteriores sistemas. El presidente de Gobierno y jefe del Estado se eligen por elecciones directas y no a través del Parlamento, el cual tiene sus propias elecciones.
El presidente tiene derecho de veto sobre las leyes aprobadas por el Congreso; y el Congreso puede negarse a aprobar las propuestas por el presidente, ya que no necesariamente el presidente ha de contar con la mayoría parlamentaria. Los conflictos más habituales se presentan a la hora de la aprobación de los presupuestos.
Este sistema puede ocultar ambiciones personales de poder de base oligárquica, sin sujeciones democráticas que degeneran en dictaduras militares, como las de América latina de los años 70, aunque funciona perfectamente en Estados Unidos, y es el existente en países como Perú o Venezuela.
Para gobernar es necesario tener un conocimiento constante del estado de la opinión pública. El presidente ha de ser un líder de masas.
El modelo italiano surge después de la segunda guerra mundial, tras la caída del fascismo, y dura hasta los años 90, cuando entra en crisis. Se caracteriza por la existencia de múltiples partidos con representación parlamentaria, pero sin la capacidad para gobernar en solitario, por lo que se hacen necesarias las coaliciones. Es un modelo típico de la guerra fría, cuyo objetivo es que no gobiernen los comunistas. Para ello se forma una coalición de partidos de derecha, centro e izquierda: el Pentapartido, en la que la Democracia Cristiana está siempre presente.
Este Pentapartido está casi continuamente en crisis. Ello implica un cambio de personas en el gobierno, pero no de orientación política. La situación no se resuelve ni con nuevas elecciones.
El ejecutivo es bicéfalo y se reparte entre el presidente de la República y el presidente del Gobierno. Existen dos cámaras con las mismas funciones, lo que supone una gran lentitud legislativa.
El sistema está viciado por la corrupción y la mafia, que domina parte del poder político. Entra en crisis en los años 1993 y 1994, con el fin de la guerra fría.
En Francia nos encontramos con un sistema mixto, semipresidencialista, particular.
El régimen francés consta de dos cámaras, una popular: la Asamblea Nacional, y otra conservadora: el Senado. Estas cámaras se renuevan cada nueve años, eligiéndose un tercio de la cámara cada tres años, por un procedimiento indirecto. Se trata, pues, de un parlamentarismo corregido.
El presidente de la República es elegido por sufragio universal, libre y directo, pero ha de ser apoyado por la mayoría parlamentaria. Se elige cada cinco años, lo que implica que puede haber una mayoría parlamentaria de un partido y un presidente de la República de otro. A esta situación se le denomina cohabitación, y suele ser un periodo de fuertes luchas políticas.
La dictadura capitalista consiste en un gobierno que accede al poder tras un golpe militar. Está apoyado por una oligarquíadominante, civil. Como excusa para tomar el poder se suelen poner argumentos como la recuperación del orden, evitar el comunismo o un nacionalismo ultramontano.
Este es un régimen alegal, por lo que una de las primeras medidas es suspender la constitución e instaurar la censura de los medios de comunicación de masas. Suele crear un cuerpo legal a su medida que le ampara, aunque no siempre se respeta.
La oposición, los partidos políticos y los sindicatos, son reprimidos a través de una campaña de terror.
El presidente es un dictador que asume todos los poderes efectivos. No hay división de poderes, él es el ejecutivo, tiene una influencia decisiva en el Parlamento a través del partido único, y ejerce un control ideológico y policial en la justicia, de la cual, muchas veces, prescinde. La corrupción es la forma habitual de gobierno.
Los regímenes teocráticos son muy pocos, pero tienen gran influencia en el exterior, ya que suelen dominar iglesias o grupos religiosos que se conforman como instituciones al margen del poder político, pero con gran presencia social e ideológica.
El régimen teocrático más representativo es el Vaticano, que es una monarquía absoluta de carácter electivo entre los miembros de la Iglesia católica. Es el más influyente de todos.
El segundo régimen teocrático más influyente en el mundo es Irán, que a través de un proceso revolucionario, desde 1971, ha extendido su influencia por todo el mundo islamico. Es un régimen de partido único y tiene en el Corán su fuente legal por antonomasia. En Afganistán el régimen de los talibanes también es teocrático e islámico, pero su intransigencia, la dictadura social, la guerra civil permanente y la campaña de terror contra su propia población le ha quitado influencia en el mundo islámico.
Un caso a parte es el de Israel, que más que un régimen teocrático es un régimen confesional, aunque dominado por los integristas judíos. Israel fue creado en 1948 por la ONU, como país para los judíos. Es, pues, un Estado judío en el que la religión está indisolublemente ligada a su existencia. Por las características de confesionalidad del Estado, y su emplazamiento en Palestina, ha estado siempre en guerra con el mundo árabe, particularmente con los palestinos.
Más abundantes son los regímenes confesionales. Regímenes católicos son: Irlanda y alguna dictadura militar. Inglaterra es oficialmente anglicana. Pero los más abundantes son los países islámicos, donde el Corán es parte esencial de la Ley, aunque no la única. Además, en todos los países, el Estado apoya a la confesión mayoritaria.
Los regímenes socialistas nacen con la intención de crear un Estado revolucionario e instaurar una dictadura del proletariado que permita pasar a un modo de producción socialista. Sin embargo todo su catálogo de buenas intenciones se frustrará en 1924 cuando Stalin accede al poder en la Unión Soviética, y crea una nueva clase privilegiada, la burocracia, los pertenecientes al partido que funcionan como cualquier otra oligarquía en el mundo capitalista.
La Unión Soviética se crea tras la Revolución rusa de 1917. Los soviets asumen el poder. Son comités de obreros y soldados que organizan la sociedad. Con Lenin el Partido Comunista asume el control de los soviets, y con Stalin se identifica el Estado con el partido. El presidente de la Unión Soviética es el secretario general del PCUS. Los miembros de los soviets pertenecen al Partido Comunista y se estructuran por regiones, hasta llegar al Soviet Supremo.
El soviet se elige por sufragio universal sobre un solo candidato, que pertenece al Partido Comunista. Aunque puede haber otro candidato, no pueden hacer campaña electoral.
