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TEMA 23.- DEL NEOLITICO A LAS SOCIEDADES URBANAS DEL PROXIMO ORIENTE. FUENTES ARQUEOLOGICAS.

ESQUEMA

1.- INTRODUCCION.

2.- TEORIAS SOBRE EL ORIGEN DEL NEOLITICO.

3.- CARACTERISTICAS DEL NEOLITICO: DOMESTICACION.

4.- ¿DONDE SE DESARROLLA EL NEOLITICO? PRIMEROS ASENTAMIENTOS.

5.- LA EXPANSION DEL NEOLITICO.

            - ASIA

            - EUROPA

6.- MEGALITISMO.

7.- EDAD DE LOS METALES.

8.- PRIMERAS CULTURAS URBANAS.

9.- BIBLIOGRAFIA.

 

1.- INTRODUCCION.

            Será J. LUBBOK quien en el 1865 utilice por primera vez el término Neolítico para denominar una fase cultural caracterizada por el pulimento de la piedra. Pero esto es solo una parte de un cambio mayor caracterizado por la implantación de nuevas relaciones entre el hombre y el medio ambiente. Se pasará de una economía depredadora a otra productora, cambio al que GORDON CHILDE denominó como “Revolución Neolítica”, asentada sobre la agricultura y la ganadería.

2.- TEORIAS SOBRE EL ORIGEN DEL NEOLITICO.

            Principalmente son tres:

-                            El origen de las formas de vida neolíticas estaría en los cambios climáticos (defendido por G. CHILDE) de finales del Pleistoceno y principios del Holoceno, produciéndose una desecación de amplios espacios, siendo los pequeños reductos con recursos de aguas donde se refugiaron animales y vegetales así como el hombre, controlando y aprovechándose, domesticándolas y conservando, así como garantizando su reproducción. Es la Teoría de los Oasis, debilitada cuando se demostró que, precisamente en esa zona, los cambios climáticos no fueron tan importantes como CHILDE pensaba.

-                            Binford, Flannery y Harris defiende que el cambio es debido a causas demográficas, como el aumento de la población, y por tanto existe la necesidad de un mayor aporte alimenticio. Lo que se duda es si el aumento de población es una consecuencia o una causa de la Neolitización.

-                            Braidwood expone que el cambio es debido a un proceso cultural gradual: la necesidad del hombre de una mayor estabilidad y su relación cada vez más estrecha con su entorno natural, da lugar al proceso de neolitización.

3.- CARACTERISTICAS DEL NEOLITICO. PERIODIZACION.

La sedentarización podría definirse como el agrupamiento de una población reunida por una comunidad de intereses en relación a un territorio o espacio geográfico concreto. Sobre él se sustenta su forma de vida a partir de una instalación permanente. El factor determinante es la dimensión del territorio, cuando puede ser explotado sin necesidad de nomadismo, y cuando sus recursos se renuevan por sí mismos de forma natural o mediante la intervención humana en el biosistema, para garantizar la subsistencia del hombre. La instalación permanente serviría además como reafirmación de la propiedad de un territorio por parte de una comunidad.

A partir del Neolítico la sedentarización se generaliza, debido a las nuevas técnicas agrícolas y ganaderas, que facilitan al mismo tiempo la posibilidad de agrupamientos mayores de población y organizaciones sociales más complejas, aunque sigan existiendo grupos especializados en cultivos y ganadería, sin que ello reste importancia al poblado de origen como lugar de hábitat permanente para la mayor parte del grupo.

El Mediterráneo oriental fue el área natural de origen y manipulación de las primeras plantas cultivadas (agricultura). La primera fase del proceso es el cultivo de tipo silvestre con semillas recogidas en las áreas de origen. Luego se hace la selección de plantas mutantes, y con la intervención humana se logra la eliminación de los tipos silvestres originales. Tras este proceso, las plantas cultivadas necesitan de la intervención humana para sobrevivir.

Las gramíneas de tipo silvestre antecesoras del trigo y la cebada se desarrollan en zonas del suroeste de Asia. Los primeros cereales que se domesticaron aparecen hacia el 8800 a.C. en los niveles neolíticos de Aswad al SO. de Siria, en cuyo nivel mesolítico se encontró la especie silvestre carbonizada. Algo más tarde hay cereales domésticos en Jericó, Gilgal y Netiv Hagdud, en Palestina, y en el neolítico de Abu Hureyra, al n. de Siria, y una fase más tardía, en Cayönü, al S.E. de Turquía.

Los cereales eran fácilmente almacenables y si se guardaban en condiciones adecuadas podían conservarse largo tiempo sin perder sus cualidades nutritivas. Las primeras siembras de cereal debieron ser con semillas silvestres recolectadas en sus áreas de origen y en el curso de esta práctica se produciría la domesticación.

La cebada aparece también en asentamientos neolíticos del Próximo Oriente y también crece allí silvestre.

El cultivo del arroz se inició al este de Tailandia (5500 a.C.) y aparece en el 2000 a.C. en el Neolítico del Sur de China. Su antecedente es originario de las Indias Orientales. El cultivo más importante durante el Neolítico Chino es el mijo.

El maíz, originario de América, en la actualidad no se encuentra en estado silvestre, y era la alimentación básica de las poblaciones precolombinas de Perú y América Central. Tiene un origen controvertido. En Méjico aparece en Tehuacán, y en los niveles de la fase Coxcatlán (6800/5000). En América del Sur en Ayacucho (6500/5500). Pero al parecer en América se cultivaron antes otra plantas como la calabaza, habichuelas y el pimiento desde el 6500 a.C.

Las leguminosas (guisantes y lentejas) se cultivaron desde inicios del Neolítico, pero con un papel menos importante que los cereales, aunque tienen su importancia ya que sus raíces aportan nitrógeno a los suelos y, por tanto su cultivo alternado con el de cereales, es muy beneficioso para conservar la fertilidad de la tierra. La lenteja tiene su antecedente silvestre en Europa y Asia Occidental, aparece a fin del IX milenio en Mureybet y Abu Hureyra, y más tarde en los poblados neolíticos del Próximo Oriente y también en Grecia. El lino, como planta oleaginosa y como fibra textil, también tuvo su importancia, conservándose tejidos sobre arcilla en el Neolítico Precerámico de Jarmo y en El Fayum hacia el 4500 a.C.

Ganadería: La relación del hombre con los animales a lo largo de la Prehistoria es mucho más compleja y depende de las características de cada especie, de sus posibilidades de acercamiento al hombre y de la edad. Puede darse el caso de acercamiento del animal al hombre o puede que sea por la posible captura y domesticación de un individuo joven, sin que ésto tenga consecuencias en el futuro de la especie.

La verdadera domesticación supone cambios biológicos en el animal, influye en sus características genéticas produciendo modificaciones taxonómicas y también cambios en la relación del animal con el grupo humano. Los animales vivos se integran en la organización socioeconómica del grupo humano. Cuando el hombre aísla un grupo de animales, da lugar a la consanguinidad, favoreciendo la aparición de genotipos nuevos, seleccionados por él, desaparece la selección natural, y ya no pueden sobrevivir sin él. Da lugar a nuevas razas, y sobre todo, y según las necesidades, da lugar al aprovechamiento por la comunidad humana por su carne, lana, leche o fuerza motriz.

Estudios paleozoológicos han aislado los agriotipos que dieron lugar a los primeros animales domésticos. La domesticación de las primeras especies (oveja, cabra, cerdo, buey) se da ya en tiempos muy antiguos en Próximo Oriente, donde están los antecesores de la cabra y  la oveja, mientras que los del buey y el cerdo se situaban en un hábitat mas extenso en el continente eurasiático. En el natufiense ocupa un papel importante la gacela, la cabra salvaje y la pesca.

La domesticación del perro está documentada en el Próximo Oriente en el Epipaleolítico zarziense y en el natufiense antiguo desde hace unos 13.000 años. En Europa es más tardío, hace 10.000 años, al igual que en América (10.400).

La cabra parace haber sido el primer animal doméstico, documentada desde el Neolítico precerámico del Levante, con origen en la cabra salvaje del Próximo Oriente, con hábitat en ambientes rocosos. El cordero doméstico, de hábitat menos montañoso, exisitía ya en el Neolítico en diferentes áreas desde hace unos 8.500 años.

La domesticación del buey doméstico se documenta al final del Neolítico precerámico en Levante hace unos 8.000 años. El cerdo doméstico, cuyo antecedente es el jabalí, tiene antecedentes de domesticación desde hace unos 8.000 años, mientras que el caballo fue aprovechado mucho más tarde, en las llanuras del mar Negro, hace unos 5.800 años, extendiéndose posteriormente.

Los intercambios: el comercio. La realidad arqueológica parece demostrar que estas primeras civilizaciones sedentarias tuvieron un extenso movimiento de intercambios, gracias a la presencia de objetos en poblados que no son de origen local. La sociedad neolítica empezó a demandar determinados bienes, materias primas y diversos objetos. Lo más probable es que se tratara de intercambios reducidos, facilitados por desplazamientos de grupos o individuos, lo que permitiría el trueque entre diferentes comunidades e intercambio de presentes.

En algunas ocasiones sí parece existir auténticas redes de intercambio de determinadas materias primas de alta demanda, incluso a distancias considerables, como en el caso de la obsidiana, roca volcánica muy escasa, procedente de Anatolia, las Cícladas, las Lípari o Cerdeña. Otras rocas basálticas tuvieron distribución más restringida para la fabricación de hachas o recipientes de lujo. Un caso destacado en el Neolítico peninsular avanzado es el uso de adornos de piedra verde (calaita) en sepulcros de fosa en Cataluña, provenientes de la explotación minera de Can Tintoré (Gavá, Barcelona), con pozos y galerías. A estas comunidades, de organización compleja y estable, cabe atribuirles una actividad comercial de bienes de tipo santuario.

La cerámica. Es uno de los logros más importantes del Neolítico, que supone la transformación de la materia sólida en sustancia plástica y, tras una cocción, de nuevo en materia sólida. Con ello se consigue la creación de materiales que pueden colocarse al fuego, con propiedades impermeables, gracias al aprovechamiento de las cualidades de plasticidad y resistencia al fuego de las arcillas.

Las aplicaciones fueron múltiples, desde su uso en la fabricación de silos de almacenamiento y construcción de paredes hasta recipientes, otros utensilios de uso doméstico y elementos de adorno.

La cerámica ofrece numerosas variaciones morfológicas, técnicas y decorativas, siendo además frágil y económica. Sus restos han permitido establecer secuencias evolutivas, clasificadas en horizontes o culturas, permitiendo la identificación de grupos concretos.

La cronología  del neolítico se ha dividido en cuatro períodos, basándose en la existencia o no de cerámica, y sería grosso modo la siguiente:

Neolítico Precerámico A, conocido por las iniciales en inglés: PPN A (+-9000-7500). Este período  se desarrolla en la zona geográfica que abarca  el punto de intersección entre la zona nuclear de cereales y la zona de los cazadores recolectores natufienses y khiamnienses, que se corresponde al corredor que va desde el Jordán al valle medio del Eúfrates.

Neolítico Precerámico B inicial y medio, PPN B, (7500-6500). Se produce un a expansión hacía Anatolia.

Neolítico Precerámico B final, (6.500-5.500). Es la época de la gran emigración neolítica, con un gran aumento de población y una colonización d e las zonas esteparias del interior, tal vez debida al pastoreo (Cauvin9

Neolítico Cerámico A (6.500-5.000), PN A.  En el 7º milenio se comienza a difundir la cerámica, probablemente desde Anatolia; a comienzos del 6º milenio la cerámica ya ha llegado al levante

Neolítico Cerámico b (5000-3750) PN B. En esta fase comienza la transición hacia el calcolítico, ya que desde Asiria se difunde el trabajo del cobre.

