Formación
 
Empleo
 
Oposiciones
 
Comentarios Educativos
 
Colaboraciones
 
Contactar

 
 
Colabora con nosotros
Temas a fondo
 

 Temas a fondo

Derecho a la Educación: La educación de las niñas

"Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la educación...."
(Artículo 28- Convenció Sobre los Derechos del Niño)

"Los Estados Partes convienen en que la educación del niño deberá estar encaminada a...desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades..."

(Artículo 29 – Convención Sobre los Derechos del Niño)

Unos 130 millones de niños en edad escolar no van a la escuela. Dos terceras partes son niñas. A estos niños se les niega el derecho fundamental a la educación y estas cifras reflejan la magnitud del reto presente para el futuro.

No obstante, en la última década, se han logrado avances considerables en el terreno de la educación. En las escuelas se están matriculando más niños que nunca. Y la ratificación casi universal de la Convención significa que un 96% de los niños del mundo viven en países que están legalmente obligados a garantizar el derecho del niño y la niña a la educación.


Un planteamiento centrado en el niño y la niña

Pocos podrán no estar de acuerdo con que la educación es esencial para el desarrollo social y el crecimiento económico; de hecho, promover la educación a menudo sirve de marco para alcanzar esos ambiciosos objetivos. Pero la Convención escoge un ángulo diferente: se centra en el niño y la niña. El objetivo de la educación, según el artículo 29, párrafo 1, apartado "a", es "desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus potencialidades". En la educación, al igual que en otros aspectos de la vida del niño, la Convención promueve un planteamiento centrado en el niño y la niña.

Que los objetivos de la educación se centren en el niño significa un montón de cosas. Significa proporcionar un entorno de aprendizaje seguro, libre de cualquier tipo de explotación o discriminación. Significa desarrollar la autoestima, los conocimientos básicos y las habilidades para la vida de forma que esa enseñanza sea positiva y útil, en vez de demasiado estricta o completamente alejada de las necesidades de los niños y niñas. Y puesto que en la Convención todos los derechos están relacionados, también tiene en cuenta factores tales como el género, las discapacidades físicas y mentales, la salud y la nutrición, y la participación a la hora de promover una educación de calidad para todos los niños y niñas.


En respuesta a la Convención, gobiernos de todo el mundo han establecido métodos creativos e innovadores para aumentar el acceso y la asistencia de los niños a la escuela. En virtud de la Convención, los gobiernos se comprometen a adoptar medidas para fomentar la asistencia regular a las escuelas y reducir las tasas de abandono escolar. No obstante, se estima que 150 millones de niños, incluidos los adolescentes, acceden a la escuela pero la dejan antes de ser capaces de leer o contar. Hay muchas razones por las que los niños dejan la escuela. A menudo la pobreza es la razón que les obliga a hacerlo.


La Educación de las Niñas, una garantía para el desarrollo.

UNICEF considera la educación de las niñas como una de sus prioridades más importantes.

¿Por qué educar a las niñas? Porque es su derecho humano.
Educar a las niñas constituye una inversión fundamental para su futuro, pero nadie podría asegurarlo si se juzga por la ausencia de niñas en las aulas de todo el mundo. Ya se trate de un curso de ciencia avanzada en los Estados Unidos o de una clase de primer año en Burundi, el mundo suele dejar de lado a las niñas en el terreno de la educación.


En muchos países se trata a las niñas como ciudadanas de segunda clase desde su nacimiento. Reciben menos atención de la salud, menos comida, peor alimentación y menos escolarización que los niños. Igualmente, deben trabajar más horas en casa y ocuparse de sus hermanos y hermanas. En algunos países, raras veces se envía a las niñas a la escuela, sobre todo cuando los costos escolares son altos y se considera que los niños son los únicos proveedores de la familia. Incluso cuando las niñas van a la escuela, sus posibilidades de éxito están limitadas por los perjuicios de los administradores, los profesores y los propios textos escolares.

A causa de estos y otros obstáculos, muchas más niñas que niños no acuden jamás a la escuela o la abandonan más temprano. Cuanto más pobre es un país, mayores son las desigualdades entre los niños y las niñas en las aulas de las escuelas. En los países en desarrollo, las niñas representan dos tercios del total de niños que no se matriculan nunca en la escuela o que la abandonan antes del quinto año.


Una mujer instruida tiene más posibilidades de ser...


#Una madre más competente;

#Una mujer capaz de planificar su familia con mayor conocimiento;

#Una trabajadora más productiva, dotada de un empleo mejor remunerado;

#Una ciudadana bien formada;

#Una persona con mayor capacidad de decisión y

#Una persona segura de sí misma


La Junta Ejecutiva de UNICEF tomó la decisión de aprobar el Plan Estratégico a Medio Plazo (PEMP) como marco flexible para las actividades de UNICEF para el período 2002-2005. El Programa contempla cinco esferas prioritarias: la educación de las niñas, el desarrollo integrado de la primera infancia, la inmunización "y más" (intervenciones relacionadas con la inmunización y los micronutrientes), la prevención del VIH/SIDA y la protección de la infancia.

La educación de las niñas en este Plan Estratégico es fundamental para lograr el desarrollo de generaciones presentes y futuras. Los beneficios para la sociedad que conlleva la educación de las niñas incluyen la disminución de la mortalidad infantil y materna, el mejoramiento de la nutrición y el estado de salud de las niñas, el aumento de los ingresos de las familias, el retraso en la edad de contraer matrimonio, el aumento de oportunidades y opciones de vida para las mujeres (incluida la capacidad para protegerse del VIH/SIDA) y el aumento de la participación.


Si se quieren lograr buenos resultados en el acceso a la educación, la calidad de la enseñanza, y el rendimiento escolar, habrá que asignar más recursos e introducir cambios políticos, técnicos y de comportamiento. Las intervenciones se centrarán en tres esferas principales: Velar por que las niñas vayan a la escuela, velar por que las niñas permanezcan en las escuelas y velar por que las niñas completen su educación básica, adquieran conocimientos fundamentales y logren resultados predeterminados a nivel nacional en alfabetización, aritmética elemental y técnicas de preparación para la vida cotidiana.




Para más información:

- UNICEF y la Educación de las Niñas (Inglés)
http://www.unicef.org/pdeduc/education/girlsedu/girls_ed.htm

- Enrédate con UNICEF :
www.enredate.org