La dirección oligárquica de la burocracia y el partido, la nomenclatura, convierte al sistema en una dictadura de partido único. Una de sus características es la centralización del poder, que está dominado por la disciplina de partido, y la represión por el terror, ejercida desde el Estado contra la disidencia.
Este tipo de Estado permite la planificación económica, en la que se prevé la demanda y se fabrica la oferta ajustada a ella. Esto supone que si no se cumplen los planes puede haber escasez.
El Estado soviético cae en 1991, cuando era Gorbachov presidente. En agosto sufre un golpe de Estado por parte de los comunistas que reaccionan ante las reformas que realiza Gorbachov. El golpe de Estado es detenido y la Unión Soviética se desintegra, pasando a la órbita de los países capitalistas.
El 9 de noviembre de 1989 caía el muro de Berlín y aparecieron las tendencias nacionalistas en todo el ámbito geográfico dominado por la URSS: los países bálticos, los del Cáucaso en donde se produjeron guerras civiles como las de Armenia, Georgia, Osetia y Chechenia. En menos de un año se había desmontado la Unión Soviética y aparecieron numerosos estados independientes, las antiguas repúblicas soviéticas, como Bielorrusia, Ucrania, Moldavia, Turkmenistán, Uzbekistán, Kazajstán, etc. con las que surgieron conflictos, como el de Rusia con Ucrania por la península de Crimea. Hoy en día el Estado soviético no existe.
Se llaman democracias populares a aquellos países cuyo Estado está dominado por el partido comunista, al estilo de la Unión Soviética pero en los que la toma del poder por los comunistas no fue a través de una revolución sino por medio de un golpe de Estado apoyado por la Unión Soviética. Son, pues, países con una dictadura comunista de partido único, dirección de partido, prosoviéticos, y dominadas desde el exterior por la Unión Soviética.
El proceso de caída ha sido diferente según los países. En Checoslovaquia, Hungría o Bulgaria el tránsito ha sido relativamente pacífico, aunque Checoslovaquia se desmembró en dos países: la República Checa y Eslovaquia. En Rumanía fue necesario hacer una revolución y conquistar el poder por la fuerza. El presidente Nicolau Cheauchesco fue asesinado. En Albania el proceso llegó más tarde, pero la crisis de las embajadas y la huida masiva hacia Italia hizo caer el régimen comunista.
El proceso de designación más dramático lo tuvieron en Yugoslavia, donde las tensiones nacionalistas y el intento del Partido Comunista, dominado por los servios, de conservar el poder, provocaron una guerra civil que duraría seis años. En los últimos meses de 1990 y los primeros de 1991 se hacen las elecciones por la independencia en Croacia y Eslovenia. En 1991 estalla la guerra civil entre servios y croatas por el control de los territorios de mayoría servia. En 1992 el proceso se repite en Bosnia-Herzegovina, y también aquí estalla la guerra civil, pero entre tres facciones enfrentadas: los servios, los croatas y los musulmanes. Es una guerra compleja y cruel, una guerra civil total y particularmente sangrienta, en la que los elementos étnicos y religiosos tienen un papel determinante. Actualmente el territorio está dividido entre cinco países, Eslovenia, cuya guerra duró poco al estar en medio los croatas, Croacia, Bosnia, Macedonia y Yugoslavia, con los territorios de Servia, Montenegro y Kosovo. La guerra civil terminó, pero aún no se han curado las heridas. La pérdida de autonomía de Kosovo provocó en la zona una guerra civil. El 24 de marzo de 1999 la OTAN entró en guerra contra Servia con el fin de terminar la represión servia en Kosovo. Una guerra que durará poco más de un mes. El jueves 14 de octubre del 2000 una insurrección popular y pacífica desaloja del poder del Estado a Milósevic aunque no se puede dar por terminada la época de las guerras civiles en Yugoslavia. Durante el verano del 2001 se reproducen las tensiones en Macedonia, entre albaneses y macedonios.
El Estado chino, comunista, es muy similar al soviético, pero
centrado en el culto a la
personalidad de Mao Tse-tung
. A la muerte de Mao, en 1976, el
régimen se liberaliza, en un proceso que culmina en 1981 con el enjuiciamiento de la trecera esposa de Mao, Chiang Ching
,
y la banda de los cuatro: Chiang Ching, Wang Hongwen
, Zang Chunquiao y Yao Wenyuan
.
Pero el régimen comunista continúa. Esto provoca que las tendencias liberales y democráticas choquen con el régimen. Estas tensiones tuvieron su punto culminante en 1989, con las manifestaciones de la plaza de Tiananmen, un intento de llevar la democracia al Estado que terminó siendo reprimido con las armas del Ejército.
En 1959 triunfa en Cuba una revolución comunista de corte soviético. Durante la guerra fría el régimen y la economía cubana es sostenida por la URSS, pero con la caída de la Unión Soviética pierde sus mercados.
El
mercado natural de Cuba es América latina y EE UU pero estos tienen una
política anticastrista que se traduce en un bloqueo comercial a la economía cubana. Cuba no deja de ser un país del Tercer
Mundo, y el bloqueo comercial agrava su situación, por eso hay tendencias emigratorias en Cuba hacia Estados Unidos, que incluso son capaces de
atravesar el Atlántico en balsas de autoconstrucción. El bloqueo estadounidense
a Cuba ha llegado a tal punto que afecta a terceros países, desde la aprobación
de la ley Helms Burton
.
3. Los conflictos internacionales
Israel es un país creado por la ONU en 1948, para que los judíos, que habían sufrido el holocausto durante la segunda guerra mundial, tuvieran una tierra de acogida.
El nuevo país se crea sobre tierras de Palestina, que vienen siendo habitadas desde hace siglos por árabes y palestinos. La convivencia entre musulmanes y judíos se hace imposible desde el primer momento, al expulsar los judíos de Gaza y Cisjordania a los palestinos. Israel ensancha, así, sus fronteras; en varias guerras, sobre todo en la guerra de los Seis Días, librada en 1967. Esta política provoca la defensa del pueblo palestino, que se ha visto privado de sus territorios. Hay que señalar que hasta 1948 la región estuvo bajo mandato británico, tras la desaparición del imperio Otomano, por lo que nunca ha habido un Estado palestino.