4.- DONDE SE DESARROLLA EL NEOLITICO. PRIMEROS ASENTAMIENTOS.

El Neolítico en el PRÓXIMO ORIENTE.

Antecedentes. Natufiense y Khiamniense

El Natufiense se presenta como un punto de partida de la neolitización, más que como un antecedente. El Natufiense se extiende fuera de la zona nuclear de los cereales, e incluso en ésta los macrorrestos de cereales no son los que predominan en todos los yacimientos, así en Mureybet predominan las leguminosas sobre le trigo silvestre y la cebada, sólo en Abu Hureyra (valle del Eufrates)hay una fuerte recolección de trigo silvestre. Hacia el noveno milenio se observa un cambio tecnológico (fase Khiamniense) donde aparecen herramientas pre-agricolas: puntas de flecha con muescas (puntas de Khiam), azuelas talladas, bifaces, tranchets,

Los principales yacimientos khiamnienses son. Mureybet II (el I es Natufiense), con predominio de la correhuela, de la pesca, y retrocede la caza d e la gacela y avanza el uro. El cambio se aprecia el terreno simbólico con figurillas femeninas d e caliza, y un posible culto al toro atestiguado en Mureybet

2. Cronología del Neolítico del Levante (Moore9

2.a. Neolítico Arcaico  I (8.500-7600) de Moore, que se corresponde al PPN A

Se conocen varios yacimientos, que serían el neolítico más antiguo. En resumen s epueden diferenciar tres facies que serían ya neolíticas en Siria y Palestina (Aswad, Sultaniense y Muraybetiense). Primero voy a analizar los tres yacimientos y luego los ritos funerarios

2.a.1. Tell Aswad, en el oasis de Damasco.

Abarcaría el octavo milenio (7800-7000). Ya es neolítico, con plantas domésticas desde el comienzo: Trigo, lentejas, guisantes, aunque la cebada es aún silvestre. Las casa tienen aún una tipología parecida al natufiense, ya que están excavadas en el suelo y son circulares, con sepulturas bajo el suelo. Las puntas de flecha halladas derivan de las de Khiam. El trigo silvestre se halla a unos 50 km, por lo que se piensa que e s un asentamiento de gentes venida s de fuera que llegaron con un neolítico ya formado.

2.a.2. Jericó.  Se observa una serie continuada hacia la neolitización que parte del Natufiense, evoluciona al Khiamniense, y luego llega el Sultaniense, que ya es un horizonte neolítico, con hojas de hoz, persiste el khiamiense, mientras la población se va desplazando hacia las llanuras cultivables. Ya hay indicios claros de domesticación de las plantas (10%  de los raquis de cebada son ya domesticos), sin embargo para Redman, aún no estamos ante una sociedad plenamente agrícola, ya que la caza y la recolección aún tiene un papel importante.  Jericó en este período presenta unas casas aún redondas y excavadas en el suelo, con una muralla defensiva de 1, 6 metros de anchura y una altura de hasta 2 metros, rodeada d e un foso de excavado en la propia roca de 8,5 metros de anchura y 2,1 de profundidad y una torre circular en la cara interna de la muralla de  8 metros, con una escalera interna de 22 peldaños de piedra. , lo que nos da idea de una sociedad rica y con una organización social compleja. Lo que es seguro es que era una comunidad muy rica, con víveres almacenados en sus silos, controlando manantiales de agua, comerciando con sal (Mar Muerto) o betún a cambio de materiales exóticos como la turquesa o la obsidina o las conchas de caorí. Las ceremonias y el intercambio de regalos pudieron contribuir a mantener las relaciones amistosas entre grupos, pero una ruptura o la irrupción de nuevas gentes podrían implicar el abandono del comercio a favor del pillaje, por lo que los habitantes de Jericó debían procurarse su defensa.  Los muertos se enterraban bajo las casa s y habitualmente con la cabeza separada del cuerpo, y  con arcilla y conchas, como queriendo reconstruir la cara del muerto

2.a.3. Mureybet Se desarrolla en el octavo milenio  en el desierto semiárido sirio, en la cuenca alta del Eúfrates..  Sus artefactos son similares a los de otros poblados de levante contemporáneos a él. Los dos componentes básicos son unos pequeños útiles hechos con hojas d e silex muy delgadas y rectas y unos instrumentos de gran tamaño empleados para los trabajos más duros, fabricados con un tipo de cuarcita muy basta. También se han hallado puntas pedunculadas y dientes de hoz. Son comunes los pequeños molinos de mano y los morteros de piedra pulimentada, aunque no se han encontrado las manos de mortero ni las piedras de moler. No existen espinas d e pescado y sólo unas pocas conchas de lo que s e deduce que no explotaban intensivamente los recursos fluviales. Las casa de este asentamiento son otra vez redonda s y semiexcavads en el suelo, pero el problema más interesante que plantea Mureyber tiene que ver con la incipiente agricultura. Sus habitantes aún eran cazadores, y se alimentaban de los grandes bóvidos salvajes, de los onagros y de las gacelas. Los análisis de restos botánicos revelan  que sólo utilizaron especies silvestres especialmente la escanda, además de cebada, lentejas y arvejas, es decir se recolectaban una amplia gama de vegetales susceptibles de domesticación. Sin embargo, de acuerdo a lo que se conoce sobre el habitat de la escanda y sobre el medio natural de esta región durante el octavo milenio, no parece que existiera la escanda más cerca de la actual frontera turca, a unos 240 km de Mureybet (o Mureybit). Redman señala tres posibles interpretaciones de este hecho:1/ que los habitantes de Mureybet se trasladaran a lo que hoy es Turquía en época de cosecha para recoger el grano o para conseguirlo mediante comercio o pillaje 8hay restos de obsidiana, lo que demuestra que había una ruta d e intercambio abierta con Anatolia. 2/ Que estamos equivocados y el clima de Mureybet era lo suficientemente frío para que creciera la escanda 3/ que la escanda de Mureybet, aún siendo morfológicamente silvestre, en realidad había sido plantada y cosechada.. Esta última hipótesis abre la posibilidad de que estuvieramos ante un inicio de la agricultura como tal antes de que el grano silvestre se convirtiera en domestico.

2.b Neolítico precerámico B, o neolítico 2 (septimo milenio)

2b.1. Características. Se observa una generalización de la agricultura, así restos provenientes de este período presentan la primera evidencia de formas simples de agricultura, en Jericó, Beidha y Ramad, un aumento d e la población (140 yacimientos). La domesticación de las ovejas y las cabras facilitó la colonización de las estepas sirias. Las casa comienzan a ser rectangulares y articuladas en torno a patios y de adobe con suelos, paredes y banquetas enlucidos, ya veces adornados con pinturas. Hay una generalización d e la costumbre de  separa el cráneo de los muertos y reconstruirlo con arcilla, yeso y conchas,. Las cabezas se enterraban debajo del nivel de habitación y los cuerpos bajo las habitaciones. Esta cierta uniformización d e las costumbres nos conduce a pensar en una interacción entre los distintos poblados. El comercio de la obsidiana era ya notable. El instrumental lítico varía de unos lugares a otros, así aparecen puntas de flecha, hojas de hoz, piezas laminares, hachas de piedra pulimentadas. Abundan los objetos de adorno: conchas, hueso, turquesa (probablemente procedente del Sinaí y del Zagros). También aparecen unos objetos geométricos (esferas, conos...) que se han interpretado como piezas de contabilidad. En el mundo simbólico parecen tener cierta importancia las figurillas antropomorfas de arcilla, entre las que sobresalen las llamadas venus de Manhatta, que podrían obedecer a una posible representación de la diosa madre, aunque no es seguro.

Redman señala tres características principales en las aldeas de Levante de esta época.

1/ Son grandes asentamientos con una sólida arquitectura. Los cimientos de piedra y la sofisticadas técnicas de construcción atestiguan una ocupación  a lo largo de todo el año.

2/ Existía un uso extendido y razonablemente uniforme de ciertos elementos distintivos de tecnología y decoración, que incluían la vaisselle blanche, pisos enlucidos pintados de rojo y cráneos enlucidos

3/ Aunque los restos excavados han sido interpretados como pruebas del pastoreo de animales  y de l a domesticación de plantas, no todos los expertos aceptan estas conclusiones. Redman cree que la evidencia indica que, incluso practicándose formas incipientes de agricultura en algunos asentamientos, en otros, como Munhata, podrían haber seguido subsistiendo sin ayuda de la producción d e alimentos.

2.b.2 Principales yacimientos:

Jericó con 4 h. (la misma extensión que en la fase precedente), Ras Shamra, 8h., Ahu Hureyra 11,5 h., Tell Ramad 2h.,

2.c. Neolítico cerámico A, o neolítico 3 de Moore (6000-5000)

El origen de la cerámica se ha situado en Anatolia a finales del VII milenio (según Mellaart). En torno al año 5.500 ya había llegado a Palestina. Su facilidad de fabricación estimuló las producciones locales. Los poblados siguen siendo de la misma extensión más o menos (Jericó se mantiene en 4 h.), pero Abu Hureyra se reduce hasta  5/6 h. ante s de desaparecer por causas desconocidas, y Ras Shamra sigue en 8 h. la s casas son rectangulares como en el periodo precedente, se construye con piedra, adobe y madera. Los suelos siguen siendo enlucidos, pero ya no se pintan. Comienzan las necrópolis, decayendo la costumbre de enterrar a los muertos bajo el poblado (excepto en Biblos). Se generaliza el uso d e la piedra pulimentada, se mantiene el tráfico de obsidiana, pero decrece la malaquita y la turquesa del Sinaí. Se continúan los intercambios con los Zagros y Anatolia. Las herramientas de piedra pulimentada están relacionadas con la explotación del bosque y la tala de árboles para obtener madera por un lado, y por otro terrenos cultivables. Se produce un desplazamiento de la población, se abandona el Sinaí, las estepas interiores del Levante  y  parte de Palestina. . Algunas de estas zonas permanecerían prácticamente desiertas durante los siguientes mil años. Redman cree que este abandono no fue causa de una invasión, pues no hay restos de incendios en el registro arqueológico, sino una desecación del clima, que alcanzó su máximo en torno al año 6000, especialmente en el valle del Jordán y en el área de Damasco. En Monte Carmelo, Bekaa, y el valle de Orontes, Anatolia se establecen nuevos poblados, preferentemente en zonas elevadas con tierras arables y cerca de cursos de agua. Se domestican la oveja, la cabra, el buey y el cerdo. Se cultiva trigo, cebada y leguminosas.

2.d. Neolítico Cerámico B o Neolítico 4 de Moore (4500-3750)

2.d.1 Características. Las casa son rectilíneasy siguen estando las necrópolis fuera del poblado. La cerámica es muy variada, alguna variante presenta engobe rojo. Los intercambios a larga distancia parecen reducirse (disminuye la obsidiana de  Anatolia) pero continúan a a nivel local (basaltos y calizas). Se intensifica la explotación del territorio. Hay un aumento d e población que fuerza precisamente esta explotación. Continúa la fabricacion en arcilla de figuritas antropomorfas, cuyo sentido último (¿exvotos, idolos?) se nos escapa. A comienzos del IvVmilenio se empieza a adopoptar la tecnología del cobre con lo que se entra en el calcolítico, que probablemente provendría del Este, de la zona de lo que luego sería Asiria

2.d.2 Yacimientos. Biblos.

Son yacimientos importantes Jericó, Munhatta y Byblos. Este último es uno de los mejor conocidos. Es una  gran comunidad asentada en las dunas de un profundo wadi que discurría hacia el Mediterráneo. Sus casas tenían cimientos de piedra y suelos de arcilla, y consistían en estructuras exentas que  en algunos casos disponían d e dos habitaciones una más grande que otra. Probablemente su población era agricultora, pero complementaba su dieta con recursos marinos. La cerámica era muy abundante, al igual que en otros yacimientos del Levante en el VI milenio. Los recipientes estaban bien manufacturados y aunque estaban sin pintar ciertas piezas tenían decoraciones incisas  y en relieve. Sus tonalidades eran momocromas, las superficies se bruñían y la pasta se incluía normalmente arena cono desgrasante. Las forma serán sencillas y en su repertorio  figuraban vasijas redondeadas o globulares.

3.El Neolítico en Anatolia.

3.1 Cronología.

El neolítico de Anatolia no es tan antiguo como el del Levate, y no se puede encontrar paralelismo con las facies del PPNA, pero sí con el PPN B  de Levante. Se ha dividido el Neolítico anatolio en dos fases: fase antigua (desde el el VIII milenio hasta el 6000 a. C.) donde aún había una cohabitación de la caza y la recolección con la caz y la pesca, y otra fase tardía durante el Vi milenio con economía y sociedades plenamente agrícolas

3.2. Yacimientos

3.2.1. CayÖnu.  Situado al Este de Anatolia, cerca de las minas de obsidiana de BingÖl.  Es un montículo oval, no muy elevado, situado cerca (250/150m.) de un de los afluentes del alto Tigris , en la actual provincia de Diyarbakir en Turquía.  En base a las dataciones radiocárbonicas, la ocupación  neolítica precerámica de  CayÖnu se podría fechar entre 7.300 y 6.500 a.C.. dividido en cinco subfases. En torno al año 6.500 aparecería ya la cerámica

Se eligió excavar este yacimiento debido a si localización en las estribaciones de los Taurus, una región situada justo entre el Levante y los montes Zagros. Estás situada  a 830m. De altura en un valle abierto en las estribaciones del Taurus. La vegetación era durante el período de ocupación de estepa boscosa, compuestas de pistachos y robles, y en sus inmediaciones crecían formas potencialmente domesticables como trigo y cebada silvestre. Uros, cerdos, ovejas y cabras poblaban la zona. Se ha calculado que entre 100 y 200 personas podrían poblar la aldea.

La fase más antigua e s la precerámica, dividida en cinco subfases

§                     La denominada de Fondos de Cabaña: Basal Pits BP. Los restos no contenían edificios, sino que eran hoyos pequeños en forma de circulo para cocinar,

§                     la subfase siguiente es la de plantas de Parrila (grill plan GP), que proporcionó los restos de 5 edificios, cimentados en piedra, y de una estructura uniforme. El pido de los edificios, que estaba enlucido, se elevaba por encima del suelo permaneciendo seco en invierno. Existían dos habitaciones largas y estrechas, con tres pequeños espacios rectangulares entre ellas, que podrían ser alacenas. . También en dos edificios hay un área en la que el suelo presenta un pavimento de relleno compacto de guijarros, que podría ser una cocina.

§                     La siguiente subfase es la de grandes habitaciones pavimentadas (broad pavement plan BPP). Los tres elementos de ella son demasiado extraordinarios para ser interpretados sencillamente como arquitectura doméstica. Una es un espacio abierto que tiene cuatro o má s piedras hincadas. Otra es un edificio cuyos restos parciales incluyen un piso con una cuidad disposición de grandes losas de piedra caliza y piedras hincadas. Un tercer elemento es una estructura de un área de 9 por 10 metros con un piso de terrazo de excelente realización.  Desgraciadamente en esta subfase  se encontraron pocas herramientas asociadas.

§                     De la subfase siguiente, de planta celular (cell plan CP), se han preservado múltiples d edificios debido al incendio de sus superestructuras  de adobe. Estas estructuras se denominan plantas celulares o de pequeñas celdas, porque sus cimientos de piedra forman de seis a ocho pequeñas unidades en forma de celda. No se sabe con certeza si estas celdas funcionaban como habitaciones, como espacios de almacenamiento, o simplemente como espacios de aireación. En las tres  estructuras mejor conservadas, las aberturas en los muros pétreos de cimentación podrían constituir pasillos entre las habitaciones en forma de celda. En otras tres cimentaciones relativamente completas, las celdas son demasiado pequeñas para su uso como habitaciones, pero podrían usarse par ala circulación de aire. En dos de las construcciones en que las celdas tienen cimientos de tamaño de habitación, la gran cantidad de molinos y herramientas  de asta preservados indican la existencia de ciertas actividades productivas,. En todos estos edificios, las diferentes celdas contenían distintos tipos de artefactos, implicando con ello que partes concretas de un edificio se usaban para actividades específicas, También podría estar la parte baja destinada almacenamiento y la parte superior a residencia. Las herramientas encontradas en las celdas varían d e unas a otras lo que podría indicar que cada una de las celdas tenía una funcionalidad distinta. En una de estas celdas se encontraron los restos de dos maquetas de casas hechas de arcilla. También hay esferas de piedra caliza, obsidiana sin trabajar de grandes trozos, azuela, cinceles, una escápula completa de un bos primigenius que probablemente se uso como yunque. En una de las edificaciones se hallaron grandes depósitos de artefactos de obsidiana como puntas y herramientas especializadas de más de 20 cm. de longitud

§                     La fase final precerámicaes la de grandes habitaciones individuales (large room pla LRP), contiene varias estructuras completas, la mejor conservada de ellas es una habitación individual de un área de cinco por nueve metros, de la que se conserva in situ la mitad del piso. la evidencia de la parte preservada de esta habitación abierta indica que se usó par al preparación de alimentos vegetales, así dentro de un receptáculo se hallaron grandes fragmentos  de mazas, morteros y machacadores de basalto.

Centrándonos en los utensilios hallados en Cayonu es todas sus fases, se observa que la el hueso y los cuernos eran la materia prima preferida. En los niveles inferiores abundan los punzones y los objetos punzantes, unas finas agujas de de hueso son muy frecuentes. Un tipo de piezas óseas con marcas de perforaciones e incisiones podria haber constituido formas de trabajo artístico o de algún tipo de contabilidad o escritura. En las subfases más modernas las piezas hechas a base de cuernos se usaban como enmangues o asas de instrumentos  de piedra. Encontraremos dos tipos  de enmangues: uno hecho con a partir de asta curvadas con una larga acanaladura para introducir una hoja, y otro fabricado a partir  de un cuerno grueso, que posee un orificio oval en un extremo para poder enmangar el objeto cilíndrico de piedra, como una azuela o un raspador.

En cuanto a los objetos ornamentales, usaban diversos materiales, alguno de los cuales sólo podían obtener por comercio. Las piedras duras, el hueso y las conchas se utilizaban par ala fabricación de cuentas y pendientes en forma rectangular y tubular, objetos que parecen peones de ajedrez se realizaban con piedras duras. En depósitos de la subfase BPP (LA TERCERA) hay un número reducido de cuencos d e piedra, a veces decorados.

Se empleaba la arcilla secada al sol para ciertos fines :como las superestructuras de sus casas y sus elementos interiores eran de arcilla. Hay evidencias de experimentos en el modelaje de vasijas de arcilla en cestas y, en general, abundan los pequeños objetos de barro con una gran variedad de formas, Se modelaban objetos geométricos de reducidas dimensiones, en forma de esferas, discos, conos y relojes de arena así como unas formas abstractas que podrían ser estilizaciones. En todas las subfases hay pequeñas figurillas de animales y personas (destaca una de una señora embarazada).

En las primera subfases se registran piezas de cobre batido. Se martilleaban hasta darles forma de alfileres, escariadores o láminas que se enrollaban para hacer cuentas tubulares. Una mena de cobre ha sido hallada  cerca. Pero después de la fase GP se abandono el trabajo del metal. Evidentemente para los habitantes de Cayonu no consideraron la metalurgia una actividad importante y la interrumpieron cuando dejaron d e tener razones pata viajar al área de extracción..

En lo que se refiere a los recusrsos de subsistencia, en lo respecta a la carne se observa que el patrón general de explotación sufrió un trasvase de la dependencia de la caza mayor d e animales del área 8ciervos, uro) hacia las cabras y ovejas domésticas.       Esto supone un claro indicio de la domesticación de estos animales, cuya morfología cambia en las fases finales, así serían por ejemplo más pequeños y también los animales se consumirían más jóvenes.. Redman cree que el  cambio hacía la ganadería fue brusco pero no afectó simultáneamente a toda la comunidad, tal vez al comienzo sólo unas pocas familias tenían animales domésticos. El cerdo ya estaba domesticado en la última subfase. En la subfase CP aparecieron tres grandes mandíbulas de cerdos enterrados en, lo que pudiera ser un antecedente de la costumbre mesopotámica de incluir ofrendas en las fosas de fundación de nuevas edificaciones.

Los restos vegetales muestran que ya se practicaba desde la primera subfase la agricultura combinada con la recolección. El patrón parece ser una rápida adopción de ciertas plantas domesticas, como la escanda y la esprilla, pero se mantuvo la dependencia de algunos recursos silvestres arbóreos. El clima era muy bueno para los cultivos con una precipitación media anual en torno  alos 700 milimetros.

Ya se que me he enrollado mucho con Cayonu, pero es que es clave para comprender el precerámico anatolio, y su avanzado grado de evolución y sofisticación. Si queréis saber más sobre este importante yacimiento me remito al libro Los orígenes dela Civilización de Redman, publicado por editorial Crítica páginas 200 a 210

3.2.2. Hacilar

Este yacimiento se localiza en el suroeste de Anatolia, fue habitado durante el séptimo milenio. Fue descubierta por el famoso James Mellaart en 1970. En sus niveles inferiores era una pequeña comunidad cuyos habitantes cultivaban cebada y escanda, y que probablemente tenían animales domésticos. Algunas de las características del antiguo Hacilar son similares a los del NPP B del levante: los suelos enlucidos pintados de rojo, la relevancia de los cráneos en las prácticas de enterramiento y la ausencia de cerámica. En el sexto milenio ya hay cerámica en Hacilar. En el nivel 6, datado hacia el año 5.400 a.C.,  los edificios eran grandes unidades rectangulares con zócalos de piedra. La comunidad era pequeña y disponía de un área abierta en el centro (¿una plaza?), y un muro rodeaba todo el conjunto. Un incendio en este nivel propició que se conservaran muchos de sus materiales, así  se pueden observar divisiones internas realizadas con tabiques enyesados y un tramo de escalera que conduciría a un segundo piso. La cerámica era bruñida, bien cocida y monocroma, con algunos recipientes, no muchos, pintados. Las herramientas de piedra tallada se realizaban con silex local, aunque también se utilizaba la obsidiana de Anatolia central. Así mismo se constataron útiles de hueso y mangos de asta para hojas de silex. El hallazgo más remarcable de este período lo constituyen las figurillas de arcilla cocida con formas naturalistas. La mayoría representan a mujeres gordas, de 25 cm. de altura y están modeladas en diversas posiciones.

Los niveles superiores de Hacilar se datan entre el 5200 hasta el 5000 a. C. sólo han preservado una parte de la comunidad, destacando  sobre todo grandes construcciones de piedra y tapial. El asentamiento estaba rodeado por una fortificación, y la cerámica estaba pintada de rojo sobre un fondo crema, y con unos diseños geométricos. Hay cerámicas zoomorfas y antropomorfas. Las figurillas son de cerámica y suelen ir pintadas.