Las guerras continúan con Jordania y el Líbano. En el Líbano comienza una guerra civil entre árabes y cristianos, sostenida por Israel por razones estratégicas, con la excusa de atacar las bases de los terroristas palestinos en el sur del país.
Los palestinos, al
no poder ofrecer una guerra abierta entre Estados, optan por la estrategia terrorista de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina). En 1989 esta
opción está agotada y comienza
la intifada, una rebelión
de los palestinos menores de edad, contra los soldados israelíes, tirándoles
piedras. La intifada aparece tras el estancamiento de
la estrategia terrorista y alejada del grupo que la mantenía. Resulta muy efectiva y,
en 1991 en Madrid, comienzan las negociaciones
de paz entre palestinos e israelíes. No obstante, hay
muchas dificultades para alcanzar una paz que aún no se ha logrado por culpa de
los sectores más
intransigentes de ambos bandos, los integristas
judíos, el Likud y el grupo de Hamás
.
Tras el fin de la segunda guerra mundial y el descubrimiento, con pruebas, de la barbarie nazi los judíos habían conseguido un ambiente favorable a sus reivindicaciones históricas: la creación de un Estado judío para que no se repita nunca más un holocausto ni una diáspora. Se barajarán muchas soluciones, pero en 1948 estaba claro que la única aceptable era la tierra de Palestina.
El movimiento sionista, que reclamaba Palestina para los judíos, había nacido en Suiza en 1897. Tras la primera guerra mundial, con el beneplácito de la Sociedad de Naciones en 1922, Gran Bretaña obtuvo un Mandato sobre Palestina y comenzaron a realizarse asentamientos judíos de gran envergadura. La comunidad judía se multiplicó por diez durante este periodo, especialmente en la década de 1930, en la que un gran número de judíos huyeron de las persecuciones nazis en Europa. En 1947 Gran Bretaña decidió abandonar Palestina y recurrió a la ONU. Como respuesta, la ONU adoptó un Plan de Partición que proyectaba la división de Palestina en dos estados, uno árabe y otro judío, con Jerusalén como zona internacional bajo su jurisdicción.
En Palestina las protestas árabes contra la partición estallaron con violencia; sin embargo, el 14 de mayo de 1948, el Consejo Provisional del Estado proclamó el establecimiento del Estado judío de Palestina, que estaría abierto a la inmigración de judíos dispersos por todo el mundo. Ese mismo día comenzó la guerra.
En 1948 los ejércitos de Egipto, Transjordania (Jordania desde 1949), Siria, Líbano e Iraq se unieron a los palestinos para hacer la guerra contra Israel. El enfrentamiento se convirtió en un conflicto internacional; durante la primera guerra árabe-israelí, los árabes no pudieron evitar la creación del Estado judío, y el conflicto terminó con un armisticio dispuesto por la ONU. Los acuerdos supusieron un aumento del territorio bajo control de Israel más allá de los límites establecidos por la división de la ONU. En la franja de Gaza, en la frontera entre Egipto e Israel, se mantuvo la ocupación egipcia y Jordania se anexionó Cisjordania.
La guerra produjo el exilio de 780.000 palestinos que se distribuyeron por los países vecinos. Tras cada guerra los palestinos serán expulsados por la fuerza de sus casas, demoliéndolas literalmente. Estos desalojos se hacen para favorecer el establecimiento de colonos en kibutz. Los kibutz son comunidades de Israel en la que no existe la propiedad privada y el trabajo se organiza colectivamente. Sus miembros contribuyen al trabajo según sus capacidades y a cambio reciben alimento, vivienda o atención médica. Disponen de una gran influencia política en este país. En principio fueron un modelo de vida socialista, pero hoy son auténticos arsenales de armas, enclavados en un entorno hostil y habitados por integristas judíos.
Todos los intentos por convertir los acuerdos del armisticio entre árabes e israelíes en un tratado de paz permanente fracasaron. Egipto se negó a permitir que los buques israelíes utilizaran el canal de Suez y bloqueó el golfo de Aqaba (el acceso de Israel al mar Rojo), lo que Israel consideró como un acto de agresión. Los incidentes fronterizos con Egipto provocaron el estallido en 1956 de la segunda guerra árabe-israelí. Gran Bretaña y Francia se unieron al ataque debido a su disputa con el presidente de Egipto, Gamal Abdel Naser, que acababa de nacionalizar el canal de Suez. Israel obtuvo una rápida victoria y conquistó la franja de Gaza y la península del Sinaí. A finales de ese mismo año sus tropas se retiraron de Egipto, pero se negó a abandonar Gaza hasta comienzos de 1957.
Tras la segunda guerra árabe-israelí, la imagen del presidente egipcio Naser salió fortalecida en todo el mundo árabe, que asistió al crecimiento de un ambiente nacionalista con deseos de revancha contra Israel. La formación de un comando militar árabe unificado, que concentró sus tropas en torno a las fronteras, hizo que Israel atacara Egipto, Jordania y Siria simultáneamente. La guerra de los Seis Días (5 al 10 de junio de 1967) finalizó con la decisiva victoria de Israel. Tras la guerra, Israel se anexionó la franja de Gaza, la península del Sinaí, la parte árabe del Jerusalén oriental, Cisjordania y los altos del Golán. El gobierno unió formalmente Jerusalén oriental y el sector judío de la ciudad pocos días después de que finalizara la guerra.
En 1973, Egipto y Siria se unieron durante la guerra del Yom Kipur contra Israel para recuperar los territorios que habían perdido en 1967. El Ejército de Israel venció a sus atacantes, pero a costa de que las fuerzas árabes se granjearan el apoyo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y de la mayor parte de los países en vías de desarrollo. Los estados árabes productores de petróleo iniciaron el embargo de sus exportaciones de crudo a Estados Unidos y a otros estados occidentales como represalia por su ayuda al Estado judío.
Durante estas guerras y su consiguiente represión de la población palestina fueron destacando diferentes generales que han dominado la política israelí hasta la actualidad.
En noviembre de 1976 la ONU aprueba una resolución que exige la retirada israelí de los territorios ocupados, pero fue rechazada por Israel, que reforzó la frontera con el Líbano, donde se encontraban gran número de campamentos palestinos. Esta fue una zona de conflicto. Incluso Israel provocó una guerra civil en el Líbano que duró hasta 1990.