La economía de Hacilar en el sexto milenio no se conoce bien pero es posible que ya fuera plenamente agrícola. Se han constatado restos carbonizados de esprilla y escanda, trigo panificable, cebada desnuda, guisantes, armaga y bellotas.

Los restos de la comunidad de       Hacilar  marcan la pauta e lo que sucedía en el  Próximo ORIENTE. El tamaño medio de los asentamientos permanece constante pero se observa una mayor dependencia de la producción de alimentos, mientras el mundo simbólico aumenta su complejidad.

3.2.3 Can Hassan III, en la llanura de Konya, documenta una fase entre el 6500 y el 5600 a.C. con una disposición de casas muy típica del Neolítico anatolio , muy apretada en forma d e panal, rectangulares hechas de adobe o tapial y con acceso desde el techo. Cultivaban trigo, cebada, centeno, lentejas y habas, aunque no se abandona l a recolección de  frutos y cereales silvestres. Las vacas, ovejas, cabras y cerdos eran domésticos. Pero también seguían cazando otros animales como  équidos o ciervos. Es una economía mixta que estuvo muy extendida en e l VII milenio

3.2.4. Suberde. Es otra aldea del séptimo milenio en Anatolia sudcentral. E un pequeño yacimiento de 20 áreas de extensión situado en sobre un promontorio rocoso junto al lago Sugla, al sur de la actual ciudad de Konya. Mientras que los niveles inferiores presentan pisos con cenizas pero sin estructuras permanentes, y los niveles superiores, pisos enlucidos y muros de adobes, no hay cerámica en todo el depósito de Suberde. Sólo tenían domesticado al perro y la carne que consumían provenían de la caza: ciervo, oveja salvaje, cerdos y bóvidos salvajes. Los habitantes de Suberde permanecieron ajenos a la neolitización, su economía se basaba en la caza, y dado que les iba bien, no consideraron conveniente pasarse a la domesticación, como habían hecho ya otras aldeas de la zona

3.2.5. Catal Huyuk (las dos u llevan diéresis pero no me sale en el ordenador).

Cubre unas 13 hectáreas y se alza 17, 5 metros sobre la llanura circundante, un valle desecado y abierto al sureste del amoderna ciuda de Konya, auna altitud de 900 metros. La datación de los niveles investigados abarca desde el 6250 hasta el 5400 a.C. y todos contenían cerámica. Mellaart, quien la ha investigado, defiende que Catal Huyuk es una ciudad no una aldea.

La economía era básicamente agrícola, aunque sus habitantes practicaron el comercio y la artesanía.  El ganado vacuno, mayoritariamente doméstico, constituyó la principal fuente de carne según Perkins, completada con la oveja doméstica y la caza. Se cultivaba la esprilla, la escanda, la arveja amarga y los guisantes y dos variedades híbridas, el trigo panificable y la cebada de seis carreras desnuda, que producían cosechas más abundantes que sus predecesoras, pero que probablemente necesitarían irrigación. Otros vegetales como las bellotas, pistachos y almendras provenían de las montañas que rodeaban el yacimiento.

Los edificios, de madera y adobe, seguían un trazado rectilíneo  normalizado. Cada habitación tenía una forma aprox. Cuadrada de 25 m cuadrados. Parece que todas las casas eran de una sola planta y el acceso se realizaba por unas escaleras desde el techo. Las viviendas estaban adosadas, sin callejones intermedios, es de suponer que la circulación se realizara  por las terrazas. La mayoría de las casas se encuentran agrupadas en torno a posibles patios. Cada casa tenía una zona destinada a cocina con un horno, pero sin hogar

Probablemente, el comercio y la industria fueron aspectos importantes en la economía. Es posible que gran parte de la materia prima que se usaba se conseguía mediante comercio, a cambio de productos ya manufacturados, por lo cual debía ser ventajoso para ellos.. Cabe la posibilidad de que este comercio cubriera necesidades básicas. Los habitantes de Catal Huyuk (catalhuyukenses?) pudieran haber controlado el tráfico de obsidiana desde  sus fuentes  en Anatolia central. Se ha encontrado silex del Taurus, conchas del Mediterráneo y de l Mar Rojo, cobre del este del Anatolia, y turquesas del Sinaí.

Además de procurar y distribuir materias primas, algunos miembros de la comunidad de Catal Huyuk dedicaban parte de su tiempo a convertir esas materias primas en bienes manufacturados.  La gran cantidad de puntas de obsidiana muy bien realizadas pero sin usar, l a abundancia de adornos personales, la cesteria (de la que hay evidencias), los recipientes de madera y los tejidos, son elementos que sugieren que una industria artesanal que pudo basarse en el trabajo de familias específicas.

La industria de piedra tallada de los Catalhuyukeros(?) se caracteriza por la presencia de útiles bifaciales con retoque plano, de mucha calidad. Las piezas más características son las grandes puntas de lanza., los cuchillos y las puntas de flecha. La industria ósea consta de leznas, agujas, cuentas de collar, espátulas y pulidores, otros ítems de menor distribución serían agujas para el pelo en forma de tenedor, o un mango de daga.

La cerámica de los niveles antiguos es de color crema, es bruñida y contiene desgrasantes vegetales. En el nivel  predomina una cerámica de mejor cocción, de bruñido oscuro con desgrasante arenoso. Por último en los niveles más recientes, esta cerámica  aparece con modificaciones en el color del bruñido y registra pocos intentos de decoración. Esas piezas estaban destinadas a la preparación y almacenamiento de los alimentos. Los artistas catalhuyulkerenses(?)  expresaban su creatividad artística más en las pinturas murales o en objetos decorativos, que en la vajilla cerámica.

Se ha recuperado una gran variedad de objetos de arcilla y figuritas zoomorfas y antropomorfas tanto en barro como en arcilla. Existen dos piezas inusuales: una. De arcilla, representa a una mujer sentada en un banco flanqueado por dos leones (un avance de la Cibeles?, de la diosa entre fieras, la potnia theron cretense?): la otra, de piedra, representa dos parejas una tumbada al lado de la otra ((ah picarones!!). También se han descubierto algunos grandes sellos de arcilla con diseño geométricos. Tanto si se utilizaron para la decoración, como para la comunicación simbólica, su técnica constituyó un avance importante en el desarrollo de la comunicación.

Además de este rico material inventariable, existen en Catal Huyuk, diversas pinturas muralles y objetos moldeados en arcilla que podrían ilustrar otros aspectos. Las pinturas sobre los muros enlucidos constituyen las primeras manifestaciones conocidas de esta técnica. Cada habitación se ensyesaba cada año, llegándose a hallar en una habitación hasta 40 capas de yeso que contenían muchos diseños distintos. Otras técnicas decorativas consistían en aplicar relieves moldeados en arcilla que se decoraban con incisiones. Las pintura murales eran tanto monocromas como polícromas, y se pueden combinar con relieves. Agunos de los diseños eran lineales o geométricos, parecidos a los que se usaban para los tejidos, muy parecidos a lo diseños de los kilims turcos, de lo que se podría deducir que también tejían alfombras. Uno de lso diseños pintados consiste en una serie de cuadros bajo un volcán en erupción, para Mellaart esto pudiera haber representado el propio poblado con las entonces activas montañas volcánicas de Hasan dag, a unos 100 km de distancia. También hay una representación de caza. Otra representa unos grandes pájaros, que parecen buitres, y varios cuerpos humanos algunos decapitados. La interpretación que hace Mellaart es que los muertos eran expuestos a los animales carroñeros, y se enterraban cuando solo quedaban huesos, los cráneos podrían recibir un tratamiento diferenciado, estos hueso se enterraban bajo las casas a veces recogidos en piezas de cestería.    

La utilización de relieves de arcilla y de yeso, combinados eventualmente  con pinturas y con huesos de animales constituye una de las características de las habitaciones identificadas como templos, y podría, según Redman ser un símbolo religioso. En una habitación se han encontrado  diversos picos de buitres revestidos de arcilla y fijados en la pared siguiendo las formas del pecho de una mujer.Otros relieves muestran leopardos y mujeres en posiciones que sugieren partos. Estas pinturas se renovaban cada año. El número desproporcionado de "templos" ha dado lugar a especulaciones. En este sentido se ha sugerido que Catal Huyuk fue una ciudad religiosa que actuaba como centro de una gran región. De ser así, parte de su subsistencia podría derivarse del pago que recibía de la población circundante a cambio de dirigir las ceremonias.

Sin embargo Redman ofrece otra interpretación: el auge de una comunidad  de gran tamaño y complejidad fue posible gracias a una serie de avances que provocaron el aumento de la producción. Probablemente la irrigación , la cría de ganado, la mejora de las semillas provocaron una aumento de la producción, y parte de la población se pudo liberar de las actividades de subsistencia al menos durante parte del año y pudo dedicarse al comercio d e la obsidiana y a la artesanía. Con una base subsistencial  efectiva la población aumentó, pues el excedente económico relajó las limitaciones culturales a la natalidad y permitió una mayor esperanza de vida. Además Çatal Huyuk ejerció de polo de atracción sobre las pequeñas comunidades menos ricas. Qué hizo esta comunidad aldeana que sufría un rápido aumento d e población? Adatar sus  rituales primitivos que habían guiado las actividades de personas que vivían en una aldea y habían creado lazos entre familias, aumentado y se perfeccionaron para dar cabida al aumento de la dimensión d e la antigua ladea. Para organizar un sistema que había multiplicado por diez su tamaño, los mecanismos de regulación de la organización y del flujo de información tendrían que haberse incrementado en más de diez veces. N esta hipótesis no es rara la atención al ritualismo y la multiplicación de habitaciones con funciones rituales . Precisamente Redman siguiendo este hilo argumental sostiene que si Çatal hubiera reaccionado a su crisis de crecimiento con la creación de nuevas formas d e  organización, introduciendo formas de simplificación no de continua reelaboración, la primera civilización urbana hubiera aparecido en los altiplanos de Anatolia no en Mesopotamia. Finalmente este asentamiento fue abandonado y substituido por otros demás pequeños y de menos sofisticación económica. Voy a reproducir las palabras finales que Redman le dedica en su libro ya citado a Çatal Huyuk (recordad lo e la diéresis en las dos u es que no me sale)

CAN Hasan es un poblado del neolítico cerámico final en la llanura de Konya, que abarca desde mediados del Vi milenio a mediados del IV. Las casas están en panal siguiendo el esquema de Çatal, con cerámica pintada, no alcanzó el esplendor del vecino Çatall, aunque parece ser que le sobrevivió. Es contemporáneo de la fase final de Hacilar. No he encontrado muchos más datos sobre este poblado.

4. Neolítico en irán e Irak

En este epígrafe se trata la zona del alto Tigris (el futuro Asur) y en la zona de los Zagros, porque Irán e Irak no existían en aquella época.

4.1. Cronología: El neolítico abarca desde el año 8000 a. C. Al 5000 a. C. dividido en dos períodos, uno del 8000 al 6000 y el final durante el VI milenio. No hay pruebas d e que el neolítico sea tan antiguo como en el Levante. Siguiendo el esquema del libro voy a analizar los distintos asentamientos.

4.2 Zawi Chemi Shanidar. En una terraza sobre el gran Zab al norte del actual Irán, a 425 metros de altura,  más abajo de la famosísima cueva de Shanidar. En un nivel inferior los restos han sido calificados bien de epipaleolíticos o de protoneolíticos tal vez porque ya hay pozos de almacenamiento, y junto a piezas laminares ha aparecido un posible mango de hoz de asta y molinos de piedra, pero sin embargo no hay restos de  los cereales que eran almacenados o triturados. Lo más interesante de este yacimiento es la posible domesticación de la oveja en el nivel inferior en torno al año 9000 y el 8500 a.C., ya que los restos de este animal son de ejemplares jóvenes. Otro ejemplo de temprana domesticación de animales fue el de la cabra en hacia el año 7000 en Tepe Asiab en el actual Irán

4.3. Jarmo. Sobre un risco a 800 metros de altura al este de Kirkuk en Irán. Su neolítico abarca desde el VII milenio al Vi, aunque la ocupación va desde  el Xmilenio al IV.

Braiswood centró sus primeras investigaciones sobre el origen de la agricultura y la domesticación de animales en Jarmo.

Durante su excavación s e han identificado hasta 12 niveles arquitectónico. Jarmo se ha definido como asentamiento permanente dada la solidez  de sus edificaciones, construidas generalmente a base de adobe o turba prensados.  Sus edificios rectilíneos contaban con varias habitaciones, muchas de ellas con patios.

La economía de Jarmo se basaba en la agricultura sedentaria, aunque la recolección era muy importante. Las cabras y las ovejas domesticadas proporcionaban una buena fuente de aprovisionamiento. También se cultivaba la cebada, la esprilla, y la escanda en su fase transicional entre el tipo silvestre y el domesticado. Además de estos recursos alimentarios, los habitantes de Jarmo disponían de animales potencialmente domesticables como cerdos, caballos, bóvidos caballos, y caracoles de tierra (qué buenos!!).

Las herramientas relacionadas con la recolección el procesado d e alimentos son frecuentes;: láminas de silex que se han interpretado como haces, morteros molinos de mano y mazas y hornos. Hay objetos de arcilla modelados para darle forma abstracta, antropomorfa o zoomorfa. También son frecuentes los útiles de obsidiana y de hueso, destacando los cuenco de piedra, las hachas y la azuelas.

4.4Ganj Dareh. El descubrimiento del yacimiento de Ganj Dareh desplazó el límite superior establecido para la ubicación de estas primera aldeas, está situada cerca de la moderna ciudad de Kermanshah en irán, a 1400 metros de altura y es un pequeño montículo con 8 metros de depósitos correspondientes al neolítico antiguo. Los niveles superiores del yacimiento contienen resto de una aldea antigua con una sólida arquitectura de adobes d en torno al año 7000. Este niveles, llamado por el arqueólogo nivel D se ha conservado muy bien por un incendio. . La arquitectura de este nivel se compone se principalmente de estructuras rectilíneas con pequeñas habitaciones  construidas a base de ladrillos plano-convexos. Algunos edificios pudieron tener un segundo piso sostenido por troncos de madera. Los pisos de abajo pudieran ser almacenes, en un diseño que se puede encontrar tanto en Anatolia como en Jordania. Los techos estaban construídos con troncos y cañas recubiertos de arcilla.

Se ha encontrado la cerámica cocida más antigua del oriente, es tosca, poco cocida, con desgrasante vegetal. Las piezas suelen ser vasos grandes, de hasta 0,8 metros de altura y más pequeños, de unos 5cm. Estos vasos podrían tener una función d e almacenamiento. La arcilla se usaba para figurillas y contenedores. Los artefactos de silex son abundantes, pero la obsidiana es escasa. Son características  las laminilals de dorso, las hojas con truncadura, las raederas de pesadas lascas, raspadores.... En cuanto a piedra pulida  abundan los dientes de hoz, los morteros y las manos de mortero. Con hueso se fabricaban punzones y unas posibles muñequeras.

Contaban con cabras domesticas y cultivaban viertas plantas . Los enterramientos s e hacían dentro del poblado y algunas persona tenían malformaciones en el cráneo por causa de unos vendajes que usaban en vida. En el edificio incendiado en el nivel D ha aparecido una posible habitación con función ritual, con un cubículo con dos cráneos sin mandíbulas de ovejas incrustados uno sobre otro  en un nicho

4.5 Ali Kosh

Es un montículo de base circular que tiene apróx. 135 metros de diámetro. Sus excavadores han definido tres fases

§         Fase Bus Mordeh. La más antigua, fechada entre 7500 y 6750 Ac. Se caracteriza por unas toscas  estructuras rectilíneas de adobes y por su estrategia subsistencial basada en una combinación de recursos salvajes y domésticos . La mayoría de las  semillas carbonizadas recogidas durante las excavaciones pertenecían a leguminosas silvestres anuales, aunque ya hay semillas cultivadas en pequeños porcentajes: cebada, escanda, ninguna originaria de la región. También pastoreaban cabras y ovejas, aunque completaban su dieta con la caza. Las herramientas son similares a las de otros poblados: piezas laminares de silex, instrumentos de piedra tallada y algo de obsidiana, mazas de piedra pulida, punzones d e hueso, ornamentos líticos y de conchas. Es posible que fuera un asentamiento estacional durante invierno y primavera, y durante el verano se trasladaran a las montañas a aprovechar los pastos

§         Fase Ali kosh. 6750-6000 La construcción d e los edificios mejora. Predomina el cultivo de trigo y cebada y disminuye la recolección. Continua la caza de grandes ungulados, pero se consolida el pastoreo de ovejas y cabras. Entre las herramientas destacan  los dientes de hoz , los contenedores como cuencos de piedra o la cestería. Hay unas figurillas de arcilla, entre las que destacan algunas que representan a una cabra. Estaban dentro de una red comercial que les traía conchas marinas del Golfo Pérsico, cobre desde Irán Central, Turquesas desde el noreste de Irán y obsidiana de Anatolia. Los cadáveres eran recubiertos de ocre rojo, flexionados y envueltos en una estera  roja, junto a objetos de  adorno personal

§                     Fase Mohammad Jaffer 6000-5600 a C. Ya aparece la cerámica. Mejoran las herramientas agrícolas y las casas, pero la tierra, después de mil años de explotación intensiva debió agotarse y el asentamiento fue abandonado

5.- EXPANSION DEL NEOLITICO. AFRICA Y EUROPA.

África. Egipto.

El valle del Nilo fue escenario del asentamiento de cazadores-recolectores en un amplia área con un instrumental de uso agrícola. En Egipto, ya desde hace 18000 años, aparecen piedras de moler y hojas semejantes a las de hoz, pero no hay pruebas de prácticas agrícolas ni asentamientos campesinos permanentes antes de finales del VI milenio. Las piedras de moler y las hojas de sílex con lustre aparecen entre el 12500 y el 9500 a.C.

Parece que el proceso de instalación de comunidades campesinas se debe a influencia o estímulos del Próximo Oriente (del sur de Levante). Las primeras especies cultivadas no son de origen local, sino importadas. Hacia el 4500 a.C. hay poblados con economía campesina, con animales domésticos (cabra, oveja y buey) y cultivos de invierno muy evolucionados (cebada, trigo, lino, lentejas garbanzos), perfectamente adaptados al régimen de inundaciones del río. Los campesinos conocían las posibilidades del medio, y los utensilios difieren bastante de los del Próximo Oriente. La población parece ser autóctona, pero las formas de vida neolíticas serían foráneas, llegadas al valle del Nilo ya plenamente formadas.

En la región de Kom Ombo se estudió un poblamiento del Paleolítico Superior muy especializado en actividades recolectoras con abundancia de molinos de mano e instrumentos de sílex con lustre, que indicarían la recolección de cereales silvestres, en una fecha cercana al 10000 a.C. (contemporáneo al Kebariense de Levante), aunque en Egipto no hubo una revolución que desembocara en la agricultura. La actividad de caza, pesca y recolección se prolongó hasta el 6000 a.C. y el 5000 a.C., donde se documentan las primeras actividades agrícolas.

Una instalación sedentaria parece comprobarse en una cultura preagrícola del Mesolítico de Jartún. Practicaban caza y pesca, y se han encontrado arpones de hueso y piedras de moler. Las casas eran chozas de cañas y barro, y fabricaban cerámica decorada con líneas onduladas incisas y puntos.

Los primeros poblados neolíticos que se conocen son los de la depresión del Fayum, que fueron clasificados en dos fases, Fayum A y B, en función de aspectos tipológicos y no evolutivos. Son poblados de estructura modesta, simples chozas de cañas y barro de tendencia circular, silos excavados en el suelo a veces forrados con esteras de juncos. Se conoce la cerámica y destaca el trabajo de la madera, hueso y piedra pulimentada, además de cestería y el tejido de lino. Consumían oveja, cabra y buey domésticos, así como trigo y cebada, y cazaban, pescaban y recolectaban.

Se han encontrado arpones y puntas de hueso., y tenían hoces de mango de madera y piezas de sílex, puntas de flecha y hojas con retoque bifacial plano. Entre los adornos están las conchas marinas y cuentas de collar de piedra. Las fechas más antiguas llegan a mediados del V milenio.

El poblado de Merimde está situado en la parte occidental del delta. Era de gran extensión y tuvo una larga duración (entre 5200 y 3500 a.C.). Sus caracteres son semejantes a los de Fayum, pero la cerámica, de color negro, es más elaborada y decorada, y aparecieron mazas de piedra, seguramente tardías.

Contemporáneo es el asentamiento y necrópolis de El Omari, a la derecha del río frente a El Cairo. Más tardío es el poblado de Maadi, contemporáneo de El Gerza (4600-3500 a.C.), donde había, además de chozas circulares, estructuras rectangulares con cámaras subterráneas y hogares. Grandes vasijas cerámicas servían para el almacenamiento, que también se hacía en pozos o silos revestidos de arcilla o esteras. También estaban desarrolladas las actividades de tipo artesanal, como la fundición de objetos de cobre, procedente de las minas de Dyebel Ataqa y del Sinaí.

Se conoce mal el proceso de desarrollo hasta los tiempos predinásticos, habiendo diferencias manifiestas entre el norte y el sur, sobre todo en la cerámica y otros utensilios. En el sur, las fases más antiguas parecen estar representadas en el Badariense, fechado en el yacimiento de El-Hammamiya en 5580±420 y 54955405 a.C. (fechas anteriores a las del Fayum), Al pie de los acantilados de El Badari se ha encontrado una serie de cementerios que se hallan en el desierto, detrás de los asentamientos más o menos permanentes, con los habituales silos revestidos de esteras o barro. Las tumbas eran fosas ovaladas cubiertas de madera o esteras, con uno o más cuerpos encogidos y apoyados sobre su lado izquierdo, mirando al sur y cubiertos de pieles y con ofrendas variadas y piezas de ajuar (paletas, cucharas, vasos y peines de marfil y figurillas humanas de marfil o barro). La cerámica característica es roja con el borde y el interior ennegrecido. Comienza a trabajarse el cobre batido y se inicia la técnica de la pasta vítrea.

La fase siguiente, Amratiense, muestra ya poblados más desarrollados, numerosos y permanentes, que llegan desde Deir Tasa a la frontera sur con Nubia. Las casas siguen siendo chozas circulares destinadas a vivienda, hogar o almacén. Destacan las piezas de sílex con tallado bifacial plano, los vasitos de basalto pulimentado, las cabezas de maza discoidales y las paletas de pizarra para cosméticos. La cerámica presenta decoración pintada de bandas blancas sobre fondo rojo, con escenas con hombres, animales y barcos.

Con el período Gerzeense continúa el desarrollo, se generaliza el uso del cobre, oro y plata. La cerámica varía mucho, con arcillas claras y decoración pintada en rojo: barcas sagradas, árboles, pájaros, animales...