Tras la guerra del Yom Kippur siguieron creciendo lo disturbios en Israel y la constantes críticas a sus dirigentes políticos.
Pero la situación era insostenible.
No se podía vivir permanentemente en guerra o con amenaza de ella, y no se
podían crear empresas ni impulsar un desarrollo económico. Menahem Begin
fue el primer dirigente de Israel que firmó un acuerdo de paz con un Estado árabe. Esto fue el resultado de una iniciativa sorpresa del presidente de Egipto Anuar al-Sadat, que en 1977 solicitó a Begin que se iniciaran conversaciones de paz. El
tratado se firmó en Camp David
(EE UU) en
noviembre de 1979, con Carter como anfitrión. Israel se había retirado de los altos del Golán en 1974 y ahora se retiraba del Sinaí.
Sin embargo las tensiones no cesaron. La anexión de los altos del Golán, que tuvo lugar en 1981, hizo que las relaciones exteriores de Israel se volvieran tensas con países con los que antes habían sido amistosas. A pesar de estos acontecimientos y de las complicaciones ocasionadas por el asesinato de Anuar al-Sadat (1981), la retirada final de Israel de la península del Sinaí se produjo en abril de 1982. Dos meses más tarde Israel invadió Líbano con el objetivo de acabar con la presencia de la OLP, que tenía allí bases desde las que realizaba numerosos ataques contra territorio israelí. A mediados de agosto, la OLP hubo de abandonar Líbano. A finales de la década, la aparición de la intifada y la dura respuesta del gobierno israelí generó críticas por parte de Estados Unidos y de la ONU.
La Organización para la Liberación de Palestina (OLP), nació como una entidad política que representa a los árabes palestinos con el objetivo de recuperar su tierra natal frente al Estado de Israel.
Fue fundada en el sector jordano de Jerusalén en mayo de 1964. Aunque integrada por los grupos de refugiados y las guerrillas de fedaiyines (entre otras al-Fatah, al-Saiqa y el Frente Popular para la Liberación de Palestina), pronto recibió adhesiones a título individual y de asociaciones de profesionales, obreros y estudiantes. La OLP, de acuerdo con sus estatutos, se dedica a movilizar al pueblo palestino para «recuperar su hogar usurpado».
Con las guerra se produjo un aumento del nacionalismo palestino. Varias organizaciones guerrilleras de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) cometieron actos terroristas, con el objetivo de «liberar Palestina».
Desde 1968 la OLP ha estado encabezada por Yaser Arafat, líder de al-Fatah. Durante una cumbre árabe celebrada en Rabat (Marruecos), en 1974, la organización fue reconocida por la ONU como «la única representación legítima del pueblo palestino».
Intifada (en árabe, levantamiento), nació como campaña palestina dirigida contra el gobierno de Israel en Gaza y Cisjordania. comenzó en 1987 y se distinguió de anteriores movimientos contra la ocupación por la participación de la población más joven, que se dedicaba a tirar piedras a los soldados israelíes, su larga duración y componente islámico. Una vez puesta en marcha formaron parte de la intifada el Mando Nacional Unificado de la OLP, el Movimiento de Resistencia Islámica Hamás y la Lucha Islámica (Yihad Islámica); estos dos últimos defendían la creación de un Estado islámico en Palestina.
La intifada fue un importante factor para la firma del acuerdo de paz y la formación de una entidad palestina autogobernada en Gaza y Jericó.
Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica), es un grupo extremista islámico palestino que pretende expulsar a Israel de los territorios palestinos mediante la lucha armada y el terrorismo. Fundado en 1988, combinó ataques contra israelitas (incluidos ataques indiscriminados de suicidas) con acciones contra los palestinos moderados. Se opuso firmemente al proceso de paz que condujo a la creación de la Autoridad Nacional Palestina en 1994.
En 1991 la opción terrorista estaba agotada. La única salida era una negociación entre el Estado de Israel y la OLP (recordemos que era la única organización reconocida internacionalmente como representante de los palestinos). Las negociaciones para el proceso de paz se iniciaron por sorpresa en Madrid el 30 de octubre de 1991. La intifada estaba provocando un enquistamiento de la violencia, porque al no usar armas de fuego el Estado israelí no podía oponer un ejército armado. Las detenciones de niños se sucedían, así como las torturas, pero la protesta era generalizada, azuzada por el integrismo islámico.
En 1993 el primer
ministro israelí, Isaac Rabín, y el presidente de la OLP, Yaser Arafat, se reunieron en la ciudad de Washington
y acordaron firmar un histórico tratado de paz. Israel permitió
la creación de un gobierno
autónomo en la franja de Gaza y en las zonas de
Cisjordania en las que no hubiera población judía. La
franja de Gaza quedó bajo la administración de la Autoridad Nacional
Palestina.
Se había iniciado el camino hacia una autonomía palestina dentro de los territorios ocupados por Israel. En mayo de 1994 se formó el gobierno autónomo, la Autoridad Nacional Palestina, presidido también por Yaser Arafat. Pero el acuerdo se encontró con la oposición terrorista de Hamás y los ortodoxos judíos, junto con el Likud. Y es que aunque ya tenían territorios no podían formar un Estado independiente.
La segunda intifada comenzó el 28 de septiembre del 2000 cuando Ariel Sharón intentó entrar en la explanada de las mezquitas rodeado de un servicio de seguridad aparatoso y muy visible. Desde ese día la escalada de violencia no ha parado. Todos los días hay muertos, enfrentamientos en una suerte de guerra civil no declarada. La diferencia con la primera intifada es que esta está controlada por los integristas islámicos partidarios del terrorismo decididos a provocar una guerra. Además ahora los palestinos no solo tiran piedras, sino que usan armas de fuego. Son muchos años matándose y han surgido grupos intransigentes que no están dispuestos a convivir con el «enemigo».
El triunfo en elecciones de Sharón ha hecho triunfar las tesis de la solución militar, agravada por la incapacidad de Arafat para llegar a acuerdos. Los últimos episodios han sido la construcción de un muro entre Israel y Palestina promovido por Sharón, y que ha dificultado mucho la llegada a acuerdos de paz. El último acuerdo de paz (llamado Hoja de Ruta) está encontrando muchas dificultades para su aplicación, fundamentalmente por la intransigencia de ambos bandos y porque no tiene un horizonte claro que los políticos moderados de ambas partes puedan defender ante los más extremistas.