Europa

Chipre

Horizonte Khirokitía

En torno al 7800 BP la isla se ve ocupada de forma brusca por una cultura diferente, denominada horizonte Khirokitía, cuyo origen es difícil de precisar. A partir del 7400 BP existe un vacío documental que podría indicar el abandono de la isla, para reaparecer posteriormente a partir del 6600 BP. El poblado mejor conocido es el propio de Khirokitía, en el interior de la isla, como el de Kalavassos Tenta, mientras en la costa están Cap Andreas Castros y Petra Ton Limniti.

Los emplazamientos se caracterizan por una fuerte preocupación por la seguridad, y están localizados en lugares con defensas naturales, como islotes (Petra), acantilados (Cap Andreas) o con muros de defensa (Khirokitía, Kalavassos Tenta). Los poblados estaban formados por casas circulares (que recuerdan a los tholoi de Halaf) dispuestas en agrupaciones cerradas o bien con espacios exteriores de utilidad doméstica. Están hechas con muros de piedra o adobe y con diámetro entre 1’80 y 5 m, con cubierta plana, con interior dividido en zonas para las diferentes actividades, pudiendo llegar hasta siete habitaciones.

Destaca la decoración pintada de estas construcciones, como en Kalavassos Tenta, que representa a personajes estilizados en ocre rojo, recordando las halladas en Anatolia. No conocen la cerámica, pero fabrican vasijas de piedra de gran perfección técnica y estética. Tosco material lítico, de materias locales y con un utillaje monótono. La industria ósea es elaborada, con uso del fuego para el acabado, y la forman agujas y punzones.

Desarrollan una agricultura cerealista (trigo y cebada), leguminosas (lentejas) y aceitunas y ciruelas. En ganadería destacan los ovicápridos y el cerdo. Tienen pesca intensa y cazan gamo y ciervo.

Las sepulturas son individuales bajo el suelo del hábitat, con ajuares ricos y variados. La deformación craneal está generalizada en el conjunto de la población, un aplanamiento de la parte posterior del cráneo que provoca el desplazamiento de la mandíbula hacia delante.

Parece que esta cultura es fruto de una colonización relacionada con la expansión neolítica del Próximo Oriente del VIII milenio, pero con algunos elementos característico originales. Por ejemplo, el amplio uso de la arquitectura circular con técnicas elaboradas, cuando en el Próximo Oriente se da la rectangular. También hay diferencias en la industria lítica, con la ausencia en la isla de puntas de flecha y la ignorancia del retoque por presión. Hay mayor afinidad con Levante en las pinturas murales y en la fauna.

Cultura de Philia

Los yacimientos de Philia-Drakos A y Ayios Epiktitos-Vryssi inician el Neolítico cerámico en Chipre a partir del 6600 BP, que continuará con los niveles superiores de Khirokitía y sobre todo en Sotira.

La secuencia de Philia-Drakos A presenta una evolución en cuatro fases, donde las cerámicas indican una relación con las regiones de Cilicia y sudoeste de Anatolia.

De evolución posterior es el poblado de Sotira, en la costa sur, con habitaciones cuadrangulares de esquinas redondeadas y el tejado sujeto por un pilar central que divide el espacio interior. Aparecen las necrópolis separadas de las habitaciones.

Grecia

Dentro del estudio de transformación neolítica en Europa, la zona de la Grecia continental y la isla de Creta reviste gran importancia por su situación geográfica (proximidad a Oriente Próximo) y por su papel en la expansión de los avances neolíticos hacia la Europa mediterránea y oriental.

Aunque tradicionalmente se vincula a la difusión oriental, el hallazgo de niveles de neolítico precerámico junto a dataciones arcaicas de final del VII milenio abre un debate entre la hipótesis de neolitización proveniente del Oriente Próximo y los que reconocen un desarrollo autóctono desde el Mesolítico.

Proceso de transformación

Las ocupaciones precedentes a los primeros signos de transformación se hallan en pocos yacimientos mesolíticos (cuevas de Zaimis y Ulbrich, y el yacimiento al aire libre de Sidari), siendo el más importante la cueva de Franchti, ocupada desde el 20000 BP. En sus niveles de Mesolítico Reciente (8900-8700 BP) aumentan los microlitos y aparecen variaciones significativas en el consumo de vegetales y sobre todo la explotación de la pesca.

La presencia de obsidiana procedente de las islas de Melos constituye la prueba más antigua de navegación en el Mediterráneo oriental. La secuencia termina con los niveles del Neolítico Antiguo del VI milenio. El 70% de la industria lítica presenta unas características idénticas a los niveles anteriores, mientras que el 30% restante presenta unos rasgos comparables a las características de los conjuntos de otros yacimientos precerámicos (Sesklo o Argissa), que por debajo del Neolítico Antiguo cuentan con unas ocupaciones de tipo precerámico.

En las ocupaciones aparecen vestigios de hábitats ligeros, abundantes conjuntos líticos con gran importancia de la talla laminar en la producción de utillaje, predominando los elementos de hoz y una gran utilización de materiales exógenos (sílex u obsidiana), con importación de núcleos preformados o incluso de productos acabados.

La producción de subsistencia se halla asegurada por una agricultura y ganadería con predominio de especies domésticas, como trigo y cebada en agricultura y ovicápridos, buey, cerdo y perro en ganadería.

Las interpretaciones actuales inciden en un doble proceso de transformación: la llegada de poblaciones exógenas a la zona de Tesalia, mientras que en la Grecia septentrional existiría un proceso de aculturación del substrato local. Las nuevas poblaciones se instalan en los llanos aluviales o colinas sedentarias.

Neolítico Antiguo

Solamente el yacimiento de Achillion muestra una evolución continuada a partir de los conjuntos anteriores hasta el Neolítico Antiguo, denominada también cultura de Proto-Sesklo (7700-6900 BP).  Se desarrolla principalmente en la región de Tesalia, extendiéndose hacia la regiones propias, con diferencias regionales en la cerámica.

Los poblados se instalan en las zonas de contacto de varios nichos ecológicos o en las terrazas de los ríos. Las construcciones presentan normalmente una habitación de planta variable construidas sobre adobe con base de piedra. Destacan las variaciones observadas en el asentamiento de Nea Nikomedia, con una técnica de construcción de encañado revestido con arcilla, ampliándose las habitaciones a dos o tres estancias. La disposición de las casas es dispersa. En las unidades de habitación abandonadas se realizan las inhumaciones individuales o colectivas, en posición replegada y con escaso ajuar.

Las formas económicas se caracterizan por una continuidad de las evidencias del Neolítico Precerámico, con agricultura de trigo, cebada, avena, mijo y leguminosas, siendo la novedad más significativa la expansión de las variedades de trigo desnudo Los frutos consumidos son variados, y la gama de productos vegetales es la que se consumirá durante todo el Neolítico.

La explotación de las especies animales presenta un predominio de las especies domésticas sobre las salvajes. Existe ganadería predominante de cabra y oveja en Creta, Tesalia y Macedonia, así como buey doméstico y cerdo. La caza es variada, con los cérvidos y liebres como especies más buscadas.

La cerámica constituye la novedad técnica más significativa, con uso de los medios técnicos básicos (modelado a mano, cocción en hornos al aire libre, utilización de las técnicas de oxidación-reducción). Se componen de vasos de paredes finas, con formas simples hemisféricas, a veces con pie, que evolucionan hacia las cerámicas pintadas o monocromas de tipo Proto-Sesklo, que introducen  la decoración pintada en colores rojizos con geométricos triángulos.

Neolítico Medio

Este horizonte (7000-5900 BP) se diferencia del anterior por las producciones cerámicas, con abundantes variaciones regionales:

- Zona del Peloponeso (asentamientos de Asea y Lerna): aparecen las cerámicas de Urfirnis.

- Tesalia: producciones en clara continuidad con sus precedentes, llamadas cultura de Sesklo.

- Macedonia occidental: asentamientos de Sitagroi I-II y Dilkili-Tash.

Los asentamientos se caracterizan por la continuidad de numerosos hábitats del período anterior, si bien se incrementa la ocupación con concentraciones densas, como en los llanos de Tesalia. Los poblados mantienen una estructura dispersa, si bien empieza a parecer una disposición ordenada de las casas, en forma paralela, o en verdaderas calles estrechas que forman un conjunto ortogonal, como en Dímini. Por primera vez aparecen dispositivos de protección como murallas o fosos.

Las construcciones mantienen las características anteriores, siendo la novedad más significativa las construcciones de planta rectangular con dos o tres habitaciones (Sesklo y Otzaki), denominadas mégara, es decir, casas con una o dos habitaciones con vestíbulo, donde se sitúa el acceso.

Aparecen maquetas en arcilla cocida que reproducen las construcciones, proporcionando información importante sobre el sistema de cubierta, con tejados a doble vertiente sostenidos por columnas de madera.

Económicamente se dan muy pocas variaciones, siendo la más significativa una ligera variación de los rebaños, con descenso de los ovicápridos en beneficio de bueyes y cerdos.

Neolítico Reciente

Desde mediados del V milenio se produce la consolidación de las nuevas formas socioeconómicas, con intensificación de los asentamientos, estabilización de los grupos con una rápida regionalización, mayor estructuración del espacio doméstico y primeros trabajos colectivos destinados a la defensa. Aparece una progresiva diferenciación funcional del trabajo, indicios de trabajos artesanos y un incremento de los intercambios. Todas estas características indican la creciente desigualdad social que desemboca en su institucionalización a finales del IV y a lo largo del III milenio.

Se produce la aparición de la primera verdadera metalurgia junto a la continuidad en el uso de los metales nativos, sin que suponga ninguna ruptura cultural.

Las definiciones culturales se realizan a base de las producciones cerámicas, con dataciones absolutas entre el 6000 y el 5000 BP:

- Tesalia y Macedonia oriental: aparece la cultura de Dímini (asentamientos de Arapi y Otzali), siguiendo a la cultura de Sesklo. Se subdivide en cinco fases: Larissa, Tsangli, Arapi, Hagia Sofia, Otzali y Dímini Clásico, con producciones cerámicas diferenciadas.

- Macedonia oriental y Tracia: se distinguen varias fases, como Proto-Maritsa, Maritsa y Goumesia, en los asentamientos de Sitagroi y Dikili Tash, con fuerte similitud de formas cerámicas con las culturas balcánicas de Karanovo.

Los cambios notables se dan en la estructura de los asentamientos, con una cierta continuidad de los hábitats tradicionales y a creación de nuevos asentamientos en emplazamientos diferenciados de los horizontes anteriores, caracterizados por una situación próxima a los recursos acuáticos.

Los poblados presentan una estructura más densa y una generalización de los sistemas de protección, que pueden ser fosos (a veces reforzados con empalizadas) o murallas concéntricas. Se produce la aparición de las casa rectangulares complejas, con una habitación principal y pequeñas células de almacenamiento laterales. Las construcciones más modestas se disponen alrededor de grandes construcciones tipo mégaron.

Se observan variaciones en las prácticas funerarias, documentadas en la región de Tesalia, donde las sepulturas se sitúan en el exterior del hábitat, con una disposición en verdaderas necrópolis. Se practica la incineración, bien parcial (Souphil) o total (Zarkos), con los restos óseos depositados en vasos cinerarios, y éstos a su vez en tumbas de fosa. Las variaciones en los ajuares muestran el inicio de la diferenciación socioeconómica de la población.

 El Neolítico en los Balcanes

Los primeros asentamientos en los Balcanes datan del VI milenio, relacionados con la evolución de la Grecia peninsular, tanto a nivel cronológico como cultural, que permite definir una evolución paralela a lo largo del VI y V milenios.

Grupo Starcevo-Koros

Se extiende por toda la zona del Bajo Danubio. Sus orígenes ofrecen doble interpretación: tradicionalmente se relacionaba con una colonización proveniente de Tesalia, pero se ha demostrado la existencia de un substrato indígena anterior a la presencia de indicios de prácticas agrícolas.

El asentamiento de Lepenski-Vir es un gran poblado sedentario con cabañas de madera y arcilla, con economía tradicional de caza y recolección, que a mediados del VI milenio ve la incorporación de la producción de subsistencia y de la cerámica.

Otro gran poblado es el de Karanovo, en el valle de Maritsa (Bulgaria), formado por un conjunto de 18 unidades de habitación de planta cuadrangular, organizadas en torno a una calle y rodeadas de una empalizada. Practicaban una agricultura intensa (trigo y mijo) y ganadería (buey, cerdo y oveja).

En estos poblados no se aprecia una diferenciación social, y la unidad socioeconómica es la familia. Existen evidencias de intercambios en el grupo de Starcevo, con objetos procedentes de Hungría y el Egeo.

Neolítico Reciente

Desde la segunda mitad del V milenio se desarrolló un horizonte caracterizado por la verdadera consolidación de los primeros grupos agrícolas de la región. En Bulgaria se desarrolla la fase Karanovo II-III y en Servia la cultura de Vinça, ambas con un nivel cultural similar, desarrolladas a partir de fases anteriores utilizando la evolución de las producciones cerámicas, ahora con mejor tecnología y mayor sofisticación.

La subsistencia y la distribución de asentamientos siguen las mismas pautas que en sus fases anteriores. Aparecen signos de transformación, especialmente en el grupo de Vinça, donde se constata una importante metalurgia de cobre gracias a depósitos domésticos y funerarios, lo que ha permitido a Renfrew hablar de un Calcolítico precoz en los Balcanes, independiente del foco anatólico.

El Neolítico en Europa central

Cerámica de bandas (Danubiano I)

Desde mediados del V milenio las tierras bajas de Europa Central conocieron una civilización neolítica que se caracteriza por una gran uniformidad de su cultura material. El elemento más representativo es la cerámica de bandas, que debió extenderse con gran rapidez por un amplio territorio, pues se conoce desde Budapest hasta los Países Bajos y Francia desde el 4500 a.C. Existen marcadas diferencias de tipo económico y religioso con el Neolítico balcánico, por lo que parece más un proceso lento de aculturación que de conquista en esta etapa, que para G. Childe mereció el nombre de Danubiano I.

Los hábitats son muy estereotipados (Bylany en Checoslovaquia, Köln-Lindenthal en Alemania y Geleen o Sittard en los Países Bajos), con poblados muy extensos que agrupan varias granjas en el interior de un recinto defendido por un terraplén, una empalizada y un foso. Las viviendas son rectangulares y enormes, construidas con postes de madera y ramaje, y constan de hábitat, cuadra y cobertizo. En Köln-Lindenthal no todas las viviendas eran contemporáneas, sino con distintas fases ocupacionales en función de ciertos condicionamientos económicos. En Geleen y Sittard existe la impresión de que sus ocupaciones fueron largas y menos interrumpidas.

La economía se basaba en la práctica de cultivos rotatorios de agricultura itinerante, con abandono periódico de los campos conforme se agota su fertilidad, y cultivos de centeno, cebada, trigo guisantes y lentejas. Destaca el uso de azadas y palos cavadores. La agricultura itinerante y la posibilidad de que las casas tan grandes cobijaran a más de una familia son las características que mejor definen a las gentes de la cerámica de bandas. También tiene gran importancia la ganadería, de cabra, oveja y en especial de buey (sobre el que posiblemente se realizaran cruces intencionados con Bos salvaje). En Alemania casi todos los restos de bóvidos corresponden a animales adultos, lo que parece indicar que los añojos no se consumieron como carne. Ciertos rasgos parecen denotar prácticas de castración entre algunos individuos, bien para conseguir animales de engorde, bien para incrementar su docilidad.

El mejor distintivo de este grupo cultural es la cerámica, en la que privan las formas muy simples, como cuencos y recipientes esféricos, y cuyas superficies se decoran con cintas o bandas formando meandros y espirales. En un principio la técnica utilizada es la incisión (cerámica linear), para progresivamente aparecer el puntillado. En la zona oriental, en época tardía, aparecen bandas pintadas monocromas. Existen también hoces y hachas pulimentadas, así como algunos materiales exóticos (conchas mediterráneas, marfil africano) que ponen de relieve las redes comerciales.

Tienen precario conocimiento de las necrópolis. Los enterramientos están próximos a los hábitats y nunca en grandes cementerios. Suelen estar en fosas individuales, en posición contraída y con pobrísimos ajuares.

Danubiano II

Es difícil precisar el inicio de esta fase, que significará una notable diversificación cultural. Tal vez desde los inicios del IV milenio se consolidarán los grupos puntillados en el extremo occidental; algo después surgirá entre el Elba y el Rhin la civilización de Roessen, con conexiones e influencias en el norte de Francia, Países Bajos y Suiza. En Hungría aparece el grupo de Tisza, con expansión. Las cerámicas pintadas se extiende por Austria, Bohemia, Silesia y Polonia, recibiendo al final la influencia del grupo servio de Vinça-Tordos, conociendo al final de su desarrollo (fase de Lengyel) adornos de cobre. Entre la desembocadura del Danubio y el Dniester prosigue la civilización de Tripolje (ahora Clásico Tripolje), con ciertos matices del Danubiano.

El círculo de Roessen, centrado en Turingia y Baviera, se caracteriza por un tipo de cerámica derivada de la de bandas puntilladas, con importantes novedades formales (vasos carenados) y decorativas, con la aparición de la técnica de Roessen, que consiste en una alineación de puntos impresos triangulares que originan un surco de fondo rugoso en el que se incrusta una pasta blanca para destacar el motivo.

Pese al cambio en las viviendas (ahora cuadradas y de dimensiones más reducidas que en el Danubiano I), se piensa que son las mismas gentes danubianas que hayan cambiado su tradicional forma de vida, abandonando las tierras bajas, instalando los poblados en pequeños promontorios y dedicándose casi exclusivamente a la ganadería.

Los ajuares se enriquecen, y en las tumbas se documentan brazaletes de mármol, cuentas de collar de hueso o nácar y puntas de sílex triangulares con base cóncava.

En el extremo occidental de la provincia Danubiana el influjo Roessen se dejará sentir, pero previamente se mantienen las decoraciones puntilladas de bandas incisas realizadas con punzón. Es la época del pointillé por excelencia de la región de París, Bajo Rhin y del Mosa, que prepara la aparición de los grupos neolíticos propiamente occidentales.

El Báltico

Desde finales del V milenio, algunos grupos epipaleolíticos, como Ertebölle, en la costa septentrional de Jutlandia (uno de los concheros más célebres del área nórdica) se benefician de los inventos neolíticos, fabricando cerámica y útiles de piedra pulimentada (hachas). Esta circunstancia, que supone el contacto con grupos neolíticos danubianos, da pie a que se haya considerado como un subneolítico.

Paralelamente a Ertëbolle existieron en el interior gentes productoras, los agricultores de Ellerbeck, a quienes algunos autores indican como los primeros neolíticos nórdicos, si bien otros autores son escépticos, pues los cereales encontrados podrían no ser productos estrictamente agrícolas, sino de crecimiento espontáneo.

La neolitización de Jutlandia, Scania y las orillas meridionales del Báltico no acaece hasta la aparición de los Trichterbecher (TRB) o Funnelneck Beaker (vasos de embudo) en la segunda mitad del IV milenio. Puede subdividirse en dos etapas, la primera (fases A-B) con tumbas planas individuales, y la segunda (C-D) en la que se pierde el enterramiento individual frente al impacto megalítico de enterramientos colectivos. Predominaba la economía agrícola cerealista, y con posterioridad se impuso la ganadería, especialmente con la introducción del cerdo.

Sobre la segunda etapa de la cultura TRB incidirá, desde la mitad del III milenio el pueblo oriental de la Corded Ware, que mantiene la tradición de las tumbas individuales y será responsable de la aparición de los primeros elementos metálicos en la región.

En el sur de Suecia, Dinamarca y orilla sur del Báltico, debido a la intempestividad del clima, no cuajaron las actividades neolíticas, perdurando durante este período y en las Edades del Metal una cultura de cazadores y pescadores heredera de los grupos epipaleolíticos maglemoisienses, que sólo excepcionalmente conocieron la cerámica.

El Neolítico en Francia

Inicios de la neolitización

Los precedentes mesolíticos se enmarcan en el conjunto Sauveterriense, diferenciándose una fase antigua (10000-8500 BP) y otra reciente (8500-7500 BP). Los asentamientos son numerosos en Provenza occidental y central (Bois Sauvage, Fontbregua, Grimari), norte de Italia (Gaban, Romagno) y con presencia en Provenza oriental y Liguria.

Los aspectos económicos se centran en la explotación de recursos naturales, siendo la caza el más importante, así como explotación de recursos vegetales.

En continuidad con la tradición lítica anterior se forma el conjunto Castelnoviense, hallado en los yacimientos de Font-des-Pingeons (Chateuneuf-les-Martigues), de Baume-de-Montclus o en el norte de Italia (Romagno III), con cronología en el VIII milenio. Son poblaciones que practicaban una caza diversificada con alto consumo de conejos y presencia de ovicápridos, considerada aportación exterior.

A partir de la primera mitad del VIII milenio aparecen en la zona meridional asentamientos del Neolítico Antiguo Cardial, con presencia de agricultura cerealística y ganadería de ovicápridos, lo que da lugar a una interpretación en la que se produce la difusión rápida de innovaciones provenientes de zonas exteriores (Balcanes) en algunas áreas de la Provenza o el Languedoc, desde las cuales existe una expansión por aculturación hacia poblaciones autóctonas (Castelnovienses) o hacia nuevos territorios, como el área paduana del norte de Italia.

Los primeros asentamientos con evidencias de producción agrícola-pastoril se encuadran en el denominado grupo cardial, con incorporación en el conjunto denominado franco-ibérico de cerámicas impresas. Las producciones cerámicas se caracterizan por recipientes globulares, cuencos o jarras con fondo convexo y recipientes con ligero cuello. La decoración se realiza con bandas horizontales de tipo impreso, a menudo con cardium, alternando con bandas no decoradas.

Los asentamientos tienen una distribución costera, ocupando pequeños valles hacia el interior. A las clásicas ocupaciones en cuevas o abrigos (Abrigos de Font-des-Pingeons y de Fontbregua, Grotte Gazel, Abri Jean Clos) se unen asentamientos al aire libre como Courthezon-le-Baratin (Vaucluse) o Leucate (Herault). Presentan hábitats sencillos con cabañas circulares (5 m de diámetro), zonas de almacenamiento y hogares.

La cultura material presenta un utillaje lítico de talla laminar con equilibrio tipológico, así como abundante utillaje óseo y en piedra pulimentada.

La ganadería mixta se documenta desde los inicios de la ocupación cardial, con la caza como actividad estacional, complementando la dieta la pesca y la recolección litoral. La actividad agrícola es conocida desde los inicios de la fase con cereales domésticos, en un principio con mayor uso de la cebada sobre el trigo, para variar posteriormente.

La evolución de estos grupos se aprecia a partir de la evolución de la morfología y decoraciones cerámicas (grupos epicardiales, Montboló), denotando la consolidación de las nuevas formas económicas. Se produce la expansión de la influencia de estos grupos hacia el interior de Francia, desde el Alto Loire hasta los bordes del Atlántico. Los procesos de aculturación del interior son complejos, como lo demuestra el caso del conjunto Recaurdiense.