El golfo pérsico es la región petrolera por excelencia del mundo capitalista. La lucha por el petróleo y el integrismo islámico ha provocado que la región sea una de las más tensas del mundo.
Entre 1980 y 1988 se desarrolla una guerra entre Irán e Iraq. En Irán se ha producido una revolución del integrismo islámico chiíta, que amenaza con extenderse por todos los países islámicos.
En 1990 Iraq invade Kuwait
, el país petrolero más importante. En 1991 EE UU presta ayuda a
Kuwait para su liberación, entrando en guerra con Iraq.
Es la guerra del Golfo. La guerra no termina con el derrocamiento de Sadam Huseim
, que
continúa como dictador. Por culpa de esto las tensiones entre Estados
Unidos e Iraq se reproducen periódicamente.
En Iraq la tensión ha ido aumentando hasta que llegar,
el 20 de marzo del 2003, a
la guerra, y a la invasión material del país por
parte de EE UU y el Reino Unido, que derribó a Sadam Husein en 21 días. Esta guerra, que ha tenido en contra a la mayor parte
del mundo, se ha convertido en un proceso de ocupación que aún no está
terminado.
Otro de los problemas endémicos de la región es el de la comunidad kurda, un pueblo cuyo territorio se encuentra dividido entre tres países: Turquía, Iraq e Irán, y ninguno de ellos está dispuesto a que exista un país del Kurdistán independiente.
El Magreb sufre, también, las consecuencias del integrismo islámico. Egipto y Argelia tienen partidos islámicos que han optado por el terrorismo como forma de hacer llegar sus posturas al poder.
La Libia de Gadafi ha sufrido en numerosas ocasiones ataques de Estados Unidos, al ser acusada, no sin razón, de ser un centro activo del terrorismo internacional. Se trata de un extraño régimen a medio camino entre el socialismo y el islámismo.
Los países más estables de la zona son Túnez y Marruecos, aunque tienen grandes problemas económicos. Marruecos es la plataforma en la que se encuentran todas las personas de los países africanos que intentan entrar ilegalmente en Europa. Su aventura consiste en cruzar la frontera de Ceuta y Melilla o atravesar el estrecho de Gibraltar en pateras. Últimamente también se aventuran a atravesar el Atlántico hasta las islas Canarias. Este intento frecuentemente termina con la muerte o la repatriación, en el mejor de los casos. Otro conflicto marroquí se encuentra en la frontera sur. Desde 1975, en que España abandonó el Sáhara, Marruecos invadió la zona. Con ello, el Frente Polisario pasa de luchar contra España a hacerlo contra Marruecos. El Frente Polisario reclamaba el derecho de autodeterminación para el Sáhara. Este derecho fue reconocido por la ONU, pero hasta la fecha no se ha convocado el referéndum y el Frente Polisario ha luchado contra Marruecos con guerra de guerrillas.
Para comprender el fenómeno del integrismo islámico hace falta algunos detalles de su fundación. Mahoma, o mejor dicho sus sucesores, no sólo creó una religión sino que se vinculó la religión con el Estado desde el principio. El cristianismo no logró hacer esto hasta el concilio de Nicea (325) donde realmente se crea la Iglesia y los dogmas fundamentales del cristianismo.
Tras la muerte de Mahoma se perfilaron dos sucesores, con los mismos derechos: su suegro Abú Bakr y su yerno Omar. Para designar sucesor, o califa (título que tendrán en adelante los sucesores de Mahoma), se despreció la línea consanguínea, que legitimaba a Alí como califa, y se impuso el criterio de Omar, que refrendaba a los fieles seguidores de Mahoma. El califa debía ser el custodio y protector de la Fe, y de esa vinculación con Mahoma les venía su legitimidad.
El segundo califa fue Omar (634-644), el auténtico creador del Estado islámico ya que con las conquistas hay que gobernar un territorio en expansión. Pero no es hasta el califato de Otmán (tercer califa, fundador de la dinastía omeya) cuando se terminó la organización del Estado, y se fijó la redacción definitiva del Corán. En el Corán se establecen cinco pilares básicos que todo buen musulmán debe seguir: Alá es el único Dios y Mahoma su profeta, la oración, la limosna, el ayuno en Ramadán y la peregrinación a La Meca. Pero en realidad, el islam establece tanto, o más, un código civil de organizar el Estado como una religión, y el Corán no deja de ser un libro revelado por Alá. Un ejemplo, el matrimonio es un contrato civil, aunque la norma civil que lo regula está en la saría.
Durante el califato de Otmán aparecieron las primeras disensiones entre los musulmanes árabes y los no árabes, sirios principalmente. Los seguidores de Alí serán los chiítas. Los sunitas son partidarios de la suna o tradición ortodoxa. La suna es una recopilación de lo que dijo e hizo el Profeta. Por último aparecieron los jariyíes un grupo integrista minoritario que abogaba por la igualdad entre todos los musulmanes independientemente de su origen.
El problema del integrismo islámico no proviene de la interpretación del Corán, sino de
su pretensión de hacer de él la única fuente de toda ley. La ley islámica vienen descrita en la saría. La saría es código detallado de conducta, o los cánones describiendo los modos del culto; los criterios de la
moral y de la vida, las cosas permitidas o prohibidas, las leyes separadoras
entre el bien y el mal. Las fuentes
de la saría son el Corán y el hadiz
. Si el Corán es una revelación divina, (el din), el hadiz
es un recuerdo de las instrucciones dadas por Mahoma y de sus
memorias. Los textos recopilados por Malik, Bujarí, Muslim, Tirmidzi, Abú Daúd, Nasai e Ibn Majah son consideradas como las más auténticas. Aunque, como toda ley, hay interpretaciones más laxas, como las suníes y sufíes, más rigurosas
como las de los chiítas, o absolutamente arbitrarias, como los talibanes. Existen cuatro escuelas de pensamiento jurídico, o fiqh, que son interpretadiones de la saría: el fiqh hanafí que es el fiqh recopilado por Abú Hanifa
Numán ibn Tabit,
ayudado por Abú Jusuf, Mohamed ach Chaibani, Zufar y otros, todos conocidos por su gran conocimiento de
los problemas religiosos. Es conocido bajo el nombre de la escuela hanofo
del fiqh. El fiqh malikí: del andalusí Malik ibn Anás al-Asbahi. El fiqh yafí: fundada por Mohamed ibn Idris al-Yafí. Yel fiqh hambalí
: fundada por Ahmed ibn Hambal
. Todos
ellos fueron elaborados, en su forma actual, durante los doscientos años
siguientes a la muerte del Profeta.
Por otra parte, por su carácter organizador de toda la sociedad, tiene un fuerte componente nacionalista que ve como agresión todo lo que venga de fuera, y eso es una agresión contra la Fe, que puede degenerar en fanatismo. El fanático se fija más en el fiqh, que vigila las reglas que se deben seguir hasta en sus menores detalles, que en el tasaúf que juzgará las oraciones desde el punto de vista de la concentración, devoción, pureza de las almas y del efecto de las oraciones en la moral y los modales. Así el tasaúf mide el espíritu de obediencia y sinceridad. El islam es una religión universal y eterna, y por lo tanto su ley es igualmente eterna, despreciando los cambios sociales.
La mayoría de los musulmanes son suníes, y es que es la corriente que da más prerrogativas a quienes no son árabes o descendientes consanguíneos del Profeta. Pero en todo el mundo islámico están apareciendo corrientes integristasque pretenden hacer de la saría la única ley vigente para gobernar los países actuales. Además con una interpretación sectaria.
El problema del integrismo islámico surge tras el golpe de Estado de los chiítas en Irán en 1978.
Ellos organizan el Estado tomando como ley el Corán. Desde ese momento en todo
el mundo islámico hay quien quiere imitar el ejemplo, cuyo extremo más radical
se da en Afganistán con la
secta talibán
.
¿Cuál es la situación en el resto de los países islámicos? Pues o tienen dictaduras personales muy estabilizadas (Iraq, Libia) o sus reyes se consideran descendientes del Profeta (Jordania, Marruecos, Arabia). Cuando el integrismo islámico no es capaz de acceder al poder para organizar el Estado según sus preceptos, optan por la solución terrorista, ya que su misión es «difundir el bien y prohibir el mal» a través de la yihad, la guerra santa y la toma del poder político para aplicar los principios islámicos a través de las instituciones públicas de la comunidad.
Egipto es una república con elecciones libres y una constitución (1971). Los intereses europeos, y mundiales, en Egipto son muy grandes, no sólo por el turismo sino, sobre todo, por el paso el canal de Suez. El integrismo islámico hizo su aparición en las elecciones de 1992, pero gracias a la presión internacional les hizo fracasar. Se desató una campaña terrorista contra los turistas occidentales, pero el ejército ha ido controlando la situación y hoy en día están controlados. Debido a su opción terrorista no se les ha vuelto a permitir presentarse a las elecciones.
Libia es una república, una dictadura dominada por Muamar el-Gadafi. Su dictadura es una extraña mezcla de islamismo y socialismo, típica de la guerra fría, en la que no se permite la disidencia. No se sabe nada de la oposición interna a la dictadura.
Túnez es una república. Durante los años 70 y 80 fue un estado islámico socialista de estilo libio. En 1989 se celebran elecciones libres. Las autoridades han tomado duras medidas contra los integristas islámicos, y no les permiten presentarse a las elecciones.
Argelia es una república socialista desde 1989. El país estuvo dominado desde la independencia por el FLN (Frente de Liberación Nacional) que luchó contra los franceses. En las elecciones de 1990, los fundamentalistas del FIS (Frente Islámico de Salvación) derrotaron al FLN por un margen abrumador. En 1992, ante el temor de que los fundamentalistas islámicos se hicieran con el control del Parlamento, un grupo de militares y funcionarios civiles declararon el estado de emergencia, suspendieron el Parlamento y establecieron un nuevo Comité Superior de Estado con Budiaf como presidente. Esto precipitó un conflicto violento entre el gobierno, las fuerzas de seguridad y los extremistas islámicos. Budiaf fue asesinado en 1992 y reemplazado por un Consejo Supremo. Desde entonces el FIS aterroriza a la población con cientos de muertos. En la actualidad el FIS no se puede presentar a las elecciones.
Marruecos es una monarquía en la que el rey Mohamed VI es el comendador de los creyentes, y por lo tanto la única autoridad civil y religiosa. Los fundamentalistas, los Hermanos Musulmanes, marroquíes no aceptan esta autoridad, por lo que no se les permite presentarse a las elecciones, y se les margina en los puestos del estado. No obstante, se considera que son mayoría en el país, gracias a su labor asistencial. Sus líderes no apoyan la opción terrorista.
Sudán es una república, pero dominada por la dictadura de Omar Hasán al Bashir. Aquí hubo un movimiento integrista que accedió al poder tras unas elecciones (1983) e instauró la ley islámica. Como reacción se formó el Movimiento para la Liberación del Pueblo del Sudán (no musulmanes), que derribó el gobierno en 1985. En 1989 Omar Hasán al Bashir dio un golpe de Estado y desde entonces hay una guerra civil contra el Movimiento para la Liberación del Pueblo del Sudán, en el sur. En el sur de Sudán son mayoría los cristianos y los animistas.
Chad es una república en la que los musulmanes no superan el 45% de la población. Estos se concentran en el norte y desde la independencia (1960) han estado en guerra, hasta 1993.
Malí es una república. En 1992 se aprobó una nueva Constitución que permitía el pluralismo político, y fue elegido presidente Alfa Omar Konaré. En 1993 se produjeron levantamientos estudiantiles en Bamako; ese mismo año hubo un intento de golpe de Estado fracasado, por parte de seguidores de Traoré, dictador desde la independencia con una mezcla de islamismo y socialismo del tipo libio. Los fundamentalistas son minoritarios.
Mauritania es una república. En 1980 se impuso la ley islámica. Ante las crecientes presiones internas en 1991 se dotó al país de una nueva Constitución y se legalizaron los partidos de la oposición.