Consolidación de la neolitización

La segunda mitad del IV milenio se halla representada en Francia meridional por la cultura Chassey, cuyo proceso de formación se realiza en la propia región meridional francesa y que conocerá una expansión geográfica que llegará a cubrir la casi totalidad del actual estado francés. La expansión en las zonas septentrionales ha dado lugar a la diferenciación de un Chasense Meridional, del Chasense de la cuenca parisiense y del Chasense del Oeste.

El proceso de formación se realiza a partir de la propia evolución de los grupos del Neolítico Antiguo (Montboló, Bize, Fontbregua), con un proceso multinuclear. La cultura chasense es observada como una vasta entidad homogeneizada en función de las propiedades cerámicas con variaciones regionales significativas, fruto de un desarrollo marcado por tres características:

- Existencia de una economía de subsistencia local, con agricultura y ganadería.

- Relaciones de complementariedad territorial de tipo regional.

- Marco de intercambios y circulación de materias primas de tipo macrorregional.

El hábitat es principalmente al aire libre en los valles de tierras de explotación agrícola fácil, con superficies extensas (como St. Michel de Touch) y una estructura caracterizada por empalizadas y fosos. Se observa un amplio desarrollo agrícola por el incremento de la antropización del medio. Las prácticas pastoriles se incrementaron en esta zona meridional con la explotación del cerdo, y se aprecia una notable disminución de la caza. El final del Chasense se observa como la disolución de las relaciones económicas en beneficio de entidades espaciales más reducidas.

El Neolítico en Italia

Inicios de la neolitización

Italia meridional y Sicilia

Es en las regiones meridionales de Italia y en las islas próximas donde se documentan las primeras evidencias del proceso de neolitización. Desde finales del VII milenio y durante el VI se registra el horizonte de cerámicas impresas, con yacimientos situados en zonas costeras de la región de Trieste, en las costas orientales de la península (Pulla) y en Sicilia. Los yacimientos más representativos son Coppa Nevigata, Rendina I, Torre Sabea, Torre Canne y cueva Guardiano en la región de la Pulla, Prato de Don Michele en Tremiti y la cueva de Uzzo en Sicilia. Se trata de instalaciones al aire libre o en cueva, destacando el poblado de Coppa Nevigata, con una estructura fortificada.

La producción de subsistencia estaba caracterizada por una producción agro-pastoril, pero con importante explotación de recursos naturales. La industria lítica presenta un fuerte microlitismo, continuidad de la tradición mesolítica. Las producciones cerámicas se caracterizan por una doble producción: cerámicas lisas  y formas decoradas impresas con cardium, con los motivos repartidos por todo el conjunto. La progresiva introducción de nuevas temáticas y técnicas ha servido para diferenciar, en Italia suroccidental, tres horizontes:

- Estilo Prato Don Michele, momento más arcaico, con decoraciones exclusivamente impresas.

- Estilo Guadone (segunda mitad del VI milenio), donde continúan las cerámicas impresas pero con mayor complejidad, series más finas y temáticas más organizadas, con motivos triangulares o circulares.

- Estilo Messina-La Quercia (finales del VI milenio y primera mitad del V),k con progresiva disminución de cerámicas impresas y la introducción de nuevas decoraciones en los vasos de mayor calidad a base de incisiones rellenas de pasta blanca o roja, y la aparición de los motivos pintados.

A finales del VI milenio aparecen en el sur de Italia meridional un buen número de asentamientos en los valles de suelos fértiles, caracterizados por unas instalaciones a base de cabañas circulares de diámetro variable, rodeadas por fosos circulares. Destacan las detalladas excavaciones de Passo di  Corvo, simples trincheras de recorrido circular en forma de C.

Se produce la diferenciación regional de muchos grupos a partir de las producciones cerámicas, como los grupos de Matera en el sudeste o la cultura de Stentinello en Sicilia. Coincidiendo con esta fase de difusión de las cerámicas bicromáticas o tricromáticas se produce la consolidación de las aldeas agrícolas.

Italia central y septentrional

La documentación muestra una diferenciación respecto a la zona meridional. Se trata de una zona de transición entre Europa central y balcánica y el occidente mediterráneo. La cueva de Arene Candide indica el proceso de transformación gracias a su importante secuencia estratigráfica. La neolitización se vincula al grupo de cerámica impresa, a partir de la primera mitad del V milenio, con industria lítica tipo mesolítico, ganadería de ovicápridos, bóvidos y suidos, caza y consumo de moluscos marinos.

Se produce la evolución del horizonte postcardial a finales del V milenio e inicios del IV, definidos por las producciones cerámicas, diferenciando grupos regionales (cultura de Fiorano, grupo de Vho, grupo Gaan), que muestran relación con los grupos dálmatas.

Islas próximas

Se documenta la primera ocupación a lo largo del VI milenio. Malta conoce la cultura Ghar Dalkam, relacionable con la fase de Stentinello (Sicilia), mientras que en Córcega y Cerdeña se relaciona con la cultura de las cerámicas impresas. El patrón de asentamiento es variable, sobre todo en cavidades: cueva de Filiestru o Monte Maiore (Cerdeña) o del Abrigo D de Filitosa y Basi en Córcega.

Consolidación de la neolitización

Italia meridional y Sicilia

A pesar de la diversificación de los grupos se observa una continuidad con el horizonte antiguo tanto en asentamientos como en la persistencia de poblados atrincherados. Existen variaciones en la cultura material con la introducción de cerámicas pintadas con mayor complejidad decorativa. Aparecen pequeños grupos (Ripoli en los Abruzzos, cultura de Dasso en el Lacio), con desarrollo de la agricultura y ganadería en hábitats bien al aire libre (grupo de Ripoli, con cabañas circulares excavadas) o en cuevas (Dasso).

Posteriormente se produce la evolución hacia zonas culturales más amplias, como la de Serra d’Alto, desde el sur hasta el centro de Italia, caracterizada por un hábitat semiexcavado de planta circular y sepulturas bajo el mismo o en fosas aisladas. La fase más evolucionada del sur de Italia es la del grupo de Diana, que ocupa los Abruzzos y parte de Umbría, con importante desarrollo en las islas meridionales.

Norte de Italia

Se desarrolla una propia evolución, desligada de los centros de los Balcanes y en relación con la evolución de las regiones próximas. En continuidad con la cultura de Fiorano se desarrolla la cultura de los vasos de Boca Cuadrada, con una diferenciación tipológica de la cerámica, con tres fases cronológicas:

- Quinzano: la más antigua, con recipientes de boca cuadrada y decoración incisa.

- Rivoli-Chiozza: fase media, con cuencos de boca cuadrada y decoración excisa.

- Rivoli Castelnuovo: fase reciente, con influencias en el horizonte posterior de Lagozza.

El hábitat puede ser en cuevas o al aire libre, en cabañas circulares con pasillos de acceso y sepulturas en fosa, con el difunto en posición encogida.

La cultura de Lagozza se caracteriza por unas producciones cerámicas lisas. Se desarrolla en la parte más septentrional (Liguria, Lombardía) y presenta relación con grupos culturales coetáneos de otras regiones europeas (Chassey, Cortaillod).

El Neolítico en la Península Ibérica

El Neolítico en la Península Ibérica se enmarca en la problemática general de la neolitización del Mediterráneo occidental europeo, aunque no puede hablarse de homogeneidad cultural en todo el territorio. La primera neolitización se produjo en la franja costera mediterránea, desde Cataluña hasta Andalucía y Portugal meridional, pero los yacimientos mejor conocidos se ubican en las sierras costeras interiores. En las restantes áreas peninsulares las transformaciones culturales fueron más tardías y con particularidades diferentes, incorporándose con mayor lentitud a la economía neolítica.

Las regiones mediterráneas de la Península son las que mejor documentan la presencia del Neolítico Antiguo o de cerámicas impresas, conservándose un buen registro arqueológico en Cataluña, País Valenciano y Andalucía.

Cataluña

Neolítico Antiguo

Aparecen yacimientos mayoritariamente en cuevas (Toll, Balma de l’Espluga, L’Espluga de Francolí), pero también al aire libre (Los Guixeres, Cambrils). A raíz de los trabajos realizados en las cuevas de Montserrat en 1925 se identificó una industria lítica y una cerámica cardial característica, que mereció la denominación de cerámica montserratina, con materiales similares a los yacimientos del sur de Francia, norte de Italia y otros puntos del Mediterráneo occidental.

La cerámica cardial presenta formas globulares con cuello marcado, que en los casos más pronunciados se denominan botellas, con pequeñas asas macizas o mamelones perforados, y con la decoración distribuida en bandas horizontales o verticales que ocupan casi tres cuartas partes de la superficie del recipiente.

Las últimas investigaciones han aportado nuevos datos sobre el poblamiento, conociéndose un mayor número de yacimientos al aire libre en las tierras bajas más fértiles, así como una combinación entre poblados al aire libre y cuevas próximas, quizás destinadas a funciones ganaderas, de almacenamiento o incluso sepulcrales.. Los trabajos realizados en el Barranc de Fabra (Tarragona) muestran una aldea rodeada de un muro de piedra, en cuyo interior se extienden nueve viviendas circulares u ovaladas, construidas con posible zócalo de piedra y paredes de arcilla.

Neolítico Medio

Tras la primera fase, se detectó en la mayoría de las cuevas un nivel de ocupación, denominado Epicardial, en el que se abandonó progresivamente el uso de cerámicas con decoración cardial y se fabricaban mayoritariamente cerámicas o con decoración menos cuidada, a base de incisiones o cordones.

Algunos autores (Guilaine) identificaron a principios del IV milenio una fase intermedia entre el Epicardial y las culturas del Neolítico Final, desarrollada en los Pirineos mediterráneos, con ramificaciones hasta el sur de Cataluña y norte de Levante, representada en la cueva del Toll, en Balma de L’Espluga e incluso en la cueva de L’Or. Recibió el nombre de Montboló, por el yacimiento epónimo de los Pirineos franceses, donde apareció un nivel caracterizado por la ausencia de cerámica cardial y la presencia de nuevos recipiente sin decoración, de formas simples globulares y con unas típicas asas tubulares verticales. La industria lítica era escasa, abundando más los útiles de hueso (punzones y alisadores). Pocos testimonios de actividad agrícola, siendo más numerosos los restos de fauna doméstica, que parecen indicar una mayor importancia de la ganadería, junto a la que se seguiría practicando la caza (roedores, liebres y aves).

Neolítico Final

La etapa más reciente del Neolítico Final está ocupada por la cultura de los Sepulcros de Fosa (de la segunda mitad del IV milenio a la primera mitad del III), que toma su nombre del tipo de yacimientos conocidos, casi exclusivamente enterramientos individuales de inhumación en fosa, siendo los lugares de habitación prácticamente desconocidos.

Las sepulturas están cavadas en el suelo, con el cadáver en posición encogida, y protegidas por lajas de piedra con diferentes formas, encontrándose aisladas o en grupos de pequeñas necrópolis, como en Bóvila Madurell (San Quirze del Vallés). Mayoritariamente se han encontrado en las tierras bajas de los valles fluviales, y escasas en cuevas (Toll). Los ajuares, con particularidades propias, pueden encuadrarse en los objetos típicos de los grupos neolíticos tardíos de la Europa occidental.

La cerámica es uno de los elementos más característicos, destacando los recipientes lisos de forma variada, desde grandes vasijas ovoides o cilíndricas a cuencos carenado