Los fundamentalistas islámicos tienen intención de conquistar el poder político para organizar toda la sociedad según su entender. Y además tienen un instrumento, la yihad, que les permite optar por el terrorismo si no consiguen sus objetivos. Como organizar la sociedad de este modo está en contra, frecuentemente, de los Derechos Humanos, y sobre todo de la moral de los países ricos su pretensión está condenada al fracaso, pero cuesta mucha sangre. Esto no quiere decir que un país por tener como religión oficial el islam no respete los Derechos Humanos, pues hay países islámicos que tienen otras fuentes de legislación, como Marruecos, Turquía, Líbano, Qatar, Indonesia... donde la cuestión del respeto de los Derechos Humanos es de otra índole.
Todos los países del Tercer Mundo tienen problemas similares, aunque frecuentemente internos. Las democracias son débiles o, más frecuentemente, existen dictaduras. Los derechos humanos son pisoteados y hay persecuciones sistemáticas de la población por motivos políticos, étnicos, religiosos o cualquier otro orden.
En América latina son habituales los escuadrones de la muerte y la persecución social, que actúa con total impunidad contra los sectores más desprotegidos de la población. En países como Colombia o Brasil son habituales los niños de la calle, que viven a la intemperie o en las alcantarillas, de la mendicidad, la delincuencia y la prostitución, los garimpeiros, que frecuentemente son asesinados por pistoleros a sueldo de las familias ricas o los empresarios hosteleros de las zonas turísticas.
En Colombia Perú y Bolivia tenemos añadido el problema del narcotráfico, que controlan ciudades enteras e incluso Estados. Este dilema se da también es países como Tailandia, Laos o Afganistán. En los países del sureste asiático nos encontramos con el problema de la prostitución infantil y la esclavitud de los niños, un mal endémico mantenido para los turistas de los países ricos. Aunque podemos encontrar este fenómeno en cualquier parte del mundo.
Son,
también, muy frecuentes los problemas de racismo; como los que se dan
en Sudáfrica y la región de
los Grandes Lagos, que periódicamente degeneran en
genocidios y guerras civiles en los países de la zona: Ruanda, Burundi, Zaire
(Congo), Uganda, Tanzania, Angola, Nigeria, Liberia, Somalia, Etiopía, Sierra
Leona, etc. Aunque se presentan en otras partes del mundo, como el conflicto
entre Indonesia y Timor Oriental, que se produjo con
motivo del referéndum por la independencia el 7-06-99, tras la anexión (1976)
por parte de la Indonesia de Suharto
. La
situación degeneró en un proceso de violencia incontrolada que hizo necesaria
la intervención de los Cascos Azules. Timor alcanzó
la independencia el 20 de mayo del 2002 gracias a la labor diplomática de la
ONU.
La lacra más problemática en los países desarrollados es el terrorismo interno, aunque países como Francia, Alemania o EE UU sufren, también, las consecuencias del terrorismo internacional.
En EE UU los grupos neofascistas dirigen sus acciones terroristas contra el Estado. Están
fuertemente armados y gozan de una relativa indiferencia de la población. El 11
de septiembre del 2001 un ataque
terrorista del fundamentalismo islámico derriba,
estrellando sendos aviones comerciales, las torres gemelas de Nueva York y el Pentágono, provocando miles de muertos. La
barbarie provoca que la OTAN considere los actos terroristas casus belli
, con lo que se
puede reclamar la solidaridad de los aliados para defenderse a atacar a los
responsables. Esto responde a la concepción anglosajona del terrorismo como guerra de baja intensidad, en contraposición con la concepción de la Europa continental donde se considera una forma de delincuencia organizada y contra la que ha de luchar la policía y la justicia.
El Ulster
es otro de los grandes focos de terrorismo del mundo. Sus
acciones van dirigidas contra
el Estado británico con el fin de anexionar el Ulster a Irlanda. El IRA (Ejército Republicano
Irlandés) tenía un fuerte apoyo popular en los barrios católicos del Ulster, pero la tregua de 1996 y los intentos de una solución
pacífica han quitado popularidad al grupo terrorista, al ver la población el
fin de la situación. En 1998
se ha entrado en un proceso de paz irreversible. En
el 2001 ha dejado las armas definitivamente.
El otro gran problema terrorista en los países desarrollados es el de la ETA y su terrorismo contra el Estado español. Sus objetivos no están claros, y su apoyo social ha ido disminuyendo con el tiempo, hasta convertirse en una clara contestación de la sociedad española y, especialmente, gran parte de la sociedad vasca. La pérdida de este apoyo social ha provocado una nueva estrategia de violencia callejera sistemática, que tiene gran repercusión en la población vasca. En la ETA han abandonado las armas diferentes grupos desde 1975, pero han ido quedando los más sanguinarios dentro de la banda. La situación llegó al punto límite con el asesinato de Miguel Ángel Blanco el 13 de junio de 1997 en Ermua, cuando toda España se echó a la calle para pedir el fin de la ETA. Entre octubre de 1998 y el 28 de noviembre de 1999 la ETA ofrece una falsa tregua antes de las elecciones vascas, pero no han abandonado las armas, ni la presión social contra cualquiera que no les dé la razón, en realidad se estuvieron reorganizando.
Las principales organizaciones terroristas en todo el mundo son:
Alemania: RAF (fracción del
ejército Rojo).
Argentina: Montoneros, FAR (Fuerzas armadas revolucionarias) y ERP
(Ejército revolucionario del pueblo).
Bolivia: ELN (Ejército de liberación nacional).
Brasil: VRP (vanguardia revolucionaria popular).
Canadá: Frente de II. De Quebec.
Chile: Frente patriótico Manuel Rodríguez (FMR) y el Movimiento
Izquierdista Revolucionario (MIR).
Cuba: Partido Comunista y Escuelas y centros de instrucción.
España: ETA (Euskadi Ta Askatasuna) y GRAPO (grupo revolucionario
antifascista 1° de Octubre).
Estados Unidos: Ejército de Liberación Armenia.
Etiopía: Partido Revolucionario del Pueblo Etíope.
Francia: Comité Antifascista Argentino
Guatemala: Fuerzas Armadas Revolucionarias Maoístas de Guatemala.
Iraq: Partido Comunista Iraquí
Irlanda: IRA.
Italia: Brigadas rojas y Lutta Obrera.
Japón: Rengo Segikum (ejercito Rojo). Secta
Verdad Suprema.
Medio Oriente: Al Fatah (brazo armado de la OLP), Yihad, Hezbolá, Hamas.
Perú: Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Tupac-Amaru.
Sudán: Partido Comunista.
Uganda: Combatientes y entrenamiento cubanos.
Uruguay: MLNT (Movimiento de liberación nacional Tupamarus).
España comenzó en 1988 su participación en operaciones de paz y ayuda humanitaria, por mandato de la ONU, coincidiendo con las profundas transformaciones en la sociedad internacional y con la revalorización de este importante mecanismo para hacer efectivos los principios de convivencia pacífica entre los pueblos, y de seguridad colectiva. El Ejército español ha estado en los principales focos de tensión del mundo. Las misiones que han sido confiadas al Ejército español desde 1988 hasta 1998 han sido:
La misión de verificación de las Naciones Unidas en Angola, su primera misión, en 1988 y concluida en julio de 1991, con la firma de los Acuerdos de paz de Estoril entre el Gobierno y la guerrilla de UNITA. Los problemas surgidos como resultado de las elecciones, obligaron a las Naciones Unidas a prolongar la misión. España, al igual que otros países, inicialmente redujo su presencia en la zona, para dar por concluida la participación en diciembre de 1993. Tras los nuevos acuerdos suscritos por el Gobierno y UNITA en Lusaka, se transformó en una nueva operación, desplegada en 1995, en la que no hubo participación española.
Grupo de las Naciones Unidas de asistencia a la transición en Namibia.En 1989 del Consejo de Seguridad establece un mandato con el fin de vigilar el cese de ayuda a las fuerzas irregulares y movimientos insurrectos que operaban en la Namibia, y evitar que el territorio de un país sirva para atacar a otros. El contingente español fue el más numeroso de los países participantes. La misión acabó en enero de 1992.
Observadores de Naciones Unidas en El Salvador. Esta misión se realiza a partir del año 1991 por un mandato del Consejo de Seguridad. En un principio se establece la División de Derechos Humanos. Una vez lograda una tregua entre el Gobierno de El Salvador y el Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí (FMLN), se asignó al Ejército la tarea de verificar el fin del enfrentamiento acordado en Chapultepec. El mandato fue ampliando sucesivamente, hasta abril de 1995, fecha en que se transformó en una nueva operación, ya no de mantenimiento sino de consolidación de paz.
ONUVEH (misión de verificación en Haití). Realizada en 1990 con el mandato de apoyar al Gobierno de Haití en la realización y supervisión de las elecciones de diciembre de 1990, y proporcionar asesoramiento de expertos en orden público y seguridad, tratando de evitar el fraude y la corrupción; por resolución de la Asamblea General.
La guerra del Golfo. El conflicto del Golfo comienza un 2 de agosto de 1990 cuando el líder iraquí Sadam Huseim ordenó la invasión del emirato de Kuwait, y alcanzó su punto culminante el 16 de enero de 1991, fecha en que dio comienzo el ataque final para la liberación de Kuwait. Una coalición internacional liderada por Estados Unidos, y actuando con autorización expresa del Consejo de Seguridad, llevó a cabo el ataque. España participó en este conflicto contribuyendo al control del embargo marítimo decretado por ONU.
Operación «PROVIDE CONFORT». Esta operación se llevó a cabo tras concluir la guerra del Golfo y como consecuencia de la represión que sufriera posteriormente el pueblo kurdo. En su apoyo España envió a la zona un contingente del Ejército de Tierra. La operación comenzó el 26 de abril de 1991 y terminó el 24 de junio de ese mismo año.
UNPROFOR (Fuerza de protección de las Naciones Unidas). La misión se estableció como resultado del Acuerdo de Ginebra de 23 de noviembre de 1991, auspiciado por las Naciones Unidas, cuyo Consejo de Seguridad en 1992 decide establecer una fuerza de protección (UNPROFOR) en las llamadas «zonas protegidas» de las Naciones Unidas (UNPAS). España no llegó a participar en esta fase del despliegue de UNPROFOR. Posteriormente, el Consejo de Seguridad amplió el mandato de UNPROFOR a Bosnia-Herzegovina con la misión de asistir y proteger el reparto de la ayuda humanitaria. Es en esta nueva fase donde España, con una agrupación táctica, participó a partir de octubre de 1992. El mandato para Bosnia-Herzegovina fue ampliado sucesivamente, para incluir entre sus misiones la de interposición y buenos oficios, y la de protección de las «áreas seguras». A partir de marzo de 1995 la operación UNPROFOR se vio reducida a las operaciones en Bosnia-Herzegovina, modificando la denominación y mandato de las operaciones en Croacia y Macedonia. Como consecuencia de la firma de los Acuerdos de Dayton, en diciembre de 1995, el Consejo de Seguridad adoptó una resolución en la que se autorizaba a los países miembros a establecer la Fuerza de Implementación (IFOR), para obligar a las partes, en su caso, a cumplir los términos de los acuerdos. A partir de este momento las Naciones Unidas dejaron a la OTAN el control de la operación militar, y a la OSCE el de determinados aspectos de la protección de Derechos Humanos y el desarrollo de una misión de asistencia electoral; mientras que se establece una nueva operación de Naciones Unidas en Bosnia-Herzegovina compuesta por policías civiles, la «fuerza internacional de policía» (IPTF) y otra, en los territorios croatas aún ocupados por los serbios (UNTAES).
El Ejército español participaría en varias misiones más en la antigua Yugoslavia:Operación «SHARP GUARD», en junio de 1993, y es una operación conjunta de la OTAN y la UEO de embargo naval, en la antigua Yugoslavia. Operación «DENY FLIGHT», en 1993, para apoyo de las acciones de UNPROFOR en Bosnia-Herzegovina. IFOR (Fuerza de implementación de la OTAN en Bosnia-Herzegovina). Como consecuencia de la firma de los Acuerdos de Dayton en diciembre de 1995 y ratificados en París, y al amparo de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.La transferencia de autoridad a la OTAN tuvo lugar el día 20 de diciembre de 1995 por un período de un año. Finalizó el mandato, por tanto, el 20 de diciembre de 1996, dando paso a una fuerza más reducida denominada «fuerza de estabilización» (SFOR), también bajo la dirección de la OTAN. SFOR (Fuerza de estabilización de la OTAN en Bosnia-Herzegovina),<